domingo, 7 de marzo de 2010

I'm Yours [Cap. 3]

Capitulo 03

Chinen no se esperaba aquella pregunta, ¿Como el dejaria a Yuma? A la persona que mas amaba en todo el mundo.
-No es para tanto Yama-chan, estoy seguro que algo sucedera-
Respondió Chinen con una expresión despreocupada, al mismo tiempo que le daba una palmadita a Ryosuke en el hombro.
-No tienes por que preocuparte tanto, pronto Yuma dejara de grabar y las cosas estaran bien-
Y dicho esto, Chinen se marcho, dejando solo a Ryosuke, este, intentando tragarse su coraje, odiaba que Chinen tratara de hacerse el fuerte y todo por Yuma, el cual, desde su punto de vista, no lo merecía.
-Estuviste a punto de decir algo muy inapropiado-
Al escuchar esa voz, Ryosuke se giró lentamente, solo para encontrarse con Yuto.
-¿Que haces escuchando la conversación de los demas?-
-No lo hice a proposito, pero como te lo dije antes, deja de meterte en la vida de los demas-
-¡Mira quien habla! Tu eres el que se mete en mi vida, ¿Que no puedes dejarme en paz?-
-Sabes perfectamente que no haré eso-
Esta vez, Yuto comenzó a acercarse lentamente a Ryosuke, intimidandolo lentamente.
Sintiendose nervioso por el acercamiento de Yuto, busco desesperado la manera de alejarse.
-¿Crees que eso me importa? Ni siquiera puedo confiar en ti-
Le dijo a Yuto friamente al mismo tiempo que le lanzaba una mirada llena de rencor y resentimiento.
-Así que no vengas a decirme ahora que no piensas permitirme luchar por alguien que tal vez si vale la pena-
-Tu sabes perfectamente que no estas enamorado de Chinen, así que deberías de dejarlo en paz-
-¿Y tu que sabes de mis sentimientos? ¿Acaso alguna vez te importaron?-
Ryosuke no dejaba de mirar a Yuto con coraje y resentimiento, en cambio, este simplemente se quedo callado, desviando un poco la mirada.
-No quiero que intentes acercarte a mi de nuevo-
Le dijo con un tono de voz muy frio, despues salio del lugar a paso veloz, Yuto se quedo solo, y sientiendose completamente derrotado, se dejo caer de rodillas al suelo.
-Si tan solo me dejaras explicarte las cosas...-
Dijo en voz baja mientras se cubria el rostro con las manos.

Esa misma noche, Chinen llegó a su casa, con las palabras de Ryosuke en su cabeza, entró a su habitación y se dejó caer sobre la cama, tomo su telefono celular.
"-Tal vez... si le llamo quedemos en algo...-"
Pensó, marco el numero de Yuma, pero comenzaba a dudar si presionar o no el botón para iniciar la llamada.
Resignado, cerró su telefono y lo dejó sobre el buró, se puso de pie y se firigió al baño, tal vez una buena ducha lo ayudaría a despejar su mente.
Después de una larga ducha, estaba listo para irse a dormir, o al menos intentar dormir un poco, ya que, se sentía muy extraño, no dejaba de preguntarse el por que Yuma no le había dicho nada de su día libre, primero intentaba animarse pensando que tal vez Yuma planeaba algo, algun tipo de sorpresa para el, pero luego, las palabras de Ryosuke aparecían en su mente, en cierta forma tenía razón, ¿Por que lo trataba así?

A la mañana siguiente, despertó gracias a sonido de su despertador, a comparación de ocasiones anteriores, esta vez se estaba levantando un poco más tarde de lo habitual, y eso era reconfortante.
Sabía lo que debía hacer para sorprender a Chinen, así que si quería que todo funcionara a la perfección debía darse prisa.
Ya casi estaba listo, hecho un vistazo a su reloj, tenía los minutos exactos para salir y llegar a tiempo. Así que sin más por hacer, y después de haber revisado que su aspecto era impecable más de tres veces, salió de su habitación, bajo rapidamente las escaleras y salió de su casa sin decir una palabra.
Mientras corría, no dejaba de mirar su reloj, debía darse prisa si deseaba llegar a tiempo, tenía algo muy importante a su favor en esos momentos, y es que era tan temprano, que no había gente que obstruyera en su camino, aunque comenzaban a salir poco a poco.
AL fin haía llegado, estaba aliviado de haber llegado a tiempo, así que solo quedaba esperar.

Sin muchos animos de ir a la escuela, al fin pudo ponerse de pia y salir de la cama, había logrado dormir muy poco, pero el saber que ese día Yuma andaría libre le causaba cierto vacio en el estomago.
Con muy poco animo, se alisto, ni siquiera desayuno, no tenía apetito, así que tomando su mochila, salió de su casa rumbo a la escuela. Como de costumbre, a mitad del camino, se encontró con Ryosuke, quien lo saludó como de costumbre, pero esta vez, no pudo ocultar su deprimente rostro, así que solo lo saludo debilmente.
Ryosuke sabía que tenía que hacer algo, no podía permitir que Chinen se deprmiera de esa manera.
-No te vez muy bien, deberias regresar a tu casa a descansar mejor-
-No te preocupes, estaré bien-
Y sin animos de seguir escuchando a Ryosuke, continuo con su camino rumbo a la escuela, tratando de no pensar en nada, alejar todo pensamiento que tuviese que ver con Yuma.
Obviamente, Ryosuke se dio cuenta del humor de Chinen, y comprendó que el chico necesitaba estar tranquilo, asi que solo se limitó a caminar a su lado en silencio.
Cada vez estaba mas cerca de la escuela, se veia a todos los alumnos entrar a ella, estaba por llegar a la entrada cuando vio a alguien que le resulto bastante familiar, ese cabello, aquella postura, parecía que se trataba de Yuma, pero era más que obvio que ese, no podria ser Yuma, de ninguna manera, asi que solo se siguio de largo.
Pero entonces, escucho algo, algo que desde hace mucho tiempo anhelaba escuchar y que tal vez pudiese ser solo una ilusión.
-Oye! Chinen!-
No podía creerlo, esa voz... era tan identica a la de el... pero no podía ser verdad.

