martes, 23 de agosto de 2011

[OneShot] A part of Me

Les dije que había vuelto y no era mentira XD
Ando muy centrada en actualizar y logré terminar este oneshot~ el cual considero que quedo laaaargoo~ ahí se nota que tarde meses haciendolo :D
En verdad espero que les guste, hace mucho que no hacia algo TakaChii [además de Obsess] y espero de verdad que haya quedado de su agrado ^^
No comento más por que luego se aburren con tanta cosa que pongo XD así que aqui lo tienen~

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Titulo: “A Part Of Me”
Parejas: Takaki Yuya / Chinen Yuri [TakaChii]
Extensión: OneShot
Genero: Yaoi/Lemmon
Autora: Ayaa



A Part Of Me

-Nueva York 2010-

Acababa de llegar a aquella ajetreada ciudad, en donde todo le era desconocido, llevando consigo tan solo una pequeña maleta y su guitarra. ¿Qué más podía necesitar ahora?
Con un pesado suspiro, sujeto bien su guitarra y salió del subterráneo, las piernas le pesaban tanto, era como si estuvieran llenas de plomo, escalón tras escalón hasta que al fin logró ver la luz del sol, era un día despejado, claro, era verano.
Atónito, miró a su alrededor, había demasiada gente, todos hablando en inglés, definitivamente estaba en un lugar desconocido y completamente nuevo para él, sin embargo eso no le importaba puesto que ahora no le quedaba otra alternativa más que tratar de continuar su vida, comenzar de nuevo, o al menos intentarlo.
-A vivir sin ti…-
Se dijo en voz baja mientras caminaba por aquella acera llena de gente, dispuesto a dejar aquellos recuerdos atrás e intentar comenzar de nuevo.

-Tokio 2010-

-Se ha ido, ¿En verdad todo termino entre ustedes?-
Preguntó un chico alto, delgado, tomando asiento a su lado.
-Tenía que ser así, si no… le hubiese arruinado la vida… no hubiese podido vivir con ese remordimiento-
Respondió el bajito mientras dejaba escapar un pesado suspiro.
-Chinen-kun… ¿Crees que hiciste lo correcto?-
-Sé que lo hice… ¿Tu que hubieses hecho Yuto?-
Preguntó al alto mientras miraba hacia el despejado cielo nocturno.
-Ni siquiera soy capaz de imaginar una situación así en mi vida… pero de algo estoy seguro, Takaki-kun no quería alejarse de ti, sin importar las consecuencias el deseaba quedarse a tu lado, ¿Lo sabes cierto?-
Chinen solo asintió con la cabeza y fijó si mirada en el brillo de aquellas distantes estrellas clavadas en el cielo nocturno.
-Aún así, hubiese sido muy egoísta si no lo dejaba ir…-
Yuto dejó escapar un suspiro y también miró al cielo.
-Es probable que jamás vuelva ¿Estas conciente de eso?-
Chinen no respondió, tan solo se limito a mirar el cielo, tratando así de contener las amenazantes lagrimas, soportando el doloroso nudo que se formaba en su garganta.
-Yo… jamás voy a amar a alguien más que a él, sin importar que no vuelva nunca… gracias a el pude conocer la felicidad… es por eso que no puedo arrancarle las alas de esa manera, yo… deseaba retenerlo a mi lado, ser egoísta, tenerlo solo para mi… pero me di cuenta que no era justo, Yuya me había dado tanto y yo nunca pude hacer nada por él, quien me cuidaba siempre era Yuya… así que… lo mejor que pude haber hecho fue… dejarlo ir…-
Dicho esto, una lágrima corrió por su mejilla, a pesar de su dolor, sonrió a su amigo, quien lo miraba con tristeza y preocupación.
-¿Qué harás ahora?-
Preguntó Yuto.
-Bueno, mañana debo ir a clases, el examen a la Universidad será pronto, esto es lo único que puedo hacer-
Dicho esto, se puso de pie y estiro sus brazos hacia arriba.
-¿Irás a buscarlo?-
De nuevo Yuto preguntó sin moverse de su lugar.
-Con todo lo que le dije, no creo que quiera verme en un buen tiempo, y cuando el tiempo haya pasado… sé que el ya me habrá olvidado-
-Chinen…-
-No importa, no me arrepiento de lo que hice-
Sonrió el bajito, acto seguido se dio media vuelta.
-Es hora de irme a casa, es hora de cenar, nos vemos mañana Yuto-kun-
Así, despidiéndose tranquilamente, emprendió el camino hacia su casa.

