viernes, 14 de mayo de 2010

Mi melodía eres tú [Cap. 3]

Capitulo 3

El resto del día transcurrió sin mayor contratiempo, sus clases pasaron de forma normal, aunque no podía sacarse algo de la cabeza.
-”Acaso… ¿Tanto lo lastime que tuvieron que venir por el? ¿Y que hace alguien como el en esa escuela tan común y corriente?”-
Estas preguntas no dejaba de pasar por su mente, y antes de que las clases terminaran, tenía una clase libre, así que decidió probar suerte, tal vez si pasaba por el salón de música podría encontrarse con la persona que tanto buscaba.
Mientras más se acercaba, su corazón latía con más fuerza, pero el no escuchar ningún sonido lo preocupaba un poco, sin embargo decidió no perder la esperanza. Al llegar al salón abrió la puerta, pero no había nadie, absolutamente nadie, solo en enorme piano y las sillitas para los alumnos, esto era deprimente, ¿Por qué no era sencillo encontrar a esa persona? ¿Acaso se negaba a encontrarse con el?
Un poco desanimado se acercó lentamente al piano y se sentó en el banquillo, levantó la tapa y tocó suavemente una de las teclas, aquel sonido resonó por toda la habitación.
Disfrutó tanto de aquel sonido, que volvió a hacerlo, esta vez con una tecla diferente, al mismo tiempo que cerraba los ojos, se sentía tan bien, aquel sonido le recordaba tanto la felicidad y tranquilidad que le daba escuchar la melodía de esa persona.
Todo hubiese seguido igual de no ser por que alguien abrió de golpe la puerta, Daiki abrió los ojos y ahí estaba el chico que acompañaba a Inoo.
-Ah… perdón… creí que eras otra persona-
Se disculpó Yuto.
-¿Otra persona?-
Preguntó Daiki muy interesado en saber si acaso ese chico llamado Yuto sabía o conocía a la persona que el buscaba.
-No, no es nada, perdón por molestar-
Y sin decir nada más el chico salió, dejando solo a Daiki con esa pequeña duda, se hubiese animado a seguirlo de no ser por que su siguiente clase comenzaría pronto y debía marcharse.

Al salir de la escuela, tomó como de costumbre el mismo camino, pero extrañamente sentía que alguien lo seguía, así que lo más discreto que pudo se giró para ver si en verdad alguien lo estaba siguiendo, y de verdad se llevó una gran sorpresa, Yuto caminaba tranquilamente detrás de el, pensó que tal vez era simple casualidad, pero pasaba más el tiempo y Yuto seguía detrás de el, esto comenzaba a desesperarlo y en cuanto pudo giró en una esquina solo para perder a Yuto un poco, se refugió detrás de una pared y observó como el chico continuaba con su camino con la misma tranquilidad.
-”Así que después de todo era solo una coincidencia”-
Pensó Daiki mientras volvía a emprender su camino, pero curiosamente ahora parecía que era él quién seguía a Yuto, eso si que era todo un lío. Decidió no darle mucha importancia, tal vez en algún lugar Yuto cambiaría de rumbo y Daiki podría continuar tranquilamente con su camino. Pero de pronto comenzó a preocuparse un poco más al notar que estaban cada vez más cerca, y para terminar, su sorpresa aumentó cuando Yuto se detuvo justo frente a aquella casa.
-”¿Pero que rayos? No puede ser…”-
Así, con toda aquella impresión, decidió esconderse un poco para no ser visto, detrás de un auto, desde ahí pudo observar como Yuto tocaba el timbre y segundos después salía un señor ya de edad avanzada, al parecer se alegraba de ver a Yuto y con muy buena cara lo dejó pasar.
-”Entonces… él si conoce a esa persona… ¿Pero”-
Una idea loca atravesó su cabeza en ese momento.
-”Acaso esa persona es… no, definitivamente no puede ser”-
Un poco confundido salió de su escondite y se acercó a la casa, la observó fijamente, de inmediato su mirada se quedó clavada en aquella ventana, miró su reloj, ya era hora de que aquella persona comenzara a tocar el piano, espero y espero, los minutos pasaron, pronto media hora ya había transcurrido.
-”¿Acaso hoy no va a tocar? ¿Y si”-
Pensaba de nuevo, pero negándose a aquello sacudió con fuerza la cabeza y miró de nuevo fijamente a aquella ventana, después de otro rato más decidió marcharse.

