domingo, 30 de octubre de 2011

Obsess [Cap. 17]

Oh mi dios!! Ö Esto ya esta quedando muy largo ;___; espero y no estar haciendolo aburrido con tanta cosa LOL
La segunda y última entrada del mes XD aaw que mala fui en este mes, puras cosas random nada más he subido desde la última actualizacion lol pero en fin, espero conseguir su perdón con este capitulo nuevo de Obsess ^^
Leanlo, disfruten y ¡¡Comenten!! [si lo desean XD]
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Capitulo 17

Llegó a su casa a paso veloz, ignoró por completo a su madre, ni siquiera estaba seguro de haber escuchado su voz, subió las grandes escaleras y se dirigió a su habitación, cerró la puerta con mucha fuerza y se quedó ahí, inmóvil, recargado en la puerta, respirando agitadamente, con un nudo en la garganta.
-Demonios… demonios… esto no esta bien-
Se dijo en voz baja mientras golpeaba con su puño la puerta.
-¿Kota? ¿Esta todo bien?-
Escuchó la voz de su madre del otro lado de la puerta. Respiró profundo, sabía que no estaba bien preocupar a su madre, así que respondió con la voz más tranquila que pudo.
-Lo siento madre, estoy bien, solo estoy muy cansado, voy a dormir ahora-
No pudo distinguir bien lo que su madre le dijo después, estaba tan atormentado con sus propios pensamientos que el resto del mundo dejó de importar en ese momento.

Por otro lado, Daiki entró en su habitación muy tranquilo, cerró la puerta y caminó directo a su cama, se acomodo y miró fijamente el techo semi obscuro, la tenue luz de aquellas dos velas lo hacían sentirse más tranquilo, aún tenía la sensación de los brazos de Kota rodeando su cuerpo con aquella calidez que de alguna forma había estado extrañando por tanto tiempo, ¿Cómo seguir ocultando lo que su corazón gritaba en estos momentos?
Era extraño, deseaba poder regresar el tiempo, había tantos momentos que atesoraba que no podía elegir uno, hasta que de nuevo la sensación de aquel abrazo lo hicieron sonreír.
Si bien era cierto aquello jamás lo había experimentado junto a Kei, con él todo era completamente diferente, más fraternal, como si estuviese junto a un hermano mayor o algo parecido, más sin embargo estaba totalmente conciente de que el mayor lo veía como la persona más importante para él, a la persona que más amaba… lo sabía de sobra, Kei siempre se lo decía y ahora… aquella fugaz felicidad se esfumó quedando en su lugar un fuerte sentimiento de culpa, no quería admitirlo pero estaba traicionando de la peor manera los sinceros sentimientos de Kei, ahora mismo Daiki se consideraba como la peor persona del mundo, ¿pero que podía hacer al respecto? Día a día luchaba por oprimir aquel sentimiento que se supone no debía existir en su corazón, más sin embargo podía sentir como este se hacía cada vez más y más fuerte…
Respiró profundo y se enderezó, miró fijamente por la ventana el ahora cielo nocturno, tan tranquilo, desbordando tanta paz… deseaba estar afuera… deseaba sentir el fresco aire nocturno, ver las estrellas, pensar más claramente las consecuencias que podrían tener sus actos, y sin embargo, también deseaba pensar en Kota, más que eso… deseaba verlo. Definitivamente se estaba convirtiendo en una horrible persona.