-Nueva York-

Con un gran esfuerzo logró rentar un pequeño departamento, después de todo tenía bastante dinero ahorrado, además, no estaría solo.
Al entrar a aquel vacío departamento, dejó su maleta sobre el suelo junto con su guitarra, aquel vacío, silencio, soledad, se identificaba tanto con aquellos sentimientos. Lentamente miró a su alrededor, aquel lugar era iluminado por los rayos del sol, lo único que a él no le ocurría.
-Porque tu eras la luz de mi vida… Yuri…-
Deseaba tanto ver aquella sonrisa, no podía olvidar lo bien que podía sentirse con tan solo verlo sonreír, escuchar su voz decir su nombre, sentir su cuerpo entre sus brazos, poder besar aquellos labios que eran tan adictivos, dulces, simplemente deliciosos. Aquel ser tan significativo para el ya no estaba a su lado, y no lo estaría nunca.
-Yuri… Yuri…-
Dijo para sí mientras podía sentir un fuerte dolor en su pecho, era una opresión que no lo dejaba respirar, lo necesitaba tanto, el hecho de tan solo recordarlo le provocaba unas enormes ganas de llorar, que no pudo contenerse, dejando así caer aquellas furiosas lagrimas, acompañadas de gritos, gritos de dolor, desesperación, anhelo.

El tiempo transcurrió, sin darse cuenta ya habían pasado tres meses, había logrado establecerse mejor en aquella gran ciudad, su inglés mejoraba considerablemente y se sentía realmente feliz de tener a alguien con quien hablar en su propio idioma.
La fama de aquella banda de rock aún no era suficiente, aunque poco a poco tocaban en más lugares, aunque solo fueran bares, con algo debían comenzar para si lograr avanzar.
Una noche, antes del espectáculo.
-Yuyan, no olvides que terminando debemos ir a grabar el demo-
Le recordó un chico delgado, de cabello castaño.
-Me lo has repetido todo el día Yabu, lo sé-
Respondió con una sonrisa torpe, después tomó un poco de agua fresca.
-¿Extrañas Japón?-
Preguntó Yabu mientras tomaba su bajo.
-¿Extrañar?… bueno, sabes la respuesta-
Dijo con melancolía mientras se ponía su chaqueta de cuero color negro.
-¿Piensas volver?-
-No-
Respondió rápidamente mientras miraba a Yabu con seriedad.
-Me alegra escucharlo, temía que nos abandonaras-
Takaki esbozó una sonrisa fingida.
-No pienso hacerlo-
De pronto, el representante de la banda entro a aquel camerino.
-¡Chicos ya es hora!-
-¡Si!-
Respondieron los dos al mismo tiempo y salieron.
Ya estando frente a la gente de aquel bar, frente al micrófono, no pudo evitar el recordar la pregunta de Yabu, llegando a su mente el recuerdo de aquella persona que en un tiempo lo había hecho tan feliz y que ahora… ya no estaba más a su lado.
-Yuri…-
Dijo en voz baja antes de acercarse más al micrófono, suspiró profundo y comenzó a cantar.

