viernes, 7 de enero de 2011

En tus manos [Cap. 8]

Capitulo 8

Ambos se encontraban comiendo en un lugar lejano, en donde casi, o más bien, no había gente, sentados sobre el suave pasto.
De vez en cuando Yuto dejaba de comer para observar fijamente a Ryosuke, aún le intrigaba la forma en la que le había hablado a aquel chico, deseaba preguntar, pero no se atrevía, después de todo era un asunto que no le incumbía.
-¿Qué tanto me ves?-
Preguntó Ryosuke mientras tomaba un poco de jugo.
-Nada, ¿Qué no puedo verte?-
Dijo Yuto con tranquilidad mientras se terminaba de una mordida su bola de arroz.
-Es incómodo, parece que quieres decir algo, si es así solo dí lo que sea y deja de verme con tanta insistencia, me molesta-
Respondió con firmeza mientras miraba a Yuto, este comprendió así que decidió ser directo, después de todo no había nada que perder.
-Al chico de hace rato, lo trataste algo… mal… ¿Por qué?-
Ryosuke miró a Yuto mientras arqueaba la ceja y fruncía un poco los labios.
-¿Te interesa saberlo?-
Pregunto con cierta indiferencia, como si no fuese algo importante.
-Me intriga un poco-
Declaró Yuto con un poco de sorpresa en su mirada ante la reacción de Ryosuke.
-Es mi amigo… o eso creo… últimamente no lo he tratado muy bien… sé que le gusto, desde hace tiempo, pero yo no quiero ningún sentimiento de ese tipo, me aburre de tan solo pensarlo, el es solo mi amigo, pero le he estado demostrando de la peor manera que él no me interesa, igual me divierte-
Dijo con descaro mientras miraba fijamente a Yuto, por otro lado este estaba sorprendido ante tal declaración, ¿Cómo era posible que hiciese algo como eso? No quería creerlo, pero no había nada que dudar, la mirada y voz de Ryosuke eran firmes.
-¿Te divierte rechazar a las personas?-
-No-
Dijo serio mientras se cruzaba de brazos y soltaba un suspiro.
-Me divierte el hecho de que Daiki, el chico de la vez pasada, ¿lo recuerdas?-
Yuto asintió, recordando aquella tarde en las canchas de fútbol.
-Bueno, a él le gusta mucho Chinen, siempre lo protege, cuando yo le hago algo malo y se entera es cuando desea matarme, sin embargo no se atreve a confesarse, es divertido ver como todo se enreda alrededor mío-
Dicho esto Ryosuke esbozó una enorme sonrisa, al verlo, Yuto se molesto y no se contuvo para expresarle lo que pensaba.
-Yo creo que esta muy mal lo que estas haciendo, se supone que son tus amigos ¿cierto?-
Ryosuke asintió con la cabeza, estaba curioso de escuchar lo que Yuto estaba por decirle, así que no lo interrumpió.
-Si son tus amigos, deberías ayudarles a aclarar las cosas, Daiki piensa que tú solo estas jugando con los sentimientos de Chinen por que estas aburrido, y bueno, pienso igual que él, sin embargo sabes que uno quiere al otro, deberías respetar y no meterte en eso-
Ryosuke no se sintió ofendido ni molesto por las palabras de Yuto, en el fondo el sabía todo aquello, sin embargo respondió con tranquilidad, borrando su sonrisa burlona por una de resignación.
-Si piensas decirme que mejor los ayude para estar juntos en lugar de divertirme con la situación de una vez te digo que no lo haré… yo no soy así… no sé hacer esa clase de… cosas… si crees que esta mal que me comporte así con Chinen y Daiki, de acuerdo, puedo dejarlos en paz, pero no me pidas que ayude a esos dos por que no puedo hacerlo, además a mi no me corresponde-
Yuto observó a Ryosuke fijamente, estaba sorprendido, el mayor estaba conciente de la situación y del daño que estaba causando para Chinen y Daiki, y ahora decía que estaba dispuesto a dejarlos en paz pero que no estaba dispuesto a ayudarlos. ¿Qué clase de persona es en realidad este chico?
Suspiró profundo, tomó un poco de jugo y habló.
-De acuerdo, sabes que no esta bien lo que haces, al menos me alegra escuchar eso, así que ¿Podrías detenerte ahora? Solo… no los molestes, no los hagas sufrir más… solo… mantén tu distancia-
Ryosuke bajó la mirada y dijo seriamente.
-Lo se… pero igual… siento que es inútil que Daiki este tan enamorado de alguien que no es capaz de verlo como alguien a quien querer… de cierta forma espero que se de cuenta que mientras Chinen siga aferrado a mi de esa manera… él solo sufrirá más… creo que es mejor que Daiki busque a alguien más…-
Estaba sorprendido, de cierta forma sí estaba ayudando, aunque sus métodos eran poco comunes, tenía una buena intención detrás de todo, ¿Por qué este chico resultaba ser tan contrastante?
-Esta bien… entiendo tus intensiones… pero… ¿Es que no pudiste pensar en algo mejor para todo esto?-
Preguntó confundido, de nueva cuenta Ryosuke levantó la mirada y le dijo con una sonrisa débil.
-Ya te lo dije… no sé comportarme de otra forma… por eso todo el mundo se aleja de mi… un día… tú también lo harás-
-No cambies el tema así-
Dijo Yuto muy serio mientras desviaba la mirada y se recargaba en el tronco de un gran árbol que estaba detrás de él.
-Bien, si eso es todo, me voy, puedes quedarte aquí si quieres-
Dijo Ryosuke mientras se ponía de pie.
-¿A dónde vas?-
Preguntó Yuto mientras se enderezaba un poco.
-Eso no te incumbe, espero y hayas entendido que quiero estar solo, nos veremos después-
Dicho esto se dio media vuelta y se marchó del lugar, dejando a Yuto solo, confundido, ¿Por qué siempre que algo lo hacia sentir mal escapaba para estar solo?

