Capitulo 6
"-Quiero que solo seas para mi-"
Aquellas palabras estaban llenas de un sentimiento especial, esta era una pista bastante clara.
Incapáz de moverse ni un centimeto, se quedó en silencio, pero entonces fue Chinen quien rompio con aquella atmosfera.
-¿No me diras "Callate" o "No digas tonterias"?-
Preguntó al mismo tiempo que imitaba la voz de Takaki, después se separó de el unos pocos centimetros solo para poder verlo a la cara.
Takaki no sabía que responder, estaba completamente sin palabras.
"-¿Que... que hago? Tengo que salir de aqui o si no yo...-"
Pensó, estaba desesperado, inesperadamente el rostro de Chinen era demasiado tentador, de inmediato, en un acto desesperado por controlarse, se puso de pie bruscamente, al mismo tiempo la toalla que llevaba en la cabeza cayó al suelo, y sin decir nada, salió de prisa del departamento, dejando a Chinen completamente solo.
Estaba en una situación complicada e inesperada, jamás imaginó que algo así sucedería, realmente, ¿que quería decir Chinen con esas palabras?
Todo le daba vueltas, caminaba sin rumbo fijo, como si tratará de huir, pero ¿huir de que?
Sin moverse, solo observó como Takaki salía corriendo.
-Así que huyes...-
Murmuró al mismo tiempo que bajaba la cabeza, no se arrepentía de lo que había dicho y hecho, pero sentía que el rechazo de Takaki era más que evidente.
-¿Debería irme a casa?-
Se dijo mientras se ponía de pie, no quería irse, si hacia eso tal vez la relación con Takaki se vería realmente afectada.
-Mejor lo espero-
Y sin más, se volvió a sentar en el sillón, lo único que quedaba era esperar.
Ya había pasado un buen rato, había caminado y caminado sin rumbo fijo, sin embargo sabía en donde estaba y como regresar a casa.
"-¿Y si ya no esta?-"
Pensó, de cierta forma, le inquietaba el hecho de que Chinen ya se hubiese marchado, así que sin saber el por que, comenzó a caminar de prisa, tenía que volver lo más pronto posible.
Corrió lo más rápido que sus piernas se lo permitían, al llegar al edificio, entro rápidamente y subió las escaleras, bastante agitado se detuvo justo frente a su departamento, las piernas le temblaban, se sentía extraño, nervioso y ansioso al mismo tiempo, así que tratando de tranquilizarse, suspiró profundo y abrió la puerta.
Al parecer todo estaba igual, se adentró lentamente en la habitación, pudo tranquilizarse un poco al ver unos pies en la orilla del sillón, timidamente se acercó y ahí estaba, completamente dormido, Takaki tenía un poco de temor, no quería acercarse mucho, no deseaba despertarlo, estaba seguro de que Chinen dormia profundamente.
Silenciosamente se recargó en el respaldo del sillón y lo observó detenidamente, de nuevo las palabras de hace un momento comenzaron a rondar por su cabeza de nuevo.
"-Quiero que solo seas para mi-"
El sentimiento que le provocaban estas palabras era extraño, le agradaba, y más el ver el rostro dormido de Chinen, era tan perfecto.
-Yo... yo también quiero que solo seas para mi...-
Murmuró al mismo tiempo que acariciaba la mejilla de Chinen suavemente, este estaba profundamente dormido que ni siquiera se movió.
Esto era extraño, era la primera vez que Takaki sentía algo así por alguién, desde que se había ido de casa para independizarse y salirse de ese lugar lleno de reglas que no lo dejaban ni respirar, de esa gente que se hacían llamar su familia, la cual tan solo se dedicaba a juzgarlo y arreglar su vida a su propia conveniencia, hacia mucho tiempo que no pensaba en todas esas cosas, desde que Chinen había aparecido en su vida, no había tiempo de hacerlo, en lo unico que podía pensar era en el, y en nada más.
Con una sonrisa en el rostro, suspiró de nuevo, no entendía muy bien ese sentimiento aún, solo se conformaba con saber que Chinen lo estaba cambiando, y que después de todo eso no era tan desagradable.
De repente, Chinen se movió un poco, Takaki comprendió que el sillón no era el lugar más comodo para dormir, así que cargandolo suavemente, lo llevó a su habitación y lo recostó en su cama, delicadamente lo cubrió con las sabanas y con un cobertor, pero justo cuando estaba a punto de salir de la habitación para dejarlo dormir, este despertó y lo detuvo.
-Volviste...-
Dijo Chinen con voz débil al mismo tiempo que se sentaba.
-Es obvio, estoy en mi departamento, ¿Por qué no habría de volver?-
Chinen sonrió al escuchar a Takaki tan frio como siempre.
-Creí que... no volverias... yo... yo tenía miedo...-
En ese momento la voz de Chinen se volvió débil, Takaki se giró para observarlo.
-No digas esas cosas, solo recorde que tenía algo que hacer.... no es que haya escapado o algo parecido-
Logró decir intentando esconder su nerviosismo y desviando la mirada.
-Lo que dije... es verdad... pero solo diré eso...-
Takaki miro a Chinen un poco extrañado.
-¿Que quieres decir?-
Preguntó curioso, sin embargo Chinen no respondió, no sabía por que estaba actuando de esa forma, esto no estaba dentro de sus planes, desde que dijo aquellas palabras todo se salió de control, pero es que había sido tan inevitable, solo sintió que debía decirlo, a cada minuto que estaba junto a Takaki era más dificil ocultar sus sentimientos, y ahora atravesaba por ese dilema, por primera vez, tenía miedo.
-Si digo algo más... te irás y tal vez no vuelvas y me dejes solo por el resto de nuestras vidas, no quiero alejarme de ti, así que mejor no diré nada más-
Timidamente bajo la cabeza, esto no estaba bien, por primera vez estaba sintiendo unas enormes ganas de llorar, y es que solo había llorado antes para convencer a las personas o causar un poco de lastima por el solo hecho de quedar bien ante la gente, pero en esta ocasión era completamente diferente.
Takaki lo observaba fijamente, jamás se imaginó ver a Chinen así.
"-Tengo que hacer algo... yo...-"
Pensó, mientras se acercaba lentamente, se sentó en la cama. quedando a su lado, y sin decir nada, lo abrazó con ternura.
-No digas tonterias, no voy a enojarme por lo que dijiste, acepto que seas una persona posesiva, así que deja de preocuparte más y será mejor que duermas tranquilo-
Dicho esto, le dió unas palmaditas en la cabeza y lo alejó un poco.
-Anda, descansa, ya mañana será otro día-
Y así, se puso de pie, Chinen estaba impresionado por la amabilidad de Takaki, así que de inmediato, actuando sin pensar, lo tomo del brazo y le dijo.
-No te vayas, no quiero que te vayas-
Takaki le sonrió, Chinen quedó impresionado por aquella sonrisa, de nuevo la había visto, aquella sonrisa que solo le mostraba a el.
-Si no me dejas dormir bien, te golpeare cuando despiertes-
Chinen se sentía inmensamente feliz, tanto, que se ruborizó de inmediato, dejando salir una timida sonrisa, después Takaki se acomodó en la cama, antes apagó la luz.
