miércoles, 1 de septiembre de 2010

[oneShot] Un verano... Nuestros recuerdos




Titulo:
"Un verano... Nuestros recuerdos"
Genero:
Yaoi
Pareja: Yuto Nakajima - Yamada Ryosuke (YamaJima)
Capitulos: -One Shot-
Autora: Ayaa
Nota: Este fic va dedicado especialmente para Sora.chan, si, este fic es de ella, ahahaha, para subirle el ánimo~ Sora-chan!!! Espero y te guste!!!! *-----*


“Un verano… nuestros recuerdos”

Despertó gracias a los cálidos rayos del sol que lograban filtrarse por su ventana, con un perezoso bostezo se levantó de la cama, se estiró un poco y le echó un vistazo a su calendario de pared.
-El verano a iniciado oficialmente, ¡perfecto!-
Dijo con ánimo, acto seguido se quitó la pijama y se puso un poco de ropa cómoda.
Con una sonrisa dibujada en el rostro corrió las cortinas y dejó que la cálida luz del sol entrase por completo, abrió la ventana y estiró sus brazos.
-Definitivamente este verano debe ser inolvidable-
Dicho esto escuchó como su madre lo llamaba.
-¡Ryosuke! ¡El desayuno esta servido!-
-¡Ahora voy!-
Con ánimo salió de su habitación y bajó corriendo las escaleras, tomó asiento junto a su hermana y comenzó a desayunar.
-Estas de muy buen humor el día de hoy… me das miedo ¿lo sabías?-
Dijo su hermana mientras tomaba un poco de jugo.
-¡Cállate! Es normal que este de buen humor, después de todo ya son vacaciones-
Dijo un poco molesto mientras mordía su pan tostado.
-¿Qué harás hoy Ryosuke?-
Preguntó su madre.
-Saldré, quiero pasear un poco-
-Ya veo, no regreses tarde-
-No te preocupes, no tengo la costumbre de regresar tarde-
Dijo con una amplia sonrisa.
-Pero nunca es tarde para comenzar-
Dijo su hermana con tono burlón.
-¡No te metas en lo que no te importa!-
Ryosuke infló los cachetes en forma de puchero mientras su hermana continuaba riéndose de él por su infantil actitud.

Al terminar el desayuno Ryosuke ayudó a levantar la mesa.
-Volveré en la tarde-
Dicho esto se puso sus tenis y salió de casa.
Estando afuera una cálida brisa acarició su rostro.
-Definitivamente esto es vida-
Se dijo mientras estiraba ambos brazos nuevamente y comenzaba a caminar rumbo a la parada del autobús.
-¿A dónde será bueno ir?-
Se preguntó mientras observaba la lista de horarios de la parada, no tenía ningún plan en especifico, no tenía ganas de llamar a sus amigos para verse, quería estar solo, simplemente vagar por ahí un rato, disfrutar de su libertad temporal.
-¿Debería ir a Shibuya? ¿O mejor a Akihabara?… o tal vez…-
No podía decidirse, de pronto, alguien se dirigió a el.
-Disculpa, ¿puedes hacerte a un lado un poco?-
-¿Eh?-
Exclamó confundido al sentir que esa persona le tocaba el hombro.
-Ah…. Lo siento-
Dijo avergonzado mientras se apartaba de aquel letrero, observando así a un chico alto, cabello negro, delgado, apuesto.
Ryosuke no podía apartar la vista de aquel chico alto, no se explicaba por qué pero algo le llamaba la atención.
-Perfecto, el de Shibuya llegará en dos minutos-
Comentó el chico con una sonrisa triunfante mientras se alejaba del letrero, se alejó un par de pasos y Ryosuke continuo observándolo.
-¿Shibuya…?-
Se dijo echándole un vistazo al horario.
-Supongo que también puedo ir…-
Al decir esto se alejó del letrero y tomó asiento en la pequeña banca. Con un poco de curiosidad, miró discretamente a aquel chico alto, el cual estaba recargado en un poste, esperando la llegada del autobús.
De pronto, como si aquel chico hubiese sentido la mirada de Ryosuke, lo miró curioso y le regaló una hermosa sonrisa, acto que provocó un sonrojo evidente en el rostro de Ryosuke y que este desviara de inmediato la mirada.
“-¿Pero que rayos estaba haciendo? No tengo por que estar viendo a personas extrañas-”
Pensó mientras su expresión se volvía ligeramente confundida y sacudía su cabeza en forma negativa.
Casualmente aquel chico alto continuaba observándolo y no pudo evitar el reír con la actitud de Ryosuke.
-Eres gracioso-
Dijo mientras reía, Ryosuke se sorprendió bastante y miró a aquel chico.
-¿Te refieres a mi?-
-¿Quién más podría ser? Aquí solo estamos tu y yo-
Torpemente Ryosuke miró a su alrededor.
-Es verdad…-
Esto provocó que el chico alto riera de nuevo.
-De verdad que eres muy gracioso-
Al escuchar estas palabras y al ver la sonrisa de aquel chico, Ryosuke se ruborizó un poco mientras se formaba una expresión de puchero en su rostro.
-¡No soy gracioso!-
Y aparentando estar molesto, se cruzó de brazos y desvió la mirada.
-Sabes… te pareces a alguien que conocí hace tiempo-
Confundido ante tal comentario, Ryosuke miró a aquel chico.
-¿Yo?-
-¿Acaso hay alguien más aquí?-
Preguntó con ironía mientras se cruzaba de brazos y esbozaba una sonrisa burlona.
-Pues debes estar equivocado, yo no te conozco, jamás de había visto y jamás he visto a alguien como tú-
Alegó ligeramente molesto.
-Tranquilo, solo dije que te parecías, no te lo tomes tan personal-
Ryosuke no dijo nada y se limitó a desviar la mirada, justo en ese momento el autobús llegó y el chico alto fue el primero en subir, Ryosuke dudó un poco, no sabía si subir o no, no quería quedarse ahí sentado más tiempo a esperar a otro autobús, así que sin más se puso de pie y también subió al autobús.
Tomó asiento en un lugar pegado a una de las ventanas, mientras que el chico alto se sentaba en uno de los lugares del fondo.
Ahora que no podía observarlo, Ryosuke se sentía inquieto, pero trató de concentrarse en otra cosa, aunque de vez en cuando tenía el presentimiento de estar siendo observado, decidió no darle demasiada importancia, así que se limitó a solo observar por la ventana y distraerse.