La cena estaba servida y curioso miró a su alrededor, como de costumbre las criadas estaban recargadas en la pared del lado izquierdo, esperando servir o en su caso, recoger la mesa, pero algo faltaba.
-¿En donde esta Ryutaro?-
Preguntó curioso, esperaba ver el sonriente rostro del menor cerca, definitivamente Ryutaro debía estar feliz por haberlo escuchado tocar el piano como tanto lo había pedido, pero… ¿Por qué no estaba cerca como el esperaba?
-No lo sé joven… en la tarde estaba limpiando a los caballos junto con Yamada-kun, no he visto a ninguno de esos dos, seguramente ya están en sus habitaciones descansando-
Respondió una de las criadas.
-Vaya, pues es muy temprano para que se vayan a dormir-
Dijo ligeramente mal humorado, sin embargo no dijo nada más y continuo con su cena, no evitando el sentirse incómodo.
-¿Quiere que lo llame?-
Preguntó la criada.
-¿Para qué? No lo necesito, solo asegúrese de que ya haya cenado, si no es así puede servirle algo de leche tibia-
La criada un poco extrañada le dijo.
-Siempre que el desea cenar el mismo calienta su leche, nunca ninguna de nosotras le hemos servido la cena-
-¿Ah no? Es un niño y sabiendo eso ¿no es capaz de servirle la cena? No creo que le tome mucho tiempo-
Reclamó Inoo.
-Siento interrumpir joven amo, pero esa no es tarea que las criadas deban hacer, solo podemos servirle a usted y a su padre-
Interrumpió el mayordomo inclinando la cabeza.
-Esta bien, ya entendí, perdón por mi sugerencia tan fuera de lugar-
Dijo por fin, molesto sin razón lógica, tomó de un solo trago su leche y se levantó bruscamente para después salir del comedor a paso veloz. Las criadas se miraban entre si confundidas por lo sucedido, sin embargo no podían hacer o decir algo más así que solo se dedicaron a recoger los platos sucios y a limpiar la mesa como debían hacerlo.
Mientras tanto, Kei pensaba dirigirse a su habitación, después de todo ya era hora de irse preparando para dormir, pero no tenía sueño, sentía algo diferente en su interior, de cierta forma aquel paso que había dado para tocar de nuevo el piano había cambiado por completo el rumbo de su vida, ahora que estaba decidido a no dejarlo de nuevo, sentía ánimos de tocar una vez más, tal vez y todo aquel sentimiento que había guardado en su interior reprimiendo aquel deseo de acercarse al piano estaba saliendo ahora, no podía detenerse.
Así pues, sus pasos lo guiaron hacia el salón de música una vez más, tomó una vela que se encontraba en el pasillo y con ella entro al salón de música, encendió las velas que estaban colocadas alrededor y dejó la que llevaba encima del piano. Las ventanas ahora estaban cerradas, claro, ya era de noche y no había caso alguno mantenerlas abiertas, sin embargo sintió que debía abrirlas, así que antes de tomar asiento en el banquillo, se dirigió al gran ventanal, con fuerza corrió las cortinas y delante de él se vislumbro una hermosa luna en cuarto menguante acompañada de pequeñas estrellas iluminando el cielo nocturno, sonrió ante semejante hermosura, con entusiasmo decidió apagar las velas excepto una, la que se encontraba sobre el piano, así se apreciaba mucho mejor aquel cielo nocturno.
Antes de sentarse en el banquillo, miró por el ventanal, al parecer había podido distinguir una sombra, pero no estaba seguro, sin embargo había posibilidades de que alguien anduviese merodeando por los alrededores y eso no sería nada bueno.
Tragó saliva con dificultad, no quería imaginarse cosas o hacer conjeturas sin estar completamente seguro, así que de nueva cuenta se acercó a la ventana y miró cuidadosamente, debía asegurarse de que no había nadie extraño, y en caso de que así fuese alertar rápidamente a la servidumbre para tomar las medidas necesarias.
Miro de un lado a otro, tratando de no perder ni un detalle, de pronto, ahí estaba, definitivamente había alguien por ahí, ¿pero quien?
No podía negar que se sentía ligeramente asustado, sin embargo debía ser valiente y asegurarse de que no fuera ningún extraño o… ladrón. Para su sorpresa, antes de tomar la iniciativa de salir a investigar, pudo observar como aquella persona tomaba asiento sobre el pasto para después recostarse, era difícil saber de quien se trataba, todo estaba tan obscuro.
El miedo había desaparecido y lo que ahora sentía era una gran curiosidad por saber de quien se trataba, así que rápidamente salió de aquella habitación, atravesó al pasillo, después el vestíbulo y salió por la puerta principal, rodeó gran parte de la casa, sabiendo exactamente a que lugar debía ir, antes de acercarse más, sus pasos disminuyeron, ahora caminaba más sigilosamente, tratando de no hacer ningún ruido.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca pudo ver de quien se trataba y de alguna manera su corazón y estomago sintieron un gran alivio.
-¿Qué hace aquí a esta hora?-
Se preguntó en voz muy baja mientras se acercaba un poco más, sin duda alguna se trataba de Ryutaro, no sabía que el menor acostumbrara a salir por las noches para estar solo en aquel lugar, debía aceptar que aquello era peligroso, además de que podría resfriarse por salir sin ningún abrigo, sin darse cuenta, Kei ya estaba preocupado.
Antes de acercarse un poco más, pudo ver al menor suspirar melancólicamente, al parecer algo lo entristecía, quería saber, no era normal verlo con ese estado de animo, así que acercándose más a él lo llamó.
-¿Ryutaro?-
Preguntó tratando de sonar curioso, no deseaba que el menor pensara que estaba molesto o algo parecido, y es que en realidad no estaba enojado con él, solo quería saber que hacia el menor ahí tan solo.
De forma precipitada, Ryutaro se reincorporó rápidamente, poniéndose de pie.
-Joven Kei-
Dijo con voz tímida mientras se reverenciaba.
-Tranquilo, no vine a molestarte, te vi desde la ventana, al principio creí que podría ser un ladrón o algo así que salí a averiguar-
-¡No debería exponerse de esa manera! Si en verdad hubiese sido un ladrón justo ahora usted estaría en peligro, no vuelva a actuar así por favor-
Pidió Ryutaro con una expresión agobiada.
-Tranquilo, no es necesario que pienses tanto en eso, mejor dime ¿qué haces aquí? Después de que llegó Daiki no te vi por el resto del día-
-Estuve… trabajando joven…-
Respondió tímidamente.
-¿Y que haces aquí tan noche?-
Preguntó con tono amable. Era extraño, normalmente esta sería la situación ideal para discutir, como de costumbre, con Ryutaro, más sin embargo no tenía la más mínima intención de hacerlo.
-Yo solo… observaba la luna y tomaba un poco de aire fresco antes de ir a dormir…-
Respondió con la mirada baja.
-¿Estas seguro? Yo diría que algo te preocupa y por eso estás aquí-
Dijo Kei mientras se acercaba un par de pasos a Ryutaro para después tomar asiento en el suave pasto.
-¿Sabes? Yo creo que las personas observamos la luna por dos razones, cuando estamos preocupados o cuando necesitamos pensar en algo muy importante respecto a nuestros sentimientos, la luna es ideal para aconsejar con su bella y tenue luz ante esa situaciones, ¿No lo crees así?-
Inoo levantó la mirada y le sonrió a Ryutaro.
-Puede ser…-
Respondió tímidamente mientras desviaba la mirada, no deseaba que el joven Kei viese su sonrojado rostro.
-¿Por qué no me dices qué es lo que te preocupa? Sé que últimamente no he tenido mucha tolerancia contigo pero quiero demostrarte que no tengo nada en contra tuya-
Dijo tranquilamente mientras le indicaba a Ryutaro que podía tomar asiento a su lado.
El menor tímidamente tomo asiento, tomando una distancia corta con Kei.
-Bueno yo… de alguna forma… si pedía el consejo de la luna… como usted dice-
Sonrió tímido mientras volvía a mirar aquel hermoso cuarto menguante.
-Eso creí, ¿Qué es lo que sucede? Tal vez yo pueda decirte lo que la luna no puede expresar con palabras-
La forma de hablar de Kei lo hechizaba, escucharlo hablar así de la luna lo hacía creer que le estaba contando un cuento de hadas.
-Bueno… yo, últimamente… me estoy volviendo una persona egoísta-
Declaró un poco inseguro de lo que estaba a punto de decir.
-¿Egoísta?-
Preguntó Inoo extrañado.
-Eso no es cierto, así no eres tu, ¿Qué te hace pensar que te estas volviendo egoísta?-