Chinen se encontraba solo, en la biblioteca, intentaba leer un poco mientras el receso terminaba, no tenía mucha hambre, no deseaba regresar donde estaban sus compañeros, a pesar de que dejó su comida casi intacta, no quería volver.
Mientras leía, alcanzó a escuchar el grito de un chico, lo que dijo le provocó un escalofrío e inevitablemente dirigió su mirada hacia el enorme ventanal, por el cual podía ver la práctica del equipo de fútbol.
-¡Arioka! ¡Es para ti!-
Chinen observó como Daiki pateaba el balón y se lo lanzaba con éxito a uno de sus compañeros, dando así un buen pase a gol.
Todos comenzaron a festejar, el equipo de Daiki había ganado, aunque era una práctica entre mismos compañeros, se podía sentir la emoción. Inevitablemente Chinen sonrió al ver a Daiki feliz, festejando con sus compañeros de equipo, después observó como uno de ellos lo abrazaba de una forma que provocó cierta envidia en Chinen. Sabía que eso era una completa tontería, después de todo solo eran compañeros y estaban celebrando su victoria, pero fue inevitable sentirse así, de algo estaba completamente seguro, extrañaba a Daiki, y mucho.
Con un suspiro cerró aquel libro que intentaba leer, se puso de pie para dejarlo en su lugar, sin embargo, en su camino se topo con Ryosuke, quien al verlo le sonrió e intentó saludarlo de forma amable.
-Hola… de nuevo-
Con fastidio, Chinen desvió la mirada e intentó continuar con su camino.
-¿Qué quieres?-
Extrañamente, de forma tímida, Ryosuke comenzó a seguir a Chinen.
-Te quiero… pedir una disculpa… por mi comentario de hace rato… y por todo lo que he hecho…-
Sorprendido, Chinen se giró para ver a Ryosuke, no podía creer lo que estaba escuchando en esos momentos, Yamada jamás se disculpaba.
-¿Por qué te disculpas?-
Preguntó incrédulo mientras dejaba el libro en uno de los estantes para después cruzarse de brazos.
-Bueno… si no lo hacía alguien no me iba a dejar en paz…-
Respondió Ryosuke desviando la mirada y sonriendo burlonamente, después añadió.
-Además… bueno… eres mi amigo… y como tal creo que no debí hablarte así y mucho menos hacer lo que hice aquel día, hecho por el cual ya fui regañado por Arioka así que no te molestes en decirme algo más-
Dijo Ryosuke con un semblante tranquilo y una sonrisa tímida dibujada en el rostro.
-¿Eso es todo?-
Preguntó Chinen aún sorprendido.
-Si… supongo…-
Dijo Ryosuke con torpeza.
-¿Daiki te mando a hablar conmigo?-
-No, no fue el, bueno, nadie me mando, alguien me aconsejo cambiar mi actitud contigo y bueno, eso intento-
-¿Quién?-
Preguntó Chinen curioso.
-No te lo diré, no tengo por que hacerlo, ya vine a disculparme sinceramente contigo y no tengo nada más que hacer, nos vemos-
Dicho esto, Ryosuke se dio media vuelta para salir con paso lento de la biblioteca, dejando a Chinen completamente sorprendido e intrigado, el hecho de que Ryosuke se disculpara era aún increíble, no lograba reaccionar ante tal acontecimiento. Después de un rato solo sonrió y también salió de la biblioteca.