Al llegar a Shibuya, aquel chico alto fue el primero en bajar, y después de dos personas Ryosuke logró bajar.
Al mirar a su alrededor pudo observar como aquel chico se acercaba a otro, el cual era un poco más bajito que el y al parecer lucía molesto.
-¡Yuto! ¡Llegas tarde!-
-Lo siento, no fue a propósito-
-Olvida tus excusas, mejor vámonos de una vez-
-De acuerdo-
Así, el chico bajito se dio media vuelta y comenzó a caminar, Yuto, el chico alto, estaba por hacer lo mismo cuando sintió la curiosa mirada de Ryosuke, así que se giró para verlo, le sonrió y con lo mano se despidió de el.
Completamente sorprendido y avergonzado se sorprendió al ver como aquel chico se despedía de el.
“-Así que… te llamas Yuto eh… ¿por qué se me hace familiar?-”
Pensó Ryosuke mientras se llevaba la mano a la barbilla.
-Disculpa, ¿te puedes hacer a un lado?-
Al escuchar esa voz se sorprendió, era una señora la cual intentaba bajar del autobús, avergonzado, se hizo a un lado mientras se disculpaba torpemente.
“-Mejor dejo de pensar en tonterias-”
Pensó, y con un suspiró se dio media vuelta, caminando en dirección contraria a la que aquel chico llamado Yuto se había marchado.