Ya llevaba al menos más de treinta minutos esperando, estaba dispuesto a esperar a Chinen en la entrada de la escuela, sabia que esto lo sorprendería bastante.
Durante el tiempo que estuvo esperando, vio pasar a todos los estudiantes, desde los que llegaban a primera hora, hasta los que llegaban un poco más tarde.
Después de haber esperado un poco más, a lo lejos logró ver a Chinen, sabía perfectamente lo que debía hacer.
Lo que Yuma jamás se imaginó fue que al estar tan cerca de el, Chinen ni siquiera notase su presencia, simplemente se quedo observando como el chico se seguía de largo, debía hacer algo antes de que se alejará más.
-Oye! Chinen!-
El primero en voltear a verlo fue Ryosuke, quien le dirigió una fría mirada, como si con ella estuviese deseando que Yuma desapareciera para siempre del planeta, era extraño.
Pero eso no le importo, ya que Chinen se había detenido, y lentamente se giró para verlo.
Yuma pudo persivir en su mirada un poco de ingeniudad y sorpresa, como si Chinen no creyera lo que sus ojos estaban viendo.

Se habia detenido en seco, no sabía que hacer, no quería voltear y encontrarse con la cruel realidad de que Yuma no estaría ahí, pero siguiendo más su impulso, se giró lentamente, entonces, ahi estaba, de pie justo a escasos pasos de el, como si fuera una especie de aparcición.
-Yu... Yuma...-
Fue lo único que logró decir, se sentía confundido, extraño, pero sobre todo, muy sorprendido, después, una inmensa felicidad comenzó a invadirlo por dentro, y solo sentía como sus ojos se llenaban de lagrimas.

Ryosuke solo se limitó a observarlos, tenía tantas ganas de golpear a Yuma y de decirle que se alejara de Chinen de una vez por todas, pero sabía que esto Chinen no lo iba a permitir, así que solo se limitó a observar, tragandose su coraje.

Al ver la expresión de Chinen, Yuma comenzó a acercarse lentamente al chico.
-Sorpresa-
Le dijo con su suave voz y esa enorme sonrisa que Chinen tanto anhelaba ver, sentía como la voz de Yuma entraba por sus oidos y viajaba a la velocidad de la luz hacia su interior, llenandolo todo de un calor inmenso.
-Yuma...-
Dijo de nuevo, no sabia que decir, estaba completamente sorprendido.
-Ven aca pequeño-
Y jalando a Chinen del brazo, lo pego suavemente a su cuerpo, abrazandolo delicadamente, disfrutando del calor de Chinen, sintiendo de nuevo a aquel chico entre sus brazos.
Chinen de inmediato respondió al abrazo de Yuma, habia estado anhelando este momento durante mucho tiempo, tanto, que había olvidado lo bien que se sentía ser abrazado de esa forma.
Ryosuke solo los observo, comenzaba a sentir que el no tenia por que estar ahi, asi que solo dijo.
-Te vere en el almuerzo-
Y sin esperar respuesta, se alejo de lugar, entrando a la escuela.
Aquel abrazo duro bastante, Chinen se aferro tanto al cuerpo de Yuma, que no se dió cuenta cuando la campana de inicio de clases comenzo a sonar.
-¿Quieres ir a otro lugar?-
Le dijo Yuma sin soltarlo, Chinen solo afirmo con la cabeza, pero no soltaba al chico.
-Entonces, necesitas soltarme, no creo poder caminar contigo aferrado a mi cintura-
Espresó Yuma con un tono de broma, provocando que Chinen lo abrazara con más fuerza.
-Deberías intentarlo, no se cuando volvere a abrazarte, así que comienza a intentar caminar así, por mi no hay problema-
Dijo Chinen con voz débil.
-Oh! Será algo dificil, en verdad no creo poder lograrlo-
Entonces, sin mas que hacer, Chinen soltó a Yuma, pero había algo diferente en su rostro, ahora había tristeza.
-¿Que sucede?-
Dijo Yuma preocupado mientras con que con su mano acariciaba el rostro de Chinen.
-¿Por que no me dijiste que hoy tendrias dia libre? ¿Por que no respondes mis mensajes? ¿Por que ya no me llamas?...-
-De acuerdo, sabía que algo así pasaría, ¿Te parece si conversamos en otro lugar? Yo invito-
Chinen miró a Yuma, este lucia tan tranquilo, esto reconforto el corazon, así que estuvo de acuerdo, después de todo ya era tarde para la primera clase, que más daba el perder el resto de las clases.
Inesperadamente, Yuma tomo la mano de Chinen, y ambos comenzaron a caminar rumbo a una pequeña cafetería, afortunadamente toda la poca gente que estaba ahi era pura gente adulta y que parecía estar más concentrada en sus cosas que en la gente que llegaba al lugar, así que nadie se dió cuenta de que ellos entraron.
Después de que a ambos les sirvieron una malteada, Chinen comenzó con la conversación.
-Ahora puedes responder a mis preguntas-
-De acuerdo-
Dijo Yuma, después dejó salir un pequeño suspiro y comenzó a explicarlo todo.
-No te dije sobre mi día libre por que quería que fuera una sorpresa, pero al parecer alguien te lo dijo ¿cierto?-
-Me encontre con Yugo-kun y me lo contó-
-Si, me lo dijo, pero aún así decidí continuar con el plan de sorprenderte, y creo que lo logré-
-Por supuesto que me sorprendiste! Jamás esperé que fueras a llegar de esa manera!-
-De acuerdo, lo siento, no volverá a suceder, lo prometo-
-Ahora, ¿Por que no respondes a mis mensajes ni me llamas?-
-Sé que no es un buen pretexto, pero en verdad no tengo tiempo, hay veces en las que logró revisar mi telefono y me encuentro con mas de tres mensajes tuyos de días pasados, en verdad he tenido demasiado trabajo... perdoname-
Terminó Yuma con una inclinación, Chinen se sorpendió ante tal acto.
-No hagas eso! Por favor! Yo solo buscaba una explicación, no tienes por que inclinarte-
-Debiste haberla pasado mal en estos días, pero quiero que sepas que yo la paso igual o peor, el no poder hablarte y estar contigo es demasiado duro-
Chinen pudo observar como el rostro de Yuma se ponía ligeramente rojo al decir estas palabras, esto lo tranquilizó bastante, así que con su sonrisa totalmente recuperada y radiante, le dijo.
-Lo que me importa es que ahora estas aqui conmigo, así que disfrutemos de tu día libre al máximo-
Yuma levantó la cabeza y se encontro con aquel rostro sonriente que tanto extrañaba, así que de igual manera le sonrió de vuelta.
-Será como tu quieras-
Ambos terminaron su malteada, Yuma pago la cuenta, negandose rotundamente a permitir que Chinen pagara algo, y después salieron del lugar, caminando por las calles tomados de la mano, tratando de ocultar sus rostros lo mejor posible, ya que si alguien los veía estaban arriesgandose a armar un gran escandalo en la calle, y eso no les convenía en lo absoluto.