-Es que yo… ya no deseo seguir compartiendo algo… es que lo he cuidado y atesorado con todo mi ser… y siento que las personas que lo toman terminaran por dañarlo y no quiero que eso suceda-
Dijo Ryutaro con voz temblorosa, estaba nervioso, cuidó cada una de sus palabras para no sonar tan directo, pero creía que no lo había logrado, al menos eso temía.
-¿Y que es? ¿Es algún objeto?-
Preguntó Inoo pensativo mientras miraba hacia el cielo.
-Bueno yo… no creo que lo sea…-
No quería dar detalles, el decir más podría provocar confesar claramente sus sentimientos.
-¿Es una persona?-
Preguntó Kei, esta vez mirando fijamente a Ryutaro, sin embargo este bajó la mirada y no respondió.
-De acuerdo, supongo que debes decirle a los demás que no dañen lo que tanto atesoras, sigue cuidando de ello como lo has hecho siempre, no tienes que considerarte una persona egoísta por querer cuidar lo que más atesoras, es normal, todos lo hacemos-
Dijo Kei con tranquilidad mientras sonreía.
-Tiene razón…-
Suspiró Ryutaro, estiró ambos brazos y se recostó de nuevo en el suave y frío pasto.
-No lo hagas, esta frío y te puedes enfermar-
Le dijo Inoo severamente.
-Ah… lo siento-
Dijo Ryutaro torpemente mientras se reincorporaba de nuevo.
-Será mejor que entremos, esta demasiado fresco-
-Si-
Así, ambos se pusieron de pie y entraron juntos a la casa.
-Será mejor que se vaya a dormir ahora joven, es tarde y debe estar cansado-
-Es verdad, estoy un poco cansado, el día de hoy fue… diferente al resto, estaba en el salón de música cuando te vi por la ventana, dejé una vela ahí, será mejor que vaya a apagarla-
Inoo estuvo a punto de dar un paso cuando sin pensar, Ryutaro lo detuvo tomándolo del brazo.
-No es necesario, yo puedo hacerlo, usted vaya a descansar ahora-
Dijo Ryutaro con una sonrisa amable.
-Pero yo la dejé encendida, además no me tomará mucho tiempo-
Así, Kei se soltó suavemente del agarre de Ryutaro solo para alborotarle los cabellos gentilmente y continuar con su camino.
Sigilosamente Ryutaro lo siguió hasta el salón de música.
-Listo, eso era todo, ahora ve a dormir-
Ryutaro asintió con la cabeza, esperó a que el joven Kei diese el primer paso hacia adelante solo para ir detrás de él.
-¿Qué haces? No tienes que seguirme-
-Quiero hacerlo, lo acompañaré hasta su habitación y después me iré-
Dijo Ryutaro con una amable sonrisa.
-¿Por qué quieres acompañarme?-
Preguntó Inoo curioso.
-Déjeme hacerlo por favor, después de eso prometo ir directo a mi habitación y no molestarlo más-
Kei sonrió ante semejante petición.
-De acuerdo, pero con una condición-
Ryutaro observó a Kei esperando escuchar atento esa condición.
-No vayas detrás de mí, mejor caminemos a la par, así no me sentiré extraño-
La sonrisa que se dibujó en el rostro de Kei lo dejó maravillado, hacia tanto que no lo veía sonreír así solo para él que de forma inmediata Ryutaro también sonrió, demostrando claramente lo feliz que se sentía.
Aquello tomó a Inoo por sorpresa, hacía mucho que no veía al menor sonreír con tanta alegría, aquello solo lo hizo sentirse un completo tonto por haber discutido tanto con él antes.
-Vamos entonces-
Dijo Kei colocándose junto a Ryutaro, así ambos comenzaron a caminar.
No dijeron nada, todo estaba en silencio, pero este no era incómodo en lo absoluto, al contrario, para Ryutaro estaba lleno de una paz que lo hacía olvidar lo mal que se había sentido toda la tarde, era en estos pequeños momentos en donde se atrevía a pensar que Kei era solamente para él y para nadie más.
Después de subir las grandes escaleras, Inoo pudo percibir como el menor se esforzaba por bostezar lo más discreto posible.
Aquello lo hizo sonreír y justo al atravesar el pasillo una vez más el menor volvió a sonreír, lo miró de reojo y pudo ver como sus ojos luchaban por permanecer abiertos, en verdad que debía estar muy cansado.
Al llegar a la habitación de Kei, este abrió la puerta.
-Que descanse-
Dijo Ryutaro con una débil sonrisa de cansancio.
-Pasa, quédate aquí esta noche-
Le dijo Inoo con voz suave.
Esto definitivamente no se lo esperaba, debía estar alucinando debido al cansancio, eso definitivamente no era real.
-Debo irme, descanse-
Lo ignoró torpemente, estuvo a punto de dar un paso hacia atrás cuando Inoo lo detuvo tomándolo del brazo.
-¿No me escuchaste? Te dije que te quedaras esta noche. Estas muy cansado y podrías caer dormido a mitad del camino y eso no lo voy a permitir, así que entra.
Así, lo jaló hacia adentró y cerró la puerta, con cuidado lo llevó hacia la cama y lo hizo sentarse sobre el suave colchón.
-Pero yo no puedo queda-
-No hay más que discutir, voy a cambiarme-
Lo interrumpió Kei, tomó su pijama de seda y entró al baño con una vela encendida en la mano.
Ryutaro estaba nervioso, ansioso, ¿Cómo iba a poder dormir en esa habitación? Claramente era algo que iba a ser imposible.
Pronto Inoo salió y dejó la vela junto a su mesita de noche.
-Hora de dormir-
Sonrió Kei mientras sacaba las sabanas y acomodaba dos almohadas.
-Joven… es que yo no pue-
-Nada, ya te dije que te quedas aquí y no puedes objetar mi decisión, ahora acomódate-
-Es que… estoy sucio… no puedo, dormiré en el suelo-
Dijo rápidamente mientras se ponía de pie y se sentaba sobre la suave alfombra.
-Claro que no vas a dormir ahí ¿Estás loco? No importa que estés sucio, eso no me afecta en lo absoluto-
-Pero a mi si, no puedo si quiera tocar sus blancas sabanas con su sucia ropa-
Dijo Ryutaro con expresión preocupada.
-De acuerdo, entonces solo quítate la ropa-
La voz de Inoo sonaba tan tranquila que solo provocó que Ryutaro se sonrojara violentamente.
-¡No puedo!-
Exclamó preocupado.
-Será mejor que me vaya-
Dijo poniéndose de pie rápidamente.
-Quítate la ropa y ponte esto-
Le dijo Inoo quien ya había buscado algo en su ropero.
-No creo que te quede tan grande, con eso será suficiente ¿no?-
Así, Kei le dio a Ryutaro aquella pijama limpia.
-No puedo…-
-Ryutaro-
Lo llamó Inoo seriamente.
-Deja de poner pretextos, solo póntelo y vamos a dormir, debes estar muerto de cansancio y a decir verdad yo ya tengo sueño, anda-
Por un segundo imaginó que el mayor iba a regañarlo o a molestarse, pero eso no sucedió, la forma en la que se dirigió a él fue tan tranquila que no pudo seguir negándose más, así que mientras Kei se dirigía de nuevo a la cama, Ryutaro comenzó a desvestirse tímidamente.
Acababa de quitarse la camisa cuando, sin darse cuenta puesto que estaba de espaldas, Kei lo observo.
“-¿Cuándo creció tanto?-”
Se pregunto sin dejar de observarlo, pero justo cuando el menor comenzaba a quitarse los pantalones, nerviosamente desvió la mirada, ¿Se estaba sintiendo avergonzado? Aquello era un verdadero disparate, así que sin más se volteó de espaldas para no observar más.
-Terminé…-
Dijo Ryutaro finalmente con voz tímida.
-Bien, ahora ven a la cama-
Dijo Inoo aún siendo incapaz de mirarlo, se acomodó rápidamente en la cama y antes de cubrirse con las sabanas y las cobijas, observó de reojo a Ryutaro. ¡Que diferente lucía con esa pijama color vino!
Tal vez era su imaginación pero incluso lucía más maduro… muy diferente a lo que miraba todos los días en él.
-Sigo pensando que no esta bien…-
Dijo Ryutaro tímidamente.
-Deja de decir eso y ven, ya voy a apagar la vela-
Le advirtió Inoo con torpeza, así sin más por hacer o decir, se acercó a la cama y tímidamente se recostó, cubrió una parte de su cuerpo con las sabanas.
-Te va a dar frío si te quedas así toda la noche-
Le dijo Inoo mientras lo cubría completamente con gentileza.
-Gracias…-
Dijo Ryutaro tímidamente mientras ocultaba su ruborizado rostro, la forma en la que Inoo lo había arropado simulaba perfectamente un cálido abrazo.
Inoo también pudo sentirlo de esa manera, no podía explicarse lo que estaba pasando pero aquello no resultó incómodo para él, al contrarió, cuando menos se dio cuenta estaba sonriendo, antes de acomodarse para dormir, revolvió los cabellos de Ryutaro y le dijo gentilmente.
-Buenas noches-
Recibiendo como respuesta.
-Que descanse-
Así, ambos cayeron en un cálido y profundo sueño, quedando más cerca el uno del otro sin darse cuenta.