-¿Quién era ese chico Yuto?-
Preguntó el bajito mientras caminaba junto a el.
-Un chico gracioso-
Respondió con una sonrisa.
-¿Lo conoces?-
-No, creo que no-
-¿Otra vez hablando con desconocidos?-
-¿Cómo que otra vez? No lo hago seguido-
Alegó Yuto mientras se cruzaba de brazos.
-¿Ah no? ¿Acaso me vas a negar que cada verano le hablas a alguien desconocido pensando que es alguien que conoces? ¿Lo vas a negar?-
Ante tales preguntas Yuto bajó la cabeza y dejó escapar un suspiro.
-Es que no puedo evitarlo, en verdad deseo verlo otra vez-
-Yuto… reacciona, ya han pasado cinco años desde que viste a ese niño, francamente no creo que lo vuelvas a ver, solo sabes su nombre, no sabes en donde vive, no sabes nada-
-Pero es que estoy seguro de que puedo encontrarlo-
Dijo con decisión, el más bajito dejo salir un suspiro de resignación.
-¿Y cuando lo encuentres que vas a hacer eh?-
Ante tal pregunta Yuto no supo que responder, así que el más bajito continuo hablando.
-¿Acaso vas a decirle que estas enamorado de el? ¿Qué lo has estado buscando por cinco años? ¿Qué cada verano tienes la esperanza de encontrarlo? ¿Eso le dirás?-
-¿Por qué no?-
Dijo tranquilamente, provocando que su amigo tratara de guardar la calma.
-Pensará que estas loco y se alejará de ti, además, ¿cómo lo vas a reconocer? En cinco años pudo haber cambiado bastante, es posible que ya lo hayas tenido en frente y tu no te has dado cuenta-
-Sé que lo puedo encontrar, después de todo hicimos una promesa-
Declaró sonriente.
-¿Y como sabes que el aún recuerda esa promesa?-
-¿Por qué no mejor te guardas tu pesimismo y te concentras en encontrar lo que quieres de una vez?-
-Solo quiero que veas las cosas con realismo Yuto, eso es todo-
Declaro el bajito.
-Chinen, no es necesario que intentes cambiar mi forma de pensar, solo déjame, si jamás lo encuentro pues entonces podré vivir con ello-
Chinen miró resignado a su amigo.
-De acuerdo, no te diré nada más, ahora mejor ayúdame a encontrar lo que necesito-
-Me parece una mejor idea-
Dijo Yuto con una sonrisa, así, ambos chicos entraron en una tienda de regalos.

Ligeramente aburrido, caminaba por las calles, observando curioso a la gente, como si buscara a alguien.
-¿Pero que rayos estoy haciendo?-
Se preguntó mientras esperaba a que el semáforo se pusiese en verde para poder atravesar la avenida.
“-No lo estoy buscando, no lo estoy buscando….-”
Pensó mientras cerraba los ojos y sacudía su cabeza.
-Necesito distraerme…-”
Murmuró, en ese momento el semáforo se puso en verde y pudo atravesar la avenida, llegando a un local con máquinas de videojuegos.
-Supongo que esto ayudará-
Y con una sonrisa entró a lugar.

Después de haber visitado varias tiendas, Chinen había encontrado lo que buscaba.
-Gracias por haberme acompañado, al fin el regalo perfecto-
Dijo victorioso mientras cargaba con una pequeña bolsa de papel, la cual contenía una cajita.
-No es nada, pero como lo prometiste, debes invitarme un helado-
-Claro, claro, un trato es un trato-
-Así es-
Dijo Yuto con una sonrisa.
-Pues entonces vamos antes de que sea más tarde-
-¿Tarde? Pero si son apenas las tres-
-Para ti no es tarde, pero para mi sí lo es-
Dijo Chinen mientras se ruborizaba un poco.
-Oh ya veo… tienes una cita más tarde cierto-
Dijo Yuto con curiosidad.
-Eso ya no es de tu incumbencia, así que anda, vámonos-
Y jalando a Yuto del brazo comenzó a llevárselo hacia una heladería, al entrar ambos tomaron asiento en una mesita y Chinen fue a comprar los helados mientras Yuto esperaba, con la mirada distante.
“-Tal vez Chinen tiene razón y deba olvidarlo todo…-”
Pensó, suspiró y continuo mirando hacia una de las paredes.

Había jugado por más de una hora, estaba cansado, así que salió de aquel lugar y comenzó a caminar, encontrándose con una heladería en el camino.
“-Supongo que un helado no me caería nada mal-”
Pensó, y sin más, entró al lugar. Curioso, miró a su alrededor, caminó hacia la barra e hizo su pedido.
Minutos después, llevaba en las manos un gran helado lleno de fresas, su preferido, y con una sonrisa muy satisfactoria, comenzó a caminar, tomó asiento y comenzó a devorar aquel helado, sin darse cuenta de quién estaba en la mesa de atrás.