Las primeras clases trancurrieron normalmente, Ryosuke no sacaba de su cabeza la imagen de Yuma abrazando a Chinen.
"-¿Como se atreve? Después de todo lo que le hace... debería de-"
En ese momento sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz del profesor.
-La clase ha terminado-
Fastidiado, comenzó a guardar sus cosas, se puso de pie para salir del salón, pero entonces Yuto lo detuvo.
-Si vas a ir a buscar a Chinen no lo vas a encontrar-
-Ya te dije que no te metas-
-Solo te aviso que no encontraras a Chinen aunque lo busques-
-¿A que te refieres?-
Preguntó Ryosuke con fastidio, a lo que Yuto respondió un poco serio.
-¿No crees que eso es obvio?-
Y sin decir más, Yuto se puso de pie y salió del salón, dejando a Ryosuke solo con su coraje.
Pero ahora, el enojo de Ryosuke no era por Chinen y Yuma, era por Yuto.
"-Todo este odio te lo buscaste tu-"
Pensó, y solo dirigió una fria mirada hacia la puerta, por donde Yuto acababa de salir.
"-Voy a demostrarte que puedo continuar sin ti-"
Y sin más, mejor salió del salón y se dirigió a la cafetería.

Ya había pasado casi toda la mañana, y ambos no dejaban de caminar por la ciudad, Yuma le contaba cosas a Chinen acerca de su trabajo, y obviamente Chinen hacia lo mismo, pero hubo algo que Yuma noto, y es que Chinen nombraba demasiado a "Yama-chan"
-¿Así que ultimamente estas mas con Yamada-kun?-
-A decir verdad, el es el que esta acercandose más a mi, desde hace como un mes que comenzo a estar más conmigo, cuando normalmente estaba con Yuto, no se bien la razón y tampoco se la he preguntado-
-Ya veo...-
Dijo Yuma un poco pensativo.
-Ultimamente el se preocupa demasiado por mi hasta me dijo que-
Pero Chinen se detuvo, estaba a punto de decirle a Yuma lo que Ryosuke le había dicho.
"-¿Por que no lo dejas de una vez?-"
No podía decirle eso a Yuma.
-¿Que te dijo?-
Preguntó curioso.
-Me dijo que me animara, que todo iba a estar bien-
Obviamente eso era mentira, pero definitivamente no podía decirle la verdad a Yuma.
Por otro lado, Yuma tenía otro presentimiento de las cosas, así que pensó que sería buena idea hablar con Ryosuke después.
-¿Te parece si desayunamos algo? Muero de hambre-
Dijo Yuma con un tono un poco suplicante.
-Si, igual yo muero de hambre-
Respondió Chinen, así que ambos entraron a un restaurante y como de costumbre, se sentaron en una de las mesas más alejadas y escondidas.
Mientras esperaban la comida, el telefono de Chinen comenzó a sonar, vió el número, era Ryosuke, dudo un poco en responder, pero pensó que no seria adecuado no hacerlo, así que respondió.
-Yama-chan, ¿Que sucede?-
Al escuchar lo que Chinen acababa de decir, Yuma se sorprendió un poco, así que trato de poner atención en las palabras de Chinen disimuladamente.
-Chinen.... ¿En donde estas?-
-Lo siento, no entre a la escuela, te explico despues ¿de acuerdo?-
-¿Por qué?-
-¿Eh?-
-¿Estas con el cierto?-
-Si-
Y sin más, Ryosuke corto la llamada, Chinen se extraño bastante, Ryosuke jamás había hecho algo así.
Yuma observó el rostro extrañado de Chinen.
-¿Que ocurre?-
-Creo que... se corto...-
-¿Y por que no le marcas de nuevo?-
-No creo que sea buena idea-
Dijo Chinen al mismo tiempo que guardaba su telefono.
-¿Te colgo cierto? Tu cara lo dice todo-
Chinen solo bajó la mirada, pero esto a Yuma ya le olia muy mal, solo esperaba que fuera su imaginación lo que estaba pensando acerca de Ryosuke.

