lunes, 25 de enero de 2010

Dirty Obsessions [Cap.7 -FINAL-]

Capitulo 7
A la mañana siguiente amaneció con los ojos hinchados y con un tremendo dolor de cabeza, nunca antes había llorado tanto, se sentía vacio, triste.
Con pereza acomodó sus cosas, resignado a que debía ver a Masu, salió de su departamento.
En el estudio, mientras lo maquillaban trataba de buscar a Masu con la mirada, este se veía de lo más normal, como si nada hubiese pasado, su actitud era alegre y tranquila, como el siempre actuaba, la unica diferencia era que no le dirigía la palabra ni lo miraba.
"-Esto es el colmo-"
Pensó Tegoshi mientras veía como Masu elegía su vestuario.

El espectaculo estaba por comenzar, la presión se sentía por todo el lugar, arreglando lo ultimos detalles para que fuera un programa perfecto, todos hablaban de lo que tendrían que hacer, y es que Tegomass no era el unico grupo musical invitado, había grupos como Aqua Timez, L'arc en Ciel y muchos más de fama reconocida.
Obviamente, los unicos que se mantenían bastante distantes eran Masu y Tegoshi, ni siquiera estaban juntos, eso no representaba mucho problema ya que anteriormente habian ensayado y sabían muy bien lo que tenían que hacer, pero a ambos los rodeaba un aura extraña, todos murmuraban tantas cosas, intentando saber que era lo que sucedía.
Pero a pesar de todo, ambos se mostraban amables con la demas gente, lo cuál dejaba a todos con la intriga.
Al fin el momento llego, era la hora exacta en la que el programa debía salir al aire, todos estaban más que listos.
Todo comenzo con un pequeño medley de todos los artistas invitados, después fue la entrada del presentador, todo aparentemente estaba normal, Tegoshi y Masu estaban juntos, de pie junto al conductor del programa, como era costumbre, Masu decía cosas graciosas, pero Tegoshi esta vez no lo secundaba, lo cual dejaba a un más clara su relación tan distante.

Durante el show, las actividades programadas iban de maravilla, todo era perfecto, pero esto se dificultó un poco cuando llego el momento de la entrevista con Tegomass.
-Y bien, como invitados esta noche especial, también tenemos a Tegoshi Yuya-san y a Takahisa Masuda-san, buenas noches chicos-
-Buenas noches-
Saludó Tegoshi con una amigable sonrisa al mismo tiempo que le regalaba a la camara una expresión coqueta.
-Buenas noches-
Igualmente saludo Masu con un buen humor.
-Estan aqui para promocionar su primer album ¿cierto? Pero aqui quicieramos saber un poco más de lo que es Tegomassu-
Tegoshi se acercó el microfono y comenzó a hablar.
-Bueno, en realidad para nosotros es un gran logro haber tenido la oportunidad de grabar un album, aunque ya tengamos diferentes albums con News es totalmente diferente a estar solo Masu y yo-
-Oh ya veo! Pero platiquemos un poco de lo que es Tegomassu en su vida diaria-
Dijo el conductor, por primera vez Masu y Tegoshi intercambiaron miradas algo nerviosas, pero sorpresivamente fue Masu quien tomo el control de la situación.
-Bueno, Tegoshi y yo siempre nos hemos llevado muy bien, aunque hay ocasiones en las que no coincidimos, sabemos entendernos, yo en verdad lo quiero mucho, es una buena persona y siempre creeré en el-
Estas palabras tenían un profundo significado para Tegoshi, a pesar de las duras palabras que le había dicho la tarde anterior, Masu decía todo esto con un aire de sinceridad increiblemente verdadero, más sin embargo Tegoshi no quería hacerse ilusiones, ya que muy probablemente esto lo decía para quedar bien ante el publico, por lo cual no podía quedarse atras.
-A decir verdad, no somos nada compatibles, pero nos llevamos bien-
El tono en la voz de Tegoshi era como el que dice una broma solo para hacer reir al publico, lo cual consiguió, pero Masu entendía perfectamente que esta era una especie de respuesta.
Sin más que decir, llegó el momento de cantar, y eso hicieron, tal y como estaba programado, después el resto del programa transcurrió sin mayor problema, todo aparentemente normal, pero los problemas comenzaron cuando todo terminó.
Con su actitud de siempre, Tegoshi se fue directo a su propio camerino sin hablar con nadie, Masu hizo lo mismo solo que con una actitud diferente, dándo las gracias a todo el personal de producción por un excelente trabajo.

Estando ya en su camerino simplemente se dejó caer en un pequeño sillón que se encontraba al fondo del pequeño cuarto.
Mirando hacia el techo, sintiendose cada vez peor.
-¿Hasta cuándo voy a seguir haciendole daño?-
Murmuró mientras levantaba su brazo para recargarlo en su frente, pero de repente alguién tocoó la puerta, con un poco de fastidió gritó.
-¿Quien es?-
Una voz para nada familiar le respondió.
-Tegoshi-san, necesitamos hablar con usted, ¿Podemos entrar?-
"-¿Y ahora que quieren?"-
Pensó Tegoshi, pero sin muchas ganas de ponerse de pie simplemente se limitó a gritar.
-Adelante-
Y con la mirada aún clavada en el techo pudo escuchar como abrían la puerta y alguien entraba, después escuchó como cerraban la puerta, pero en seguida escucho un "clik" el cuál parecía al del seguro de la puerta, sorprendido se reincorporó de inmediato, solo para sorprenderse por completo al ver a la persona que tenía enfrente.
-¿Que haces aqui?-
-Lo siento, pero si no cambiaba mi voz jamás me hubieras dejado entrar, tenemos que hablar y no pienso dejarte ir hasta que eso pase-
El rostro de Masu estaba bastante serio, algo realmente poco normal en el, esto, de cierta manera, asustaba a Tegoshi.
-Se que mientes-
Dijo Masu mientras se acercaba a Tegoshi de una forma muy provocativa, motivo por el cual, lentamente, Tegoshi quedaba acorralado.