Casi no había dormido en toda la noche, estaba muy inquieto, sentimientos encontrados lo atormentaron toda la noche, la tenue luz del amanecer lo hicieron desistir de su intento por conciliar un poco de sueño y optó mejor por salir de la cama, la actividad laboral de los empleados estaba a punto de comenzar así que era imposible ordenar un poco de agua caliente para darse un baño, por lo que prefirió ir a calentarla el mismo.
Bajó las escaleras con su fino abrigo puesto sobre la pijama, era la primera vez que notaba su casa tan vacía y tranquila, caminó hacia la cocina y salió por la puerta de esta que daba a un pequeño pozo, tomó un balde de madera y lo llenó con agua, después encendió la fogata con un poco de trabajo y espero a que su agua estuviese lista. Poco después logró subirla, era la primera vez que calentaba su propia agua, era de cierta forma algo emocionante.
-¡Joven Kota! ¡¿Qué hace?!-
Escuchó la voz de Yuto justo antes de entrar a su habitación.
-Buenos días, voy a darme un baño-
Respondió sonriente y un poco agotado.
-¡Le ayudaré con eso!-
Dijo rápidamente mientras se acercaba a él y tomaba aquel balde con agua caliente.
-Logré traerlo yo mismo hasta aquí, ¿no crees que soy muy audaz?-
Bromeó Yabu mientras sonreía y caminaba detrás de Yuto dentro de su habitación.
-Pudo haberse lastimado y eso solo preocuparía a sus padres, por favor no vuelva a hacer esta clase de cosas, sabe que si necesita algo debe llamarme-
Dijo Yuto seriamente mientras entraba al baño y vaciaba el agua caliente sobre la tina.
-Gracias, esta bien, esta vez me levanté muy temprano y no quise despertarte-
-Escuché sus pasos al bajar las escaleras, jamás imagine que fuera para semejante hazaña, pensé que solo iría por un poco de agua o algo parecido-
Ante el comentario de Yuto, no pudo hacer nada más que sonreír.
-Voy a bañarme antes de que al agua se enfríe, gracias por la ayuda-
Le sonrió a Yuto, este lo hizo de igual forma y con una reverencia salió de la habitación.
Con un suspiró comenzó a quitarse la ropa y entró en aquella tina con agua caliente, en verdad se sentía tan bien, tan relajante, por un instante cerró los ojos y aquellos pensamientos volvieron a su cabeza.
¿Por qué tenía que ser Daiki? ¿Por qué las cosas tuvieron que resultar de esta manera? El estaba seguro que durante su estancia en Inglaterra aquel sentimiento quedaría olvidado por completo y que podría volver como si nada hubiese ocurrido, y en verdad sucedió así, mientras estuvo en Inglaterra pensaba en otras cosas, sus estudios era lo que más ocupaba su mente, después su familia, pero no podía negar que en momentos de soledad, cuando había un pequeño vacío en su rutina, pensaba en él y siempre al hacerlo sonreía.
Pensó que no debía ser un sentimiento tan fuerte, que a su regreso aquello sería fácil de sobrellevar, pero que equivocado estuvo.
Ahora resultaba ser todo lo contrario, cada vez perdía más el control. Se preguntaba si acaso estaba provocando alguna clase de sentimiento en Daiki, ¿Qué pasaría si él también sentía lo mismo? No era algo completamente imposible, sin embargo también había la posibilidad de que sus actos estuviesen atormentándolo, lo cual consideraba no era justo, y entonces ¿Qué pasaría con Kei? No estaba completamente seguro pero algo le decía que su amigo ya podría estar imaginándose algo al respecto, ¿Y si Ryutaro le contó sobre lo que vio aquella noche? No, no podía ser posible, Kei lo hubiese comentado de inmediato, sabia que no era la clase de persona que se guardara las cosas de esa importancia, confiaba en que Ryutaro no había mencionado nada, sin embargo estaba seguro de que sus actos físicos estaban siendo el detonante en esta situación, la forma en la que miraba a Daiki todo el tiempo, su forma de hablar con él, todo, no podía controlarse y tal vez Kei ya lo habría notado de alguna manera.
Claro, todo esto solo eran suposiciones, pero si Takaki ya había sido capaz de darse cuenta, no podía extrañarle el hecho de que Kei también supiera algo… ¿pero como saberlo a ciencia cierta? Como si pudiera ir i preguntárselo en persona, era ridículo tan solo pensarlo.
Después de lavar su cuerpo perfectamente, salió del agua, minutos después ya estaba completamente vestido, por alguna razón le apetecía caminar un poco, era muy temprano para tomar el desayuno así que solo salió de su habitación, al hacerlo se encontró con Yuto nuevamente.
-¿En que puedo ayudarle?-
Preguntó con amabilidad.
-Ahora estarás vigilando para que no me prepare yo mismo el desayuno-
Dijo en tono de broma.
-Podría decirse que necesito asegurarme de que no lo intente-
Respondió Yuto con una sonrisa.
-Descuida, por ahora no tengo apetito, saldré a caminar al pueblo, ¿vienes?-
-Si usted me necesita iré con usted-
Le respondió Yuto con una ligera reverencia. Yabu suspiró.
-Quiero un momento a solas, si mi madre se despierta y pregunta por mi solo dile que salí a caminar un poco, que no tardo, ¿de acuerdo?-
-Como usted ordene-
-Nos vemos-
Así, Kota continuó con su camino hasta salir de su casa, miró el cielo, estaba nublado y hacia frío.
-Seguramente lloverá más tarde-
Pronóstico mientras dejaba de mirar el cielo y emprendía su camino hacia el pueblo.
Había tantos recuerdos, cada parte lo remontaba a su feliz infancia, el día en que se hizo amigo de Daiki, sus juegos de niños, como poco a poco comenzaron a crecer y sin darse cuenta comenzó a cuidar de él como si de un hermano pequeño se tratase, hasta que ese sentimiento fue cambiando, creciendo, haciéndose más y más fuerte.
Al llegar al pueblo miró a su alrededor, la gente a penas comenzaba sus actividades, eran pocos los que ya estaban abriendo sus pequeños negocios, pero claro, el panadero ya estaba más que listo, siempre era el primero en estarlo. No iba a negar que adoraba aquella sencillez del lugar donde vivía, pero había algo que no lograba perdonarle a toda esa gente… su ignorancia, su afán por mantenerse sin avance científico… pero sobre todo les reprochaba aquel cruel trato que tuvieron hacia Daiki en aquel tiempo.
Lo recordaba con cierto rencor y a la vez con melancolía, el detonante de aquel suceso fue solo el primer paso para despertar por completo sus sentimientos por él, ¿Qué hubiese sucedido si aquello jamás hubiese ocurrido?
-Si jamás lo hubiese besado-
Se dijo en voz baja mientras continuaba caminando tranquilamente, no podía evitar el sentir un vacío en el pecho, era doloroso y frustrante para él saber que lo necesitaba tanto, anhelaba tanto verlo, ¿se estaba obsesionando demasiado acaso?
-Quiero… verlo… ahora-
Murmuró mientras detenía sus pasos justo a la mitad de la calle, aquel deseo era tan grande que incluso el respirar le costaba, un nudo comenzaba a formarse en su garganta y estomago, su pecho dolía un pequeñas punzadas, ¿Por qué tenían que ser así las cosas? ¿Por qué no pudo enamorarse de alguien más?
El pensar en sus sentimientos por Daiki lo hacían pensar de inmediato en Kei, ambos eran importantes para él y estaba consiente de lo mucho que el mayor necesitaba a Daiki a su lado… pero él también lo necesitaba, él lo conoció primero.
-Yo lo amé primero-
Dijo en voz baja mientras miraba de nueva cuenta aquel cielo lleno de nubes grises. Aquel día pintaba para ser triste, sin un rayo de sol… pero el sabía que si necesitaba calidez… solo había una persona capaz de proporcionársela.
Sonrió de medio lado y cubrió sus ojos con una mano, respiró profundo y mejor se dio media vuelta, ya no quería estar en ese lugar, la gente poco a poco comenzaba a ser más y no deseaba ser visto por nadie.
Lentamente sus pasos lo llevaron al bosque, lugar que de igual manera estaba inundado de recuerdos, pero decidió ya no tocarlos, ya no revivirlos, solo dejarlos en su lugar, en verdad deseaba poder dejar su mente en blanco aunque fuese por solo unos instantes.
Se recargó en el troncó de un árbol, y aún de pie, cerró los ojos, escuchó el sonido del viento helado que incluso hacía que sus mejillas y nariz ardieran un poco, el sonido de las hojas arrastrarse por el pasto, el suave cantar de algunos pajarillos que buscaban alimento para sus crías, necesitaba llenarse de toda la paz que le fuera posible, era lo único que podía alcanzar por ahora.