martes, 2 de marzo de 2010

Beside You [Cap. 10]

Capitulo 10

Era la primera vez que ambos caminaban tomados de la mano, a decir verdad era algo que no podian describir con palabras, solo podian limitarse a decir que se sentía realmente bien, no habia mucha gente en las calles por lo que no habian demasiadas miradas incomodas, y aunque las hubiera, a ambos eso los tenia sin cuidado.
Después de un camino bastante tranquilo, con una platica muy agradable, ambos llegaron a la casa de Ryutaro, tal y como este lo habia anunciado, no habia nadie en casa.
-Pasa-
Le dijo Ryutaro tras haber abierto la puerta y haciendose a un lado para dejarlo entrar primero.
-Vaya, que educado, me haces sentir como a una chica-
Dijo Chinen en tono de broma mientras entraba, Ryutaro solo se limitó a sonreir un poco, después encendió la luz y cerró la puerta.
-Así que es aqui donde vives... es tal y como siempre lo imagine, una casa bastante familiar...-
Mencionó Chinen mientras miraba a su alrdedor, encontrandose con un sin fin de fotografias familiares, unas colgadas en la pared y otras puestas en pequeños marcos elegantes sobre los muebles.
-¿Por que lo dices en ese tono?-
Preguntó Ryutaro un poco intrigado mientras tomaba asiento en uno de los sillones y dejaba sus cosas en el suelo.
-Es que es muy diferente a mi casa, bueno, yo tambien tengo fotografias con mi madre y mi padre, pero solo tengo una con los dos juntos... y aqui veo algo completamente diferente a lo que estoy acostumbrado-
Sorprendentemente, Chinen no lucia deprimido ni mucho menos triste, era mas bien una actitud tranquila, mas sin embargo Ryutaro no dejaba de preocuparse por el.
Así que en un acto por cambiar las cosas, se puso de pie, se colocó detrás de Chinen, después, lenta y sigilosamente, le cubrió los ojos.
Este al sentir las manos de Ryutaro sobre sus ojos se sorprendió bastante.
-¿Que es lo que haces?-
Pregunto un poco sorprendido.
-No es necesario que veas todo esto, solo camina-
Chinen asintió con la cabeza, entonces Ryutaro comenzo a caminar, aun cubriendo los ojos de Chinen con sus manos, poco a poco subieron las escaleras para después llegar a la habitación de Ryutaro.
Al entrar, encendió la luz, caminaron un poco más, y después descubrió los ojos de Chinen.
-¿Esta es tu habitación?-
Preguntó muy sorprendido.
-Si-
Respondió Ryutaro muy tranquilo.
-Por un momento pense que era la habitación de tus padres! Esto es... algo... diferente a lo que imaginé... se que eres mucho más maduro que yo pero no imaginé que llegara a este grado...-
Ryutaro no comprendía que había de raro en su habitación, pero la verdad era que si era algo completamente diferente a lo que se podria esperar de la habitación de alguien de su edad.
Todo era de color negro con blanco, no habia mucho muebles ni tampoco muchas cosas, solo lo basico, libros, un ordenador, una pequeña lampara cerca de su escritorio, la cama con un par de almohadas, y todo puesto exactamente en su lugar, todo esto dejo a Chinen completamente sorprendido.