Ambos estaban ahi, acostados uno junto al otro, Chinen podía sentir el calor corporal de Takaki, era realmente agradable, realmente lo disfrutaba, así que lentamente se quedó dormido de nuevo.
A Takaki le costo un poco más de trabajo lograr conciliar el sueño, pero después de haberse acostumbrado a la presencia de Chinen a su lado, se quedo profundamente dormido.
A la mañana siguiente, la luz del sol que lograba filtrarse por la ventana lo despertó, lentamente abrió los ojos, y la imagen que tenía frente a el lo hizo sentirse extraño, pero era un sentimiento muy agradable.
El rostro de Chinen, completamente dormido, a escasos centimetros del suyo, podía sentir la suave respiración del chico sobre su cara.
De nuevo un impulso comenzaba a invadir su cuerpo, no dejaba de observar aquel rostro tan hermoso, lentamente acortaba más y más la distancia, deseaba acercarse, por primera vez, no le importaba lo que pudiera suceder, no se negaba a ese impulso, la situación era demasiado tentadora.
Ya estaba a escasos centimentros de su rostro, su labios estaban a punto de rozar a los de Chinen, cuándo de pronto, este abrió los ojos.
-¿Quieres besarme?-
Dijo Chinen en voz baja mientras observaba sonriente a Takaki, este se sorprendió por completo, pero antes de que se alejara, Chinen rodeo su cuello con los brazos, impidiendole así escapar.
-¿No vas a responder?-
Takaki estaba sin palabras.
-De acuerdo, veamos...-
Dijo Chinen, entonces, lentamente comenzó a acercarse al rostro de Takaki, este no sabía como reaccionar, de pronto, sus labios se rozaban de nuevo, y entonces ocurrió, sus labios se unieron en un tierno y delicado beso.
Actuando por puro instinto, Takaki respondió lentamente, al mismo tiempo que rodeaba la cintura de Chinen con sus brazos.
Poco a poco, aquel beso se profundizó más y más, ambos seguían recostados en la cama, besandose con ternura, al fin ambos se expresaban lo que sentían en un solo beso, tan profundo, calido, pero sobre todo, lleno de ese sentimiento que ambos no podían negar más, lleno de amor.
Al pasar unos instantes, se separaron lentamente y se miraron fijamente a los ojos.
-Takaki... ¿Sabes que es esto?-
Chinen seguía sin soltar a Takaki, este tampoco se alejaba ni un centimetro de Chinen.
-Yo... al fin lo he comprendido... pequeño intruso-
Y apareció de nuevo, aquella sonrisa que tenía una calidez tan maravillosa, Chinen le devolvió la sonrisa.
-Te quiero-
Expresó Chinen, al mismo tiempo que se acercaba y besaba de nuevo a Takaki, este no se resistió en lo absoluto y lo beso de nuevo, un beso tan tierno, que duro un poco menos que el primero, después de separarse, Chinen dijo.
-Anda dilo tu también!-
-¿Que?-
Preguntó Takaki tratando de sonar frio como de costumbre pero aún abrazando a Chinen.
-Dije que te quiero, ¿no tienes algo que decir al respecto?-
Takaki desvió la mirada un poco, después volvió a mirar a Chinen, y después de besarlo en la frente le dijo.
-Te quiero-
Estas palabras llenaron a Chinen de un sentimiento tan calido, sentía que algo explotaba dentro de el, era sencillamente maravilloso, así que lo abrazó con fuerza.
-Arruinaste mis planes ¿sabes?-
-¿Que planes?-
Preguntó Takaki curioso.
-Planeaba darte muchas pistas para verte nervioso y sin saber que hacer y nos hemos adelantado-
Takaki movio la cabeza.
-Eres demasiado infantil-
Y soltandolo, se puso de pie y salió de la habitación, Chinen se quedó recostado unos segundos más, aún no asimilaba por completo lo que había sucedido.
"-Ahora que se lo que siente por mi y el también sabe lo que siento por el... ¿Que pasará?-"
Pensó, entonces salió de la cama deprisa y se sentó junto a Takaki, el cual estaba en la sala a punto de tomar un poco de jugo.
-Takaki, dime una cosa, ahora ¿Tu y yo... que somos?-
Esta pregunta casí provoca que Takaki se ahogara al tomar un poco de su jugo.
-¿A que te refieres?-
-Pues... tu me quieres ¿cierto?-
Takaki solo afirmo con la cabeza.
-Y yo te quiero, entonces... y yo somos...-
Takaki suspiró profundo.
-No lo digas, suena extraño-
-Si...-
Apoyo Chinen, era una palabra algo dificil de decir.
-Conformate con saber que estamos juntos ¿de acuerdo?-
Dijo Takaki con su habitual tono de voz mientras se pondía de pie y se iba a la cocina a preparar el desayuno.
-Bien...-
Respondió Chinen, por lo menos eso era suficiente para el, por el momento.
-Es fin de semana ¿Te parece si salimos?-
-No tengo ganas-
Respondió Takaki mientras cocinaba.
-Anda! Quiero estar contigo todo el día y que mejor que salir un rato-
-Podemos estar juntos aqui-
Sin más opción para oponerse, y derrotado, Chinen se sentó en una de las sillas del comedor.
De repente, alguien tocaba a la puerta, ambos se observaron extrañados.
-¿Quien podrá ser?-
Preguntó Chinen.
-No lo se... nadie viene... ¿podrías abrir?-
-De acuerdo-
Y poniendose de pie, se dirigió a la puerta y la abrió.
-Oh, Yabu-kun-
Yabu estaba un poco sorprendido de encontrar a Chinen.
-Chinen-kun... que sorpresa-
-Lo mismo digo, pasa, Takaki esta preparando el desayuno-
Timidamente Yabu entró.
-Hola Takaki-kun-
Takaki salió de la cocina para saludar a Yabu quien se encontraba ya en el comedor junto a Chinen.
-Yabu, ¿que pasa?-
-No es nada especial, es sólo que recordé que hoy es tu cumpleaños y vine a traerte un pequeño pastel, imaginé que estarias solo pero veo que me equivoque-
Entonces Yabu puso sobre la mesa una pequeña cajita, Chinen quedó sorprendido.
-¡¡¿Hoy es tu cumpleaños?!!-
Gritó completamente sorprendido.
-Si...-
Respondió con fastidio.
-No es necesario Yabu, no me gustan estas cosas-
-Se que te gustará, de todas formas te lo dejo aqui, podrás compartirlo con Chinen-kun, yo tengo que irme, feliz cumpleaños, hasta luego-
Y con una sonrisa, se despidió de Chinen y de Takaki para después salir del departamento de Takaki.
Pero en el momento en el que cerró la puerta, se quedo de pie unos segundos frente a ella.
"-¿Por qué tenía que estar el aqui?-"
Pensó Yabu, y sintiendose decepsionado, se marchó sin más.
-¿Por qué no me lo habias dicho?-
Preguntó Chinen un poco molesto.
-No me gustan estas cosas, eso es todo-
Y dicho esto, Takaki regresó a la cocina.
"-No puedo perder ante un simple pastel...-"
Pensó mientras observaba la pequeña cajita que Yabu había dejado sobre la mesa.
domingo, 7 de febrero de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
Smile me... [Cap. 5]
Capitulo 5
En cuánto las clases terminaron, salió lo más rápido posible del salón de clases, por primera vez ignorando por completo a las chicas que estaban aproximandose a el, ahora que sabía lo que realmente sentía por Takaki, tenía un deseo inmenso por verlo.