Lentamente, Masu se acercaba a Tegoshi, este trataba de retroceder pero le era imposible hacerlo, después Masu se recargo en el respaldo del sillon solo para lograr ver al indefenso Tegoshi desde arriba, este al mismo tiempo miraba un poco asustado a Masu.
-¿A que te refieres con que miento?-
-A todo-
Respondió rápidamente Masu.
-¿Y que es todo?-
Preguntó Tegoshi intendado desviar la mirada, su corazón latía con mucha fuerza, más sin embargo pudo tranquilizarse un poco al darse cuenta de que Masu ya no se acercaba más a el.
-Se que al principio esto era solo un juego, pero ahora tus ojos, tu forma de evitarme y aquellas lagrimas, me dicen que todo a dejado de ser un juego para ti, ¿Por que te niegas a aceptarme?-
-Eso es mentira-
Dijo Tegoshi con voz debil, desviando la mirada y poniendo una expresión de enojo.
-¿A que le tienes miedo?-
La voz de Masu no dejaba de ser fria, y eso le causaba a Tegoshi un miedo extraño.
-Hablas como si me odiaras-
Le contesto Tegoshi a Masu, mirandolo con enojo, pero en aquellos ojos unas lagrimas amenazaban con salir.
-¿Eso es lo que quieres? ¿Que te odie?-
Masu continuaba con aquella actitud fria e intimidante. Tegoshi no sabía que decir, estaba realmente siendo intimidado por Masu de la manera mas cruel.
-Me da igual-
Dijo Tegoshi en voz baja mientras miraba hacia el suelo, sin embargo Masu escucho perfectamente estas palabras.
-Pero no te odio, ni te odiaré asi me lo pidas-
Ahora, la voz de Masu había cambiado, volvía a ser el mismo Masu de siempre.
-¿Es necesario que te lo diga? ¿O ya puedes entenderlo?-
Preguntó Masu, lentamente Tegoshi levando la mirada, topandose con una expresión suplicante en el rostro de Masu.
-¿Que quieres decir con eso?-
Preguntó Tegoshi, el miedo había desaparecido, pero en su lugar estaba ahora un poco de angustia.
Sin responder, lentamente Masu comenzó a acercarse al rostro de Tegoshi, poco a poco, cada vez más y más cerca, Tegoshi no era capaz de moverse, su cuerpo simplemente no le respondía.
Cada vez estaba más cerca, hasta que al fin pudo rozar sus labios con los de Tegoshi, juntandolos tiernamente en un dulce beso.
Ante este acto, Tegoshi no supo que hacer, no deseaba moverse, al contrario, anhelaba que aquel beso se profundizara un poco más, así que lentamente, y sintiendo como su cuerpo comenzaba a estremecerse, separó sus labios, profundizando lentamente ese beso, volviendose a cada segundo más intenso, pero entonces, este fue detenido en el mejor momento por Masu, quien solo se alejo unos pocos centimetros, solo para observar fijamente el rostro de Tegoshi, el cuál lentamente abría los ojos y lo miraba con una cara que expresaba anhelo.
-¿Sabes lo que esto significa?-
Pregunto Masu en voz baja, pero lo suficientemente alta para que Tegoshi la escuchara.
-¿Que?-
Preguntó Tegoshi tratando de aparentar que no comprendía.
-Que deseo estar a tu lado, que solo juegues conmigo si así lo quieres, quiero ser solo para ti y que tu seas solo para mi, yo-
Antes de que pudiera terminar, Tegoshi posó uno de sus dedos en los labios de Masu, indicandole así que no continuara, entonces, de una forma muy provocativa, Tegoshi jaló suavente a Masu del cuello de su camisa de nuevo hacia el y lo besó de nueva cuenta.

Ese beso era cada vez más y más profundo, poco a poco la temperatura corporal de ambos iba en aumento, la pasión estaba invadiendo sus cuerpos por completo.
Así que sin separarse de Masu, y poniendose poco a poco de pie, lentamente Tegoshi deslizo sus manos por debajo de su camisa, acariciando suavemente el pecho y abdomen de Masu, al mismo tiempo este comenzaba a cariciar el rostro de Tegoshi, tomandolo con ambas manos.
Solo se separaron unos instantes, ya que Tegoshi deseaba quitarle por completo la ropa a Masu, el cual lo permitió, sintiendo como este recorría su pecho con besos humedos, hasta que llegó a la cintura.
Mientras Tegoshi lamia el abdomen de Masu, lentamente comenzaba a desabrocharle el pantalón, despojandolo al mismo tiempo de su ropa interior, dejando al descubierto el ya erecto miembro de Masu, y sin pensarlo más, Tegoshi comenzó a lamerlo lentamente, jugaba con el de una manera tan excitante para Masu, el cuál no podía evitar el dejar escapar leves gemidos, al mismo tiempo que se dejaba complacer.
Para Tegoshi, el miembro de Masu era como un dulce, un dulce delicioso, el cual no dejaba de lamer, sacandolo y metiendolo a su boca cada vez a un ritmo más acelerado, haciendo que Masu gimiera cada vez más fuerte, hasta que al fin este dejó salir su liquido, regando un poco en la boca de Tegoshi, el cuál lo saboreo lamiendo los residuos que habian quedado a un costado de sus labios.
-Ahora es tu turno de complacerme-
Dijo Tegoshi mientras se ponía de pie para besar apasionadamente a Masu, este simplemente se dejaba llevar.
Mientras Tegoshi lo besaba, lo iba despojando de toda su ropa, hasta que instantes después lo dejo desnudo, como bien había dicho Tegoshi, era su turno de regalar placer, asi que besando y lamiendo su cuello lentamente, deslizaba su mano por el pecho de Tegoshi, suave, despacio, hasta que se encontró con su miembro ya despierto, el cuál comenzo a masajearlo, primero a un ritmo lento, pero a medida que escuchaba los gemidos de Tegoshi y como su respiración se agitaba cada vez más, aumentaba el ritmo, lentamente Masu comenzó a deslizar sus labios más y más abajo, primero para besar el pecho de Tegoshi, lamiendolo de vez en cuándo, este solo se morida el labio para evitar gritar por tanto placer que estaba sintiendo.
Entonces, antes de continuar, Masu recostó a Tegoshi sobre el sillón, para despues continuar masajeando con su mano el miembro de Tegoshi, el cual estaba a punto de explotar, cuando ese momento llegó, sin poder evitarlo, Tegoshi dejó salir un fuerte gemido.
Aprovechando la humedad en sus dedos, acerco uno de ellos a la entrada de Tegoshi, introduciendolo lentamente, primero Tegoshi arqueó la espalda, aunque era algo que ya había hecho muchas veces, siempre era una sensación extraña, más sin embargo placentera.
Lentamente Masu introdujo un segundo dedo, moviendolo en circulos, mientras tanto, no dejaba de laber el pecho de Tegoshi, el cuál no pudo evitar suplicar por algo más.
-¿Que... ah... esperas ... mmm.. para entrar?-
Dijo Tegoshi entre gemidos, Masu comprendio, estaba listo, así que sacando lentamente sus dedos, se posicionó por completo encima de Tegoshi, este en respuesta abrió por completo las piernas, pero antes de proceder, Masu besó dulcemente a Tegoshi, pero justo a la mitad de este beso, de manera inesperada, comenzo a penetrarlo con un suave movimiento.
Aferrandose fuertemente a Masu, Tegoshi pedía más, a pesar de que había tenido sexo miles de veces con tantas personas, por una razon desconocida, esta ocasión era diferente, había algo especial, algo que le hacia sentir que esto no era simple sexo, era almo más fuerte.