La mayoría ya habían partido a casa o a algun otro lugar, el pudo haber hecho lo mismo, pero debía esperar a Keito, después de todo había aceptado hablar con el y no tenía otra alternativa mas que esperar.
Después de esperar unos minutos, escuchó la voz de Keito, al parecer no venía solo.
Y es que en el camino, Keito se habia encontrado con Yuto y con Ryosuke, quienes también ya iban de salida, como de costumbre, Keito iba bromeando con Yuto, haciendolo reir al mismo tiempo que tambien bromeaba con Ryosuke, despues de todo los tres eran buenos amigos, además de que Keito ahora estan convencido de que la persona que ahora quería era Daiki, ya no se sentía mal por ver a Yuto al lado de Ryosuke.
Esta escena hizo enojar demasiado a Daiki, sin poder evitar lanzarle una fria mirada a Yuto y después a Keito, pero ninguno de los dos se dió cuenta.
-Yo me quedo aqui, tengo algo que hacer con Daiki-
Dijo Keito mientras se detenía junto a Daiki.
-De acuerdo, nos veremos mañana, que descancen chicos-
Se despidió Yuto, Ryosuke hizo lo mismo y ambos salieron de lugar.
-¿Nos vamos?-
Preguntó Keito, sin embargo Daiki se sentía demasiado enojado como para querer dirigirle la palabra, así que sin más, paso a un lado de Keito y comenzó a caminar.
Keito estaba extrañado por la actitud tan distate de Daiki, después de todo el no era así, pero sin poder decir o hacer nada por el momento, solo se dedico a seguirlo.
Era más que evidente su enojo, odiaba el hecho de ver a Keito, desde su punto de vista, siguiendo a Yuto de un lado para otro, como si rogara por su cariño, pero obviamente Daiki se estaba haciendo ideas totalmente equivocadas, y por ende, comezaba a actuar de una manera muy tonta.
Keito comenzaba a cansarse de practicamente perseguir a Daiki, este caminaba demasiado rapido como si intesase perderlo de vista, así que en un acto desesperado, caminó mucho más rapido, alcanzo a Daiki y lo tomo del brazo.
-Oye! sueltame-
-¿Que es lo que te sucede Daiki?-
El tono en la voz de Kieto era bastante serio.
-No me sucede nada, asi que sueltame-
Respondio con fastidio.
-No se que es lo que te pasa, primero te la pasas ignorandome todo el día y ahora pareciera que quieres escapar de mi, si no querias hablar conmigo me lo hubieras dicho y nos hubieramos evitado todo esto-
Dijo mientras apretaba con más fuerza el brazo de Daiki.
-Me estas lastimando!-
Replicó, al mismo tiempo que se esforzaba por safarse del agarre de Keito, el cual al darse cuenta de esto, lo soltó.
-¿Que es lo que te esta pasando Daiki? ¿Por que te comportas así?-
Esta vez la voz de Keito era suave, como si estuviese suplicando por una respuesta. Daiki se quedó sin palabras, en verdad Keito se veía confundido, pero entonces comenzó a recordar el motivo de su enojo, y sin poder evitarlo más, explotó.
-Estoy harto! Harto de que solo quieras usarme!-
Gritó Daiki mientras veía furioso el confundido rostro de Keito.
-¿A que te refieres?-
-No tiene sentido que fingas más conmigo, ahora entiendo bien tu jugada, para poder olvidarte de Yuto piensas usarme, pero en realidad es que a el aun lo sigues queriendo, pero te dire una cosa, tu estrategía no funcionará por que yo no estoy dispuesto a caer en tu juego!-
Estaba más qu furioso, ni siquiera le dio oportunidad a Keito de decir algo, estaba comenzando a hablar mas fuerte hasta llegar a los gritos.
-¡¡¿Por que quieres jugar así conmigo?!!!-
-Escu-
-¡¡¡Eres una persona realmente desagradable!!! ¡¡¡No quiero que te acerques a mi!!!-
Keito no encontraba la manera en la que Daiki lo escuchara, este se negaba rotundamente a escucharlo, así que sin más alternativa, cerro su puño con fuerza y le dio tremendo golpe en la mejilla a Daiki, provocando que este se callara y se quedara sorprendido.
-Lo siento, pero si no hacia eso no ibas a callarte-
Entonces, aprovechando la inmovilidad de Daiki por la impresión, Keito se acercó lentamente a el, abrazandolo con ternura y susurrandole al oido.
-De verdad lo siento, no queria golpearte, pero pienso que solo así vas a escucharme-
Daiki intentó safarse de los brazos de Keito con todas sus fuerzas, pero este lo sostenía con demasiada fuerza, y lo unico que logro calmar la ira de Daiki, fueron estas simples palabras.
-Te quiero-
Al escuchar eso, Daiki se quedó petrificado, no sabía que hacer, como reaccionar, la mente la tenia en blanco, entonces, todos los pensamientos negativos que tenian fueron desapareciendo, como si una calida brisa se los llevase muy lejos.
-Todo lo que piensas no es verdad, yo jamás e intentado usarte, eso jamás lo haré-
La voz de Keito era suave, calida y sobre todo llena de amabilidad.
-¿Entonces por que siempre estas con Yuto? Es como si intentaras estar a su lado a como de lugar-
Reprochó Daiki un poco más calmado.
-Pero, tu sabes que Yuto es uno de mis mejores amigos, y sería demasiado extraño dejarle de hablar de la noche a la mañana solo por que se que eligió a Ryosuke... además de igual forma, tu sigues hablando con Ryosuke todo el tiempo-
Daiki sabía que esto era cierto, y sintiendose bastante tonto, se alejo unos centimetros de Keito.
-Tienes razon, creo que actué de una manera muy estupida, pero es que... el verte con Yuto... me hizo sentir de verdad muy mal... no se por que...-
Admitió mientras bajaba la cabeza, ante este acto Keito solo sonrió un poco y tomo el rostro de Daiki con sus manos.
-Eres demasiado ingenuo para admitirlo, así que te ayudare, a eso se le llaman celos-
¿Celos? ¿como podría sentir celos? Eso no tenía sentido para el, mas sin embargo la tierna sonrisa de Keito le decia que este hablaba con mucha seguridad, y antes de que pudiese decir algo, pudo sentir como lentamente Keito se acercaba más y más a su rostro, y justo cuando sentía la suave respiración del chico sobre su rostro, dijo.
-Estabas celoso por que... ¿me quieres?-
Y sin darle oportunidad de responder, lentamente junto sus labios con los sullos, uniendolos en un tierno beso, el cual Daiki, despues de unos segundos, respondió con la misma ternura.