Llegó corriendo al salón de Takaki, al parecer ellos acababan de terminar con su clase, así que sintiendose ligeramente nervioso y ansioso, decidió esperarlo fuera del salón, recargandose en la pared.
-Takaki-kun, ¿Quieres venir con nosotros al karaoke?-
Preguntó Yabu mientras observaba como Takaki acomodaba sus cosas.
-No gracias....-
En ese momento, muy disimuladamente, pudo observar como Chinen se asomaba por la puerta.
-Tengo algo que hacer, será en otra ocasión, nos vemos-
Y sin más, se puso de pie y caminó hacia la puerta, pero justo ahi se detuvo.
-Ahora te dedicaras a espiarme-
Dijo Takaki, obviamente se dirigía a Chinen, el cuál estaba justo a su lado.
-No, por supuesto que no, solo me aseguro de que no te escapes-
-Si claro...-
No quería admitirlo, pero la presencia de Chinen siempre era confortable para el, ya era una costumbre estar con el, trataba de recordar como eran sus días antes de que Chinen apareciera y en el fondo, se alegraba de haberlo encontrado, aunque claro, era demasiado orgulloso para admitirlo tan abiertamente.
Ambos caminaban rumbo a la estación, de nuevo tomaron asiento en la misma banca, solo que esta vez, Chinen no planeaba quedarse dormido, sabía que debía ser más directo si deseaba lograr quedarse con Takaki esa noche.
Para sorpresa de Takaki, Chinen estaba demasiado callado, al parecer pensaba en algo, pero no se atrevía a preguntar, así que solo se conformo con observarlo de vez en cuándo.
Al llegar el tren, ambos subieron, tomaron asiento y de nuevo el tren comenzó a avanzar, aún seguían en silencio, de cierta forma esto comenzaba a incomodar a Takaki, estaba tan acostumbrado a las platicas sin sentido de Chinen, que no pudo más y el fué quien rompió con el silencio tan incomodo.
-¿Que hoy no vas a hablar?-
Trató de sonar indiferente.
-No, todavía no-
-¿Eh?-
-Quiero guardar mis temas de conversación para después-
-¿Ha?-
Takaki no entendía en lo absoluto a Chinen, sin embargo, este estaba completamente convencido de lo que haría después.
Unas cuantas estaciones después y Takaki llegó a su destino, suspirando un poco fastidiado, se puso de pie, lo curioso fué que Chinen hizo lo mismo.
Takaki no se dió cuenta hasta que bajo del tren, que Chinen iba a su lado.
-¿Que haces?-
-Ah! ¿No te lo dije? Me quedaré esta noche en tu casa-
Respondió alegremente mientras caminaba, dejando a Takaki unos cuantos pasos atras.
-¡Espera un momento!-
Le gritó a Chinen mientras lo alcanzaba.
-Tu no vendrás conmigo-
Le dijo friamente.
-Pero ya avise en casa que no llegaría esta noche, nadie me espera en casa, así que no hay nada más que hacer-
Deteniendose y tomando a Chinen por los hombros le dijo.
-Tu te vas a tu casa y me dejarás tranquilo-
Obviamente no estaba dispuesto a obedecer, así que actuo de inmediato.
-¿Tan desagradable soy que no me quieres ver más?-
Dijo mientras bajaba un poco la cabeza y cambiaba el alegre tono de su voz por uno más melancolico.
Ante esto, Takaki no sabía que hacer.
-Escucha, eso no funcionará conmigo así que...-
Pero Chinen lucía realmente triste, sin embargo este sabía que su plan estaba dando resultado.
-De acuerdo, pero será la ultima vez-
Dijo Takaki con un suspiro, de inmediato los ojos de Chinen se iluminaron y miraron a Takaki con agradecimiento, después dejó salir una gran sonrisa y al mismo tiempo tomo impulso y se colgó del cuello de Takaki, abrazandolo con fuerza.
-Gracias Takaki, te quiero-
Sintiendose de pronto muy nervioso, junto sus energías para poder reaccionar y así empujar a Chinen.
-No hagas esas cosas, vamonos-
Y luciendo molesto, comenzó a caminar, mientras que muy satisfecho, Chinen iba detrás de el.
Al llegar, ambos entraron en el departamento y dejaron sus cosas sobre el sillón, Chinen se sentó de inmediato.
-Tengo hambre!-
Replicó.
-¿Y?-
Dijo Takaki luciendo fastidiado.
-Es tu turno, yo cociné esta mañana-
Takaki desvió la mirada.
"-Habla como si fueramos a vivir juntos...¿Que le pasa?-"
-Esta bien, yo lo haré-
Dijo Chinen al mismo tiempo que se ponía de pie, pero justo cuando paso junto a Takaki, este lo detuvo tomandolo del brazo y lo volvió a sentar en el sillón.
-Solo quedate quieto-
Y sin más, se fue rumbo a la cocina. Chinen solo lo observó un poco asombrado, indirectamente estaba cumpliendo con sus caprichos y esto le agradaba.
La verdad, es que cada vez era más dificil decirle que "no" a Chinen, realmente se sentía muy bien verlo feliz, sonriente, con aquella sonrisa verdadera, la cuál sabía que era solo para el.
-¿Que haras?-
Preguntó Chinen desde la barra de la cocina.
-No lo se... ¿Que te gusta?-
No podía creerlo, le estaba preguntando que era lo que quería, esto provocó un gran sentimiento de felicidad dentro de el, que no podía contenerlo más, así que rápidamente entrí a la cocina y abrazo con fuerza a Takaki por la espalda.
-Lo que tu hagas estará bien para mi-
Takaki estaba sorprendido, era extraño sentir los brazos de Chinen rodear su cintura, pero tratando de volver a la normalidad, intentó safarse.
-Ya te dije que dejes de hacer esas cosas-
Después se soltó y se dirigió al refirgerador para sacar unas cuantas cosas, Chinen lo observo muy sonriente unos segundos.
"-Hoy debo darle la primera señal a como de lugar, debo comprobar que el siente lo mismo por mi-"
En todo ese rato, Chinen se dedicó a observar detenidamente cada movimiento de Takaki, este no podía evitar el sentirse ligeramente nervioso, la mirada de Chinen era muy penetrante y no lo dejaba concentrarse en lo que hacia.
Minutos más tarde la cena estaba lista y servida en la mesa, ambos comenzaron a comer, pero de nuevo Chinen estaba demasiado callado.
-¿Sigues guardando el tema de conversación o has olvidado como hablar?-
Preguntó Takaki un poco curioso pero sin perder si frialdad.
-Es que, esto esa delicioso, puedo asegurar que casí eres igual de bueno que yo, eso me molesta ¿sabes?-
-¿Te molesta? Acepta que soy mejor que tu-
Dijo Takaki mientras lo señalaba con la cuchara.
-Aún eres demasiado joven para ser mejor que yo-
Respondió Chinen luciendo orgulloso.
Minutos despues ambos continuaron discutiendo sobre sus habilidades culinarias, esto duro bastante tiempo, hasta que ambos terminaron de cenar.