Estaba ligeramente perdido en sus pensamientos, cuando observó como un chico tomaba asiento en la mesa de enfrente, con un enorme helado de fresas, aquel chico le daba la espalda pero se le hacia familiar.
-Fresas… huele a fresas… igual que el…-
Dijo con un suspiro, en ese momento sintió un ligero golpe en la cabeza.
-Deja de hablar solo, asustarás a la gente-
Era su amigo Chinen, el cual volvía con dos helados.
-Lo siento…-
Dijo sin apartar la mirada de aquel chico.
“-Estoy seguro de que es el chico de esta mañana…-”

Aquel rato paso de forma extraña, Chinen hablaba y hablaba pero Yuto no le prestaba la atención suficiente, no dejaba de ver a aquel chico de vez en cuando. Después de mucho, Chinen se fastidió al notar lo distante que estaba Yuto.
-¿Y se puede saber a ti que te pasa?-
Preguntó molesto, Yuto lo miró distraído.
-Nada-
Respondió vagamente.
-A mi no me engañas Nakajima, estas raro, ¿Qué te ocurre?-
Yuto dejó escapar un suspiro, comió un poco de su helado y miro a Chinen.
-Me siento extraño… eso es todo-
-¿Otra vez? Cada verano es lo mismo contigo, ¿hasta cuando piensas seguir así?-
-Lo que sucede es que él… se le parece mucho…-
Dijo Yuto señalando al chico de enfrente, Chinen se giró para poder verlo.
-¿El? Pero esta de espaldas Yuto, ¿Cómo estas tan seguro?-
-No lo sé… solo lo siento-
-Yuto… siempre dices lo mismo, deja de pensar tanto en eso, lo prometiste hace rato, mejor vámonos de aquí antes de que intentes hablar con el y solo logres asustarlo-
Chinen se puso de pie enseguida, tomó su bolsa de compra y se dirigió hacia la puerta.
-Esta bien…-
Murmuró Yuto en voz baja mientras se ponía de pie, y curiosamente, justo en ese instante, el chico de la otra mesa también se puso de pie, Yuto se dio cuenta de ello y se quedo esperando la oportunidad para ver su rostro, gran sorpresa se llevo al ver al chico de esta mañana.
-¡Yuto!-
Le gritó Chinen desde la entrada.
-Vo… voy-
Dijo sin poder apartar la mirada de Ryosuke.
-Vaya, que coincidencia encontrarte aquí-
Le dijo Ryosuke con una sonrisa algo nerviosa.
-Lo mismo digo-
Respondió Yuto, estaba por decir algo más cuando sintió como alguien lo jalaba del brazo y se lo llevaba.
-Te dije que te dieras prisa, ¿Por qué nunca me escuchas y haces lo que te digo?-
Le decía Chinen mientras lo sacaba del lugar, Ryosuke los observó confundido, después murmuró.
-Que sujetos tan extraños…-
Y sin más, también salió de aquel lugar.

-No tenías por que jalarme de esa manera-
Reclamó Yuto mientras se frotaba el brazo.
-Si no hacía algo jamás ibas a moverte, ya deja de pensar en tonterias y date cuenta de que tienes una vida propia, deja de buscar a alguien que de seguro ya ni se acuerda de ti-
Yuto bajó la mirada mientras Chinen continuaba caminando.
-Ya entendí…-
Dijo mientras caminaba junto a su amigo.
-Yo tengo que irme a otro lado, ¿Estarás bien si te dejo solo?-
Le preguntó preocupado mientras se detenía.
-Si, supongo que regresaré a casa solo-
-Perdón que te deje así…-
Dijo Chinen con ternura.
-No te preocupes por mi, después de todo aún tienes algo importante que hacer con eso ¿cierto?-
Dijo señalando la bolsa que cargaba Chinen.
-Es verdad… Entonces, nos vemos después-
-Claro, hasta luego-
Así, con una sonrisa, Chinen continuo por un camino diferente, Yuto observó como se alejaba y después de un minuto, continuo con su camino rumbo a la parada del autobús.
-Necesito un buen baño, hace demasiado calor-
Se dijo mientras se limpiaba el poco sudor que tenía en la frente, curioso, miró su reloj, eran las cinco de la tarde.
-Espero y haya autobús ahora…-

Ryosuke caminaba sin rumbo y un poco inquieto.
-¿Por qué siento que ese nombre se me hace familiar?-
Se preguntaba mientras caminaba.
-¡Hace demasiado calor! ¡Así no puedo concentrarme!-
Gritó desesperado, ocasionando que la gente que transitaba junto a el lo miraran extrañados. Torpemente sonrió y comenzó a correr.
-¿Hasta cuando se me quitará la maña de hablar solo?-
Se dijo mientras continuaba corriendo, sin darse cuenta ya estaba cerca de la parada del autobús.
-¿Será que ya es hora de volver a casa?-
Murmuró mientras miraba su reloj.
-Supongo que si-
Entonces dejó de correr para solo caminar hacia la parada, al estar más cerca pudo distinguir que había alguien sentado en aquella banca, por alguna razón se le hacia familiar.
Trató de no darle demasiada importancia, así que al llegar a la parada, lo único que hizo fue recargarse en uno de los tubos y disfrutar de la refrescante sombra.