-Tokio 2009-

Aquel verano, parecía ser como todos los demás, caluroso, pasando el tiempo con sus amigos, simplemente disfrutando de las vacaciones.
-¡Vayamos al parque de diversiones!-
Exclamó Yuto con entusiasmo hacia sus amigos.
-No es una mala idea, después de todo necesitamos divertirnos más-
Respondió Keito de forma animada.
-Si, opino lo mismo-
Dijo Ryosuke con una sonrisa.
-¿Tu que dices Chinen-kun?-
Le preguntó Yuto, esperando ansioso la respuesta del menor.
-No suena mal-
Dijo sonriente, así, todos emocionados comenzaron a planear aquel día.
-Nos veremos el domingo, a las 10 en punto, no lo olviden ¿de acuerdo?-
Indicó Yamada con entusiasmo, todos asintieron y emprendieron su camino de regreso a casa.

-¡Estoy aburrido!-
Exclamó Takaki mientras estiraba sus brazos hacia el cielo.
-Hagamos algo de dinero, ¿Te parece?-
Sugirió Yabu mientras sonreía, Takaki entendió muy bien lo que su amigo quería decir, así que sonrió en forma de respuesta, sacó su guitarra de aquel estuche, lo mismo hizo Yabu con la suya, ambos tomaron asiento sobre la acera y comenzaron a tocar.
La gente que pasa frente a ellos quedaba prendida de su pequeño espectáculo, ambos cantando con voces realmente buenas y un ritmo que contagiaba. Poco a poco el estuche de ambos comenzaba a tener unas cuantas monedas dentro, hecho por el cual ambos sonreían mientras continuaban cantando.
No faltaba que una que otra chica notara lo apuestos que eran, tomando fotografías e incluso videos, lo cual ayudaba a atraer a más y más gente.

-¿Qué sucede ahí?-
Preguntó Keito mientras caminaba junto a Chinen.
-No lo se… hay mucha gente… ¿Qué será?-
Ambos se miraron confundidos y continuaron con su camino, a medida que se acercaban podían escuchar una canción.
-Son músicos-
Declaró Keito sorprendido mientras intentaba mirar por encima de la gente que se encontraba ahí reunida.
-Vaya… hay mucha gente…-
Dijo Chinen un poco fastidiado, a decir verdad no le agradaba estar entre tanta gente.
-¿Te quedarás?-
Le preguntó a Keito, quien continuaba intentando ver algo.
-¡Son buenos! Ven, vamos a acercarnos un poco más-
Así, Keito tomó a Chinen del brazo y lo llevó aún más cerca de aquella multitud, pasando entre la gente, abriéndose paso para llegar al frente.
-Keito… no quiero-
Se quejó, pero no fue escuchado y cuando logró darse cuenta ya estaban al frente, fue entonces que logró apreciar mejor aquella canción.
-Vaya… tenías razón-
Dijo mientras escuchaba con atención, Keito solo sonrió, se cruzó de brazos y continuo disfrutando.
-¿Los conoces?-
Preguntó Chinen.
-No, pero no suenan nada mal-
Respondió Keito. Fue en ese entonces que Chinen miró fijamente a aquellos jóvenes, lucían tan satisfechos con lo que estaban haciendo

Cantaba con los ojos cerrados, siempre lo hacia, era una especie de hábito, pero en esa ocasión había algo que lo llamaba para abrir los ojos y mirar al frente, no se explicaba la razón, simplemente sentía que debía hacerlo así que lentamente comenzó a abrir los ojos mientras cantaba.
Quedó sorprendido, era la primera vez que se sentía diferente a ser observado tan fijamente por alguien.

Aquel chico rubio había llamado su atención, se preguntaba el por qué tenía los ojos cerrados, poco a poco fue observándolo más detalladamente hasta que no pudo despegar la mirada de él. ¿Por qué?
De pronto, cuando aquel chico abrió los ojos y se encontraron con los suyos, algo hizo un “bum” en su interior, dejándolo sin aliento por un instante.

Ambos chicos continuaron cantando, Takaki no podía despegar la mirada de aquel pequeño chico que también lo observaba tan fijamente. Era tan… hermoso… tierno… ¿Por qué no podía apartar su vista de el?
Fue así como la canción llegó a su fin, y con este una ola de aplausos por parte de la gente que se encontraba ahí reunida. Yabu sonreía ampliamente mientras agradecía y Takaki intentaba hacer lo mismo, pero le resultaba realmente imposible dejar de ver a aquel chico.