Chinen le ayudo a Takaki a levar los platos, después salieron de la cocina y se dirigieron a la sala.
-¿Y ahora que quieres hacer?-
Preguntó Chinen muy animado.
-Esto no es una pijamada pequeño intruso, te recuerdo que estas invadiendo mi espacio-
-¿Me vas a decir que mi presencia te molesta?-
Pregunto Chinen con cierto tono provocativo.
-Sabes la respuesta-
Dijo Takaki mientras desviaba la mirada.
-A decir verdad, no lo se, tal vez si estas muy incomodo con mi presencia, si es asi puedo irme ahora mismo-
-No digas tonterias, ya estas aqui-
-¿Eso quiere decir que te agrada mi presencia?-
-Eso quiere decir que si ya estas aqui será mejor que te quedes y no me des más problemas, voy a darme un baño-
Y de nuevo, luciendo molesto, se puso de pie y entró a su habitación, sacó su pijama junto con una toalla para después entrar al baño.
"-Al menos no niega el hecho de que este aqui le disguste...-"
Chinen estaba completamente sguro de sus sentimientos por Takaki, pero en momentos como este, comenzaba a dudar de los sentimientos de este, siempre era frio y distante, aunque poco a poco sentía que eso cambiaba, se preguntaba si realmente sus sentimientos serían correspondidos, Chinen estaba pasando, por primera vez, por un sentimiento de duda e incertidumbre, deseaba poder acercarse más a Takaki, pero no sabía como hacerlo, pensando bien las cosas, no sabía nada acerca de él, del por que de esa actitud tan negativa hacia los demás, deseaba saberlo, pero no sabía si sería buena idea preguntar.
Lentamente, el sueño se apoderaba de el, y mientras pensaba, fue quedandose dormido, sentado en aquel sillón.
Al salir de la ducha, con una toalla en la cabeza, vió a Chinen profundamente dormido.
"-¿Otra vez?-"
Pensó, y supirando se acercó a el, intentó despertarlo pero fue inútil, pero de repente, escucho algo, Chinen hablaba dormido y lo que murmuraba lo dejo sorprendido.
-Takaki... sonrie...-
No sabía que hacer, un sentimiento cálido lo invadió por completo, y sin pensar en lo que hacia, se acercó más y más, después, tiernamente, por primera vez, tomó Chinen entre sus brazos, abrazandolo delicadamente, acariciando su cabeza mientras murmuraba.
-¿Que es lo que quieres hacer de mi?-
Chinen escuchó esto, y lentamente abrio los ojos, sabía que Takaki lo estaba abrazando, asi que lo más sigilosamente que pudo, abrazó de vuelta a Takaki, este al las manos de Chinen tocar su espalda se sorprendió bastante, más sin embargo no se movió, entonces fue cuando escucho que Chinen respondía a aquella pregunta.
-Quiero que solo seas para mi-
En cuánto las clases terminaron, salió lo más rápido posible del salón de clases, por primera vez ignorando por completo a las chicas que estaban aproximandose a el, ahora que sabía lo que realmente sentía por Takaki, tenía un deseo inmenso por verlo.
Llegó corriendo al salón de Takaki, al parecer ellos acababan de terminar con su clase, así que sintiendose ligeramente nervioso y ansioso, decidió esperarlo fuera del salón, recargandose en la pared.
-Takaki-kun, ¿Quieres venir con nosotros al karaoke?-
Preguntó Yabu mientras observaba como Takaki acomodaba sus cosas.
-No gracias....-
En ese momento, muy disimuladamente, pudo observar como Chinen se asomaba por la puerta.
-Tengo algo que hacer, será en otra ocasión, nos vemos-
Y sin más, se puso de pie y caminó hacia la puerta, pero justo ahi se detuvo.
-Ahora te dedicaras a espiarme-
Dijo Takaki, obviamente se dirigía a Chinen, el cuál estaba justo a su lado.
-No, por supuesto que no, solo me aseguro de que no te escapes-
-Si claro...-
No quería admitirlo, pero la presencia de Chinen siempre era confortable para el, ya era una costumbre estar con el, trataba de recordar como eran sus días antes de que Chinen apareciera y en el fondo, se alegraba de haberlo encontrado, aunque claro, era demasiado orgulloso para admitirlo tan abiertamente.
Ambos caminaban rumbo a la estación, de nuevo tomaron asiento en la misma banca, solo que esta vez, Chinen no planeaba quedarse dormido, sabía que debía ser más directo si deseaba lograr quedarse con Takaki esa noche.
Para sorpresa de Takaki, Chinen estaba demasiado callado, al parecer pensaba en algo, pero no se atrevía a preguntar, así que solo se conformo con observarlo de vez en cuándo.
Al llegar el tren, ambos subieron, tomaron asiento y de nuevo el tren comenzó a avanzar, aún seguían en silencio, de cierta forma esto comenzaba a incomodar a Takaki, estaba tan acostumbrado a las platicas sin sentido de Chinen, que no pudo más y el fué quien rompió con el silencio tan incomodo.
-¿Que hoy no vas a hablar?-
Trató de sonar indiferente.
-No, todavía no-
-¿Eh?-
-Quiero guardar mis temas de conversación para después-
-¿Ha?-
Takaki no entendía en lo absoluto a Chinen, sin embargo, este estaba completamente convencido de lo que haría después.
Unas cuantas estaciones después y Takaki llegó a su destino, suspirando un poco fastidiado, se puso de pie, lo curioso fué que Chinen hizo lo mismo.
Takaki no se dió cuenta hasta que bajo del tren, que Chinen iba a su lado.
-¿Que haces?-
-Ah! ¿No te lo dije? Me quedaré esta noche en tu casa-
Respondió alegremente mientras caminaba, dejando a Takaki unos cuantos pasos atras.
-¡Espera un momento!-
Le gritó a Chinen mientras lo alcanzaba.
-Tu no vendrás conmigo-
Le dijo friamente.
-Pero ya avise en casa que no llegaría esta noche, nadie me espera en casa, así que no hay nada más que hacer-
Deteniendose y tomando a Chinen por los hombros le dijo.
-Tu te vas a tu casa y me dejarás tranquilo-
Obviamente no estaba dispuesto a obedecer, así que actuo de inmediato.
-¿Tan desagradable soy que no me quieres ver más?-
Dijo mientras bajaba un poco la cabeza y cambiaba el alegre tono de su voz por uno más melancolico.
Ante esto, Takaki no sabía que hacer.
-Escucha, eso no funcionará conmigo así que...-
Pero Chinen lucía realmente triste, sin embargo este sabía que su plan estaba dando resultado.
-De acuerdo, pero será la ultima vez-
Dijo Takaki con un suspiro, de inmediato los ojos de Chinen se iluminaron y miraron a Takaki con agradecimiento, después dejó salir una gran sonrisa y al mismo tiempo tomo impulso y se colgó del cuello de Takaki, abrazandolo con fuerza.
-Gracias Takaki, te quiero-
Sintiendose de pronto muy nervioso, junto sus energías para poder reaccionar y así empujar a Chinen.
-No hagas esas cosas, vamonos-
Y luciendo molesto, comenzó a caminar, mientras que muy satisfecho, Chinen iba detrás de el.