Poco a poco Masu comenzó a incrementar las embestidas a un ritmo más acelerado, obteniendo como respuesta fuertes gemidos por parte de Tegoshi, el cual ya había rodeado la cintura de Masu con sus piernas, moviendo la cadera más y más rapido.
Todo esto era exquicito, ambos estaban disfrutando de todo esto como nunca lo habían hecho.
Poco a poco el gran momento estaba cerca, ambos estaban a punto de correrse, ya que al mismo tiempo que lo penetraba, Masu seguía masajeando el miembro de Tegoshi, lo cual le daba un doble placer a este.
Entonces, el momento llego, ambos llegaron a un orgasmo tan delicioso y placentero justo en el momento en el que Masu dejó salir su liquido dentro de Tegoshi, y este el suyo sobre la mano de Masu al mismo tiempo que se derramaba en el abdomen de ambos.
Con la respiración bastante agitada, Masu se dejó caer encima de Tegoshi, este como respuesta solo lo abrazó dulecemente, acariciando su espalda con una mano, y con la otra su cabeza, enredando sus dedos en su cabello..
-¿Que... que fue esto?-
Preguntó Tegoshi.
Después de recuperar un poco el aliento, Masu se reincorporó un poco solo para lograr ver a Tegoshi a la cara.
-¿Aun no lo sabes?-
Tegoshi miró a Masu con curiosidad, esperando la respuesta. Masu simplemente dejó escapar una linda sonrisa, se acercó al oido de Tegoshi solo para murmurale.
-Me he enamorado de ti, ¿Que piensas al respecto?-
Rápidamente Tegoshi se ruborizo completamente.
-¿Eh?-
Masu volvió a ver a Tegoshi a la cara.
-He dicho que Te Amo, ¿no crees que meresco una respuesta?-
Estaba atrapado, ya no podía seguir ocultandolo, ya ni siquiera tenía ganas de hacerlo, así que con una sonrisa tranquila y resignada, se dirigió a Masu.
-Yo también... yo... Te Amo... creo...-
Sintiendo una enorme felcidad y ganas de reirse le dijo a Tegoshi.
-¿Crees?-
-Bueno, no, lo se, estoy seguro-
Respondió un poco avergonzado mientras miraba a Masu en cual seguia con una gran sonrisa en el rostro.
-Entonces, ¿te quedarás solo conmigo?-
Luciendo pensativo, Tegoshi respondió.
-Será dificil acostumbrarme, pero... lo intentare-
Ambos no pudieron evitar soltar una pequeña carcajada, pero entonces, con una mirada timida, Tegoshi preguntó.
-¿Estas.... estas seguro que quieres estar con alguien como yo?-
Y devolviendo la misma broma, luciendo pensativo, Masu respondió.
-Será dificil acostumbrarme, pero... lo intentare-
Ambos se miraron con una sonrisa, después volvieron a besarse, todo entre ellos estabba bien ahora, quien iba a apensar que un obsesivo juego iba a terminar en algo tan diferente, algo más profundo y hermoso.
El ambiente era perfecto hasta que alguién tocó a la puerta.
-¿Tegoshi-san sigue ahi? Cerraremos el estudio en unos minutos-
Después escucharon como esa persona se alejaba.
-Tenemos que irnos-
Dijo Masu, poniendose de pie y buscando su ropa, secundando por Tegoshi.

Minutos más tarde ambos estaban vestidos de nuevo, Tegoshi tomo sus cosas y ambos salieron del camerino, con una expresión muy diferente a la de días atrás.
-Espera un segundo aqui, iré por mis cosas-
-De acuerdo-
Respondió Tegoshi, segundos después apareció Masu.
-¿Nos vamos?-
-Bien-
Dijo Tegoshi con una amplia sonrisa, al mismo tiempo que tomaba a Masu de la mano.
-¿A donde iremos?-
Preguntó Masu.
-Vayamos a tu departamento, me debes una ahi...-
-¿Una? ¿Una que?-
-Tonto, lo sabras en cuanto lleguemos-
Le dijo Tegoshi con una mirada traviesa, jalando a Masu para ambos ir al estacionamiento, cada quien subió a su auto y partieron rumbo al departamento de Masu.

Al llegar, Tegoshi no se hizo esperar más y comenzo a seducir de nueva cuenta a Masu, el cual, bueno, no tuvo más opción que dejarse llevar, ninguno de los dos se cansaría nunca de tener sexo, por qué para ellos, desde esa vez, no era solo sexo, era amor.

F I N

domingo, 24 de enero de 2010

[OneShot] Moonlight



Titulo: "Moonlight"
Genero:
Yaoi / Lemon+18
Pareja: Inoo Kei y Arioka Daiki
Capitulos: One Shot
Autora: Ayaa


~ Moonlight ~

Introducción


"En aquella noche solo se escuchaban sus agitadas respiraciones, ambos, completamente desnudos, se llenaban de inumerables caricias explorando cada rincon de sus cuerpos, la atmosfera de esta apasionada noche era iluminada por la luz de luna que lograba entrar por la ventana."

En una tarde como el resto de las tardes, Kei observaba el paisaje por la ventana del auto, era lo que mas le gustaba hacer, no por que le gustara ver a la gente o a todos esos enormes edificios llenos de anuncios, el ver todo aquello pasar rapidamente frente a el, le permitía pensar en tantas cosas, y una de esas cosas, o más bien dicho, personas, que pasaban por su mente, nunca faltaba la imagen de la radiante sonrisa del ser que más amaba.
Aunque aquellos sentimientos aun estuvieran ocultos. era feliz estando a su lado aunque fuera solo bajo el concepto de amistad, aun asi, tratandose de Daiki, eso no importaba mucho, era capaz de soportarlo.
Cuando el auto se detuvo frente a la escuela se despidió de su madre y hermana y bajo con su mochila.
-Kei! No olvides que esta tarde nos vamos a casa de tu abuela, asi que no olvides comprarte la cena!-
-De acuerdo!-
Y asi obervo como aquel auto se alejaba, al parecer toda la semana estaria solo en casa, y es que su madre y su hermana se irian a casa de la abuela, no sabia muy bien el motivo pero le alegraba el hecho de no haber sido invitado a la reunion, no estaba de animos para ver la cara de la abuela diciendole una y otra vez lo apuesto que era y lo mucho que se parecía al abuelo, como si algo asi fuera posible.
Estaba en aquellos pensamientos cuando una voz lo hizo volver a la realidad.
-Inoo-chan! Buenos dias!-
-Woh! Dai-chan! Buenos días-
Saludó a su amigo el cual ahora caminaba a su lado.
-¿Que haras esta tarde?
Pregunto Daiki.
-Ehm... tengo que hacer la cena-
-¿Piensas cocinar? ¿Acaso tu madre te va a permitir entrar a la cocina?-
-¡Hey! ¿Por que dices eso?-
Reaccionó Inoo bastante sorprendido pero manteniendo su buen humor
-Bueno, el cocinar bien no es una de tus mejores virtudes, ¿recuerdas?-
-En esa ocasión el curry sabia mal por qué mi hermana me dio la receta-
-Te equivocas, sabía mal por que no usaste los ingredentes correctos aparte de que se te quemó el arroz-
-No estaba quemado... solo se me paso un poquito-
Daiki pareció recordar aquel día y un escalofrio recorrio su cuerpo.
-Inoo-chan, aceptalo, eres pesimo en la cocina, eres mejor comiendote todo que cocinandolo, asi que ¿por que piensas cocinar esta vez?-
-No tengo opción, mi madre y mi hermana se iran a casa de la abuela y mi papa no esta en el pais, asi que estaré solo una semana, no puedo malgastar el dinero que me dejo mi mama en comida rapida todos los dias-
Dijo Kei mientras suspiraba y se resignaba a tener que comer su propia mala comida durante una semana.
Pero entonces, Daiki con una sonrisa le dijo a su amigo.
-¿Y por que si necesitas ayuda no recurres a tu mejor amigo que si sabe cocinar?-
Confundido Kei respondió.
-¿Tengo un mejor amigo que sabe cocinar?-
Al ver como Kei se rascaba la cabeza torpemente intentando recordar quien es ese amigo, Daiki lo golpeo en la cabeza.
-Olvidalo-
Y sin más, se adelantó unos cuantos pasos.
-Si tu sabes algo dimelo Dai-chan!-
Gritaba Kei mientras corria detras de su amigo, que al parecer se habia molestado un poco.