Yuto escuchó como alguien llegaba, pero estaba tan absorto en sus pensamientos que no tenía deseos de mirar de quien se trataba, hasta de escuchó una curiosa melodía.
-¿Qué quieres?-
Se escuchó una voz algo molesta, esa voz le era conocida, así que sin poder contenerse, se giró para ver de quien se trataba, encontrándose así con Ryosuke, quien hablaba por teléfono con una expresión de fastidio en el rostro.
-No voy a comprarte nada, así que no me molestes…. ¿Qué?… No te creo, mamá no come esas cosas… ¿eh? ¿Mamá?…. Si….. Si…. De acuerdo, lo compraré… si…. No tardo…. Adiós-
Y con un suspiro cerró su teléfono, al sentir que alguien lo miraba se giró solo para encontrarse con Yuto.
-¿Tu otra vez?-
Preguntó sorprendido, Yuto no pudo evitar el sonreír nerviosamente.
-Lo mismo digo-
-¿Qué acaso me estas siguiendo o que?-
-En lo absoluto, yo llegué primero que tu, así que deduzco que eres tú el que me sigue a mi-
Respondió con tranquilidad.
-Por supuesto que no, yo vengo aquí para esperar el autobús que me llevará a casa-
Respondió ligeramente exaltado mientras le daba la espalda para examinar el letrero de los horarios.
-Y me tengo que esperar diez minutos para que llegue el que necesito-
Murmuró mientras observaba bien aquel letrero.
-Igual que yo-
Le dijo Yuto, Ryosuke se sorprendió y se giró de inmediato.
-¿Qué? ¿Tu también?-
-Así es-
Dijo tranquilamente mientras regresaba su vista al frente.
-No puede ser…-
-Es mi imaginación o no te agrado mucho que digamos-
-¿Eh?-
Ryosuke estaba sorprendido, después de todo aquel chico no le había hecho absolutamente nada como para tratarlo de esa manera.
-Lo siento, creo que estoy siendo demasiado grosero-
Se disculpo tímidamente, Yuto lo observo un poco curioso y no pudo evitar el reír un poco.
-¿De que te ríes?-
Preguntó Ryosuke.
-De nuevo me recordaste a alguien… lo siento, no pienses que me estoy burlando de ti-
Respondió tratando de no reírse más.
-Esta es la segunda vez que me dices eso, ¿pues quien es esa persona que según tú se parece tanto a mi?-
Preguntó Ryosuke mientras se cruzaba de brazos.
-Un viejo amigo, pero hace cinco años que no lo veo, lo he estado buscando puesto que hicimos una promesa pero… es inútil, cada verano es lo mismo-
-¿Una promesa?-
Preguntó Ryosuke curioso mientras miraba la expresión triste de Yuto.
-Si… una promesa… pero supongo que el la olvidó, puesto que lo he estado esperando en el mismo lugar cada año y nunca llega…-
Ante tales palabras, el corazón de Ryosuke se detuvo por un momento y un escalofrío recorrió todo su cuerpo.
-Lo… lo esperas… en el mismo… lugar… ¿cada año?-
Algo se le hacía familiar, pero no lograba recordar de que se trataba.
-Si… de hecho, justo ahora me dirijo a aquel parque-
-¿A un parque?-
Preguntó de nuevo Ryosuke aún sorprendido.
-Si que eres una persona muy perseverante-
-¿Lo crees? Mi mejor amigo decide calificar a esto como una tontería-
Dijo con una sonrisa fingida mientras se recargaba en el respaldo de aquella banca.
-¿Pero… por que lo esperas cada año? ¿Qué significa ese chico para ti?-
La mirada curiosa de Ryosuke absorbía a Yuto.
-Bueno, antes de separarnos, prometimos volvernos a ver y estar juntos para siempre, prometí decirle algo importante-
-Vaya… algo parecido me sucedió a mi también-
Yuto miró sorprendido a Ryosuke.
-¿De verdad?-
Ryosuke asintió con la cabeza, Yuto quería preguntar más pero justo en ese momento el autobús llegó.
-Es hora de partir-
Dijo sonriente mientras subía al autobús, dejando a Yuto con las ganas de hablar, después reaccionó y también se puso de pie, subiendo al autobús y tomando asiento hasta atrás, como siempre solía hacerlo, mientras que Ryosuke se sentaba junto a una ventana.