Pero cuando aquello estaba por tranquilizarlo por completo, una voz, una suave y tímida voz lo hicieron despertar de aquella paz para provocarle una punzada en el pecho y abrir sus ojos de golpe.
-Yabu… ¿Qué haces aquí?-
Giró su cabeza hacia donde provenía aquella voz tan familiar y que en verdad había estado anhelando toda la noche.
Ahí estaba, de pie, mirándolo con aquella expresión llena de sorpresa, como si en verdad nunca se esperase verlo en aquel lugar tan tranquilo.
-Daiki-
Lo nombró al fin.
-Es muy temprano, ¿Qué haces por aquí?-
Preguntó el menor sin moverse de su lugar.
-Tenía ganas de madrugar un poco y he salido a caminar, eso es todo, ¿Y tu? Tampoco es normal en ti que andes fuera de tu casa tan temprano-
Dijo regresando su vista al frente.
-Bueno yo… no estuve en casa toda la noche y pensé en regresar temprano antes de que todos despierten-
Esta declaración sorprendió a Yabu al grado de alarmarlo.
-¿Qué estás diciendo? ¿Por qué?-
Preguntó, su preocupación y sorpresa eran evidentes.
-Bueno, anoche no podía dormir así que salí a caminar y sin querer me quedé dormido por aquí, el frío me despertó-
Confesó Daiki mientras desviaba torpemente la mirada.
-¡Estás loco! ¿Cómo pudiste salirte así? ¿Tienes idea del peligro que pudiste haber corrido? Además, la temperatura en la madrugada es demasiado fría, ¿Qué pasará si te enfermas? Sabes que no esta bien que actúes de esa forma-
Y ahí estaba de nuevo ese sentido sobre protector.
-No fue a propósito, de tanto caminar me venció el sueño y solo me dormí…-
Dijo Daiki mientras bajaba la mirada, lo que menos deseaba era ser regañado por Yabu, pero de cierta forma aquello le agradaba un poco, era inevitable no recordar los días en que el mayor cuidaba de él.
-¿Y estás bien? ¿No te sientes mal?-
Preguntó Yabu tratando de tranquilizarse un poco.
-Si, estoy bien, solo tengo un poco de frío pero no creo-
Justo entonces, antes de poder continuar hablando, fue interrumpido por Yabu, quien se quitó su abrigo y con este cubrió el cuerpo de Daiki, el menor nunca se dio cuenta del momento en el que Yabu se acercó a el.
-Ah… no es necesario-
Dijo intentando quitárselo, pero al hacerlo, sin querer, tocó la cálida mano del mayor.
-Descuida, yo no tengo frío, además pasaste toda la noche aquí, solo espero que no vayas a resfriarte-
La voz de Yabu sonó seria, pero no molesta.
-Gracias-
Dijo Daiki, girándose para ver al mayor y sonreírle.
Así, ambos se quedaron en silencio, tan solo mirándose fijamente, solo sintiendo el frío aire acariciar sus rostros, los diferentes sonidos dentro del bosque era lo único que ambos escuchaban.
De pronto, para sorpresa de Yabu, Daiki sonrió.
-Siempre te has preocupado mucho por mi-
Comentó torpemente.
-Es porque siempre haces cosas que preocupan a los demás, es por ti que mi mente nunca esta tranquila y siempre estoy pensando en ti-
Dijo Yabu seriamente, no pudo darse cuenta del contenido de sus palabras hasta que miró fijamente la mirada sorprendida de Daiki, en verdad… ¿Qué acababa de decir?
-Ah… lo que quiero decir es que…-
Intentó remediar lo que había dicho pero no encontraba la forma de hacerlo.
-Siempre… piensas en mi… ¿eso es cierto?-
Preguntó Daiki mientras bajaba la mirada, sentía como sus mejillas comenzaban a arder de lo avergonzado que comenzaba a sentirse, pero al mismo tiempo, un cálido sentimiento de felicidad lo invadía poco a poco.
-Es que… bueno, desde que éramos pequeños tú…-
No sabía que decir, estaba pensando en mejor salir corriendo de ahí pero simplemente sus piernas no reaccionaban.
-Yabu…-
Lo llamó Daiki, había algo en esa manera de pronunciar su nombre, su voz, era un tono anhelante… ¿era su imaginación? Siendo sincero, deseaba que no lo fuera.
Torpemente miró a Daiki.
-Mira, lo que quise decir es que como siempre haces cosas que preocupan a los demás a veces pienso que podrías estar haciendo algo tonto, como justo lo que acabas de decirme, ¿Es que acaso no puedes permanecer quieto y normal?-
La voz de Yabu dejó salir un poco estas palabras en tono desesperado, pero esto era a causa de que su mente estaba atormentándolo con esos pensamientos extraños, debía encontrar la calma pronto.
Daiki bajó la cabeza al escuchar las palabras de Yabu.
-Lo siento… mi intensión nunca ha sido preocuparte… no volveré a hacerlos-
Dijo en voz baja.
-Creo que volveré a casa ahora, estoy cansado-
Aquella voz, había cambiado por completo, ahora era triste, tal vez y hasta había decepción en él, ¿pero que podía hacer al respecto? Nada… no podía hacer nada más.
Justo antes de que Daiki decidiera marcharse, se quitó el abrigo de Yabu y se lo entregó.
-No lo necesito, gracias-
Aquello no estaba bien, no podía seguir soportando aquella mirada triste, aquella opresión en su pecho. ¿Qué más daba lo que ocurriera después? A decir verdad estaba cansado de pensar en ello, ya no quería seguir haciéndolo, solo… por un instante, aunque fuese solo esta vez, dejarse llevar por sus sentimientos, expresarlos de una vez por todas sin importar el resultado o la respuesta.
Así pues, tomó el abrigo de las manos de Daiki, justo antes de que el menor si quiera pensara en el siguiente movimiento, volvió a colocarlo sobre su cuerpo al mismo tiempo que lo abrazaba cálidamente. No deseaba dejarlo ir, ni ahora ni nunca. Aquel sentimiento ya no podía seguir reprimiéndolo más, si debía salir que mejor que fuera de una buena vez.
-No te vayas-
Le dijo al oído con voz suplicante al mismo tiempo que se aferraba más a su cuerpo, se sentía tan bien, cuanto había deseado abrazarlo así.
Daiki se quedó inmóvil, ¡Yabu lo estaba abrazando de nuevo! No podía ni quería negarlo, aquello se sentía tan bien, era un sentimiento tan cálido, muy independiente del calor corporal del mayor, era algo diferente, agradable, un sentimiento lleno de felicidad, así que sin pensarlo más, respondió a aquel abrazo, aferrandose con timidez a la espalda de Kota.
El sentir la respuesta de Daiki a aquel abrazo inconscientemente lo hizo sonreír.
-No quise decir que eres una molestia… simplemente que el solo pensar que algo malo pudo pasarte, que puedas lastimarte… me aterra-
Daiki solo escuchó claramente y con toda su atención aquella palabras, las cuales fueron expresadas con tanta calidez que resonaban armoniosamente dentro de su cabeza.
-Daiki-
Dijo Yabu mientras se aferraba más al cuerpo del menor, de igual forma Daiki también abrazó con un poco más de fuerza el cuerpo de Yabu.
De pronto, Yabu se alejó muy poco del cuerpo de Daiki, y justo antes de que el menor siquiera reaccionara ante este hecho, Yabu… lo besó.
Aquel suave, delicado y tembloroso contacto sobre sus fríos labios lo hicieron sentir extraño, sentía que aquello en verdad no podía estar ocurriendo, ni siquiera pudo apreciar bien el momento en el que Yabu se acercó a su rostro, no estaba seguro de lo que estaba sintiendo en estos momentos. Daiki estaba en shock.
Sentimiento que poco a poco desapareció a medida que sentía más real aquel suave contacto sobre sus labios. Ahora era tan agradable que sus ojos lentamente se cerraron para así poder disfrutarlo mucho mejor, definitivamente no podía ser un sueño.
Lentamente Yabu rodeó su cintura con ambos brazos, pegándolo así un poco más a su cuerpo al mismo tiempo que sus labios buscaban una respuesta. La cual definitivamente no se hizo esperar, de alguna manera ambos sabían muy bien lo mucho que habían anhelado este momento, Daiki lentamente movió sus labios un poco, sentía que si sus movimientos eran demasiados el mayor se iba a separar de él y no deseaba aquello, además no había prisa alguna por detener aquel momento tan deseado, así que se aferró a la camisa de Yabu.
Poco a poco, de forma suave y lenta ambos profundizaron más aquel beso, era tan delicioso, tan cálido, sus labios se movían a un mismo ritmo, dentro de poco entrelazaron sus lenguas y aquella sensación se hizo más intensa.
Un poco más y ambos, necesitados de un respiro, se separaron, se miraron fijamente, con los ojos cristalinos. Yabu sonrió y acarició el rostro de Daiki, después solo volvió a abrazarlo, envolviéndolo cálidamente entre sus brazos. El menor, en forma de respuesta, acomodó su rostro sobre el pecho del mayor, en donde pudo escuchar los fuertes latidos de su corazón, sonrió un poco y cerró sus ojos.