El resto del día transcurrió con cierta normalidad, Yuto se aburría a sobre manera en las clases, después de todo muchas de esas cosas ya las había aprendido, así que se dedicaba a hacer garabatos en su libreta, bostezaba de vez en cuando y trataba de entretenerse con algo, pero cada que intentaba entablar conversación con algún compañero era sorprendido y el profesor le llamaba la atención.
Al notar esto, Ryosuke solo atinó a esbozar una sonrisa burlona mientras continuaba con sus anotaciones, el igual se aburría un poco pero era divertido ver a Yuto.

Mientras tanto, cerca de los alrededores de aquella escuela, alguien esperaba pacientemente.
-Debe ser aquí…-
Murmuró para si mientras observaba fijamente aquella gran y lujosa escuela.
-Aquí esperaré a que salga-
Se dijo mientras se recargaba en una de las paredes y se cruzaba de brazos, le hecho un vistazo a su reloj, suspiró profundo y se dispuso a esperar.

“-Esto es aburrido…-”
Pensó mientras miraba al resto de sus compañeros haciendo sus anotaciones, de pronto, la campana que anunciaba el final de las clases resonó por toda la escuela, esto provocó que al fin Yuto se sintiese feliz, aliviado. En cuanto todos se reverenciaron para despedir al profesor, Yuto se estiró con fuerza y dejó escapar un gran bostezo.
-¡Al fin!-
Dijo con alegría mientras guardaba sus cosas en la mochila.
-Ya me dí cuenta que esto es como una tortura para ti, ¿no es cierto?-
Al escuchar esa voz, Yuto se giró rápidamente y se encontró con la mirada de Ryosuke, el cual sonreía burlonamente.
-¿Es muy obvio?-
Preguntó Yuto con fastidio mientras se hacía a un lado para dejar pasar a Ryosuke, este solo bufó un poco y comenzó con su camino.
-¿Por qué? ¿Acaso no te gusta estudiar?-
Preguntó el mayor de forma indiferente mientras se detenía para ahora caminar junto a Yuto.
-Si me gusta, pero te lo dije, eso ya lo estudie, es aburrido tener que aprender lo mismo dos veces-
-Pero tu dijiste que no habías ido a la escuela-
Dijo Ryosuke ahora ligeramente sorprendido.
-Y es verdad, todo lo que sé lo aprendí en casa-
Respondió Yuto de forma normal mientras continuaba mirando hacia el frente.
-Debiste decirlo antes-
Dijo Yamada de forma seria mientras se adelantaba.
-Pensé que lo había hecho-
Le dijo Yuto con un poco de sorpresa en la voz.
-Ya olvídalo, tengo hambre así que date prisa-
Dicho esto, Ryosuke comenzó a acelerar el paso, con dificultad Yuto pudo seguirlo.
Al salir de la escuela, Ryosuke se detuvo cerca de la entrada, miro hacia ambos lados, al parecer el chofer no había llegado.
-¿Por qué no esta?-
Preguntó con voz molesta mientras se cruzaba de brazos.
-Ya, tranquilo, no debe tardar-
Le dijo Yuto con tranquilidad mientras se ponía de pie a su lado. De pronto escuchó una voz bastante familiar.
-¡Yuto!-
Sorprendido, miró hacia su izquierda, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo.
-¡Takaki-kun!-
Gritó emocionado y sin importarle que Yamada los viese, caminó hacia el chico y lo abrazó fraternalmente, el otro respondió al abrazo con el mismo sentimiento, después se separaron y se sonrieron, Ryosuke solo se limitó a observar con un semblante no muy feliz.