-¿Ya se fue?-
Preguntó Kei desde su cama, Yuto se alejó de la ventana y le respondió.
-Si, ya se fue, ¿Por qué te emocionaste tanto cuando te dije que me estaba siguiendo?-
-Tal vez no te estaba siguiendo, ese es su camino de todos los días-
Afirmo Kei muy tranquilo, Yuto lo miró confundido.
-¿Cómo lo sabes?-
-Bueno, desde hace tiempo, que será… un par de semanas tal vez, el siempre viene a escucharme tocar el piano, lo descubrí un día y… bueno, esto es vergonzoso ¿sabes?-
Yuto lo miró un poco confundido.
-¿Qué? ¿Qué es vergonzoso?-
-Bueno, es que el verlo ahí de pie recargado en la pared, disfrutando mi música, con esa sonrisa tan tranquila, hace que me sienta extraño… diferente, y entonces comienzo a desear estar a su lado, darle las gracias por escucharme y abrazarlo-
-Oh…-
Expresó Yuto con una expresión pensativa ante la ilusión en el rostro de Kei, entonces le dijo.
-Eso quiere decir que ¿Te gusta?-
-Por eso te digo que esto es vergonzoso, pero sí, me gusta-
-Valla, entonces por eso te transferiste a mi escuela, ya comenzaba a dudar que te hubieses cambiado por simple capricho-
Le dijo Yuto con una sonrisa.
-¿Me descubriste?-
Preguntó Kei con una sonrisa traviesa, Yuto solo se limitó a sonreír y a darle una palmadita en el brazo.
-Bien, entonces ¿Por qué no le dices qué eres tú y terminas pronto con todo esto?-
-No quiero hacerlo, no ahora, no lo se… quiero que el me encuentre, por eso la otra vez entré al salón de música solo con la esperanza de que el escuchara y me encontrara, pero no resulto, y hoy el salón estaba ocupado, y cuando subía de nuevo para intentar sacar a esa gente me lo encontré y bueno, el resto ya lo sabes-
Después Kei dejó salir un suspiro.
-¿No crees que estas complicando demasiado las cosas? Aunque ahora que me ha visto entrar a tu casa es seguro que sospeche que eres tu la persona que busca-
-Es probable, pero ¿Acaso eso no hace las cosas más interesantes aún? Si eso sospecha no creo que tenga el valor de preguntare, por lo que no me preocupo-
Dijo Kei en tono muy seguro mientras se cruzaba de brazos.
-¿Y si sí lo hace qué harás?-
Preguntó Yuto curioso.
-Bueno, si lo hace puede que no responda claramente a su pregunta, ya veré como me escapo, tu de eso no tienes de que preocuparte-
-Entonces confío en que lograras lo que te propones, aunque me lo hubieras dicho antes, hoy por poco arruino tus planes-
Confesó Yuto un poco atemorizado.
-¿A si?-
-Hoy te fue a buscar al salón de música al parecer, solo lo encontré sentado en el banquillo, yo entre por que escuché el sonido del piano y pensé que a lo mejor no te habías ido a casa, pero al verlo a él me decepcioné y salí, aunque el me preguntó su yo buscaba a alguien-
-¿Y que le respondiste?-
-Le dije que no era nada importante y me fui-
Kei pareció aliviarse y se relajó un poco.
-Lo importante es que no dijiste que me buscabas a mi-
-Por eso te digo que debiste habérmelo dicho antes-
Reclamó Yuto.
-Lo siento, bueno, ahora ya lo sabes y espero contar con tu ayuda-
-¿Mi ayuda?-
Preguntó Yuto confundido.
-¿En que podría ayudarte yo?-
-Bueno, no se me ocurre nada, pero si acaso el te pregunta el por qué viniste a mi casa puedes decir que me conoces, pero no digas mi nombre, ya sabes, hacerte el desentendido-
-Pero sabes que eso no se me da muy bien…-
Kei suspiró, era cierto, Yuto era demasiado sincero.
-Pues entonces simplemente no le conteste y huye-
Yuto puso cara de aflicción y después suspiró.
-De acuerdo, lo voy a intentar-
-Sé que lo harás bien-
Y así ambos se sonrieron, aunque la risa de Kei era más traviesa y la de Yuto un poco nerviosa, después de todo no estaba muy seguro de poder cumplir con su misión, sin embargo estaba dispuesto a dar lo mejor.

Esa noche Daiki no pudo dormir en lo absoluto, no dejaba de dar vueltas por toda la cama, la idea de que esa persona pudiera ser Kei lo inquietaba, sin embargo había cosas que podrían encajar.
-”En primer lugar es nuevo, justo cuando el llega escuchó la melodía en la escuela, conoce a ese chico llamado Yuto, al parecer es un niño rico… ¿Pero… y si no es él? Tal vez deba preguntárselo, también ese chico Yuto podría ser de ayuda“-
Pensó, pero aún así el sueño no llegaba a el, estaba nervioso, inquieto, preocupado y ansioso por saber.
Así, la mañana llego al fin, y Daiki apenas había conseguido dormir un par de horas, al mirarse en el espejo notó de inmediato unas ojeras enormes debajo de sus ojos, y con todo el cansancio del mundo logró alistarse para ir a la escuela. De nuevo llegaba temprano, esta vez más temprano, pudo notarlo al escuchar los gritos del equipo de futbol, aún seguían practicando, eso significaba que tenía tiempo libre. Entonces, sin mucho que hacer, entró al salón de clases y dejo sus cosas, no tenía muchos ánimos de quedarse ahí, así que salió. Comenzó a caminar por los pasillos de la escuela, con la mirada perdida, de pronto, cuando menos se dio cuenta, estaba justo frente al salón de música.
De pronto los nervios lo invadieron y los pensamientos de toda la noche volvieron a su mente. Esto realmente comenzaba a inquietarlo demasiado, pero, ¿Por qué darle tanta importancia a alguien a quien no conocía? La respuesta la encontró en segundos, era realmente algo sencillo, deseaba conocer a la persona capaz de tocar algo tan bello y saber la causa de su soledad, por que aquella melodía no transmitía otra cosa más que eso, una soledad acompañada con una pizca de melancolía que sin embargo, tranquilizaban a su corazón y lo relajaban. Así pues, sintiéndose un poco mejor, abrió la puerta, pero de nuevo no había nadie, era lógico, casi no había nadie en la escuela así que era de esperarse que esa persona no hubiese llegado aún. Y al igual que lo había hecho la tarde anterior tomo asiento en el banquillo, pero esta vez solo hizo eso, solo se limitó a rozar con sus dedos la tapa, después escuchó como la puerta se abría, pero no quiso prestar mucha atención, de seguro podía ser cualquier persona menos la que el esperaba ver.
-¿Qué haces aquí tan temprano, Daiki?-
Esa voz, la conocía, por alguna razón no podía olvidarla, así que levantó la mirada y giró la cabeza hacia la puerta, encontrándose con Kei recargado en ella.
-¿Así te llamas cierto?-
Daiki lo miraba sorprendido.
-¿Qué haces aquí?-
-Te vi entrar y me entró curiosidad, eso es todo-
Respondió Kei muy tranquilo mientras Daiki lo miraba no muy convencido de esa respuesta. Sin embargo no dijo nada, así que se puso de pie y camino hacia la puerta, en automático Kei se hizo a un lado, y antes de que Daiki saliese del salón le dijo.
-Me alegra ver que te encuentras mejor-
-Todo es gracias a ti, eres bueno curando lesiones musculares-
Esto provocó que Daiki dejará salir una sonrisa tierna, provocando en Kei unas ganas enormes por abrazarlo, sin embargo se contuvo.
-¿Acaso tu… tocas el piano?-
Preguntó Daiki en voz baja, sin embargo hablo tan bajito que Kei no logró escucharlo.
-¿Qué dices?-
Preguntó.
-Nada, adiós-
Y sin más Daiki salió del salón dejando a Kei ahí solo, de pronto, en el camino, no muy lejos del salón de música se topo con Yuto, con el cual solo cruzo miradas, tenía ganas de preguntarle sobre el por qué había entrado a aquella casa y si conocía a la persona que tocaba el piano, pero le pareció algo tonto y mejor continuo con su camino.
Pero entonces, algo sorprendente ocurrió, justo cuando Daiki daba vuelta en el pasillo para llegar a las escaleras escuchó algo, ahí estaba, esa melodía sonando desde el salón de música, no podía creerlo, ¿Acaso sus sospechas eran ciertas?
Deseaba correr, ir a ese salón y averiguarlo con sus propios ojos, pero no podía moverse, las piernas no le respondían, de pronto, comenzó a sentir el cuerpo demasiado pesado, su vista comenzó a nublarse y después todo se volvió obscuro.