Al llegar, ambos entraron en el departamento y dejaron sus cosas sobre el sillón, Chinen se sentó de inmediato.
-Tengo hambre!-
Replicó.
-¿Y?-
Dijo Takaki luciendo fastidiado.
-Es tu turno, yo cociné esta mañana-
Takaki desvió la mirada.
"-Habla como si fueramos a vivir juntos...¿Que le pasa?-"
-Esta bien, yo lo haré-
Dijo Chinen al mismo tiempo que se ponía de pie, pero justo cuando paso junto a Takaki, este lo detuvo tomandolo del brazo y lo volvió a sentar en el sillón.
-Solo quedate quieto-
Y sin más, se fue rumbo a la cocina. Chinen solo lo observó un poco asombrado, indirectamente estaba cumpliendo con sus caprichos y esto le agradaba.
La verdad, es que cada vez era más dificil decirle que "no" a Chinen, realmente se sentía muy bien verlo feliz, sonriente, con aquella sonrisa verdadera, la cuál sabía que era solo para el.
-¿Que haras?-
Preguntó Chinen desde la barra de la cocina.
-No lo se... ¿Que te gusta?-
No podía creerlo, le estaba preguntando que era lo que quería, esto provocó un gran sentimiento de felicidad dentro de el, que no podía contenerlo más, así que rápidamente entrí a la cocina y abrazo con fuerza a Takaki por la espalda.
-Lo que tu hagas estará bien para mi-
Takaki estaba sorprendido, era extraño sentir los brazos de Chinen rodear su cintura, pero tratando de volver a la normalidad, intentó safarse.
-Ya te dije que dejes de hacer esas cosas-
Después se soltó y se dirigió al refirgerador para sacar unas cuantas cosas, Chinen lo observo muy sonriente unos segundos.
"-Hoy debo darle la primera señal a como de lugar, debo comprobar que el siente lo mismo por mi-"
En todo ese rato, Chinen se dedicó a observar detenidamente cada movimiento de Takaki, este no podía evitar el sentirse ligeramente nervioso, la mirada de Chinen era muy penetrante y no lo dejaba concentrarse en lo que hacia.
Minutos más tarde la cena estaba lista y servida en la mesa, ambos comenzaron a comer, pero de nuevo Chinen estaba demasiado callado.
-¿Sigues guardando el tema de conversación o has olvidado como hablar?-
Preguntó Takaki un poco curioso pero sin perder si frialdad.
-Es que, esto esa delicioso, puedo asegurar que casí eres igual de bueno que yo, eso me molesta ¿sabes?-
-¿Te molesta? Acepta que soy mejor que tu-
Dijo Takaki mientras lo señalaba con la cuchara.
-Aún eres demasiado joven para ser mejor que yo-
Respondió Chinen luciendo orgulloso.
Minutos despues ambos continuaron discutiendo sobre sus habilidades culinarias, esto duro bastante tiempo, hasta que ambos terminaron de cenar.
Chinen le ayudo a Takaki a levar los platos, después salieron de la cocina y se dirigieron a la sala.
-¿Y ahora que quieres hacer?-
Preguntó Chinen muy animado.
-Esto no es una pijamada pequeño intruso, te recuerdo que estas invadiendo mi espacio-
-¿Me vas a decir que mi presencia te molesta?-
Pregunto Chinen con cierto tono provocativo.
-Sabes la respuesta-
Dijo Takaki mientras desviaba la mirada.
-A decir verdad, no lo se, tal vez si estas muy incomodo con mi presencia, si es asi puedo irme ahora mismo-
-No digas tonterias, ya estas aqui-
-¿Eso quiere decir que te agrada mi presencia?-
-Eso quiere decir que si ya estas aqui será mejor que te quedes y no me des más problemas, voy a darme un baño-
Y de nuevo, luciendo molesto, se puso de pie y entró a su habitación, sacó su pijama junto con una toalla para después entrar al baño.
"-Al menos no niega el hecho de que este aqui le disguste...-"
Chinen estaba completamente sguro de sus sentimientos por Takaki, pero en momentos como este, comenzaba a dudar de los sentimientos de este, siempre era frio y distante, aunque poco a poco sentía que eso cambiaba, se preguntaba si realmente sus sentimientos serían correspondidos, Chinen estaba pasando, por primera vez, por un sentimiento de duda e incertidumbre, deseaba poder acercarse más a Takaki, pero no sabía como hacerlo, pensando bien las cosas, no sabía nada acerca de él, del por que de esa actitud tan negativa hacia los demás, deseaba saberlo, pero no sabía si sería buena idea preguntar.
Lentamente, el sueño se apoderaba de el, y mientras pensaba, fue quedandose dormido, sentado en aquel sillón.
Al salir de la ducha, con una toalla en la cabeza, vió a Chinen profundamente dormido.
"-¿Otra vez?-"
Pensó, y supirando se acercó a el, intentó despertarlo pero fue inútil, pero de repente, escucho algo, Chinen hablaba dormido y lo que murmuraba lo dejo sorprendido.
-Takaki... sonrie...-
No sabía que hacer, un sentimiento cálido lo invadió por completo, y sin pensar en lo que hacia, se acercó más y más, después, tiernamente, por primera vez, tomó Chinen entre sus brazos, abrazandolo delicadamente, acariciando su cabeza mientras murmuraba.
-¿Que es lo que quieres hacer de mi?-
Chinen escuchó esto, y lentamente abrio los ojos, sabía que Takaki lo estaba abrazando, asi que lo más sigilosamente que pudo, abrazó de vuelta a Takaki, este al las manos de Chinen tocar su espalda se sorprendió bastante, más sin embargo no se movió, entonces fue cuando escucho que Chinen respondía a aquella pregunta.
-Quiero que solo seas para mi-
martes, 2 de febrero de 2010
Beside You [Cap. 8]
Capitulo 8
Después de avisarle a su madre que se quedaría en casa de Ryosuke guardo tu telefono en la maleta.
-¿Quieres algo de cenar?-
Preguntó Ryosuke, no podía ocultar su nerviosismo.
-No... estoy bien-
Respondió Yuto con el mismo nerviosismo.
-Entonces iré a... acomodarte la cama para que duermas-
-Te acompaño-
Dijo Yuto mientras caminaba detras de Ryosuke.
Cuando ambos entraron a la habitación Yuto tomo asiento en la silla del escritorio, Ryosuke comenzó a acomodar la cama, después buscó ropa para prestarle a Yuto, pero después de buscar y buscar se dió por vencido, recostandose en la cama.
-Imposible! Nada de lo que tengo sirve!-
Avergonzado Yuto dijo.
-Lo siento... soy demasiado alto...-
-No tienes de que disculparte-
Dijo Ryosuke rapidamente mientras se reincorporaba para ver a Yuto.
-Es mi culpa por ser tan pequeño, pero no te preocupes, iré a la habitación de mis padres, seguro y algo de mi padre si te quedara-
Dijo muy animado mientras salía de la habitación.
-No... no es necesario...-
Pero Ryosuke no le hizo caso y en cuestión de minutos ya iba de regreso con una pijama de su padre.
-Supongo que esto servirá-
Dijo muy animado.