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo supiste que estaba aquí?-
-Bueno, ya sabes, tengo mis mañas, no te fijes mucho en eso, más bien tú dime ¿Qué haces en una escuela como esta?-
Preguntó Takaki asombrado.
-Es… una larga historia-
Dijo Yuto mientras daba un paso hacia atrás para quedar un poco cerca de Ryosuke.
-¿Ese es amigo tuyo?-
Preguntó Takaki con curiosidad mientras señalaba a Ryosuke, este solo carraspeo un poco la garganta y dio un paso hacia el frente.
-Yuto, ¿Quién es este sujeto? Y ¿Por qué no tienes la educación de hacer las presentaciones correspondientes?-
Yuto esbozó una torpe sonrisa y se llevó una mano a la cabeza, después se aclaró la garganta y se dirigió a Takaki.
-El es Yamada Ryosuke, estoy viviendo en su casa ahora-
Después se dirigió a Ryosuke.
-El es Takaki Yuya, un viejo y gran amigo-
Ryosuke miró con curiosidad a Takaki, arqueando un poco la ceja.
-Mucho gusto-
Dijo Takaki mientras hacia una corta reverencia.
-Igual… ¿El es el preciado amigo del que siempre hablas?-
Preguntó con fastidio mientras continuaba mirando a Takaki.
-No… ah… por cierto, ¿Y Yabu?-
Le pregunto Yuto a Takaki, este solo dejó escapar un suspiro y dijo.
-Esta… bien… de hecho… bueno… tengo que hablar contigo de algo importante… por eso vine-
De pronto, al notar el extraño tono de voz de Takaki, la preocupación invadió a Yuto y exaltado preguntó.
-¿Le ha pasado algo?-
Yamada observo curioso la reacción de Yuto, sin embargo no dijo nada.
-No, esta bien, no te preocupes, es solo que…-
Justo en ese momento Takaki se vio interrumpido por la llegada del auto que recogía a Yamada y a Yuto.
-Es hora de marcharnos-
Dijo Ryosuke mientras abría la puerta y entraba.
-Iré más tarde… yo quiero-
-Lo que tengan que conversar podrán hacerlo en casa, ahora sube-
Dicho esto, dirigió su vista al frente, Yuto miró a Takaki y este comprendió el mensaje.

En cuanto llegaron a casa de Ryosuke, los tres bajaron del auto, el primero en entrar sin decir una sola palabra fue Yamada.
Tímidamente Takaki entró detrás de Yuto, ambos fueron recibidos por la servidumbre.
-¿Cómo rayos llegaste a este lugar?-
Preguntó Takaki mientras se sentía incomodo.
-Ya te dije… es una larga historia, vamos a mi habitación, ahí podremos conversar-
Dicho esto, Yuto comenzó a subir las escaleras, detrás de él iba Takaki, quien no dejaba de mirar a su alrededor, no muy delante de ellos iba Ryosuke, quien antes de entrar a su habitación espero a que Yuto pasara.
-No olvides que debes acompañarme a comer-
Yuto se detuvo y miró a Ryosuke.
-¿No podrías empezar sin mi? Tengo un asunto importante que atender-
Por primera vez, Ryosuke miró a Yuto con frialdad, y con voz seria le dijo.
-Es una orden-
Así, entro a su habitación, cerrando la puerta tras de sí para no tener que escuchar lo que Yuto iba a decirle. Takaki observó esto con demasiada curiosidad.
-¿Dijo que era una orden?-
Yuto dejó escapar un suspiro.
-Después te explico eso-
Así, continuo con su camino, Takaki trataba de comprender un poco, no podía evitar el sentirse un poco preocupado ante la actitud de Yamada hacia Yuto.