miércoles, 12 de mayo de 2010

I'm Yours [Cap. 6]

Capitulo 6

Al sentir como Ryosuke respondía a aquel beso, un sentimiento de tranquilidad y felicidad invadió a Yuto, debilitando así el agarre que tenía sobre el chico.
Ryosuke al sentir como Yuto lo agarraba con menos fuerzas, aprovechó la oportunidad, y con la mano que tenía sobre el pecho de Yuto, empujó al chico con todas sus fuerzas, haciéndolo retroceder hasta casi caer al suelo.
Yuto estaba sorprendido, jamás se imaginó que Ryosuke pudiera aventarlo con tanta fuerza.
-Yama-chan…-
-¡No me digas así! ¿Qué? ¿Estas sorprendido? ¿Esperabas que tan solo con un beso te perdonara y que todo volviera a la normalidad? Pues bien, déjame decirte que estas muy equivocado, así que mejor lárgate de aquí, entiende que no quiero estar cerca de ti-
Y mirando fríamente a Yuto, Ryosuke se dio media vuelta y entro a su casa, cerrando con fuerza la puerta.
Al quedarse solo afuera, no pudo contenerse más y unas cuantas lagrimas comenzaron a escapar de sus ojos, suspiró profundo, limpió su rostro y gritó.
-¡¡¡Solo quiero que nunca olvides cuanto te amo!!! ¡¡¡Jamás existirá alguien que te ame tanto como yo Ryosuke!!!-
Esperaba que al menos el chico saliera de su casa, pero esto no ocurrió, y sin nada más que hacer, se dio media vuelta y comenzó a alejarse a paso lento, el cuerpo le pesaba, no tenía ánimos de mover un solo músculo más, sin embargo su cuerpo se movía por si solo.

Mientras tanto, Ryosuke escuchó a la perfección aquellas palabras, se encontraba recargado en la puerta, algo dentro de el luchaba por no salir detrás de Yuto, y sin más alternativa, se dejó caer lentamente al suelo, al estar ahí, unas lagrimas furiosas comenzaron a salir con fuerza de sus tristes ojos. Odiaba esto, realmente odiaba esto, por un momento pensó en olvidarlo todo, en regresar con Yuto, con la persona que lo había hecho feliz durante tanto tiempo, pero eso era imposible, después de todo aún no lo podía perdonar.

A la mañana siguiente, Chinen despertó con dificultad, los fuertes rayos del sol que se infiltraban por toda la sala ya no le permitían seguir soñando, así que con pereza abrió los ojos, miró a su alrededor y se alegró de ver que aún seguían estando solos, después de todo su madre no llegaría hasta más tarde, así que sin más trató de levantarse pero miró a su lado y ahí estaba Yuma, quien igual comenzaba a despertar.
-Buenos días-
Lo saludó Chinen con una sonrisa, lentamente Yuma se reincorporó y de igual forma le sonrió.
-Buenos días-
-¿No tienes frío?-
Preguntó Chinen pícaramente.
-Ah… no mucho…-
Y es que se habían quedado dormidos completamente desnudos sobre el sillón.
-A mi me duele un poco el cuello-
Dijo Chinen mientras movía en círculos la cabeza.
-Igual a mi-
Le dijo Yuma.
-Para la próxima trataré de llevarte directo a mi habitación-
Agregó Chinen mientras miraba de forma coqueta a Yuma, provocando que el chico se ruborizara ligeramente.
Después ambos se levantaron y se vistieron, Chinen se dirigió a la cocina.
-No tengo nada para desayunar, ¿Te parece si compramos algo por ahí?-
Yuma bajó la mirada y dijo en un tono triste.
-Yo tengo que irme ahora, dentro de poco comenzaran las grabaciones nuevamente y no puedo llegar tarde, así que no te preocupes por mi-
Esto entristeció lentamente a Chinen, esto se vio reflejado en su triste mirada, la cual se esforzaba por ocultar, pero era imposible.
-Ya veo…-
-Si… pero, prometo llamarte más seguido, solo será un mes más, después de eso podremos pasar más tiempo juntos, lo prometo-
Esto era alentador para Chinen, sabía muy bien que esto le dolía de igual forma a Yuma, así que debía despedirse con una sonrisa, después de todo ahora había algo mucho más profundo que los unía. Así que se acercó lentamente a Yuma y lo abrazó con ternura, tocando suavemente su espalda con sus manos, al sentir a Chinen así, Yuma lo abrazó de vuelta y rodeo la cintura del pequeño con sus brazos.
Ambos permanecieron así unos minutos, después de todo no sabían hasta cuando serían capaces de abrazarse así de nuevo. Permanecieron juntos, disfrutando del calor del otro, después inevitablemente se separaron.
-Debo irme-
Dijo Yuma sin muchos ánimos, Chinen notó esto y sabía que no estaba bien que el chico se fuera con esa actitud, así que trató de animarlo un poco.
-Te deseo mucha suerte, sé que conseguirás ser el mejor, pronto todo terminará-
Yuma sonrió ante el comentario de Chinen y le dio un pequeño beso en la frente.
-Tienes razón, trabajaré duro, por favor tienes que cuidarte mucho y…-
Ahí estaba de nuevo, la preocupación amenazante en el rostro de Yuma, Chinen no entendía por que era así.
-Ya te lo dije, ¿Lo olvidaste? Soy tuyo y de nadie más-
Al ver el tranquilo rostro de Chinen, Yuma comenzó a sentirse realmente tonto por dudar y preocuparse de esa manera, así que sonrió y dijo.
-Es verdad-
-Eso esta mucho mejor-
Le dijo Chinen, era mucho mejor ver el sonriente y tranquilo rostro de Yuma que ese rostro preocupado el cual no lograba comprender.
-Entonces… supongo que debo irme…-
-Bien, trabaja duro, aunque no puedas responder yo siempre te enviare un mensaje cada noche, lo prometo-
-Prometo tratar de responderlos-
Ambos se sonrieron, aún Yuma seguía abrazando a Chinen y este igual a Yuma, así que aprovechando la situación, un beso de despedida era el más adecuado. Y lentamente, ambos se acercaron hasta juntar sus labios en un suave y delicado beso que se hizo poco a poco más profundo. Ambos jugando entre sí, juntando y separando sus labios en lapsos cortos hasta que se separaron. Entonces Yuma soltó a Chinen lentamente, el menor hizo lo mismo.
-Ahora si debo irme-
-Ve con cuidado-
Así, ambos caminaron rumbo a la puerta, y antes de irse Yuma besó velozmente a Chinen en los labios, este tardo en reaccionar, al separarse Yuma le dijo con una linda sonrisa.
-Te amo-
De inmediato Chinen se ruborizó por completo, pero después sonrió muy feliz y respondió.
-Yo igual, Te amo-
Rápidamente se abrazaron de nuevo y se besaron suavemente, deseando que aquella separación no fuera necesaria, sin embargo la realidad era completamente diferente, y separándose de nuevo Yuma dio un paso hacia atrás.
-Nos veremos de nuevo, cuídate mucho-
Chinen simplemente asintió con la cabeza y sonrió. Entonces Yuma se dio media vuelta y comenzó a alejarse lentamente. Chinen solo observó como se alejaba más y más hasta perderse de vista, después entro a la casa y cerró la puerta, debía ahora alistarse para ir a clase o llegaría tarde.