Ambos habían intentado retrasar lo más posible el camino de regreso a casa, Yuto entrando a algunas tiendas para "ver" algunas cosas, y Ryosuke siguiendole la corriente, pero inevitablemente, las excusas para estar juntos se agotaban, era el momento de volver a casa o sería muy tarde y ambos serían regañados en sus casas.
Ya en la estación, en dónde ambos se separaban, Ryosuke tenía la intensión de decirle algo a Yuto, pero no lograba encontrar las palabras adecuadas y mucho menos el valor necesario para hacerlo.
Por otro lado, Yuto estaba de la misma manera, debía decirselo antes de que uno de los trenes llegaran, estaba comenzando a desesperarse.
Pasaron los minutos y ninguno decia nada, estaban muy nerviosos para hacerlo, hasta que de pronto, el sonido de un tren aproximandose los inquieto bastante, debían atreverse antes de que fuera demasiado tarde, y así, sin querer, ambos hablaron al mismo tiempo.
-¿Quieres venir a mi casa esta noche?-
Ambos se miraron sorprendidos, descubrieron que habían estado pensando en lo mismo,. y al darse cuenta, comenzaron a reirse de aquel hecho.
-De acuerdo, iré a tu casa-
Respondió Ryosuke, mientras que Yuto lo miraba asombrado y feliz al mismo tiempo, así que en respuesta, solo dejo salir una linda sonrisa, entonces, exactamente el tren que debía abordar Yuto llegó a la estación, e inmediatamente Ryosuke tomó la mano de Yuto, este hizo lo mismo, y ambos entraron al bagón del tren.
En cuanto llegaron a casa, Ryosuke fue bien recibido por la familia de Yuto, invitandolo a cenar muy amablemente y permitiendole llamar a casa para avisar que se quedaría en casa de su "amigo".
Después de una agradable cena, ambos subieron al tercer piso, la casa de Yuto era realmente grande, lo que dejo a Ryosuke bastante sorprendido.
-Veo que a tus padres les gusta hacerlo todo en grande-
Dijo con una pisca notable de ironia, obviamente también se refería a la gran altura de su novio, el cual solo lo miró un poco molesto, pero despues ambos rieron por aquel comentario.
Después de subir unas cuantas escaleras más, ambos al fin llegaron a la habitación de Yuto y como era de esperarse, era enorme.
-Supongo que ahora es mi turno de prestarte ropa para dormir-
-¿Cres que tengas algo que me quede?-
Preguntó curioso Ryosuke mientras observaba como Yuto buscaba en su ropero algo de ropa.
-Aunque no lo creas, aun tengo ropa que usaba cuando era un par de años menor, y creo que en ese entonces estaba masomenos de tu estatura... asi que... creo que esto servira-
Dijo sacando exitoso un pantalon deportivo y una playera.
-Bueno, no se ve mal, supongo que si me quedará-
-De acuerdo, puedes entrar al baño para cambiarte, o si deseas darte una ducha puedes hacerlo-
-No... así estoy bien, solo... solo iré a cambiarme-
Dijo Ryosuke mientras caminaba hacia el baño, era increible que Yuto tuviese su propio baño en su habitación.
Mientras Ryosuke se cambiaba, Yuto trataba de calmarse.
"-Aun no puedo creer que lo haya invitado... ¿por que lo hice?-"
Pensó mientras se sentaba sobre un pequeño sillón, después, cansado de pensar en eso, se puso de pie, tomo su pijama que se encontraba debajo de su almohada, y se quitó la playera, pero cuál fue su sorpresa que antes de quitarsela por completo, pudo sentir una calida mano sobre su espalda.
Y es que cuando Ryosuke salió del baño, se encontro a un Yuto a punto de desvestirse, no sabía si regresar al baño o... acercarse, así que siguiendo a sus instintos, se acercó lentamente, y para cuando Yuto se hubo quitado la playera, tocó suavemente con su mano la espalda del chico.
-Si que estas bastante delgado... pero aún así tu piel el bastante suave-
Dijo Ryosuke.
-Ah... gracias...-
Dijó Yuto bastante apenado, Ryosuke se dió cuenta de lo que estaba haciendo y de inmediato quitó su mano de la espalda de Yuto.
-Lo siento...-
-No... no es nada...-
-Te dejaré para que te cambies-
Agregó completamente apenado mientras se daba media vuelta para disponerse a salir de la habitación, entonces pudo sentir la mano de Yuto jalar de su brazo con delicadeza, y de un solo movimiento lo abrazó, pegandolo a su desnudo pecho.
-No te vayas-

viernes, 26 de febrero de 2010

Smile me... [Cap. 8]

Capitulo 8

Ese beso era lento y tierno, ambos se besaban a un ritmo tan suave, que sus respiraciones se alentaron.
Pero poco a poco, ambos comenzaron a acelerar el ritmo al mismo tiempo, haciendo de ese beso un poco más profundo, pero todo era a un ritmo lento.
Ambos comenzaban a sentir la necesidad de llegar mas lejos, sus temperaturas corporales aumentaban poco a poco.
Lentamente y sin pensarlo, Chinen logró infiltrar una de sus manos por debajo de la camisa de Takaki, todo a un ritmo lento, con suavidad, acariciaba el pecho desnudo de este, haciendolo estremecer un poco.
Y es que al sentir los frios dedos de Chinen sobre su pecho le causaba un sentimiento totalmente nuevo y unico, jamas se habia sentido asi, era algo hermoso, por primera vez sentia que le pertenecia a alguien, y que ese alguien le pertenecia.
Ninguno de los dos dejo de besarse ni un segundo, suave y lentamente unian sus labios, despues de unos minutos de besarse con tal intensidad y ternura, ambos se separaron lentamente, Chinen aún tenía sus manos sobre el pecho de Takaki, se miraron fijamente, era como si con la mirada ambos pudieran decirse lo que estaban a punto de hacer, y que la idea no les desagradaba en lo absoluto.
Lentamente Takaki se acerco de nuevo al rostro de Chinen, al mismo tiempo que lo pegaba más a su cuerpo, le dió un pequeño beso en los labios, después comenzó a besarle lentamente el cuello.
Chine solo disfrutaba de aquel momento, era un sentimiento completamente placentero, estaba mas que seguro de lo que sucederia a continuacion, y no tenía la minima intensión de retroceder.
Sin embargo, Takaki reacciono un poco, y de repente dejo de besar el cuello de Chinen.
-No se hasta donde pueda llegar ahora, pero tampoco quiero lastimarte, asi que-
Pero Chinen lo interrumpió besandolo con ternura en los labios.
-No te preocupes por mi, no vas a lastimarme-
Y dicho esto, ambos volvieron a besarse con ternura.