Transcurrió así la mitad del día y Kei aún no recordaba cual de sus amigos sabía cocinar, en cambio Daiki comenzaba a desesperarse con las insistentes preguntas de Kei por saber quien era esa persona.
-Te dije que lo olvidaras, si no lo recuerdas como te atreves a pedir su ayuda eh!-
-Pero estoy en una situación de emergencia-
Dijo Kei en forma de puchero.
-Ya olvidalo, es hora de entrar a clase, te vere más tarde-
Y sin más que agregar, Daiki se levantó, tomo sus cosas y se marcho a su clase de literatura, dejando a Kei solo en la cafeteria.
Al terminar las clases, Kei decidió no insistir más con aquel tema, se dió cuenta de que Daiki estaba realmente fastidiado asi que decidio no molestarlo más con lo mismo.
-Bueno, me voy por aqui, pasaré a comprar las cosas para la cena-
-Bien-
Dijo Daiki un poco cortante.
-¿Sigues molesto cierto?-
Pregunto temeroso Kei.
-Nos veremos mañana, cuidate-
Y dirigiendole una fria mirada Daiki se despidió de Kei para después alejarse, por otro lado Kei no lograba comprender que tenía de malo no recordar a ese amigo que sabe cocinar.

Horas después, Kei se encontraba en la cocina intentando preparar un poco de curry, pero era un desastre, ya llevaba tres intentos y todos fallidos, realmente cocinaba horrible, derrotado, puso todos los trastes en el fregadero y los lleno de agua, los lavaria más tarde, en esos momentos estaba frustrado, cansado y hambriento.
Abrió el refirgerador pero no habia nada, lo cerro con fuerza y por suerte encontro una bolsita con papas fritas, bueno, era pequeña pero lo ayudaria a calmar el hambre un rato.
Se sentó en una silla del comedor mientras comia sus papas fritas, una por una, esperando que le duraran una eternidad, lamentablemente no fue asi y se las terminó más rapido de lo que esperaba, obviamente aún tenía hambre, demasiada, pensó en salir a comer algo, un buen plato de ramen en su tienda preferida le caeria de maravilla, solo que había un pequeño problema, si se gastaba el poco dinero que le habían dejado en un plato de ramen no seria capaz de comer el resto de la semana, esto si que era un gran problema.
-¿Por que rayos no tengo un empleo?-
Se dijo a si mismo mientras se cruzaba de brazos, no podía pensar en nada que no fuera comida, encendió un rato el televisor, pero fue la peor idea que se le pudo haber ocurrido, había algo de comida en todos los canales, incluso en los doramas le tocó la mala suerte de ver una escena en dónde alguien comía, esto era el colmo, comenzaba a desesperarse y eso no era bueno.
Derrepente, alguien tocó a la pueta, malhumurado, se puso de pié y abrió de mala gana.
-¡Dai-chan!-
Kei estaba sorprendido, jamás imagino que fuera Daiki quien tocara a su puerta, lo observó detenidamente y llevaba unas bolsas de plastico en ambas manos llenas de comida.
-¿Aún no has comido cierto?-
-¿Como-
-¿Puedo pasar?-
-Adelante...-
A pesar de que había ido, desde el punto de vista de Kei, de visita, Daiki seguia con esa actitud fria con el.
Sin decir una palabra más, Daiki entro a la cocina, limpio un poco el desastre que había dejado Kei, sacó lo que traia en las bolsas de plastico y comenzo a cocinar, dejando a Kei con la boca abierta, ¿Desde cuándo Daiki sabia cocinar?
Después de un rato, la comida estaba servida, Kei seguía sin poder creer lo que estaba sucediendo, ahora comprendía por qué Daiki se había enojado.
Antes de comenzar a comer, Kei miraba sorprendido la comida, lucía realmente deliciosa, pero antes de comenzar, sabía que debía disculparse con Daiki, así que mientras este lavaba los trastes que había utilizado para cocinar, Kei se puso de pie, entro a la cocina y muy dulcemente rodeo su cuello con sus delgados brazos mientras recargaba su mejilla en la cabeza de Daiki.
Este estaba sorpendido, no se lo esperaba, de repente el corazón comenzó a latirle demasiado rápido, estaba poniendose demasiado nervioso, tanto, que dejó caer un cucharón sin terminar de tallarlo.
-¿Qu... que... que-
Pero entoces Kei interrumpió lo que Daiki intentaba decir, susurrandole al oído dulcemente.
-Muchas gracias, siento haberte hecho enojar por mi torpeza, no era mi intensión-
Daiki estaba feliz de escuchar estas palabras, pero no podía demostrar abietamente esa felicidad, sentía que eso sería demasiado inapropiado, así que solo dijo.
-Olvidalo, mejor ve a comer o se enfriará todo-
Y sin pensarlo dos veces Kei beso tiernamente la cabeza de Daiki, para después soltarlo y dirigirse a la mesa para comenzar a comer.
Mientras que Daiki no sabía como debía reaccionar, su corazón latía con demasiada fuerza, las piernas le temblaban, siempre había estado conciente de que para el, Kei era algo más que un amigo, pero era la primera vez que le demostraba tanto cariño, no estaba seguro de poder ocultar por mucho tiempo aquel nerviosismo.

Después de la comida, Kei estaba bastante feliz, Daiki solo se había limitado a observarlo comer.
-De verdad muchas gracias Dai-chan, estuvo delicioso, me sorprende que conoscas tan bien mis gustos-
"-Como no iba a conocerlos, si te conosco mejor que nadie-"
Pensó Daiki, aunque en su lugar solo dijo.
-Si te la pasas diciendo a cada segundo toda la comida que quieres comer, no es de sorprenderse que no lo sepa-
-Tienes razón-
Dijo Kei con una timida sonrisa.
-Bien, supongo que con eso sobrevivirás, ya no tengo nada más que hacer así que me iré a casa-
Dicho esto Daiki se puso de pie, pero justo en el momento en el que pasaba junto a Kei para dirigirse a la puerta, este lo detuvo, tomandolo del brazo.
-¿Por qué no te quedas más tiempo?-
Algo más que no se esperaba, si las cosas continuaban así Daiki iba a terminar por confesarse esa tarde, hecho por el cuál estaba asustado.
-¿Eh?-
-Nadie estará en casa y bueno... estar solo no es lo que más me guste, al menos quedate un poco más-
¿Y como negarse ante tal suplica? Era inevitable, ni siquiera tenía intensiones de negarse, así que mostrandole una radiante sonrisa le dijo.
-Esta bien, supongo que puedo quedarme un poco más-
-Bien!-