Al llegar a la escuela se encontró con Chinen, quien también iba llegando, este al verlo lo saludó alegremente.
-Yama-chan, buenos días-
-Buenos días-
Saludó con una sonrisa fingida.
-Parece que ya te vez de mejor humor, ¿Paso algo?-
Ryosuke trató de fingir que no comprendía a que se refería Chinen.
-No pasa nada, no sé a que te refieres-
Y así, se marchó dejando a Chinen atrás. Pero por si eso no era suficiente, al entrar al salón se encontró con Yuto, el cual al parecer no había notado su presencia, puesto que tenía la mirada perdida hacia la ventana. Afortunadamente, según el, no todo era malo, sus lugares estaban bastante alejados, por lo que sin más, tomo asiento y mirando hacia el frente trato de no recordar lo ocurrido la tarde anterior. Y pudo haber continuado con esa idea de no ser por que la voz de alguien llamando a Yuto lo hizo voltear, llenándose de nuevo de aquella rabia que deseaba poder contener.
-¡Yuto!-
El aludido regresó a la realidad y miró hacia la puerta, ahí estaba su buen amigo Keito.
-Keito… ¿Qué haces aquí tan temprano?-
-Ven-
Le dijo su amigo, entonces Yuto se puso de pie y caminó hacia la puerta en donde Keito lo esperaba.
-¿Qué ocurre?-
Preguntó Yuto.
-Eso es lo que yo te pregunto, anoche que te llamé me dejaste muy preocupado, ¿En donde rayos andabas a esas horas de la noche?-
Le dijo Keito con un tono de voz muy preocupado, Ryosuke escuchaba de aquella platica con mucha tensión sin comprender nada.
-Solo… salí a dar una vuelta, eso es todo-
-¿A media noche? ¿A quién quieres engañar?-
Preguntó Keito un poco molesto. Por otro lado Ryosuke seguía escuchando atentamente y no pudo evitar el sentirse preocupado.
“-¿Caminando solo a media noche? ¿Pero que le pasa a ese tono?-”
Pensó mientras continuaba escuchando.
-No es nada importante, de verdad no tienes de que preocuparte…-
Yuto bajo la mirada y después la desvió para mirar a Ryosuke, quien estaba de espaldas, este pudo sentir la mirada de Yuto y un escalofrío recorrió su cuerpo. Keito se dio cuenta de esto y le dijo.
-De acuerdo, hablaremos más tarde-
Y sin más, Keito se marcho, Yuto se quedó unos instantes sin moverse, después reaccionó y volvió a su lugar, perdiéndose de nuevo en sus pensamientos, mirando el despejado cielo de la mañana.
Ryosuke no podía controlarse, estaba realmente preocupado, el hecho de solo imaginarse a Yuto caminando solo, a media noche por las calles lo preocupaba demasiado, ¿Acaso era por lo ocurrido aquella tarde? No deseaba admitirlo pero no se le ocurría otra cosa, lentamente se giro y miró a Yuto, este de nuevo estaba con la mirada perdida en la ventana, realmente se veía muy mal, de pronto, Ryosuke sintió un punzante dolor en el pecho.
“-No voy a preocuparme, no voy a preocuparme-”
Pensó mientras volvía a mirar hacia el frente, pero el solo hecho de pensarlo significaba que ya estaba preocupado. De pronto la profesora de Literatura entró al salón y las clases dieron inicio.