Una sensación extraña lo hizo despertar poco a poco, había dormido muy bien, nunca había logrado dormir tan profundamente desde hace mucho tiempo. A medida que despertaba sentía algo entre sus brazos, era tan cálido… ¿Qué podría ser?
Lentamente logró abrir sus ojos y algo en su interior brinco de sorpresa… justo en esos momentos tenía a un profundamente dormido Ryutaro entre sus brazos.
Su rostro lucía tan tranquilo… ¿en que momento lo había abrazado? Ni siquiera lo había podido notar, pero debía admitirlo, aquello no era incómodo, sonrió y con una mano temblorosa estuvo a punto de acariciar el rostro del menor, pero los movimientos de este lo hicieron retroceder, al parecer también estaba despertando.
Observó como lentamente este abría los ojos y lo miraba fijamente. Al notar que estaba entre los brazos del joven Kei su rostro se tornó rojo en un instante y de un rápido movimiento salió de la cama, cayendo al suelo precipitadamente.
-¿Estás bien?-
Preguntó Kei un poco extrañado ante esta inesperada actitud.
-Ah… yo… lo siento-
Se disculpó con una reverencia.
-¿De que te disculpas?-
Preguntó Kei con una sonrisa.
-Ah… yo… tengo que ir a trabajar…-
Dijo torpemente, estaba muy nervioso, y justo antes de atreverse a salir Kei lo detuvo diciendo.
-¿Y vas a salir así?-
Ryutaro se detuvo y pensó un poco, después observó su vestimenta, definitivamente no podía salir usando una pijama de su joven amo, así que torpemente tomó de nuevo su ropa, la cual había dejado al pie de la cama.
-¡¡Disculpe!!…. ¿Puedo cambiarme en el baño?-
Preguntó tímidamente, Kei le sonrió y asintió con la cabeza.
Minutos más tarde Ryutaro salio, vistiendo sus sucias ropas.
-Lavaré esto, con permiso-
Dijo saliendo con la pijama de Kei en la mano, salió tan rápido que estuvo a punto de tropezar con uno de los escalones.
Mientras tanto, Kei se recostó de nuevo sobre su cama y cerró los ojos.
-No tenía por que ponerse así-
Sonrió y suspiró profundo.