Después de ver la televisión un rato, estaban algo aburridos, Kei decidió que era buena idea jugar videojuegos un rato, Daiki aceptó aquella propuesta y ambos subieron a la habitación de Kei.
Ya estando ahí, Kei comenzo a preparlo todo, pero Daiki seguía sintiendose incomodo, no era la primera vez que estaba en la habitación de Kei, pero esta ocasión había algo diferente, ambos estaban completamente solos en la casa, sin entender muy bien el por que, Daiki sentía que su corazón latía con mucha fuerza.
-¿Que te ocurre Dai-chan?-
-¿Eh?-
-Te vez... raro...-
Daiki no se había dado cuenta que al mismo tiempo que se preocupaba por sus nerviosismo, observaba fijamente a Kei con la misma expresión nerviosa.
-¿Te siententes mal?-
Preguntó Kei preocupado.
-No es nada-
Respondió con una falsa sonrisa mientras se ruborizaba un poco.
-Creo que mejor me voy ahora-
-¿Tan pronto?-
-Si, aún tengo cosas por hacer, nos veremos mañana-
-De acuerdo-
Dijo Kei un poco desanimado.
-Nos vemos-
Se despidió Daiki saliendo de la habitación de Kei con paso torpe.
-Espera-
Le dijo Kei mientras se ponía de pie, Daiki se detuvo en la puerta para girarse y ver a Kei, su expresión era seria, pero no estaba molesto.
-¿Por qué no lo dices?-
-¿Decir que?-
Preguntó Daiki confundido, no entendía a que se refería Kei con eso.
-Si no lo dices tu tendré que decirlo yo-
Daiki no entendía a que se refería Kei con eso, pero la expresión seria de Kei lo asustaba un poco.
-¿Que quieres decir?-
Kei observo fijamente a Daiki, este con una expresión de completa confusión, entonces Kei suspiró profundo, y con una debil sonrisa le dijo.
-Esta bien, no es nada, te acompaño a la puerta-
Kei sabía muy bien lo que deseaba expresar, desde hace mucho tiempo ha intentado expresarlo con actos, nunca con palabras, pero Daiki jamás entendía, pero podía sentir que tal vez hubiera la posibilidad de que sus sentimientos fuesen aceptados, pero no estaba muy seguro, así que decidio mejor no decir nada.

Mientras bajaban las escaleras, Daiki no dejaba de pensar en lo que Kei había dicho, esa mirada y después esa debil sonrisa, ¿Acaso ya se había dado cuenta de que le gustaba?
-Inoo-chan, ¿Qué es lo que quieres que diga?-
Para cuando Daiki dijo esto Kei ya había bajado las escaleras, se quedó unos segundos inmóvil, después se dió media vuelta.
-¿No lo adivinas?-
Aquella mirada de nuevo, pareciera como si a travez de esa mirada quisiera gritarle algo.
-Bueno, sabes que no soy bueno adivinando-
Dijo Daiki mientras seguia bajando las escaleras hasta llegar donde Kei estaba y quedar frente a el.
-Si no me quieres decir claramente esta bien, ya me lo diras después, nos vemos-
Pero antes de que Daiki pudiera dar el primer paso hacia la puerta, Kei lo tomo del brazo y rapidamente lo pego contra la pared.
Ante este inesperado acto Daiki se sorprendió, pero su corazón comenzó a laitr con más fuerza al ver el rostro de Kei tan cerca del suyo.
-¿Inoo-chan?-
Kei no decía nada, solo observaba fijamente el confundido y asustado rostro de Daiki.
-Inoo-chan... ¿Que ocurre? Estas actuando muy... raro...-
En esos momentos Kei bajo un poco la cabeza y murmuro.
-No se tu pero yo ya no puedo más...-
Daiki logró escuchar estas palabras.
-Inoo-chan... ¿Que-
Pero justo en ese momento su celular comenzó a sonar, nervioso, metió su mano en el bolsillo del pantalón y sacó el aparato, era una llamada de su casa.
-¿Si?... Eh... en casa de Inoo... si... de acuerdo... ¿nada más?... no... estoy bien... de acuerdo...si-
Después de eso terminó con la llamda y volvió a guardar su telefono, mientras tanto Kei solo se alejó un poco.
-Lo siento, no quería...-
Daiki continuaba observando muy confundido a Kei, no sabía que decrile.
-Inoo-chan... si lgo te molesta puedes decirlo-
-No es algo que me moleste... más bien me asfixia...-
Al decir esto bajo la cabeza y puso una de sus manos sobre su pecho, esto extraño por completo a Daiki, Kei nunca había actuado de esa forma.
-Inoo-chan yo...-
Tal vez esta era la oportunidad que tenía para decirlo, si no era ahora jamás volveria a tener el valor para hacerlo.
-Yo...-
En ese momento Kei levanto la mirada, de alguna manera estaba ansioso por escuchar lo que Daiki iba a decirle, tal vez pudiera ser lo que el deseba escuchar.
-Yo...-
No podía, algo lo estaba reprimiendo, ¿acaso era la mirada de Kei? Estaba perdiendo, no iba a poder decirlo, así que derrotandose solo logro decir.
-Si quieres puedo quedarme hasta mañana-
Que tonto, eso no era lo que deseaba decirle. Kei solo observó fijamente a Daiki, pensó que tal vez había estado equivocado, ahora estaba seguro de que Daiki no sentía nada por el ya que no lograba comprender su mensaje, así que sonriendo torpemente después de suspirar profundamente dijo.
-Esta bien Dai-chan, disculpame, no quería que te sintieras obligado a quedarte, supongo que que te hablaron de tu casa, sera mejor que te vayas pronto antes de que se preocupen más por ti-
Y para terminar Kei le sonrio de nuevo a Daiki, ahora era el quien pensaba que de igual forma lo había mal interpretado todo.
"-¿Asi que solo querías que me quedara?-"
Y con este pensamiento, salió de la casa de Kei.