Yuma había llegado a tiempo a la grabación, en cuanto llego comenzaron a vestirlo, maquillarlo y peinarlo, después las grabaciones comenzaron nuevamente.
Mientras decía sus diálogos correctamente no dejaba de sentirse entusiasmado, el haber estado con Chinen un día entero lo había llenado por completo de energía, estaba listo para superar este último mes de trabajo, sin dejar de pensar en la palabras de su pequeño novio.
Un corto descanso para comer había llegado y Yuma estaba acompañado por Kento.
-¿Así que… la pasaste bien ayer?-
Preguntó el chico con cierto tono travieso.
-Si, muy relajante, ¿Y tu?-
-Bueno, lo normal, salí con unos amigos y conocí a una chica muy linda-
-¿A si? Eso es bueno-
Dijo Yuma emocionado mientras le daba unas palmaditas en la espalda a Kento, el cual se ruborizó por completo.
-Lo sé… quedamos de vernos en la próxima ocasión-
-Vaya, eres rápido-
Kento se ruborizó aún más con este comentario.
-¿Y como van las cosas con Chinen-kun?-
-Bien, todo bien-
-Eso me alegra, a decir verdad comenzaba a preocuparme, había escuchado que últimamente estaba muy cerca de Yamada-kun y pensé que…-
Kento no sabía como decirlo, sin embargo Yuma sabía lo que este quería decir.
-No te preocupes, lo que hay entre Chinen y yo es mucho más fuerte, no terminará tan fácil-
Yuma estaba muy sonriente, después de todo confiaba en esas palabras, Kento se alivio al ver a su amigo tan lleno de energía.
-Si es así entonces olvida lo que dije-
Entonces ambos sonrieron y continuaron comiendo.

Al llegar el descanso, Ryosuke guardaba sus libros en el compartimiento de su pupitre, se puso de pie y discretamente miró a Yuto, este cerraba lentamente su libro de texto, se veía realmente mal, al verlo así no pudo contenerse más, quería acercarse y preguntar que era lo que le pasaba. Estaba a punto de dar el primer paso cuando Keito entró al salón y se dirigió hacia donde Yuto se encontraba, se quedó inmóvil, solo observando como este se llevaba a Yuto y lo sacaba del salón.
“-No sé para que me preocupo si todo el tiempo Keito estuvo a su lado-”
Y con un suspiró, espero unos minutos y después salió del salón, tal vez debería buscar a Chinen, aunque no tenía muchos ánimos de hacerlo, no quería escucharlo hablar de Yuma todo el tiempo, esta vez lo mejor era estar solo, y eso hizo, primero paso a comprarse algo que comer, después caminó hacia uno de los jardines y tomo asiento sobre el suave pasto.
Mientras comía lentamente su pan relleno de fresa, un recuerdo vino a su cabeza.

- - - - - -

-Yama-chan, buenos días-
Al escuchar la voz de Yuto detrás de el se giró para verlo, le regalo una sonrisa y espero al chico.
-Buenos días-
Al haber alcanzado a Ryosuke, Yuto le dio un beso suave a Ryosuke en la mejilla, provocando que este se ruborizara ligeramente.
-Tengo algo que te encantará, es algo nuevo que encontré en la cafetería-
-¿De verdad? Pero si aún no abren la cafetería-
Comentó Ryosuke confundido.
-Lo sé, pero pase por ahí de pura casualidad, aún no puedo conseguirlo pero será más tarde, tu solo espera-
Ryosuke miró confundido al sonriente rostro de Yuto, después ambos entraron al salón de clases y continuaron hablando de otras cosas.

Al llegar el almuerzo, Yuto salió corriendo, Ryosuke lo miró extrañado y pensó que tal vez iba al baño o algo parecido, así que se adelanto y se dirigió a una de las bancas del patio de la escuela en donde solían desayunar juntos.
Rato después llegó Yuto con la respiración muy agitada.
-¿Qué ocurre?-
Preguntó Ryosuke preocupado al ver a Yuto tan agitado, este tomo aire y tomó asiento junto a Ryosuke.
-Cierra los ojos-
-¿Eh?-
-Vamos, ciérralos-
Confundido, Ryosuke obedeció y cerro lentamente los ojos, después pudo sentir como Yuto tomaba su mano y ponía algo en ella. Al abrir los ojos se encontró con un pan en la mano.
-¿Qué es eso?-
Preguntó extrañado.
-Bueno, si te fijas bien verás que es un pan-
-Eso ya lo sé-
Exclamo Ryosuke mientras le daba un golpecito en la cabeza a Yuto.
-Solo cómelo-
Le dijo Yuto con una sonrisa torpe, Ryosuke extrañado abrió la bolsita que envolvía al pan y le dio una mordida. De inmediato su rostro se lleno de felicidad, el pan estaba relleno de fresa.
-Es nuevo, como tu nunca compras en la cafetería imaginé que te enterarías demasiado tarde, así que ahora eres el primero en probarlo-
Emocionado, Ryosuke abrazó con fuerza a Yuto y le dijo al oído.
-Gracias Yuto, esta delicioso, te quiero-
Yuto lo abrazó de vuelta y le respondió.
-Yo igual te quiero-
Después se separaron y se sonrieron.

- - - - - -

Al recordar aquello no pudo evitar notar el dolor que sentía en su pecho, termino de comerse aquel pan y pudo sentir como sus ojos se llenaban poco a poco de lagrimas.
“-¿Por qué tenías que engañarme de esa manera?-”
Y sin más, encogió sus piernas y pego las rodillas a su pecho, hundiendo su rostro en ellas.

Chinen caminaba buscando a alguien con quien almorzar, sorpresivamente se encontró con Ryosuke quien no se veía nada bien, así que sin más se acercó de prisa al chico.
Al acercarse, se arrodilló y tocó delicadamente su cabeza.
-Yama-chan… ¿Qué ocurre?-
Al escuchar la voz de Chinen levantó lentamente la cabeza. En cuanto vio los ojos llorosos de Ryosuke Chinen se preocupó.
-¿Qué ocurre? ¿Te sientes mal?-
Ryosuke no respondió y sin más, abrazó con fuerza a Chinen, pegándolo a su cuerpo suavemente y así las lagrimas comenzaron a salir.
Chinen no sabía como reaccionar, sin embargo sabía que algo no andaba bien con su amigo así que lo abrazo de vuelta.
Ambos no notaron que eran observados, y es que Yuto pasaba por ahí junto a Keito y sin atreverse a seguir viendo, se dio media vuelta y se fue corriendo, tras el fue Keito, sabía que su amigo necesitaría apoyo en esto.
Pero también alguien más lo observaba, desde otro lado, mal interpretando las cosas y preocupándose.
-Pobre Yuma… esto tiene que saberlo, Chinen lo engaña con Yamada-kun…-
Así, aquel chico tomó su teléfono e hizo una llamada.