Keito aplaudía casi de forma frenética, sin embargo Chinen no lo hacía, por alguna razón su cuerpo no reaccionaba.
-¿Qué? ¿No te gusto?-
Le pregunto Keito al notar la inmovilidad de su cuerpo.
-¿Eh?-
Preguntó sorprendido, dejando de ver a aquel chico rubio y mirando a su amigo con una expresión torpe.

En el momento en que el chico apartó la mirada, pudo sentirse como liberado de una atadura, que sin embargo no era incómoda, pero al fin pudo reaccionar y mirar mejor a su alrededor, agradeciendo a la gente por sus aplausos y por sus pequeñas propinas.
-Bien, es hora de irnos-
Dijo Yabu a Takaki.
-¿Eh?-
Preguntó torpemente.
-Es hora de irnos, guarda tu guitarra, juntemos el dinero, lo repartiremos más tarde-
Indicó Yabu mientras guardaba en sus bolsillos el dinero que había caído dentro de su estuche. Con cierta dificultad Takaki logró reaccionar y comenzó a hacer lo mismo.

-Ya vámonos, el espectáculo se ha terminado-
Le dijo Keito mientras le daba una palmadita en el hombro al mismo tiempo que daba media vuelta para marcharse.
-Ah si, es cierto-
Respondió de forma despistada, le echó un último vistazo a aquel joven que de cierta forma lo hacía sentirse inquieto y emocionado, debía aceptar que había quedado prendido de aquella forma de tocar la guitarra y también de cantar.
-¿Qué esperas?-
Preguntó Keito mientas lo observaba fijamente, fue así como pudo darse cuenta lo que tanto llamaba la atención del bajito.
-¿Quieres hablar con él?-
Le preguntó con una sonrisa en los labios, fue así como Chinen logró reaccionar y ruborizándose ligeramente se dio media vuelta y dijo.
-¡Ya! ¡Vámonos!-
Así, comenzó a caminar rápidamente.
-¡Espera Chinen-kun!-
Le gritó Keito mientras le daba alcance.

-¿Qué te pasa?-
Le preguntó Yabu sacándolo de aquel transe.
-Nada…-
-¿Qué tanto miras?-
Le pregunto con curiosidad, mientras que Takaki observaba fijamente como aquel chico, del cual estaba seguro respondía al nombre de Chinen, se alejaba con su amigo. Se sorprendió mucho al ser capaz de ver aquel ligero rubor en sus mejillas, ante esto no pudo evitar el sentirse ligeramente feliz al pensar que él era la razón de aquel sonrojo.
-No es nada, ya mejor vámonos de aquí, ya quiero mi dinero-
Dijo en tono de broma mientras tomaba su guitarra y comenzaba a caminar.
-¡Hey! ¡Espérame Yuyan!

Los días transcurrieron naturalmente, sin ninguna novedad, al menos aparentemente, a Chinen le costó trabajo lograr sacarse de la cabeza a aquel chico, al grado de que de vez en cuando tarareaba la canción que había escuchado en la calle.
Así, el día para ir al parque de diversiones llegó sin mayor contratiempo.
-¡Yo quiero subirme a la rueda de la fortuna, dicen que la vista es sensacional!-
Exclamó Yamada con entusiasmo.
-¿Ah si? Yo prefiero un juego con más emociones-
Dijo Yuto en tono de broma, sabía muy bien que Ryosuke odiaba que contradijeran lo que sugería, igual le resultaba divertido hacerlo enojar.
-¡Pero podemos comenzar con la rueda de la fortuna!-
Alegó Ryosuke mientras se detenía bruscamente frente a Yuto e inflaba un poco sus mejillas en forma de puchero.
-Bueno, tu puedes ir a la rueda de la fortuna, yo quiero ir a ese-
Le dijo Yuto mientras señalaba un juego mecánico.
-Ya, dejen de pelear, vayamos primero a la rueda de la fortuna y después al que dice Yuto-
Indicó Keito mientras los tomaba a ambos de un hombro y comenzaba a llevárselos, Ryosuke esbozaba una sonrisa victoriosa mientras que Yuto sonreía tranquilamente, puesto que la idea no le era del todo desagradable, después de todo estaba satisfecho con ver la amplia sonrisa de Ryosuke.
Chinen los observaba divertido y comenzó a caminar detrás de los tres.