Al cerrar la puerta se recargo en ella y se dejo caer al suelo, no podía creer que había estado a punto de decirle a Daiki lo que sentía.
Mientras tanto, en cuanto salió de la casa de Kei comenzó a sentirse como un completo idiota, ¿Por que tuvo que acobradarse en el ultimo segundo?
Cuando llego a casa saludo a su familia con voz débil.
-¿Tragiste lo que te pedi?-
Le preguntó su madre.
-¿Eh?-
-Lo olvidaste!-
Le dijo su madre bastante molesta.
-Lo siento, iré ahora mismo-
-Pero ya es tarde-
Daiki no escuchó lo que su madre le decía ya que salió rapidamente de su casa.
Mientras caminaba por las calles, Inoo no salía de su mente, deseaba estar con el, de repente se detuvo a mitad del camino, levanto su cabeza y se encontró con una hermosa luna llena.
En esos momentos comenzó a sentir el impulso de estar con Kei, ¿Como es que se había acobardado en el momento más importante?
Suspiró profundo y continuo con su camino, pensando una y otra vez que debio haber sido sincero con Kei.
Después de haber caminado durante largo rato, se dió cuenta que ya había pasado por ese lugar antes de volver a casa, miró a su alrededor y estaba a unos cuantos metros de la casa de Inoo.
"-¿Pero que rayos hago aqui?-"
Pensó, se quedó de pie un par de segundos, esta era su oportunidad, de nuevo levanto la mirada, la hermosa luna seguia ahi, brillando con toda su intensidad, regalandole una agradable luz.
Respiró profundo y comenzo a avanzar hacia la casa de Kei, al estar frente a la puerta tocó el timbre, espero un poco pero no hubo respuesta, entonces, viendo que Kei no abría, se tomo la libertad de abrir la puerta, para su suerte esta estaba sin seguro por lo que no tuvo mayor problema.
Al entrar no se escuchaba ningun ruido, pensó que tal vez Kei estaba en su habitación probablemente durmiendo, pero justo antes de subir las escaleras escuchó un ruidito que lo hizo detenerse, aquel ruidito provenía de la sala, sigilosamente se acercó y se asomó a uno de los sillones, solo para encontrarse a Kei profundamente dormido.
-¿Pero que hace aqui dormido?-
Murmuró mientras lo observaba, de repente pudo ver como Kei se encogía un poco, al parecer tenía frio.
Daiki miró a su alrededor pero no vió nada que pudiera servir para cubrir a Kei, así que rápida pero silenciosamente subió a la habitación de este para tomar un cobertor, al bajar se acercó a el y delicadamente lo cubrió.
Después se arrodillo en el suelo mientras observaba el rostro dormido de Inoo, se veía tan cansado... tan lindo.
Mientras más lo observaba, más se acercaba a su rostro, era como si fuera traido lentamente por una fuerza extraña a la cuál no podía oponerse.
Cada vez más y más cerca estaba del rostro de Inoo hasta que pudo rozar su labios, estaba a punto de besarlo cuando algo lo hizo reaccionar, Kei había despertado.
-Dai-chan...-
Murmuró Kei con los ojos medio abiertos.
De inmediato Daiki se alejo bruscamente, poniendose de pie en un solo movimiento.
-Yo... lo siento-
-¿Lo sientes?-
Dijo Kei con una sonrisa mientras se incorporaba.
-¿Que es lo que sientes Daiki?-
Le pregunto Kei mirando fijamente el nervioso rostro de Daiki.
-Bueno... yo...-
En ese momento Kei se puso de pie y tiernamente abrazo a Daiki, tomandolo firmemente entre sus brazos, para después susurarle al oído.
-Te quiero Dai-chan... más bien dicho, Te Amo-
Daiki pudo sentir como el calor se le subía a la cabeza, ¿Acaso había escuchado bien? Simplemente no podía creerlo, ni siquiera podía articular palabra.
Entonces, lentamente Kei despego a Daiki de su cuerpo, solo un poco, para despues tomar su rostro con sus manos y acercarlo al suyo.
Lenta y suavemente se acercaba a el, hasta que al fin junto sus labios con los de Daiki en un tierno beso.
Automaticamente, a un ritmo lento, Daiki comenzó a responder a aquel contacto, simplemente dejandose llevar.
Poco a poco ambos fueron profundisando aquel lindo y calido beso, primero, Kei comenzo a golpear suavemente los labios de Daiki con su lengua, el cual de inmediato los separo para dejar entrar a Kei.
Después, ambos se abrazaron fuertemente pero sin dejar de besarse, lentamente Kei comenzaba a acariciar la espalda de Daiki por debajo de su camisa, y este comenzó a acariciar la suave espalda de Kei.
Poco a poco Kei comenzó a quitarle a Daiki la camisa, para después besar su cuello, provocando que este dejara salir pequeños gemidos.
Cuando estaba a punto de besar el suave pecho de Daiki, lentamente Kei lo recostó en el sillón, Daikii simplemente se dejaba llevar por todo eso.
Cada rincon de su cuerpo estaba siendo explorado por las manos de Kei, el cuál le había quitado toda la ropa restante, minutos después ambos estaban completamente desnudos, uno encima del otro.
Mientras Kei besaba lentamente el cuello de Daiki, suavemente acariciaba el ya erecto miembro de este, provocandole un placer que jamas habia imaginado sentir, pero estaba feliz de que ese sentimiento fuera provocado por la persona que tanto quería.
La temperatura de ambos iba en aumento cada vez más, sus cuerpos comenzaban a bañarse en sudor, besandose apasionadamente, explorando cada rincon de sus cuerpos, cambiando de posición constantemente, hasta que de nuevo Kei estuvo encima de Daiki, besandolo en los labios.
Entonces, lentamente Kei pudo sentir como Daiki se preparaba para lo inevitable, separando un poco las piernas, sin decir una palabra, le daba a entender que era el momento de entrar.
Kei sonrió ante tal provocación, pero sabía que no podía hacerlo tan rápido, no quería lastimarlo, asi que primero, comenzo a masajear con más fuerza el miembro de Daiki, este no dejaba de gemir, cada vez con más intensidad, hasta que no pudo más y todo su liquido se esparció entre los dedos de Kei, encontes, aprovechando que sus dedos estaban cubiertos por el liquido de Daiki, comenzo a introducir un par de dedos por la entrada de Daiki, el cual al principio dió un grito de dolor, arqueando la espalda, pero lentamente aquella sensación desaparecía poco a poco, excitandose de nuevo.
Tiernamente Daiki tomó el rostro de Kei y lo acerco al suyo solo para murmurale.
-Estoy... listo... Inoo-chan-
-¿Seguro? No quiero lastimarte-
-Estare bien, por que eres tu-
Dijo Daiki sonriendo mientras abria más las piernas, entonces Kei saco sus dedos, se posicionó y lentamente comenzó a penetrar a Daiki, a un ritmo lento para que este no sufriera.
Era dificil adaptarse a aquella sensación, era su primera vez después de todo, pero mientras más sentía a Kei dentro de el, más se acostumbrara y más le gustaba.
Y en respuesta a que quería más de aquel placer, rodeo la cintura de Kei con sus piernas, acercandolo más a su cuerpo y moviendo la cadera a un ritmo más acelerado, Kei de inmediato comenzó a acelerar el ritmo de las envestidas.
Los gritos de Daiki se escuchaban por toda la casa, estaba experimentando un placer tan delicioso, al mismo tiempo que una enorme felicidad de ser tomado por la persona que más amaba.
Cada vez el ritmo era mas acelerado, el momento de liberarse dentro de Daiki estaba muy cerca, y acercandose la sensasión de aquel orgasmo, Kei terminó, Daiki solo sintió como el calido liquido de Kei se deramaba dentro de el, después lentamente Kei salió del interior de Daiki para caer rendido encima de el.
-Dai-chan...-
Dijo Inoo incorporandose un poco para ver a Daiki.
-Te Amo-
Después lo beso dulcemente, Daiki correspondió a aquel beso, cuando este terminó Kei le dijo con una sonrisa.
-¿Tu respuesta?-
Avergonzado, miro a Kei.
-¿Tengo que decirlo? ¿Aun quieres escucharlo después de lo que acaba de pasar?-
-Por supuesto-
Dijo Kei bastante serio.
Daiki observo a Kei unos segundos, siempre que veía al chico a los ojos se sentía absorvido por estos.
-Te Amo Inoo-chan-
Al fin lo dijo, se sentía tan bien, ambos se sonrieron y volvieron a besarse, lenta y dulcemente, después Inoo levantó la cobija que había traido Daiki, la cual había terminado en el suelo, con esta cubrió tiernamente el desnudo cuerpo de su amante, para despues cubrir el suyo, abrazando a Daiki, pegandolo a su cuerpo, mientras tanto Daiki se acurruco en los brazos de Kei, minutos después ambos estaban a punto de quedarse dormidos, pero algo hizo que Daiki reaccionara.
-Diablos, le dije a mi mama que iba a comprar unas cosas-
-No te preocupes, mañana te acompañare para decirle que te encontre en la calle y te traje a mi casa, no te preocupes y solo quedate a mi lado-
Estas palabras fueron tan confortantes para el, que volvio a acurrucarse y poco a poco se quedo dormido.
En aquella noche, después de que ambos se habían expresado lo que sentían el uno por el otro, solo eran iluminados por la calida luz de la luna, la cual los había iluminado a cada instante, ahora la luna era el único testigo del amor de ambos, prometiendo asi cuidar su amor por el resto de sus vidas.