En cuanto ambos entraron a la habitación, Yuto dejó sus cosas sobre el pequeño sillón y tomó asiento, Takaki miró a su alrededor y torpemente también se sentó frente a Yuto.
-¿Por qué vives aquí? Es muy extraño-
-Tranquilo, no hay nada de lo que debas preocuparte, mejor dime a que has venido, ¿Qué pasa con Yabu?-
Tristemente Takaki bajó la mirada y le preguntó.
-¿Lo has visto verdad?-
-Si, hace poco-
-¿Cómo se portó contigo?-
-Pues… como siempre, estaba preocupado por mí, le dije que estoy bien y en donde puede encontrarme, ¿Por qué me preguntas eso? ¿Pasa algo?-
Takaki suspiró profundo y miró a Yuto.
-Solo… ten mucho cuidado… Yabu… esta algo… perturbado…-
-¿Cómo que perturbado?-
Preguntó Yuto casi gritando, estaba demasiado preocupado, después de todo Yabu era una persona muy importante para el.
-No te preocupes mucho por él, ya te dije que esta bien, lo que sucede es que últimamente… esta bajo mucha presión y… puede que lo vigilen… por eso… si te ves con él ten mucho cuidado…-
Mintió, no podía decirle a Yuto la verdad, que en realidad su querido Yabu buscaba la forma de hacerlo sufrir, de perjudicarlo de cualquier forma, de hacerle pagar cosas que ni siquiera tenían justificación, con un odio que no tenía razón de ser.
-¿Le han hecho algo?-
-No, ha sabido mantener contento al jefe, como sabes siempre es al que más consideraciones le tiene-
Yuto desvió la mirada, estaba furioso.
-Ese sujeto no tiene consideraciones por nadie… ni de su propia familia…-
-Yuto…-
Dijo Takaki con voz triste mientras miraba en los ojos de Yuto el odio reflejado.
-No pienses en eso ahora, lo importante es que ya estas fuera y debes mantenerte así-
-¡No! ¡Voy a volver para sacarte a ti y a Yabu!-
Takaki bajó la mirada ante la valentía y el coraje que se reflejaban en los ojos de Yuto.
-No lo hagas… yo estoy ahí por que quiero, y Yabu también, además yo te prometí cuidarlo y eso hago, no tienes de que preocuparte-
-¡¡Pero no es justo que ese sujeto los tenga a ustedes haciendo el trabajo sucio!!-
Yuto alzo la voz, estaba furioso.
-Ya no lo hacemos tan seguido como antes, esta perdiendo fuerza y ambición, la mayoría del tiempo no la pasamos de guardia evitando que los demás bandos nos invadan-
-Yo solo quiero que ustedes también salgan de ahí…-
Esta vez Yuto miraba a Takaki con tristeza en los ojos y con voz suplicante le dijo.
-Por favor cuida a Yabu y también cuídate tu-
-Sabes que lo hago-
Le dijo Takaki con una sonrisa tranquila, deseaba transmitir esa tranquilidad para Yuto.
-Prometo hacer lo posible para sacarlos de ahí-
Takaki suspiró profundo.
-Por ahora solo permanece aquí el tiempo necesario-
-Solo puedo estar aquí dos meses-
-¿Por qué? Ahora cuéntame como llegaste a este lugar-
Pidió Takaki, antes de hablar, Yuto bajó la mirada, suspiró y giró su cabeza para mirar hacia la ventana. Takaki lo observó fijamente y notó algo extraño, logrando ver así aquella marca en el cuello de Yuto.
-¿Qué es eso?-
Preguntó mientras señalaba el cuello de Yuto, este se giró para ver a Takaki y al recordar aquella marca se ruborizó de inmediato y la cubrió con su mano.
-Na-nada importante…-
Dijo con nerviosismo.
-¿Es un golpe?-
Preguntó ligeramente furioso.
-¡No!-
Exclamó Yuto, fue entonces cuando Takaki logró ver el ligero rubor que había en sus mejillas, miró extrañado a Yuto, se recargó por completo en respaldo del sillón y se cruzó de brazos y piernas.
-Te escucho-