-¿Por qué estamos aquí?-
Preguntó Takaki asombrado mientras bajaba del auto.
-Tocaremos aquí, ¿no es obvio?-
Le dijo Hikaru mientras ayudaba a bajar el equipo de sonido.
-¿En un parque de diversiones? Vaya si que hiciste un buen trabajo Hikaru-
Se burló Takaki.
-Es mejor tocar aquí que solo estar cantando en la calle, aquí nos pagaran más-
Sonrió Inoo mientras le ayudaba a Hikaru a bajar el teclado.
-Además no puedes quejarte, vas a cantar de todas maneras, tu dijiste que mientras pudieras cantar que el lugar no importaba, así que ahora no te contradigas-
Dijo Yabu en un tono ligeramente serio.
-Esta bien, no me quejo, solo que…-
De pronto se quedo sin habla, lo había visto, estaba casi seguro de que era él, el chico de aquella vez.
-¡Ah!… es… es… ¿Cómo era?-
Se pregunto en voz baja.
-¿De que hablas?-
Preguntó Yabu confundido mientras observaba como Takaki intentaba hacer memoria.
-Chinen… si… creo que así era-
Dijo mirando en dirección a donde creía haberlo visto.
-¿De que hablas? ¿Quién es ese?-
Preguntó Yabu sin entender la actitud de su amigo.
-Esperen un segundo, ya vuelvo-
Así, sin más, emprendió el camino hacia donde estaba seguro lo había visto, sin duda se dirigían a la rueda de la fortuna.
Pero, ¿Por qué se sentía tan ansioso por darle alcance? No estaba seguro de poder dirigirle la palabra, no tenía porque hacerlo, ni siquiera lo conocía, entonces… ¿Por qué?
Bueno, estos pensamientos no fueron impedimento para que continuara caminando lo más rápido que podía, tratando de no perderlo de vista de entre toda esa gente que se encontraba en el parque.

-¡Genial! ¡Ya quiero subirme!-
Gritó Yamada con demasiado entusiasmo, Yuto solo sonrió al verlo.
-¿En verdad vas a subir tu también?-
Preguntó Chinen a Keito, puesto que sabía muy bien que este último le tenía cierto desagrado a las alturas y bueno… esa rueda subía demasiado alto.
-No, yo los esperaré abajo, tu sube, sé que te gusta-
Dijo Keito mientras salía de la fila.
-¿Eh?-
Exclamó Chinen y de inmediato alguien llegó a formarse detrás de él, ocupando el lugar de Keito.
-Bien, solo pueden subirse dos personas-
Decía el encargado mientras tomaba los boletos de una pareja.
-¿Solo dos?-
Preguntó Chinen, si hacía bien sus cálculos, él salía sobrando puesto que evidentemente Yuto y Ryosuke subirían juntos.

No supo como, pero llegó corriendo para formarse en la fila, ahora estaba detrás de él, debía esperar un verdadero milagro para ser capaz de ir junto a el, aunque ¿con esto que ganaba?
-Esto es tonto…-
Se dijo en voz baja mientras avanzaba un paso, al ver al frente pudo darse cuenta que efectivamente le tocaría subir con él, ¿Qué podía hacer ahora?
Bueno, tal vez podía intentar actuar como si no se hubiese dado cuenta, como si no lo conociera, aunque eso era verdad, no lo conocía, con solo haberlo visto una vez no significaba que ya eran conocidos.
Con el corazón latiéndole fuertemente avanzó un paso más hasta que vio como un par de chicos entraban primero, quedando ahora como los siguientes en la fila ellos dos.