Mientras Yuma grababa una escena importante, Kento estaba jugando con los otros chicos actores, hasta que de pronto su teléfono comenzó a sonar. El chico sorprendido miró quien llamaba.
-¿Yugo-kun? ¿Qué será?-
Murmuró, y antes de que la llamada se cortara respondió. Escuchó atentamente lo que su amigo le contaba, no podía creerlo, no se atrevía ni siquiera a imaginarlo, pero entonces Yugo le mando por medio de mensaje una foto que lo probaba.
-No puede ser…-
Dijo en voz baja, después se giró para ver a Yuma, quien seguía grabando como si nada.

lunes, 10 de mayo de 2010

I'm Yours [Cap. 5]

Capitulo 5

Después de haber conversado con Yuto, decidió ir a caminar un poco, quería despejarse, sacarse de la cabeza lo que Yuto le había dicho, simplemente no podía evitar el sentirse intimidado, después de todo Ryosuke podía quitarle con facilidad a Chinen, o al menos eso pensaba, y no dejaba de llenarse de miedo y preocupación.
Mientras tanto, Chinen practicaba lo mejor que podía, después de todo al fin había recuperado su animo y las ganas que necesitaba, simplemente Yuma era capaz de todo eso en el.
-Bien Chinen, estas en una condición perfecta-
Le dijo Yabu mientras le aplaudía.
-Gracias-
Respondió con cierto orgullo, después de todo le gustaba ser alabado. Después de esto decidió continuar, estaba a punto de dar una pirueta cuando la voz de Yabu llamó su atención.
-No, no, no Yama-chan, lo estas haciendo todo mal, te dije que te unieras a Yuto para practicar-
Ante el comentario de Yabu, Ryosuke le lanzo una fría mirada a Yuto, al verlo Chinen se intimido un poco.
-Me largo, no pienso continuar más por hoy-
E ignorando los gritos de Yabu y del resto, Ryosuke salió del salón de ensayos, tomando sus cosas y cerrando la puerta con demasiada fuerza detrás de el. Yuto solo bajo la cabeza, realmente la actitud de Ryosuke lo estaba matando lentamente, se preguntaba cuando más sería capaz de soportar.
Chinen no entendía bien lo que estaba ocurriendo, estaba completamente sorprendido por la actitud tan extraña de Ryosuke.

Yuma ya había caminado bastante, recorrer la compañía no era tan divertido, pero al menos logro distraerse un poco, pero justo cuando ya estaba cerca del salón de ensayos, vio a Ryosuke salir de el, lucía bastante molesto, sin embargo esta era su oportunidad para hablar con el.
-Yamada-kun-
Lo llamó, este se detuvo y se giró para verlo con frialdad.
-¿Qué quieres?-
Ante el insoportable tono de voz de Ryosuke, Yuma no tuvo alternativa más que ponerse realmente serio, y con una voz igual de fría le respondió.
-Necesito hablar contigo-
Al parecer Ryosuke no estaba intimidado en lo absoluto por Yuma.
-¿A si? Pero a mi no me interesa lo que quieras decirme-
Y sin más comenzó a alejarse, pero justo antes de que diera vuelta en el pasillo, Yuma lo alcanzó y tomó a Ryosuke con fuerza del brazo, después lo pego a la pared y lo miró fríamente.
-Dije que tengo que hablar contigo, y vas a escucharme quieras o no-
Ryosuke solo dejó salir una risita burlona.
-No me asustas, de todas formas disfruta de tu ‘felicidad’ mientras puedas, por que no pienso dejar a Chinen junto a ti por mucho tiempo, imagino que fue Yuto quien te contó todo, pues bien, eso me tiene sin cuidado, solo te advierto que no vas a poder evitar que Chinen este a mi lado, vampirito-
Y empujando a Yuma con la fuerza suficiente para alejarlo, se fue del lugar con un aire de victoria, realmente estaba convencido de que había logrado intimidar a Yuma.
-Eso lo veremos-
Murmuró Yuma mientras observaba como Ryosuke se alejaba. Y hubiese continuado así de no ser por que escucho voces, al parecer las practicas habían terminado.

-Vamos Chinen! Iremos todos!-
-Lo siento, no puedo-
Le respondía a Takaki, quien insistía en que el menor fuera con el resto a comer algo, pero en ese momento Yuma apareció.
-¿Terminaste?-
Le pregunto con voz suave, como siempre lo hacia.
-Si-
Todos los observaron un poco sorprendidos, entonces fue Yuto quien rompió con aquella atmosfera.
-Bien, ¿Vamos a ir entonces?-
Y recibiendo la respuesta afirmativa de todos le dedico una sonrisa a Yuma, después a Chinen.
-Váyanse ahora, antes de que recuerden que estaban viéndolos-
Y siguiendo en consejo de Yuto, Chinen y Yuma se fueron lo mas sigilosamente posible para no ser descubiertos.
Cuando salieron de la compañía notaron que ya estaba obscuro, el día estaba terminando y eso no era muy alentador para Chinen.
-¿Qué haremos ahora?-
Preguntó Chinen curioso.
-Lo que tú quieras-
Respondió Yuma tranquilamente.
-De acuerdo, entonces vayamos a cenar algo y después podemos ir a mi casa-
-Bien, me parece buena idea-
Le dijo Yuma con una sonrisa llena de ingenuidad, Chinen pudo darse cuenta de que Yuma no entendía en lo absoluto sus intenciones, así que se atrevió a ser un poco más directo, fue entonces que antes de partir rumbo a algún restaurante, Chinen tomo el hombro de Yuma, se apoyó en las puntas de sus pies y le susurro al oído.
-Esta vez nada ni nadie te salvara, ¿De acuerdo?-
En eso, Chinen observo como los ojos de Yuma se abrían de par en par completamente sorprendidos, después Chinen comenzó a adelantarse con una sonrisa dibujada en los labios, después Yuma lo siguió tratando de no pensar mucho en ese comentario.