Yuto dejó escapar un suspiro lleno de nerviosismo y comenzó a explicarlo todo. Comenzó contando desde la vez de la persecución, de cómo Yamada lo había salvado y de las condiciones que había puesto para darle asilo en su casa, omitió los detalles de los besos y otros acercamientos, sentía que no era necesario que Takaki los supiera. Cuando terminó, Takaki lo observaba atónito y con la boca abierta.
-¿Eres el juguete de ese niño?-
Preguntó incrédulo.
-No… solo quiere compañía mientras yo estoy aquí… es un chico solo… y bueno… no creí que fuese una mala idea, después de todo necesitaba un refugio-
-Pero… ¡¡Si escapaste de ahí para evitar el maltrato y te vienes a meter a algo similar!!-
Ante la molestia de Takaki, Yuto intentó tranquilizarlo.
-Te equivocas, es muy diferente… me dan de comer y muy bien, me lleva a la escuela, hasta me compro ropa nueva y duermo en esta habitación, solo tengo que soportar sus caprichos pero nada peligroso, en verdad estoy bien aquí-
Ante la tranquilidad en la voz de Yuto, Takaki lo observo detenidamente, fijo su mirada de nuevo en aquella marca que ahora Yuto había descuidado.
-Entonces… si eso no es un golpe… ¿Qué es?-
Estaba sin salida, no tenía idea de que inventar para justificar semejante marca, nerviosamente miró a su alrededor buscando una respuesta.
-No me digas que eso es un…-
-Es solo una marca de… de… de… de un golpe que me dí sin querer… si… eso… n-no le des im-importancia…-
De forma inmediata Takaki notó el nerviosismo en la voz de Yuto, y quien no la notaría, era demasiado evidente, solo alguien con poco cerebro no podría notar que Yuto ocultaba algo comprometedor. Sin embargo Takaki decidió no indagar más y solo dejó escapar un suspiro.
-¿En verdad te trata bien? Por que si no es así-
-Estoy bien, de verdad-
Dijo Yuto con un poco más de serenidad en la voz.
-De acuerdo, me alegra ver que estas bien, ahora debo irme, antes de que comiencen a preguntarse en donde estaba, y ya sabes, no olvides mi consejo, por lo que mas quieras-
-Esta… bien-
Respondió Yuto, no dejaba de encontrar extraña la advertencia de Takaki, después de todo ¿Qué malo podía pasarle estando cerca de Yabu?
Así, Takaki se puso de pie y salió de la habitación, detrás de él salió Yuto.
-Te acompaño a la puerta-
-No es necesario, sé el camino, no soy tan despistado como crees-
-De todas formas, déjame acompañarte-
Ambos chicos se sonrieron y continuaron caminando por el pasillo. En cuanto llegaron a la gran puerta, el mayordomo la abrió.
-A partir de aquí puedo solo, mejor regresa antes de que tengas problemas-
-Descuida, sé como controlarlo-
Takaki miró a Yuto y con curiosidad arqueo la ceja.
-Si… puedo notarlo-
De nuevo dirigió su mirada hacia aquella marca en su cuello, al notarlo Yuto se ruborizó y la cubrió torpemente con su mano.
-Nos veremos luego, cuídate mucho amigo, por favor-
-No te preocupes, eso haré-
Dijo Yuto con una sonrisa, Takaki sonrió de igual forma y ambos se abrazaron fraternalmente, se regalaron unas cuantas palmadas en la espalda y después se separaron.
-Nos vemos-
Yuto asintió con la cabeza, así, Takaki se dio media vuelta y se marchó, de inmediato el mayordomo cerró la puerta, antes de darse la vuelta para marcharse, dejó escapar un suspiro acompañado de una sonrisa, después de todo había sido reconfortante la visita de Takaki y ver que estaba bien después de todo.
-¿Tu amigo se fue?-
Preguntó Ryosuke mientras bajaba las escaleras y miraba a Yuto con cierta frialdad.
-Si, se ha ido-
-Bien, es hora de comer, así que anda-
Dicho esto se dirigió hacia el comedor, Yuto lo observó unos instantes.
-¿Y ahora por qué estará molesto?-
Se pregunto mientras decidía caminar tras Ryosuke.