Minutos más tarde, ambos estaban ya en la habitación de Takaki, recostados en la cama, llenandose de carisias y besos.
Takaki estaba sobre de Chinen, besando delicadamente su cuello, mientras que este, con los ojos cerrados, solo se dejaba llevar por el delicioso momento.
Lentamente Takaki despojo a Chinen de su camisa, permitiendole asi besar cada rincon de su delicado pecho. En cuanto Takaki llegó a la cintura, se regreso para poder ver el rostro de Chinen, ambos se miraron por unos intantes, se besaron de nuevo, después Chinen le quitó la camisa a Takaki, para despues acariciar suavemente el pecho de este mientras le besaba el cuello.
Esta nueva exploción de sentimientos para los dos era completamente nueva, sin embargo muy placentera y llena de algo demasiado especial que no podía ser expresado con palabras.
Después de varias caricias y besos, ambos estaban completamente desnudos, Takaki acariciaba con delicadeza las piernas de Chinen mientras lo besaba apasionadamente, ahora la temperatura estaba totalmente alta, ambos estaban llenos de deseo, el solo deseo de tenerse el uno al otro.
Takaki pudo sentir como Chinen separaba sus piernas, entonces una de sus manos se dirigió al erecto miembro del chico, entonces comenzo a masajearlo suavemente, este acto inevitablemente causó que Chinen comenzará a dejar salir leves gemidos, y es que el sentir la mano de Takaki acariciarlo de esa forma le causaba un sentimiento unico y demasiado placentero.
El placer aumentaba a cada segundo, poco a poco Takaki comenzaba a acariciar el miembro de Chinen a una velocidad mayor, causando que este gimiera cada vez más fuerte, entonces, despues de unos segundos, Chinen pudo sentir como su liquido se derramaba sobre la mano de Takaki.
Despues de eso, Takaki volvió a besarlo, y de inmediato, Chinen abrazó a Takaki, rodeando su cuello con sus brazos, entonces Takaki comenzó a penetrar a Chinen con uno de sus dedos ya humedos, aquel sentimiento era un poco doloroso, así que se aferró con más fuerza al cuello de Takaki, este, lentamente, introdujo un segundo dedo y comenzo a moverlos a un ritmo acelerado, al fin el dolor había desaparecido, dejando en su lugar, un profundo deseo por algo más que sus dedos, y fue cuando Chinen, despues de tomar un poco de aire, logró susurrar en el oido de Takaki.
-Estoy listo...-
Takaki movió su cabeza para ver el rostro de Chinen una vez más, lo besó, después pudo sentir como las piernas de Chinen rodeaban su cintura, ante tal provocación, no tuvo más alternativa que cumplir con el deseo de su pequeño amante.
Y así, comenzó a penetrar a Chinen lentamente, introduciendo su miembro suavemente, inevitablemente Chinen dejó salir un grito de dolor convindado con placer, definitivamente el miembro de Takaki se sentia muy distinto a sus dedos.
-¿Estas bien...?-
Le pregunto Takaki un poco preocupado por aquel estruendoso grito.
-Ah... no te preocupes.... y solo.... ah.... continua...-
Respondió Chinen entre gemidos, entonces Takaki comenzo a moverse lentamente, de adentro hacia afuera, llenandose, al igual que Chinen, de un placer exquicito.
-Ah.... Takaki...-
Gimió Chinen al mismo tiempo que abrazaba al chico con más fuerza, poco a poco Takaki incrementó la intensidad de las embestidas, obteniendo como resultado más gemidos de Chinen con su nombre.
Ambos estaban experimentando un placer infinitamente agradable y unico, era la primera vez que hacian algo así, la temperatura, las embestidas y los gritos de Chinen aumentaban a cada segundo, dentro de poco el gran momento llegaría.
Al sentirlo llegar, Takaki se aferró a Chinen con fuerza, y así, dejó salir su blanco liquido dentro del pequeño, terminando ambos con un gran gemido de placer.

Completamente agotados, y con la respiración entrecortada, se miraron fijamente, como si desearan que el tiempo se detuviera, entonces, lentamente, Takaki salió del interior de Chinen, y para culminar con aquel momento, ambos volvieron a besarse.
Chinen no sabía que decir, estaba completamente feliz, su mente estaba en blanco, lo unico que existía para el ahora era Takaki y nada más.
Por otro lado, Takaki jamás imaino que algo así pudiera ocurrir, por primera vez en mucho tiempo, sentía que esta era la verdadera felicidad, por su mente paso el día en que conoció a Chinen, con aquella sonrisa llena de hipocrecía, que poco a poco comenzo a ser más sincera, y que a su vez, esa sonrisa era solo para el.
Chinen pudo observar como Takaki sonreía como un niño pequeño, ahi estaba de nuevo, aquella bella y radiante sonrisa, esa sonrisa que tanto amaba.
-Sonries de nuevo-
Dijo Chinen mientras miraba feliz a Takaki, este no dijo nada y solo bajo un poco la mirada, pero sin dejar de sonreir.
-Takaki... yo...-
-Lo siento-
Interrumpió Takaki, Chinen lo miró confundido.
-Disculpame por no prestarte mucha antención, es solo que no estoy acostumbrado... no era mi intensión que te fueras... y que te sintieras rechazado...-
-A decir verdad, yo te debo una disculpa, soy demasiado... caprichoso... y no soporté que no hicieras lo que yo quería... prometo ya no ser tan exigente-
-No lo hagas-
Dijo Takaki repentinamente.
-Solo quiero que estes conmigo tal y como eres, no quiero que cambies en lo absoluto-
Chinen estaba sorprendido por estas palabras, miró de reojo el reloj que estaba sobre el buró, eran pasadas de las 10 de la noche.
-Ya es tarde... y no pude planear un buen regalo de cumpleaños para ti-
Dijo con una expresión de puchero en el rostro.
-Acabas de darme el mejor cumpleaños de mi vida-
Le susurro Takaki al mismo tiempo que lo besaba tiernamente, Chinen correspondió a este beso.
Despues, ambos completamente cansados, se quedaron dormidos, Takaki se recostó junto a Chinen, este se acurrucó en el desnudo pecho del mayor, y asi, durmieron comodamente.