-Gracias-
Respondió Yuto con una amplia sonrisa, después ambos se qudaron imoviles por unos segundos, se miraban timidamente, a Yuto le daba un poco de vergüenza comenzar a vestirse, instantes después Ryosuke comprendió y lleno de nervios dijo.
-Ah!...yo... voy a cambiarme a la habitación de mi hermana-
Y sin más, salió.
-¿Que es lo que quieres hablar conmigo que no puede esperar a mañana?-
Preguntó Ryutaro tratando de sonar indiferente.
-No puedo esperar, estoy comenzando a cansarme de eso ¿sabes?-
Dijo Chinen bastante serio.
-¿A que te refieres?-
-No se que es lo que pasa contigo, primero eres amabale conmigo, después haces cosas que no comprendo como lo de hace rato, y después me hablas friamente, ¿podrías dejarme las cosas claras de una buena vez?-
Chinen lucía muy serio, más de lo normal, eso sorprendió bastante a Ryutaro.
-¿Que acaso te quejas de mi forma de ser?-
Preguntó, aún manteniendo la misma frialdad.
-Te equivocas, tu no eres así, el Ryutaro que conosco no es así, estoy seguro que es algo más-
-¿A si? ¿Eso es lo que piensas? ¿De verdad crees que me conoces bien?-
El tono en la voz de Ryutaro era frio, al mismo tiempo que decía estas palabras se acercaba muy provocativamente a Chinen, este al sentir la aproximación de Ryutaro no tuvo la intensión de alejarse, tenía el presentimiento de lo que pasaría si se alejaba, esta era la ocasión perfecta para dejar las cosas en claro, pero de repente, Ryutaro se detuvo a escasos centimetros de él, mirandolo directamente a los ojos, sin decir nada, de igual forma Chinen lo obserbava fijamente.
Corrió lo más rápido que pudo por las calles, su estrategía era llegar hasta la compañia y recorrer el camino de regreso que debía seguir Daiki, seguro lo encontraría cerca de ahi.
La lluvia no dejaba de caer, estaba completamente empapado, pero eso no le importaba, su prioridad ahora era encontrar a Daiki y llevarlo a casa, sentía una angustia muy grande de tan solo saber que el chico se encontraba solo, en algun lugar, y sobre todo, que seguro estaba llorando, eso le oprimía más el pecho, sabía que eso era por su culpa, por haberle hablado tan duro cuándo lo que más necesitaba era su apoyo.
Corría y corría por las calles, buscando entre la gente, deteniendose frente a las tiendas para hechar un vistazo, pero nada, Daiki no estaba en ningun lugar, intento llamarlo de nuevo pero este no respondió, desesperado, no tenía más opción que seguir buscandolo.
Pasaba por las mismas calles una y otra vez, de tanto correr bajo la lluvía comenzaba a cansarse, pero no podía detenerse, debía encontrarlo, una vez más volvió a correr, esta vez un poco más lejos, recordo que no muy lejos de ahi había un parque, seguro ahi lo podría encontrar.
Cansado, llego al parque, la lluvia seguía cayendo pero ahora con menos fuerza, ahora era más ligera, desesperado, volvio a llamar a Daiki, mientras entraba la llamada caminaba por los alrededores, pero el seguía sin responder, hasta que de pronto, un sonido lo hizo detenerse, era como el tono de un celular, siguió llamando y tratando de dirigirse al lugar de donde provenía aquel sonido.
Después de caminar un poco, ahí estaba, sentado en una banca, tratando de refugiarse del agua bajo un arbol que quedaba junto a la banca, con la cabeza agachada y el celular entre las manos.
Tranquilizandose un poco, se acercó lentamente, tratando de que Daiki no notara su presencia, cuándo estuvo lo suficientemente cerca, lo cubrió cuidadosamente con el abrigo extra que llevaba bajo el brazo, milagrosamente estaba seco.
Al sentir como algo lo abrigaba, reaccionó de inmediato y levanto la vista, solo para encontrarse con el rostro lleno de tranquilidad de Keito, y sin poder evitarlo, los ojos se le comenzaron a llenar de lagrimas, pero hizo un gran esfuerzo para que estas no salieran.
-¿Que haces aqui?-
Preguntó Daiki mientras observaba a Keito.
-¿No es obvio? Te estuve buscando por todas partes, estaba muy preocupado por ti-
En ese momento Keito se puso de rodillas para quedar a la altura de Daiki y tiernamente lo abrazo.
-No vuelvas a desaparecer de esta manera-
Le susurro al oído mientras lo abrazaba con más fuerza.
Daiki no podía resistirse, el sentir de nuevo a Keito tan cerca de el era un sentimiento completamente dulce, tranquilizante, cálido, simplemente se sentía muy bien.
-Por un momento creí que me odiabas-
Expresó Daiki, mientras que sin poderse contener más, las lágrimas comenzaron a salir.
Keito pudo sentir unas calidas gotas caer sobre su cuello, así que separandose un poco de Daiki, con su mano, comenzó a limpiar el rastro de aquellas lagrimas.
-No llores por favor, yo jamás te odiaría, no puedo hacerlo, te quiero demasiado como para odiarte-
Esas palabras resonaron en la cabeza y corazón de Daiki, tanto, que de inmediato se ruborizó un poco, estaba sorprendido.
-¿Tu... me quieres?-
Había terminado de cambiarse, pero no podía dejar de sentirse un poco incomodo, segundos después escucho como Ryosuke tocaba a la puerta.
-Adelante-
Dijo apenado.
-¿Listo?-
-Si...-
-Bien, acomodare todo, solo espera-
Y sin más, Ryosuke se acercó a su cama, comenzó a quitar las almohadas, acomodo las cobijas y puso una almohada.
-Listo, puedes acostarte, yo dormiré en la habitación de mi hermana, así que... bueno... descansa-
Dijo timidamente, Yuto solo le sonrió un poco, Ryosuke dió media vuelta, antes de abrir la puerta apagó la luz.
Por alguna razón Yuto no quería que Ryosuke se fuera, así que actuando por puro impulso, antes de que Ryosuke girará la perilla de la puerta, lo tomó del brazo.
-No... no te vayas... quiero... quiero estar contigo...-
Logró decir timidamente.
Ryosuke se quedó congelado, estaba ahora más nervioso que antes, así que torpemente logró girarse para ver a Yuto.
-De... de acuerdo, entonces, me quedaré contigo-
Y sin más que agregar, corrió hacia la cama, antes tomo otra almohada, y se acomodó dentro de las cobijas.
-Gracias-
Dijo Yuto con una sonrisa, después también se comodó en la cama.
-¿Es muy pequeña cierto?-
Preguntó Ryosuke con timidez.
-Para mi esta bien-
Respondió Yuto con tranquilidad.
-Bueno, esto tiene una solución-
Dijo Ryosuke mientras abrazaba a Yuto, quien le daba la espalda, recargando suavemente su mejilla en la espalda de Yuto y tocaba con sus manos su pecho.
-Mejor así-
Entonces Yuto se giró, se acomodó bien, y abrazó tiernamente a Ryosuke, pegandolo suavemente a el, este sin decir nada, recargo su cabeza en el pecho de Yuto, abrazandolo de la misma manera.
-Gracias por estar a mi lado-
Sususrró Ryosuke mientras cerraba los ojos, Yuto con ternura besó su cabeza y le dijo.