Al llegar a un restaurante de sushi bastante espacioso y con muy poca gente, al cual entraron sin problemas, tomaron asiento en una de las mesas privadas y pidieron.
-¿Qué tal tu practica hoy?-
Preguntó Yuma tratando de establecer conversación.
-Perfecta, nunca he estado mejor-
-¿A si?-
-El único que estuvo pésimo fue Yama-chan, hoy estuvo muy raro-
Yuma se quedó callado, sabía la razón pero no iba a decírsela a Chinen, así que trató de desviar el tema un poco.
-¿Y cuando comienzan las presentaciones?-
-En un mes, pero de verdad que Yama-chan me preocupa…-
Dijo Chinen mientras se mostraba pensativo, de pronto Yuma se sintió incomodo, después de todo tenía sus razones.
-¡No tienes por que preocuparte por el, no es un niño pequeño para que lo andes cuidando!-
Finalizó devorando un pedazo de sushi y lo masticó ferozmente, esta era la primera vez que Chinen veía a Yuma tan molesto, así que no pudo evitar el preguntar.
-¿Ocurre algo entre tú y Yama-chan?-
Yuma miró a Chinen un poco nervioso.
-Nada… lo dije sin pensar… yo… voy al baño….-
Y sin más, se puso de pie y caminó rumbo a los baños, dejando a Chinen solo y confundido por su extraña actitud.
Al entrar al baño, Yuma se dirigió a los lavabos, abrió la llave y se remojo el rostro, pero en el momento en el que cerró los ojos las palabras de Ryosuke aparecieron en su mente acompañadas de su risita burlona.
“-No puede ser… tengo que hacer algo-“
Pensó y volvió a mojarse el rostro.
-¿Te sientes mal?-
Al escuchar aquella voz, Yuma levantó la mirada y ahí estaba Chinen reflejado en el enorme espejo, después se giró para poder verlo más de cerca.
-Chinen…-
-¿Qué te ocurre? ¿Algo va mal cierto?-
De nuevo preguntando, Yuma no deseaba que Chinen supiese lo que le ocurría, miedo e impotencia era lo que sentía, sabía que a partir de mañana Chinen volvería a estar solo, junto a Ryosuke, y este estaría listo para alejarlo de su lado, Yuma no lo soportaba, más sin embargo no podía hacer nada, después de todo era trabajo y debía hacerlo.
-Lo siento, solo me sentí un poco mal, pero ya esta todo bien, mejor regresemos-
Y fingiendo estar bien, salió del baño, detrás de el iba Chinen, observándolo confundido y no muy convencido con aquella explicación.
Después de eso, Yuma se esforzó por aparentar estar bien, sin embargo Chinen estaba seguro de que algo pasaba. En cuando terminaron de comer, salieron del restaurante, ambos iban en completo silencio rumbo a casa de Chinen, y el único que parecía no notar aquel silencio era Yuma, quien no dejaba de pensar una y otra vez, olvidándose a momentos de que Chinen estaba a su lado.