F I N

viernes, 22 de enero de 2010

Dirty Obsessions [Cap.6]

Capitulo 6

Al día siguiente le costo bastante trabajo levantarse, se la había pasado toda la noche sin poder dormir, no dejaba de pensar en las palabras de Masu.
"-Quedate conmigo-"
¿Que quería decir Masu con eso? ¿Acaso solo queria que jugara con el y con nadie mas o...?
-Eso no puede ser-
Se dijo mientras le daba un trago a su café, ya no podía soportar aquel sentimiento, tenía que hacer algo y pronto, desafortunadamente el ignorar a Masu no había dado resultado, no importaba lo mucho que se esforzaba, no podía hacerlo.
Bastante molesto por sus pensamientos, salió de su departamento, tenía que asistir a los ensayos del programa que saldria muy pronto, pero al salir se encontro con la persona menos indicada.
-¿Que quieres?-
Le preguntó Tegoshi con fastidio.
-¿Estas bien?-
-Ja! ¿Despues de que me golpeas preguntas si estoy bien Kai? No necesito que te preocupes por mi-
El chico, con una mirada noble, le dijo a Tegoshi.
-Solo queria disculparme-
-Bien, ya lo hiciste, ahora dejame pasar que me tengo que ir-
Y diciendo esto Tegoshi hizo a un lado al chico para continuar con su camino, pero antes de poder continuar este le grito.
-¿Entonces de verdad quieres a ese chico cierto?-
Tegoshi se detuvo en seco, lo que tanto había estando evitando ese chico lo dijo con mucha facilidad.
-¿Pero que tonterias dices?-
-Estoy seguro, ya que mientras lo hacias conmigo, tus besos y caricias eran muy diferentes a las de siempre, puedo jurar que siempre estuviste pensando en el-
Tegoshi se quedo en silencio y solo se limitó a bajar la mirada.
-Esta bien Tegoshi-san, si me lo dices claramente dejare de molestarte-
-¿Pero que tonterias estas diciendo? Tu eres mi jueguete personal y no te puedes ir sin que yo te lo ordene-
-Te equivocas, no pienso acostarme contigo cuando estas pensando en alguien más, este juego se acabo-
Las palabras del chico eran firmes, al igual que su expresión.
-¿Por que no que no lo aceptas?-
-¡Callate! Tu no sabes nada...-
Tegoshi entro en un estado de negacion del cual no estaba dispuesto a salir, asi que molesto, continuo con su camino, a Kai no le quedaba más que decir y sacando una maleta de su departamento se fué.

Estaba nervioso, no podía creer lo que le había dicho a Tegoshi, un poco más y eso sería una completa confesión, no podía esperar mas para verlo, esperaba que al menos tuviera una respuesta.
-Buenos días Masuda-san-
Lo saludo una chica del personal de producción.
-Buenos días-
Saludó de vuelta y se dirigió a su camerino, al parecer había llegado muy temprano, los nervios no le dejaban pensar bien.
Pero no mucho tiempo después, entro Tegoshi, lucía muy molesto.
-Buenos dí-
-No me hables!-
Le contesto Tegoshi friamente, dejando a Masu muy confundido, no comprendía lo que le estaba pasando, ¿Acaso sería por lo sucedido la tarde anterior?
-¿Que es lo que te pasa?-
Preguntó Masu preocupado al mismo tiempo que se acercaba a Tegoshi.
-No te me acerques, no me hables, solo dejame en paz, este juego se acabó-
Molesto, y mirando friamente a Masu, salió del lugar pidiendo a gritos que le llevaran sus cosas a otro lugar.
Masu no entendía lo que pasaba, Tegoshi estaba muy raro, no creía que fuera por lo de la vez pasada, tenía que haber algo más.

Más que molesto se encerro en otro camerino, quería estar solo, las palabras de Kai no salían de su cabeza, eso lo frustraba bastante.
"-Maldito Kai y su estupido sentimentalismo...-"
Pensaba mientras se sentaba frente al tocador, después se quedó observando fijamente al espejo, ahí, se encontró con su reflejo, su patetico reflejo, era la primera vez que se sentía hecho un caos, después comenzo a recordar todos aquellos excitantes momentos que había vivido con Masu, después aquellas dulces palabras "-Quedate conmigo-" volvieron a aparecer en su mente, y para finalizar, la forma tan fria con la que se había dirigido a Masu, y sin querer, unas lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, recorriendo su rostro.
Derrotado por sus sentimientos limpió su rostro, se observo fijamente al espejo y murmuró.
-Lo necesito... yo... yo lo amo...-
El poder decir esas palabras desataron una revolución de sentimientos, entre el miedo, la felicidad, la angustia, la paz y muchos más.
Pero había algo que lo hacia sentirse aún peor.
-No puedo decirselo... el solo sigue mi juego... mi estupido juego...-
Furioso se puso de pie, se sentía frustrado, odiaba todo esto, como le hubiera gustado haberse enamorado de el en otra situación, pero es que lo amaba desde hace mucho tiempo atras, por esa razón había comenzado con todo, solo por eso, que estupido se sentía.

Por otro lado, Masu estaba desconcertado por la actitud de Tegoshi, no lograba comprenderlo en lo absoluto, eso comenzo a desesperarlo, se sentía tan inutil, deseaba poder hablar con el, decirle que si este juego había terminado que entonces aceptara sus sentimientos.
Pero eso era imposible, estaba más que claro que Tegoshi estaba aburrido de todo y por eso había terminado con todo esto.
-¿Y ahora que tengo que hacer?-
Derrotado, se dejo caer de rodillas al suelo, sabía que era inutil, que todo lo que intentara por tener a Tegoshi sería en vano, eso lo sabía, ya que el no lo amaba, solo era su juguete.
-¿Por que diablos tengo que amarlo así?-
Se dijo mientras golpeaba el suelo con su puño, se sentía pesimo.

El momento de comenzar a trabajar había llegado, solo tenían que ensayar un par de canciones y un poco de dialogo.
Deprimido y sin ganas de nada, Masu salió de su camerino, había un cambio bastante notorio a como había llegado.
Al llegar al foro de grabación logró ver a lo lejos a Tegoshi, el cuál recibía instrucciones del director, al acercarse para recibir las mismas instrucciones, discretamente Tegoshi se alejo sin decir nada.
El resto del ensayo continuo sin mayor problema, lo unico diferente es que ninguno de los dos se hablaban ni se dirigian la mirada, a menos que fuera necesario al momento de ensayar los dialogos.
Cuando terminaron, Tegoshi se fue rapidamente a su camerino y se encerro ahi, Masu hizo lo mismo un poco después.
Ambos salieron casi al mismo tiempo, pero Tegoshi actuo como si no hubiese visto a Masu y se apresuro a irse primero.
Esta forma de ignorarlo lo estaba matando poco a poco, no soportaba la indiferencia de Tegoshi, no estaba seguro de cuando estallaría.
Al mismo tiempo Tegoshi se sentía igual, no sabía por cuanto tiempo sería capaz de ignorar a Masu de esa forma tan cruel, no sabía en que momento estallaria y terminaría por confesar sus sentimientos sin importarle nada más.

Esa noche, Masu llego a su departamento, estaba cansado, fastidiado y sobre todo, muy frustrado, quería hablar con Tegoshi, las cosas no podían seguir de esa manera, sin pensar bien en lo que iba a hacer, miro su reloj, eran ya pasadas de las diez, pero eso pareció no importarle, asi que solo tomo su abrigo y sus llaves, respiro profundo y salió de su apartamento, a paso veloz, se dirigió al estacionamiento y subió a su auto, antes de arrancar se quedo pensativo unos instantes.
-¿De verdad esta bien?-
Comenzaba a dudar, pero de nuevo el deseo de estar con Tegoshi invadió todo su ser, así que sin querer dudarlo más, encendió el auto y partió rumbo al departamento de Tegoshi.