En ese momento, Chinen no pudo escuchar como su celular sonaba constantemente, al parecer alguien le llamaba, despues de varios intentos, el telefono dejo de sonar, pero ninguno de los dos se desperto, entonces, minutos despues volvio a sonar, pero esta vez anunciando la llegada de un mensaje, en el remitente solo decia.
" 1 Nuevo Mensaje - Yama-chan "

A la mañana siguiente, el sonido del despertador más los rayos del sol que lograban infiltrarse por la ventana, despertaron a Chinen.
Lentamente abrió los ojos, y entonces logro ver algo que le hizo saber que lo sucedido no habia sido un sueño, justo frente a el estaba el tranquilo rostro de Takaki.
Sin hacer ruido, poco a poco, salió de la cama, se quedo contemplando por unos instantes el rostro de Takaki, sonriendo alegremente la verlo tan profundamente dormido.
Con cuidado, tomo su ropa y se dirigió al baño.
"-Con permiso, me daré una ducha, espero no te moleste-"
Penso mientras observaba a Takaki, después entro al baño, abrió la llave de la regadera y se metió al agua.
Cuando termino de bañarse, tomo una toalla, se secó todo el cuerpo y comenzó a vestirse, en el momento en el que se ponía el pantalon, escuchó como algo caía al suelo, rapidamente miró y se dio cuenta de que era su telefono celular.
De prisa lo levanto, terminó de ponerse el pantalón y decidió revisarlo, habían cuatro llamadas perdidas, todas del mismo numero, después vió que tenía un mensaje, al ver el remitente sus ojos se llenaron de sorpresa, no podía creerlo.
"-¿Por qué hasta ahora?-"
Pensó, despues leyó el mensaje y de nuevo el asombro se hizo presente en su rostro.

Lentamente comenzó a despertar después de sentir un poco de frió, miró a su alrededor y se dió cuenta de que estaba completamente solo.
-¿En donde esta?-
Se dijo en voz baja, en el suelo solo se encontraba su ropa.
-¿Se habrá ido?-
Penso, lentamente salió de la cama y se vistió, después, aún sintiendo sueño, salió de la habitación, solo para encontrarse a Chinen, quien ponia sobre la mesa lo que parecia ser el desayuno.
-Buenos días-
-Oh, buenos días-
Dijo Takaki mientras bostezaba.
-He usado la ducha, espero que no te moleste-
-No hay problema-
Respondió Takaki con su habitual tono de voz, pero Chinen sabía que definitivamente algo había cambiado.
Ambos comenzaron a desayunar, sin comentar nada en particular, después de todo un poco de silencio no estaba mal para ambos, puesto que no era incomodo, pero fue Takaki quien rompió con esta atmosfera.
-Anoche pude escuchar como sonaba tu telefono, ¿te llamaron de tu casa?-
Chinen se sorprendió un poco, no quería mentir pero lo hizo instintivamente.
-Si, era mamá, debe estar un poco preocupada, pero le llamaré en cuanto terminemos de desayunar, de seguro me regañará por no ir a la escuela hoy-
-¡Es verdad! Olvide que hoy teniamos clase...-
-Mañana tendré que inventar una muy buena excusa para esto...-
-No creo que te cueste ningun trabajo-
Dijo Takaki serio, como de costumbre, mientras le daba una mordida a su sandwich.
-En eso tienes razón-
Respondió Chinen con un poco de orgullo.

El resto de la mañana transcrurrió sin mayor problema, Chinen ayudó a Takaki a poner un poco de orden, después miró su reloj.
-Será mejor que vaya a casa o tendre serios problemas-
-De acuerdo-
Dijo Takaki mientras observaba a Chinen ponerse su abrigo.
-Nos veremos mañana-
Se despidió con una sonrisa, pero antes de que abriera la puerta, pudo sentir como Takaki lo abrazaba con fuerza, y sin decirle nada, le dió un beso en la mejilla, después lo soltó y con un poco de timidez le dijo.
-Vete con cuidado-
-Por supuesto-
Dijo Chinen muy sonriente mientras le daba a Takaki un pequeño beso en los labios.
-Nos veremos mañana-
Y sin más, salió del departamento de Takaki, este, al quedarse solo, se dirigió a su habitación y se dejo caer sobre la cama, se sentía extraño, muy extraño, más sin embargo, feliz.

En el camino a casa, ya en el tren, sacó su telefono celular y volvió a leer aquel mensaje.
"-He regresado, quiciera verte-"
Esto era extraño, por unos instantes había olvidado a aquella persona por completo, recordando la razón por la cual se había cambiado de escuela.
-"Quieres verme... pero yo a ti no-"
Pensó mientras guardaba de nuevo su telefono en su bolsillo.