-Siempre estaré a tu lado-
Y así, ambos se quedaron completamente dormidos, abrazados, mientras la lluvia cesaba por completo.
-¿Que? ¿No vas a continuar?-
Preguntó Chinen, sin dejar de observar a Ryutaro, este no dijo nada, era la primera vez que escuchaba a Chinen hablar tan serio.
-Bien-
Dijo Chinen, entonces, sin esperar más, jaló a Ryutaro del cuello y de un solo movimiento lo acerco a su rostro, lo observó por unos segundos, la cara de Ryutaro expresaba mucha sorpresa, Chinen sonrió al verlo, y sin esperar más, lo besó dulcemente, juntando lentamente sus labios con los de Ryutaro.
Al paso de unos segundos, Chinen lo soltó y se separó de el.
-No se tu, pero yo ya no puedo más con esto-
Ryutaro seguía atonito, obserbava muy sorprendido a Chinen, simplemente no podía creerlo.
-Yo...-
-Si tu intensión era provocarme, bien, funcionó, ahora quiero una respuesta Ryutaro-
La voz de Chinen aún era fría, Ryutaro esta impresionado, después de unos pocos segundos pudo relajarse un poco y en su rostro se formo una sonrisa.
-Ahora eres tu quien intenta provocarme-
Y sin más, tomó a Chinen por la cintura y ahora fue el quien lo besó, Chinen respondió de inmediato a este acto, rodeando con sus brazos el cuello de Ryutaro.
Poco a poco, ambos hacian de este beso más profundo, separando sus labios, saboreandose lentamente, después ambos se separaron y fue Ryutaro el primero en hablar.
-Te quiero-
Chinen sonrió ante tal declaración, volvió a besar a Ryutaro, besandose suave y deliciosamente una vez más, después se volvieron a separar y Chinen dijo.
-Yo te quiero más-
Terminando así con una radiante sonrisa, el Chinen de siempre había vuelto, sin poder resistirse, Ryutaro también le sonrió, para despupes abrazarlo con fuerza.
Ambos se sentían tan bien ahora, habían expresando sus sentimientos y se correspondían mutuamente.
Keito estaba completamente seguro de lo que había dicho, efectivamente, esto era lo que más necesitaba para darse cuenta de lo mucho que quería a Daiki.
-Así es, más d elo que jamás me hubiese imaginado-
Ambos se miraron fijamente a los ojos, Daiki sentía como su corazón latía con fuerza.
-Yo... yo....-
Daiki sabía que tenía que decir algo, pero no estaba muy seguro de que decir, por primera vez, no pensaba en lo absoluto en Ryosuke.
De repente, el telefono de Daiki comenzó a sonar, era bastante tarde y sus padres estaban preocupados.
-Te llevaré a casa-
Le dijo Keito mientras se ponía de pie, Daiki hizo lo mismo, se sentía muy avergozado, después ambos comenzaron a caminar, sin decir una palabra.
Después de avisarle a su madre que se quedaría en casa de Ryosuke guardo tu telefono en la maleta.
-¿Quieres algo de cenar?-
Preguntó Ryosuke, no podía ocultar su nerviosismo.
-No... estoy bien-
Respondió Yuto con el mismo nerviosismo.
-Entonces iré a... acomodarte la cama para que duermas-
-Te acompaño-
Dijo Yuto mientras caminaba detras de Ryosuke.
Cuando ambos entraron a la habitación Yuto tomo asiento en la silla del escritorio, Ryosuke comenzó a acomodar la cama, después buscó ropa para prestarle a Yuto, pero después de buscar y buscar se dió por vencido, recostandose en la cama.
-Imposible! Nada de lo que tengo sirve!-
Avergonzado Yuto dijo.
-Lo siento... soy demasiado alto...-
-No tienes de que disculparte-
Dijo Ryosuke rapidamente mientras se reincorporaba para ver a Yuto.
-Es mi culpa por ser tan pequeño, pero no te preocupes, iré a la habitación de mis padres, seguro y algo de mi padre si te quedara-
Dijo muy animado mientras salía de la habitación.
-No... no es necesario...-
Pero Ryosuke no le hizo caso y en cuestión de minutos ya iba de regreso con una pijama de su padre.
-Supongo que esto servirá-
Dijo muy animado.
-Gracias-
Respondió Yuto con una amplia sonrisa, después ambos se qudaron imoviles por unos segundos, se miraban timidamente, a Yuto le daba un poco de vergüenza comenzar a vestirse, instantes después Ryosuke comprendió y lleno de nervios dijo.
-Ah!...yo... voy a cambiarme a la habitación de mi hermana-
Y sin más, salió.
-¿Que es lo que quieres hablar conmigo que no puede esperar a mañana?-
Preguntó Ryutaro tratando de sonar indiferente.
-No puedo esperar, estoy comenzando a cansarme de eso ¿sabes?-
Dijo Chinen bastante serio.
-¿A que te refieres?-
-No se que es lo que pasa contigo, primero eres amabale conmigo, después haces cosas que no comprendo como lo de hace rato, y después me hablas friamente, ¿podrías dejarme las cosas claras de una buena vez?-
Chinen lucía muy serio, más de lo normal, eso sorprendió bastante a Ryutaro.
-¿Que acaso te quejas de mi forma de ser?-
Preguntó, aún manteniendo la misma frialdad.
-Te equivocas, tu no eres así, el Ryutaro que conosco no es así, estoy seguro que es algo más-
-¿A si? ¿Eso es lo que piensas? ¿De verdad crees que me conoces bien?-
El tono en la voz de Ryutaro era frio, al mismo tiempo que decía estas palabras se acercaba muy provocativamente a Chinen, este al sentir la aproximación de Ryutaro no tuvo la intensión de alejarse, tenía el presentimiento de lo que pasaría si se alejaba, esta era la ocasión perfecta para dejar las cosas en claro, pero de repente, Ryutaro se detuvo a escasos centimetros de él, mirandolo directamente a los ojos, sin decir nada, de igual forma Chinen lo obserbava fijamente.
Corrió lo más rápido que pudo por las calles, su estrategía era llegar hasta la compañia y recorrer el camino de regreso que debía seguir Daiki, seguro lo encontraría cerca de ahi.
La lluvia no dejaba de caer, estaba completamente empapado, pero eso no le importaba, su prioridad ahora era encontrar a Daiki y llevarlo a casa, sentía una angustia muy grande de tan solo saber que el chico se encontraba solo, en algun lugar, y sobre todo, que seguro estaba llorando, eso le oprimía más el pecho, sabía que eso era por su culpa, por haberle hablado tan duro cuándo lo que más necesitaba era su apoyo.
Corría y corría por las calles, buscando entre la gente, deteniendose frente a las tiendas para hechar un vistazo, pero nada, Daiki no estaba en ningun lugar, intento llamarlo de nuevo pero este no respondió, desesperado, no tenía más opción que seguir buscandolo.
Pasaba por las mismas calles una y otra vez, de tanto correr bajo la lluvía comenzaba a cansarse, pero no podía detenerse, debía encontrarlo, una vez más volvió a correr, esta vez un poco más lejos, recordo que no muy lejos de ahi había un parque, seguro ahi lo podría encontrar.