Al llegar a casa de Chinen, ambos entraron, la casa estaba completamente sola, pero al parecer Yuma no era capaz de darse cuenta, en ese momento a Chinen comenzó a fastidiarle la actitud de Yuma, y antes de que este lo notara, empujó al mayor contra una pared, y con una mirada muy seria le dijo.
-No se a quien crees que engañas, te conozco lo suficiente para saber que algo anda muy mal, estas demasiado preocupado por algo, ¿Acaso no puedes confiar en mi? Por que si es así esto no va a llegar muy lejos-
Ante las duras palabras de Chinen, a Yuma se le comenzaron a llenar los ojos de lagrimas, y para ocultarse bajo la cabeza, causando así que sus cabellos cubrieran un poco su rostro.
-¿Quieres terminar?-
Chinen se sorprendió.
-¡Por supuesto que no! En ningún momento he dicho eso, simplemente quiero que tengas confianza conmigo, eso es todo-
Yuma trató de contener las lagrimas, y cuando lo vio conveniente levanto lentamente la mirada.
-Es solo que no deseo dejarte solo sabes… al mismo tiempo tengo miedo de ser… egoísta contigo…-
-¿Egoísta? ¿Qué quieres decir?-
-Chinen…-
Dijo Yuma de repente, se quedaron callados y después terminó.
-Tu… estarás a mi lado siempre… ¿verdad?-
Extrañado, Chinen respondió.
-¿Por qué tan de repente la pregunta?-
-Solo responde…-
Al ver los ojos suplicantes que Yuma le mostraba, Chinen sonrió gentilmente, abrazó a Yuma rodeando su cuello con ambos brazos, le dio un suave beso en los labios, que Yuma no dudó en responder, lentamente ambos comenzaron a separar los labios, profundizando más aquel beso, con movimientos lentos jugaban entre sí, hasta que terminó, y sin separarse de el, Chinen le susurro al oído.
-Solo hay una forma de que me anime a responderte…-
Después de eso mordió la oreja de Yuma, sonrojándolo por completo, y lentamente regreso para apoderarse de sus labios nuevamente, Yuma no dudó y rodeo la cintura de Chinen con ambos brazos, pegándolo así más a su cuerpo.
Al parecer era Chinen quien deseaba tomar el control, puesto que al terminar de besar a Yuma continuo devorando lentamente su cuello, mientras que con sus manos acariciaba el pecho del mayor por encima de la ropa, de igual forma, Yuma buscaba el cuello de Chinen solo para besarlo lentamente mientras lo pegaba con un poco de más fuerza a su cuerpo. De pronto, y sin distraerse demasiado, Chinen se movió de forma ágil y recostó a Yuma en uno de los sillones, colocándose encima de el, y mientras se apoderaba de nueva cuenta de sus labios, con las manos levantaba la playera de Yuma y lograba infiltrar sus manos para acariciar el cálido pecho del mayor.
En cambio, Yuma dejaba salir de vez en cuando leves gemidos, que incrementaban mientras Chinen masajeaba su miembro por encima de la ropa mientras lamia y besaba su cuello. Sin poder esperar más. Chinen hizo que Yuma se quitara la playera rápidamente, y mientras comenzaba a saborear el pecho de este, con su mano desabrochaba el pantalón, e introduciendo su mano dentro del bóxer, se encontró con el despierto miembro de Yuma, el cual no dudo en masajear lentamente, de abajo hacia arriba, pellizcando suavemente la punta solo para escuchar los leves gemidos que el mayor le regalaba, excitándolo cada vez más.
Mientras Chinen lamia y besaba el pecho de Yuma, bajando cada vez más, logró quitarle el pantalón junto con la ropa interior, admiro el erecto miembro de Yuma, y sin pensarlo más lo introdujo en su boja, entrando y saliendo, lamiendo, jugando con la punta, todo solo para escuchar como los gemidos de Yuma cada vez aumentaban, mientras hacía esto, Chinen acariciaba la entrepierna del mayor, cada vez más intenso solo para incitarlo más. Un poco más y Yuma se corrió dentro de la boca de Chinen, este bebió aquel blanco liquido, limpio el resto que se había escurrido por su boca y volvió a posesionarse de los labios de Yuma, ambos besándose más apasionadamente, jugando con sus lenguas, de pronto, de un solo movimiento, Yuma colocó a Chinen debajo de su cuerpo, cambiando así los papales, sabía que era su turno de tomar el control, y aunque ambos jamás habían hecho esto antes, resultaba algo tan natural entre ambos, después de todo no era simple sexo.
Lentamente Yuma despojó a Chinen de su playera, dejando al descubierto su blanco pecho, y mientras jugaba con uno de sus pezones, le quitaba lentamente el pantalón seguido de la ropa interior, y mientras besaba el cuello de Chinen, Yuma masajeaba con su mano el miembro de Chinen, primero lentamente, escuchándose ahora los gemidos de placer del menor, lentamente Yuma comenzó a masajear mas fuerte, al mismo tiempo que Chinen gemía con más intensidad, hasta que después de un rato, logró correrse. Al sentir el liquido de Chinen entre sus dedos, besó a Chinen en los labios muy apasionadamente, y aprovechando la distracción y que sus dedos se encontraban húmedos, introdujo uno de ellos en la entrada de Chinen, el menor no pudo evitarlo y dejo salir un fuerte grito de dolor.
-Lo siento… no quería lastimarte… mejor-
Pero antes de que Yuma dijera algo más, Chinen lo besó muy apasionadamente, y con la respiración entrecortada le dijo.
-No importa, solo continua… estaré bien…-
Y sonriéndole lo volvió a besar, continuando así con lo demás. Poco a poco Yuma movía su dedo en círculos, sintiendo lo tensó que se ponía Chinen con cada movimiento, y aún así introdujo un segundo dedo, el menos gimió con más intensidad pero se aferro a la espalda de Yuma, sabía que pronto estaría preparado para lo demás. Y cuando Yuma estaba por introducir un tercer dedo, Chinen lo detuvo.
-Solo entra, no hace falta más…-
Yuma miró a Chinen preocupado, pero este le regalo una sonrisa, entonces Yuma comprendió, de inmediato Chinen separó más las piernas, Yuma se posicionó, colocó la punta de su miembro en la entrada de Chinen y lentamente comenzó a entrar.
En cuanto su miembro entro por completo pudo sentir toda la estreches de Chinen y como su cuerpo se tensaba, haciéndolo encorvar la cadera.
Chinen no dejaba de gritar con toda su fuerza, sin embargo deseaba más, y animando a Yuma comenzó a moverse, pronto Yuma comprendió que Chinen deseaba más y entonces comenzó a penetrarlo con más frecuencia, entrando y saliendo, una y otra vez, cada vez aumentando la velocidad de las embestidas, ambos moviéndose a un solo ritmo, pronto los gritos de Chinen se convirtieron en gemidos llenos de placer, al mismo tiempo que rodeaba la cintura de Yuma con ambas piernas.
Rápido, cada vez más rápido, sus cuerpos estaban bañados en sudor, sus respiraciones acompasadas, hasta que de pronto el momento de las exquisito placer llegó para ambos, Yuma se corrió por completo dentro de Chinen al mismo tiempo que dejaba salir un gemido placentero, en cambio Chinen sintió como el cálido líquido de Yuma se esparcía en su interior, llenándolo así de un placer increíble.
Así, Yuma salió del interior de Chinen y se dejó caer a su lado, y antes de caer rendido en un profundo sueño, Chinen lo abrazo con ternura, tocando su espalda cálida y le dijo al oído.
-La respuesta a tu pregunta, la tengo-
Yuma se sorprendió pero no dijo nada, ni siquiera se movió.
-Acerca de si estaré contigo para siempre, es obvio-
-¿Si?-
Preguntó Yuma tímidamente mientras seguía recostado encima de Chinen.
-Por supuesto por que ahora…-
Antes de terminar, Chinen besó la mejilla de Yuma y le dijo con voz suave.
-Soy tuyo-
Yuma se llenó de un cálido sentimiento, mágicamente toda preocupación y pensamiento salieron de su cabeza, quedando solo Chinen y esas dos simples palabras.
-Deja de dudar, deja de pensar en cosas, no se bien lo que ocurre pero ya te lo dije, Yuma, soy tuyo, para siempre-
Lentamente Yuma se enderezo para ver el rostro de Chinen, el cual le sonrió gentilmente, y sin poder resistirse, besó al menos dulcemente y le sonrió de vuelta.
Después ambos se acomodaron, y completamente desnudos, se quedaron dormidos sobre aquel sillón.

Antes de llegar a su casa, miró una sombra, alguien estaba de pie fuera de su casa.
“-Por favor no más fans…-“
Pensó Ryosuke mientras se acercaba temeroso, pero al estar más cerca pudo notar con claridad de quien se trataba, al verlo le dijo.
-¿Qué quieres afuera de mi casa?-
-Hablar contigo-
-No gracias, Yuto, esto es suficiente, entiende que no me interesa escucharte, así que lárgate-
Yuto se quedó ahí de pie, observando como Ryosuke sacaba la llave de su casa, este estaba a punto de abrir la puerta cuando de un solo movimiento, Yuto lo tomó del brazo y lo besó.
De inmediato Ryosuke opuso resistencia y trato de alejarse, pero fue inútil, Yuto lo jaló un poco más y con su mano libre lo tomó de la cintura, y al ver que no tenía escapatoria y sin poder contenerse más, respondió lentamente a aquel beso, tocando suavemente el pecho de Yuto con la mano libre que le quedaba.