Durante todo el camino la curiosidad invadía a Yuto, pero ahora era imposible tratar de hablar con Ryosuke, había subido más gente al autobús.
Cuando llegaron a su destino, el primero en bajar fue Ryosuke, y sin esperar a que Yuto bajará, emprendió con su camino de regreso a casa. Cuando Yuto bajo, solo observó como el chico se alejaba.
-No le pregunté su nombre… -
Dijo en voz baja mientras observaba al chico alejarse.
-De todas formas, tengo que ir a un lugar…-
Y con un suspiró emprendió su camino rumbo a aquel parque.

Tras haber pasado a una pequeña tienda departamental a comprar el encargo de su madre y hermana, llegó a casa más que cansado.
-Ya estoy en casa-
Dijo mientras se quitaba los zapatos, de inmediato su madre y hermana corrieron a recibirlo.
-¿Trajiste lo que te encargue?-
-Si, aquí esta-
Dijo entregándole la pequeña bolsa de compra a su hermana y sin más subió a su habitación.
-¿Por qué tiene que hacer tanto calor?-
Se preguntó mientras se dejaba caer sobre la cama bocabajo.
-Me daré un baño-
Dijo poniéndose de pie, tomo su toalla y ropa limpia, salió de su habitación y entro al baño.

Yuto estaba llegando a aquel conocido parque, todo era igual, no cambiaba mucho.
-¿Llegaras esta vez?-
Se preguntó mientras se dejaba caer debajo de un gran árbol.
-Si esta vez no llegas… jamás volveré…-
Y mirando hacia el cielo, dejó escapar un suspiró y se dispuso a esperar.

Dentro de aquella tina llena de agua, Ryosuke intentaba relajarse y descansar, pero sobre todo, refrescarse un poco después de tan acalorado día.
-Que extraño… Yuto… Yuto… Yuto… ¿en dónde lo he oído antes?-
Se preguntaba tratando de recordar algo, de pronto una voz femenina bastante peculiar lo sacó de su concentración.
-¿Te refieres al niño que conociste hace mucho?-
-¿Eh? ¿Cuál niño?-
Preguntó confundido, después se percató que su hermana estaba dentro del baño y de inmediato se molestó por ese hecho.
-¡¿Se puede saber que haces aquí?!-
-Vine por una toalla, además no tiene nada de malo-
Dijo su hermana con una sonrisa burlona.
-¡¡¡Sal de aquí!!!-
Gritó bastante molesto, sin embargo la chica no se movió ni un centímetro.
-¿Qué haces aquí solo recordando cosas de tu infancia?-
-¡¡Eso no te importa!!-
Respondió molesto mientras se hundía más en la tina.
-Estabas hablando de Yuto-kun, claro que me importa-
-¿Tu… lo conoces?-
Preguntó extrañado.
-Pues si, era un amiguito tuyo, bueno, solo lo fue durante un tiempo, para ser exacta en unas vacaciones de verano, después de eso nos fuimos de viaje a Osaka y no volvimos en un buen tiempo, ¿lo olvidaste?-
Ryosuke estaba confundido y sorprendido a la vez, ¿Por qué había olvidado algo así?
-Bueno, de todas formas, date prisa que quiero bañarme yo también-
-Si…-
Respondió distante.

Al fin limpio y relajado, de nueva cuenta se dejó caer sobre su cama, miró su reloj, eran las siete con catorce minutos.
-Yuto… ¿será el mismo?… Viví tanto tiempo con los abuelos en Osaka que… no recuerdo bien…-
Lentamente sintió como los parpados le pesaban y lentamente sus ojos se cerraban. Poco a poco cayó en un profundo sueño.