-¿Qué es lo que te pasa?-
Le preguntó Yamada mientras lo observaba atravesar muy nervioso el vestíbulo.
-Nada… ¿Por qué habría de pasarme algo?-
Yamada lo miró detenidamente y le dijo.
-¿De donde vienes? Fui a buscarte pero no estabas en tu habitación. ¿Desde cuando estas despierto?-
Las preguntas de Yamada solo lo hacían regresar al momento de su despertar.
-¡Ya te dije que no es nada!-
Le gritó con las mejillas completamente rojas y sin más salió de la casa aún con la pijama de su joven amo en la mano.
-Y ese nada te tiene tan sonrojado-
Sonrió Ryosuke mientras seguía a su pequeño amigo.
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En este capitulo quise concentrarme en Inoo y Ryutaro así como en Yabu y Daiki, nuestras parejas más principales.
Siento que es poco, pero cumplí con las hojas que hago por cada capitulo, supongo que el haberlo hecho solo de ellos lo hara corto lol
En fin, aqui ya se viene lo bueno ahora si caray!! Cuanto había deseado poder llegar a esto!! Esta es al fin la finalidad del fic!! Lo que quiere decir que yo le pronostico unos cinco capitulos más de vida, eso dependera de como vaya a desarrollar lo demás, ustedes saben: YamaJima, TakaChii y el improvisado HikaTo~
Esperen más emociones para el siguiente capitulo!! Que promete estar aún más interesante ya lo veran!! O al menos me esfuerzo para que asi sea ^^