Deprimido, Tegoshi se recostó en su cama, miraba el techo, no sabía que hacer, esto si que era un gran problema.
-Necesito un poco de aire fresco-
Lo que más necesitaba era estar con Masu, pero eso era algo imposible, así que solo tomo su abrigo y salió del departamento, entro en el elevador y presiono el último botón, siempre que necesitaba pensar y relajarse se iba a la azotea del edificio, esta vez necesitaba pensar mucho.
Pero instantes después en que la puerta del elevador se cerró, Masu llego por las escaleras, con la respiración muy agitada, trató de tragar aire, se tranquilizó un poco y tocó el timbre, espero unos segundos pero nada, no hubo respuesta, volvió a tocar una y otra vez pero no había respuesta alguna.
Desesperado, comenzo a golpear la puerta.
-Tegoshi! Tegoshi! Se que estas ahi! Tenemos que hablar! Por favor!-
Pero no había respuesta alguna, no se escuchaba ningun ruido dentro del departamento.
-Por favor, solo, dejame hablar-
Masu siguió insistiendo, pero no había respuesta, y sintiendose derrotado, recargó su espalda en la puerta para después dejarse caer lentamente quedando sentado en el suelo.
Instantes después un chico se acercó a el.
-¿Buscas a Tegoshi-san?-
Masu levantó la cabeza para ver al chico que le hablaba.
-Tu debes ser... como era... ah si... Masu, ¿cierto?-
-Supongo...-
Aquel chico miró a Masu detenidamente, llevaba un par de cajas pequeñas en los brazos.
-¿Te acabas de mudar?-
Preguntó Masu al ver las cajas.
-No... a decir verdad me voy de aqui-
-Oh...-
-Pero, ¿no crees que si no te abre es por que no esta?-
Dijo el chico señalando a la puerta.
-Supongo-
Dijo Masu con un tono de voz débil.
-El no acostumbra a salir a estas horas, dice que no le gusta-
Añadió Masu.
-Lo sé-
Respondió el chico.
-¿Conoces a Tegoshi?-
-Solo un poco, hasta hoy eramos vecinos y algunas veces conversamos-
Era obvio que Kai no iba a decirle que tenía sexo con Tegoshi cada vez que este se lo pedía.
-Oh...-
-Debe estar arriba-
Masu miró extrañado al chico.
-Siempre que se aburre o algo se va a la azotea, no se bien por qué pero lo llegue a ver muchas veces ahi-
-¿Estas seguro?-
Preguntó Masu, tal vez aquel chico tenía razón.
-Si, tal vez lo encuentres ahi-
-Gracias-
Dijo Masu, por alguna razón sus ánimos habían regresado, y sonriendole a aquel chico se apresuro a subir las escaleras, no tenía tiempo ni ganas de esperar a que el elevador llegara.

Al llegar al último piso, abrió la puerta con un poco de fuerza, y ahi estaba, recargado en el barandal mirando hacia el cielo.
No se había dado cuenta de que alguien había abierto la puerta, Tegoshi estaba tan hundido en sus pensamientos que realmente no le importaba si alguien llegaba.
Mientras tanto, Masu se dió cuenta de que Tegoshi no había notado su presencia, por lo que se acercó sigilosamente, para después detenerse a su lado, y al igual que el, se recargo en el barandal.
-¿Que haces aqui arriba con este frio? Te resfriaras de nuevo-
Dijo Masu tranquilamente, pero Tegoshi se sorprendió bastante al escuchar la voz de Masu y más aún al verlo de pie a su lado.
-¿Que haces aqui?-
-Yo pregunté primero-
Respondió Masu al mismo tiempo que veia el rostro sorprendido de Tegoshi.
-Eso no te importa-
Dijo Tegoshi desviando la mirada.
-Tenemos que hablar y no pienso irme sin que me escuches-
-Bien, puedes quedarte aqui todo lo que quieras-
Y dicho esto Tegoshi tenía toda la intensión de marcharse, pero entonces Masu lo detuvo agarrandolo del brazo.
-Sueltame!-
Le gritó Tegoshi, pero Masu no hizo caso y lo jalo para pegarlo a su cuerpo al mismo tiempo que lo abrazaba tiernamente.
Tegoshi intentó safarse pero era inutil, Masu lo tenía bien agarrado.
-Sueltame!.... Te digo que me sueltes!-
Más sin embargo Masu no decía nada, simplemente seguía agarrando con fuerza a Tegoshi para que este no lograra liberarse.
Incapaz de seguir intentando ser libre, dejo de moverse en el instante en el que Masu se acerco a su oido para murmurarle.
-Necesito que me escuches-
Tegoshi no supo que hacer, había algo en la voz de Masu que le impedía decir o hacer algo.
-Ya no puedo más... Quiero que sepas que yo-
-¡No lo digas!-
Gritó Tegoshi con desesperación.
-No quiero escucharlo... Tu no sabes que clase de persona soy...-
-No me importa...-
Dijo Masu amablemente, no estaba dispuesto a dejar ir a Tegoshi, sin embargo este sabía que era lo que tenía que hacer para liberarse.
-¡Date cuenta! ¡No eres el unico! ¡Tengo demasiados juguetes y tu eres solo uno más!-
Estas palabras se clavaron en Masu como un puñal, estaba herido, y sin darse cuenta perdió la fuerza en sus brazos, permitiendo que Tegoshi lograra alejarse.
-No tenias por que saberlo, pero cuando no podía jugar contigo recurria a otra persona, un chico que vive a un lado de mi departamento, esto es lo que soy, solo una persona a la que le gusta jugar hasta cansarse, así que no puedes decir lo que pensabas decirme por que...-
En esos momentos, unas lagrimas comenzaron a caer de sus ojos, unas tras otras, simplemente no se detenían, y en su mirada y su voz no había enojo si no desesperación.
-Por que... soy así... solo... busco... diversión-
El llanto ya no lo dejaba hablar con claridad, sabía que estaba lastimando a Masu con aquellas palabras, no quería hacerlo pero era algo que debía hacer.
Masu solo observaba a Tegoshi, este no dejaba de llorar, más sin embargo su cuerpo no le reaccionaba, deseaba acercarse a el y decirle que eso no le importaba, pero entonces Tegoshi le dijo.
-No quiero que te me vuelvas a acercar... nunca... no quiero estar contigo...-
Y dicho esto se dió media vuelta para irse, cerrando la puerta con fuerza, dejando a Masu solo en la azotea, con el frio de la noche, sin saber que hacer.

No podía creer lo que acababa de decir, realmente el no queria decirlo, pero lo hizo, y ahora no podía hacer nada, tenia miedo, mucho miedo, jamás había estado tan cerca de un sentimiento así, y eso lo asustaba.
Masu se quedo en aquella azotea un par de minutos, después comenzó a reaccionar.
"-Yo se que mientes-"
Pensó, aquellas lagrimas que Tegoshi había derramado le decían que esas palabras no debían de haberse dicho, pero sabía que era inutil hablar con el ahora, así que estaba dispuesto a hablar con el al día siguiente, después del programa, y sin más que hacer, se fue del lugar.