----- Cinco años atrás…
Estaba desesperado, al borde del llanto, ¿Cómo se había perdido de esa forma?
-Mamá… ¿en donde estas?-
Decía en un sollozo mientras continuaba caminando, de pronto algo lo hizo tropezar, lastimándose un poco la rodilla, un simple raspón. Estaba a punto de soltarse a llorar cuando escuchó una amable voz.
-Disculpa, no era mi intención que te cayeras, ¿te encuentras bien?-
Ryosuke se puso de pie con dificultad y miró a aquel niño, el cual lo miraba preocupado.
-Estoy bien… gracias-
-Debes caminar con más cuidado, ibas muy distraído, si continuas así te perderás-
Ante tales palabras, los ojos del pequeño Ryosuke se llenaron de lágrimas.
-Ya estoy perdido… no encuentro a mi mamá ni a mi hermana…-
Trataba con todas sus fuerzas de contener su llanto.
-No llores, si quieres, puedo ayudarte a encontrarlos, conozco este parque como la palma de mi mano, puedes confiar en mi-
Ante la amigable sonrisa del aquel chico, Ryosuke también sonrió aliviado.
-Muchas gracias, me llamo Ryosuke, Yamada Ryosuke, ¿Y tu?-
Preguntó curioso después de presentarse.
-Yuto, Nakajima Yuto, mucho gusto-
-Igual-
Dijo con una sonrisa, así ambos chicos comenzaron con la búsqueda de los familiares de Ryosuke, a los cuales encontraron en poco tiempo, después de eso, ambos chicos se despidieron y prometieron verse de nuevo al día siguiente.
Y así ocurrió, ambos niños se veían todos los días en aquel parque, jugaban juntos, platicaban, se contaban historias, bromeaban, lentamente se volvían muy buenos amigos, hasta que un día, algo cambió en ambos.
Ryosuke intentaba, por décima ocasión, lograr pasar por aquel pasamanos, pero el resultado siempre era el mismo, no aguantaba y se caía, en cambio Yuto lo pasaba con facilidad y destreza.
-Te envidio, ¿por qué no te caes también?-
-Es cuestión de que le pierdas el miedo, inténtalo, si te caes yo estaré aquí para agarrarte-
Dijo con una amable sonrisa, Ryosuke se ruborizó levemente al ver aquella tierna sonrisa, y con decisión, volvió a intentar subirse, pero como siempre, el resultado fue el mismo, perdió la fuerza y estaba a punto de caer, pero a diferencia de las demás ocasiones, esta vez sentía algo suave debajo de el. Cuando logró abrir los ojos se dio cuenta de que había caído encima de Yuto, el cual lo abrazaba protectoramente.
-Yuto-kun….-
Dijo completamente avergonzado.
-Te dije que te agarraría-
Le sonrió de nuevo y Ryosuke se perdió por completo, Yuto era tan lindo cuando sonreía, que no se explicaba el por qué se sentía tan nervioso estando tan cerca de el.
De igual forma, Yuto lo miraba fijamente, perdiéndose en la profunda y curiosa mirada de Ryosuke. Ambos estaban demasiado cerca, hasta que una voz los hizo reaccionar.
-¡Ryosuke! ¡Es hora de irnos!-
Asustado y completamente avergonzado, se puso de pie de un solo brinco, Yuto hizo lo mismo y ambos se miraron tímidamente.
-Es hora de irme… nos veremos mañana….-
-Por supuesto, te estaré esperando Yama-chan-
Le dijo con una avergonzada sonrisa, Ryosuke le sonrío de vuelta.
-Definitivamente debes venir mañana, tengo algo importante que decirte-
-Claro que vendré, lo prometo-
Y para sellar esa promesa, Yuto se acercó a Ryosuke y le dio un tierno beso en la frente.
-Es una promesa-
Completamente ruborizado, Ryosuke asintió con la cabeza, después se volvió a escuchar otro grito de su hermana y tuvo que partir.

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Lentamente abrió los ojos, se reincorporó y se talló un poco la cara, se sentía extraño.
-¿Cómo pude olvidar algo así?-
Se pregunto completamente confundido, sintiendo un punzante dolor en el pecho.
-Después de eso… no regresé por que me llevaron a Osaka… y hace un poco menos de un año regresamos… ¿Ese Yuto… será el mismo?-
De pronto, recordó las palabras que aquel chico le había dicho.
“-Si… una promesa… pero supongo que el la olvidó, puesto que lo he estado esperando en el mismo lugar cada año y nunca llega…-”
-No… no lo olvidé… simplemente nunca pude ir…-
De pronto, un nudo se formó en su garganta y una desesperación comenzó a invadirlo, entonces, miró su reloj, faltaban diez minutos para las ocho en punto, así que sin pensarlo más, tomó un suéter ligero y salió de su habitación.
Salió de casa sin dar una sola explicación, ignorando los gritos de su madre.