Ambos comieron en absoluto silencio, Yuto miraba a Ryosuke de vez en cuando pero este solo se dedicó a comer. En cuanto llegó el postre Yuto no pudo más y preguntó.
-¿Te pasa algo malo?-
-No-
Respondió secamente mientras se metía un poco de pastel a la boca.
-¿Te molestó algo?-
Preguntó Yuto con cierta timidez.
-No-
Volvió a decir con frialdad y poco interés.
-¿Entonces por qué estás molesto conmigo?-
-Es tu imaginación-
Respondió sin mirarlo mientras tomaba un poco de té.
-No es mi imaginación, te conozco y sé que estas molesto-
Al parecer Ryosuke perdió la paciencia y bruscamente se puso de pie, miró a Yuto con molestia y le dijo.
-¡No me conoces!-
Así, molesto, se marcho rumbo a su habitación, Yuto lo miró sorprendido, pensó que lo mejor sería esperar a que se calmara, así que continuo comiendo de su postre con tranquilidad.

Takaki caminaba por la calle, aún no estaba lejos de la casa de Yamada, pero justo al llegar a la esquina, escuchó una voz que provocó que un escalofrío recorriese toda su espalda.
-¿Se puede saber que haces aquí?-
Takaki miró hacia la persona que tenía enfrente.
-Yabu…-
-Te hice una pregunta, ¿Apoco has venido a advertirle a tu querido Yuto acerca de mí?-
En el rostro de Yabu se dibujó una sonrisa burlona al mismo tiempo que se cruzaba de brazos.
-Solo vine a ver como estaba, ¿tú que haces aquí?-
-Yo solo vengo por simple curiosidad, aún no le digo nada al jefe pero planeo hacerlo esta noche, supongo que la casa más grande es en donde esta Yuto ¿O me equivoco?-
Takaki miró con fastidio a Yabu.
-¿Qué es lo que planeas hacer?-
-Puedo hacer muchas cosas y ni tu ni nadie podrán detenerme, puedes advertir todo lo que quieras a Yuto, el no va a creerte-
Takaki observó la gran sonrisa en el rostro de Yabu, no quería ver lo que este era capaz de hacer.
-Deja de hacer tonterias y no molestes a Yuto-
-Eso, lo decido yo, y mi respuesta es que no quiero hacerte caso-
Ante las palabras de Yabu, Takaki suspiró profundo y con la mirada suplicante le dijo.
-¿En verdad es lo que quieres?-
Yabu miró a Takaki, por solo un instante vaciló un poco, pero al parecer no funcionó del todo y respondió de forma tranquila.
-Voy a hacerlo, así que si quieres proteger a Yuto adelante, vete con él-
-A quien me interesa proteger es a ti-
Le respondió Takaki con voz firme.
-Pues pierdes tu tiempo, no necesito de tu protección-
Dijo Yabu con voz fría mientras se daba media vuelta y se marchaba. Con un suspiró de tristeza, Takaki continuo con su camino, siguiendo a Yabu.