Cansado, llego al parque, la lluvia seguía cayendo pero ahora con menos fuerza, ahora era más ligera, desesperado, volvio a llamar a Daiki, mientras entraba la llamada caminaba por los alrededores, pero el seguía sin responder, hasta que de pronto, un sonido lo hizo detenerse, era como el tono de un celular, siguió llamando y tratando de dirigirse al lugar de donde provenía aquel sonido.
Después de caminar un poco, ahí estaba, sentado en una banca, tratando de refugiarse del agua bajo un arbol que quedaba junto a la banca, con la cabeza agachada y el celular entre las manos.
Tranquilizandose un poco, se acercó lentamente, tratando de que Daiki no notara su presencia, cuándo estuvo lo suficientemente cerca, lo cubrió cuidadosamente con el abrigo extra que llevaba bajo el brazo, milagrosamente estaba seco.
Al sentir como algo lo abrigaba, reaccionó de inmediato y levanto la vista, solo para encontrarse con el rostro lleno de tranquilidad de Keito, y sin poder evitarlo, los ojos se le comenzaron a llenar de lagrimas, pero hizo un gran esfuerzo para que estas no salieran.
-¿Que haces aqui?-
Preguntó Daiki mientras observaba a Keito.
-¿No es obvio? Te estuve buscando por todas partes, estaba muy preocupado por ti-
En ese momento Keito se puso de rodillas para quedar a la altura de Daiki y tiernamente lo abrazo.
-No vuelvas a desaparecer de esta manera-
Le susurro al oído mientras lo abrazaba con más fuerza.
Daiki no podía resistirse, el sentir de nuevo a Keito tan cerca de el era un sentimiento completamente dulce, tranquilizante, cálido, simplemente se sentía muy bien.
-Por un momento creí que me odiabas-
Expresó Daiki, mientras que sin poderse contener más, las lágrimas comenzaron a salir.
Keito pudo sentir unas calidas gotas caer sobre su cuello, así que separandose un poco de Daiki, con su mano, comenzó a limpiar el rastro de aquellas lagrimas.
-No llores por favor, yo jamás te odiaría, no puedo hacerlo, te quiero demasiado como para odiarte-
Esas palabras resonaron en la cabeza y corazón de Daiki, tanto, que de inmediato se ruborizó un poco, estaba sorprendido.
-¿Tu... me quieres?-
Había terminado de cambiarse, pero no podía dejar de sentirse un poco incomodo, segundos después escucho como Ryosuke tocaba a la puerta.
-Adelante-
Dijo apenado.
-¿Listo?-
-Si...-
-Bien, acomodare todo, solo espera-
Y sin más, Ryosuke se acercó a su cama, comenzó a quitar las almohadas, acomodo las cobijas y puso una almohada.
-Listo, puedes acostarte, yo dormiré en la habitación de mi hermana, así que... bueno... descansa-
Dijo timidamente, Yuto solo le sonrió un poco, Ryosuke dió media vuelta, antes de abrir la puerta apagó la luz.
Por alguna razón Yuto no quería que Ryosuke se fuera, así que actuando por puro impulso, antes de que Ryosuke girará la perilla de la puerta, lo tomó del brazo.
-No... no te vayas... quiero... quiero estar contigo...-
Logró decir timidamente.
Ryosuke se quedó congelado, estaba ahora más nervioso que antes, así que torpemente logró girarse para ver a Yuto.
-De... de acuerdo, entonces, me quedaré contigo-
Y sin más que agregar, corrió hacia la cama, antes tomo otra almohada, y se acomodó dentro de las cobijas.
-Gracias-
Dijo Yuto con una sonrisa, después también se comodó en la cama.
-¿Es muy pequeña cierto?-
Preguntó Ryosuke con timidez.
-Para mi esta bien-
Respondió Yuto con tranquilidad.
-Bueno, esto tiene una solución-
Dijo Ryosuke mientras abrazaba a Yuto, quien le daba la espalda, recargando suavemente su mejilla en la espalda de Yuto y tocaba con sus manos su pecho.
-Mejor así-
Entonces Yuto se giró, se acomodó bien, y abrazó tiernamente a Ryosuke, pegandolo suavemente a el, este sin decir nada, recargo su cabeza en el pecho de Yuto, abrazandolo de la misma manera.
-Gracias por estar a mi lado-
Sususrró Ryosuke mientras cerraba los ojos, Yuto con ternura besó su cabeza y le dijo.
-Siempre estaré a tu lado-
Y así, ambos se quedaron completamente dormidos, abrazados, mientras la lluvia cesaba por completo.
-¿Que? ¿No vas a continuar?-
Preguntó Chinen, sin dejar de observar a Ryutaro, este no dijo nada, era la primera vez que escuchaba a Chinen hablar tan serio.
-Bien-
Dijo Chinen, entonces, sin esperar más, jaló a Ryutaro del cuello y de un solo movimiento lo acerco a su rostro, lo observó por unos segundos, la cara de Ryutaro expresaba mucha sorpresa, Chinen sonrió al verlo, y sin esperar más, lo besó dulcemente, juntando lentamente sus labios con los de Ryutaro.
Al paso de unos segundos, Chinen lo soltó y se separó de el.
-No se tu, pero yo ya no puedo más con esto-
Ryutaro seguía atonito, obserbava muy sorprendido a Chinen, simplemente no podía creerlo.
-Yo...-
-Si tu intensión era provocarme, bien, funcionó, ahora quiero una respuesta Ryutaro-
La voz de Chinen aún era fría, Ryutaro esta impresionado, después de unos pocos segundos pudo relajarse un poco y en su rostro se formo una sonrisa.
-Ahora eres tu quien intenta provocarme-
Y sin más, tomó a Chinen por la cintura y ahora fue el quien lo besó, Chinen respondió de inmediato a este acto, rodeando con sus brazos el cuello de Ryutaro.
Poco a poco, ambos hacian de este beso más profundo, separando sus labios, saboreandose lentamente, después ambos se separaron y fue Ryutaro el primero en hablar.
-Te quiero-
Chinen sonrió ante tal declaración, volvió a besar a Ryutaro, besandose suave y deliciosamente una vez más, después se volvieron a separar y Chinen dijo.
-Yo te quiero más-
Terminando así con una radiante sonrisa, el Chinen de siempre había vuelto, sin poder resistirse, Ryutaro también le sonrió, para despupes abrazarlo con fuerza.
Ambos se sentían tan bien ahora, habían expresando sus sentimientos y se correspondían mutuamente.
Keito estaba completamente seguro de lo que había dicho, efectivamente, esto era lo que más necesitaba para darse cuenta de lo mucho que quería a Daiki.
-Así es, más d elo que jamás me hubiese imaginado-
Ambos se miraron fijamente a los ojos, Daiki sentía como su corazón latía con fuerza.
-Yo... yo....-
Daiki sabía que tenía que decir algo, pero no estaba muy seguro de que decir, por primera vez, no pensaba en lo absoluto en Ryosuke.
De repente, el telefono de Daiki comenzó a sonar, era bastante tarde y sus padres estaban preocupados.
-Te llevaré a casa-
Le dijo Keito mientras se ponía de pie, Daiki hizo lo mismo, se sentía muy avergozado, después ambos comenzaron a caminar, sin decir una palabra.
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