Corría lo más rápido que sus piernas se lo permitían, estaba desesperado, deseando que Yuto en verdad estuviese ahí esperándolo.
Al llegar a aquel parque, miró a su alrededor, hace mucho tiempo que no iba y no lo recordaba muy claramente. Comenzó a caminar lentamente, mirando a su alrededor detenidamente, necesitaba encontrar a Yuto cuanto antes.
Después de caminar por unos minutos, a lo lejos visualizó aquel gran árbol, en dónde siempre se encontraba con Yuto, debajo de este había alguien, pero no lograba distinguir muy bien quien era. Lentamente se acercó, estaba ligeramente nervioso, sus latidos se aceleraban más y más.
Estaba ya a punto de llegar a aquel árbol cuando esa persona se puso de pie, se estiró un poco, estaba dispuesto a marcharse.
Y es que ya había estado ahí dos horas, más que suficiente, y con tristeza, se dispuso a marcharse.
Ryosuke no podía permitir que se marchara, así que lo llamó.
-¡Yuto!-
El nombrado se quedó congelado, no estaba seguro de lo que había escuchado.
-Yuto… ¿Eres tú cierto?-
Lentamente Yuto se giro y se encontró con Ryosuke a unos cuantos pasos de distancia.
-¿Qué… que haces aquí?-
Preguntó confundido.
-Cumplo con una vieja promesa-
Respondió con una tierna sonrisa. Yuto lo miró sorprendido a Ryosuke.
-¿Tu… tú eres Yama-chan? ¿En verdad eres tú?-
Ryosuke solo asintió con la cabeza mientras sonreía, y sin poder contenerse más, Yuto caminó de prisa, y abrazó a Ryosuke con fuerza, el cual respondió a aquel cálido abrazo.
-No te reconocí, creciste demasiado, y no es que lo haya olvidado, simplemente no me encontraba en la ciudad hasta hace medio año-
-Eso ya no importa, estas aquí…-
Le dijo Yuto al oído mientras lo abrazaba tiernamente, Ryosuke se acomodó mejor, disfrutando del calor de Yuto.
-Ahora si podrás decirme aquello que prometiste decirme-
Dijo Ryosuke mientras se alejaba un poco. Yuto acarició el rostro de Ryosuke y dijo con voz suave.
-Te quiero-
Ryosuke se ruborizó de inmediato, y antes de poder decir o hacer algo, pudo sentir los labios de Yuto sobre los suyos, un poco sorprendido, se quedó inmóvil por unos instantes, y justo cuando estaba a punto de responder, Yuto se alejó de el un poco y junto su frente con la suya.
-Tal vez es demasiado precipitado, pero este sentimiento lo he guardado durante todo este tiempo-
Ryosuke se ruborizó aún más y por iniciativa propia, acercó su rostro al de Yuto, al mismo tiempo que se aferraba un poco al cuello de su camisa, y sin más lo besó. Esta vez el sorprendido fue Yuto, pero de inmediato respondió a aquel dulce beso, ambos abriendo lentamente sus bocas, haciendo de aquel beso más y más profundo, moviéndose a un solo ritmo, suave y lento.
Al separarse Ryosuke habló.
-Siento mucho que hayas esperado tanto tiempo-
-Eso ya no importa-
Dijo Yuto con una sonrisa. Ryosuke, completamente ruborizado dijo.
-Te… quiero…-
Bajó tímidamente la mirada, Yuto tomó su rostro con ambas manos y volvió a besarlo tiernamente.
-Gracias por regresar-
-Gracias por esperarme tanto tiempo-
Ambos se sonrieron y se abrazaron fuertemente, prometiendo así, no solo encontrarse en cada verano, si no permanecer juntos en cada estación, todos los días de su vida, con aquel profundo sentimiento que a cada segundo, se volvía más fuerte.

F I N

2 comentarios:

Karen dijo...

Esta parte me encanto
-¿Qué… que haces aquí?-
-Cumplo con una vieja promesa-
Kyaaaa ❤ me lo imagine ah! (jaja comienzo a fantaciar jaja) me encanto
Yama-chan tardaste mucho en indentificarlo jaja, Yuto me lo imagine todo distraido (enamorado jaja)

Erza Dragneel dijo...

kawaii!!! una vez mas satisfecha(MENTIRA aun quiero mas, no es suficiente *_* nunca es suficiente yamajima) (un momento de locura, disculpame xD)
En fin
Felicitaciones!
sigue asi! :D

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