Después de esperar un rato en su habitación, tomo la iniciativa y salió para dirigirse a la habitación de Ryosuke.
Al estar frente a ella, tocó y espero una respuesta, la cual no tardo demasiado.
-Adelante-
Escuchó, entonces suspiró y giró la perilla, abriendo la puerta y entrando tímidamente.
-Soy yo-
Dijo con voz débil.
-¿Qué quieres?
Preguntó Yamada desde su escritorio mientras continuaba escribiendo.
-Quiero hablar contigo, ¿Puedo?-
-Ya estas hablando-
Respondió Ryosuke sin dejar de escribir, Yuto respiró profundo y se acercó a aquel escritorio, tomando asiento en una silla frente a Ryosuke.
-¿Por qué estas molesto conmigo? Te recuerdo que el que debería estar molesto soy yo, después de todo me dejaste expuesto con esto todo el día-
Le dijo Yuto mientras señalaba aquella marca, pero Ryosuke continuo escribiendo.
-¿Quién es Yabu?-
Preguntó con curiosidad sin dejar de escribir. A Yuto le extraño mucho aquella pregunta, sin embargo respondió.
-Un amigo-
-¿Es él tu preciado amigo?-
-Si-
-Pues a mi me parece que es algo más que tu amigo, te preocupas demasiado por él, ¿Lo amas acaso?-
La pregunta de Ryosuke fue demasiado directa, tal que Yuto tardo en reaccionar.
-No… no lo amo… no tengo esa clase de sentimiento hacia Yabu, es algo completamente diferente, le debo muchas cosas, eso es todo-
-¿Ah si? ¿Qué cosas? ¿Dinero? ¿Favores? O ¿Tú vida?-
Ryosuke continuaba con su interrogatorio pero sin mirar a Yuto.
-Bueno, gracias a él sigo vivo-
-Vaya… te gusta meterte en problemas que exponen tu vida… que interesante-
-¿Puedes dejar de escribir? Si vas a hablar conmigo al menos ten la delicadeza de mirarme a los ojos-
Exigió Yuto ya fastidiado por la falta de atención por parte de Yamada.
-No quiero, estoy haciendo algo importante y tu has venido a interrumpir, te pregunto para distraerme un poco, pero no puedo dejar de escribir solo para darte toda mi atención-
¿Pero que rayos sucedía con la actitud de Ryosuke? Esto no lo iba a tolerar más.
-De acuerdo, yo quise hablar contigo, aclarar las cosas, disculparme si era necesario, pero tu no pones nada de tu parte, perfecto, me voy, si necesitas algo sabes donde encontrarme-
Dicho esto, Yuto se puso de pie y se acercó a la puerta, estaba a punto de salir cuando Ryosuke habló.
-¿Por qué le debes la vida a ese tal Yabu?-
Yuto se detuvo en seco ante la pregunta de Ryosuke, pero antes de responder Yamada hizo otra pregunta.
-¿De dónde vienes? No sé nada de ti, y bueno, me intriga saberlo-
Yuto se giró y miró a Ryosuke con tristeza.
-¿En verdad quieres saberlo?-
Yamada quedó asombrado ante la triste mirada de Yuto, sin poder hablar solo atinó a asentir con la cabeza.
-No es nada bonito… ni agradable…-
-Quiero saberlo-
Dijo Ryosuke con firmeza mientras se ponía de pie y se acercaba a Yuto, este lentamente volvió a cerrar la puerta y miró al mayor fijamente, había tristeza y preocupación en sus ojos.
-Yo… vengo de un mundo peligroso, algo que creo no deberías saber y mucho menos conocer-
-Ya te dije, quiero saberlo, no importa lo feo que sea, quiero escuchar lo que tengas que contar, desde que te salvé la vida, todo lo que tiene que ver contigo me incumbe, así que habla ahora-
Yuto suspiró profundo, se acercó de nuevo a aquella silla y tomó asiento, Ryosuke hizo lo mismo, recargo ambos codos sobre el escritorio y recargo su barbilla en ambas manos para así mirar fijamente a Yuto.

2 comentarios:

kana dijo...

quierooo a daichi ya juntos!! T-T
takaki es un buen amigo y el baka de yabu nose da cuenta lo que esta apunto de perder por su terquedad de lastimar a yuto assh!! o.ó
me irrita la actitud de yamada >.< aa ganas de golpearlo si tengo XDD jajaja

ayaa! ya te lo habia dicho me encanta como escribes en verdad me sorprendes en cada una de tus historias en verdad mis respetos
en verdad disfruto muxo tus fics Arigato!! :D

lili kazuya dijo...

aaaaaaaaaaaa por dios esto se pone tan interesante jajaja claro ya se que sigue jaja pero no deja de sorprenderme aaaaaaaa ese yabu es malo y yamada se pasa de caprichoso

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