Proximos oneshots a actualizar: un InooDai para mi bella Satommy y unos conejos para Carol XD también una sorpesa que no quiero mencionar parejas aún pero que ya esta en borrador y un YamaJima que me hacen bullyng día y noche ;__; mentalmente me acosan por un fic de ellos LOL aaw necesito una vida .__.

Cuidense!
¡Feliz Halloween!! XD
Coman muchos dulces, las que son mayores de edad, vayan a fiestas y embriagense en mi nombre *3*

18 comentarios:

Anónimo dijo...

yari primer mensaje mío!!!! Entonces casi mío *w*/!!!

Anónimo dijo...

arriba es capi mío y como no sale *está del cel* soy haruki ^0^/

AmiS dijo...

omg!!!! ¡¡continuacion!!
waaaa.....hermoso...el Yabudai me encanto!!

Anónimo dijo...

wuaooooooooooo me encanto sisisis mas inotaro y podre morir en paz jajaja genia!!

hitomy dijo...

kyaaa me ha gustado bastante...esta historia cada vez se pone mas interesante...muero por la contiii...sigue asi aya-chan...y plis visita mi blog

Carol~ dijo...

a la gran!! a la gran!! a la gran!!! antes de irme a acostar y de mandarte el úlitmo correo, debí darme una vuelta por el blog! Amis me quitó el primer comment ;3; djfslkasdfjdhklsaf ahora me voy a leer

AmiS dijo...

leroleroo~~! xD

Carol~ dijo...

AmiS!! ya verás! para la sguiente estaré más atenta y será mío o.ó

Carol~ dijo...

alguna vez te he dicho que te responsabilizo por mi adicción al inootaro xD? cuando los leí en tu fin de helpless night me enamoré de ellos inmediatamente *--* aunque claro, unos días después conocí al ID y los dejé a un lado, pero... asfhdjklhfdslfhkdshfkashfjjasdfh este fic revive mi emoción y cariño hacia el inootaro *O*
fajsdlfhdfhk los amo a esos dos juntos, son tan lindos. Kei y su luna y Ryutaro y su posesión más preciada, Kei invitandolo a dormir junto con él y Ryutaro negandose, Kei dandole una pijama limpia y Ryutaro poniendósela, Kei espiandolo y Ryutaro que no se da cuenta >///< jajajaja xD

y en cuanto al desarrollo del YabuDai y su complicada relación, al fin!!! al fin!!! por fin ya pasó algo entre esos dos, awwww se besaron >////< dejaron a un lado el futuro y las preocupaciones. No llegué a pensar que con la descripción de Daiki este se hubiera ido a pasar tooooda la noche en el bosque y cuando Yabu lo ve ahí trantando de relajarse de sus complicados sentimientos, ahí está él jlkhadsfhlkshdfajlkshdfjkahsdkfhsdjkfhajsdklfhlajksdhfakshfdaslhfksahfjkashdfjkhsldfjkhadjskfhadkshfjs se besaron y le correspondió el beso y que lo vuelvan a hacer! que lo vuelvan a hacer, no les vayas a matar el momento ¬¬ que se queden así un rato más o.ó
y nooooo queeeé 5 capis aporximadamente O____o waaaa Dx a decir verdad este fic ya va para el año de que lo comenzaste y no quiero que se acabe Dx quiero más yabudai, ya veré como consigo que escribas otro >:D

Yuuna~ dijo...

Bieeeeeeen entonces MAS INOOTARO! DIOS! lo amé que mas puedo decir ;-; Soy demasiado feliz, imagina que ni siquiera quepo en mi propia felicidad! ;O; DURMIERON JUNTOS.. JUNTOS!!!! y Daiki con Yabu un beso.. UN BESO!!!! ;OOOOO; MORIRÉ de pura emoción~ Gracias Aya por publicar, (revisé todos los días tu blog para ver nuevas actualizaciones XD )y POR FIN!! es INOOTARO ;O; Gracias muher te adoro~ TE ADORO!! ;'D

Yo XD dijo...

1.- Quiero decir que ESTOY CON CAROL! XD TU!! si TÚU Ayaa eres la culpable de que yo ame al InooTaro y también desde Helpless Night porque eran tan asquerosamente adorables y hermosos!! ♥ XD

2.- UKFUTSUTDKUTDSWTEARSYTDK/TEYRSYDE!!!!! Estuvooo taaaaaaaan boniito cuando durmieron juntos!! inchi hámster se desbarranca de la cama por felicidad XDD

3.- Me da tanto coraje lo que hace Daiki ¬¬ no es como si pudiera odiar a Dai-chan, pero.. ashh! me choca!! ¬¬ No ve que Inoo se va a romper como figurita de vidrio?? ;OOO; hsdguyasfdtetydfefr

4.- HA-HA-HA~XD YamaJimaa~~ LOOOOOL~

5.- Sí, ya terminé, sí sí, ya me voy... me estoy yendo.. me voy.. me fui XDDD

Yo XD dijo...

P.D---> Vaniia desuuu~~ XDD

es que la cuenta de blogger, no sé por qué sale así XDD LOOOL

lylyan dijo...

Kyaaaaaaaa >////< e leidoo too este ficc en un diaa y mi corazon esta a punto de estallar con tantas emociones!!!
desde ahora en adelante considerame tu fannn de korazonn uaaaa ♥♥♥ adorabless tus fics!!!
en verdad eres unica amoo como escribes!!
jejeje kyaaaaaaa soy adicta al yamajima amooo sus expresiones y las cosas k asen jeje!!!
hehehe y no se diga de inoo y ryutaro en verdad en algunos momentos hasta llorando estaba!!!!
y yabuu con daiki ese besotee noo no dejaba de llorar de la emocion!!!^^
en verdad necesito lo antes posible la contii!!!!es urgente!!!jeje
waaaaoooo Arigatouu por escribir asi de lindo!!!!XD

Shyori* dijo...

aaaawww q lindo escribes!! *-* ... Aawww ♥ por fin Yabudai !! haha :D me encanto la parte en que Inoo dice :"¿Cuándo creció tanto?" ..asdaddas~ en verdad me imagine el momento en el que Ryu se desvestía *¬* e Inoo lo miraba con ojos lujuriosos *O* ..xDD

Por otro lado ,ahora q hubo una infidelidad por parte de Dai~ q pasará??..>w3<

Anónimo dijo...

por favor continua
enserio k esta genial!!!!
lo espero con entusiasmo
plissssssss

Anónimo dijo...

continua o me voy a volver loca no seas mala onda
xfas estas increibles tus fics
y feliz 2012
continua!!!!!!!
xfassssssssssssss

Anónimo dijo...

waaaaaaaaaaa dios mio bati record en leer este fic todo un dia pegada como mosca a la compu niña que e slo que me haces hacer XDD dios me dejaste metida en esto y lo dejaste interesante waa porque porque las ocsas son asi? yabu y daiki parece que ya dieron l paso que necesitaban y kei pobre como le resultara estop pero para eso esta ryuu que creo que el o se engaña con sus sentimientos OMGG quiero contiiiii te juro que morire si no leeo la conti por favor actualiza pronto nee? soy admiradora de este fic esta genial *y eso que el yabu dai no es mi favorito* quiero contiiiiiiii ♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

FlyHighFics dijo...

me encanto!!!!

escribes increible ^^

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