Al ver como Ryosuke y Yuto entraban se sintió un poco mal, estaría solo y todo por que Keito le temía a las alturas.
Resignado, entro en la siguiente y tomo asiento, dirigiendo su vista rápidamente hacia la ventana, pudo notar como alguien más entraba, pero no le dio importancia, después de todo no importaba.

Ahora estaba de frente a él, ¿Y ahora que seguía? ¿Tratar de hablarle? ¿O simplemente quedarse callado?
Era una situación difícil, sin embargo ya no había marcha atrás, ya había avanzado y lentamente iban hacia arriba, pero al parecer él no parecía notar su presencia, ahora un silencio incomodo comenzaba a molestarlo, intentaba mirar por la ventana, pero su vista siempre regresaba hacia aquel chico.
De pronto su teléfono comenzó a sonar, lo sacó rápidamente de su bolsillo y respondió.
-¿Yabu?-
-¡¡¿En donde demonios estas?!!-
Gritó el mayor, estaba completamente enojado, era algo más que evidente.
-Eh… estoy en… la rueda de la fortuna…-
Sabía que esa era una mala respuesta, pero era la verdad a fin y al cabo.
-¡Estoy hablando en serio! ¡¿En dónde estas?!-
Esta vez tuvo que alejar el teléfono de su oído pues el mayor comenzaba a gritar más fuerte.
-Ya te lo dije… en la rueda de la fortuna-

Cuando Chinen logró escuchar como un teléfono comenzaba a sonar, fue como volver a la realidad lentamente, se había quedado absorto en el paisaje.
Sin mucho interés estaba por mirar a la persona que tenía enfrente.
“-¿A quien se le ocurre hacer una llamada en este lugar?-”
Pensó con cierto fastidio, pero en seguida quedó en un completo estado de shock, era él, no podía creerlo, el chico que había visto cantar aquella tarde, ¿Cómo era posible que ahora se encontrará frente a él?
Nuevamente no podía quitarle los ojos de encima, ni siquiera iban a mitad de recorrido, estaba comenzando a sentirse nervioso, ¿Por qué?

-Si… estaré ahí… no… ah… ¿Puedes dejar de gritar? Puedo escucharte perfectamente… si… lo sé… ya dije que si…-
Al terminar aquella llamada dejó salir un fuerte suspiro, ¿Cómo podía gritar tanto Yabu? No era como si el mundo se fuera a terminar por no estar con ellos, además, aún le quedaba tiempo para ir a reunirse con ellos.
Por ese instante se olvidó del motivo por el cual había llegado ahí, así que cuando pudo sentir la penetrante mirada del chico que tenía enfrente, lentamente levantó la mirada y al fin se cruzó con aquellos ojos negros que lo observaban con un poco de sorpresa.
Lentamente podía sentirse absorbido por aquella mirada, ahora ambos se miraban fijamente sin poder decir una sola palabra.
-Ah… yo te he visto antes…-
Dijo Chinen al fin, después de unos cuantos segundos más de silencio, sabía que su comentario podría resultar tonto, pero necesitaba romper con aquel silencio.
-Yo… yo también te he visto… antes-
A Takaki le temblaba la voz, nunca antes se había sentido tan nervioso.
-¿Eres el chico que estaba tocando la guitarra el otro día en la calle?-
Preguntó Chinen.
-¿Y tu eres el pequeño que me observaba fijamente?-
Preguntó Takaki. Ante esta pregunta Chinen se quedo sin habla.
“-Se dio cuenta de que lo estaba observando-”
Pensó mientras bajaba tímidamente la mirada.
-Descuida, no me molesta, estoy acostumbrado a que todo el mundo me vea-
Se apresuró a decir al ver como el pequeño bajaba la mirada.
-Ah… lo siento…-
Fue lo único que logró decir, sin embargo aún no era capaz de verlo a la cara, estaba demasiado avergonzado.
-Me llamo Yuya, Takaki Yuya ¿Y tu?-
Ante esta inesperada pregunta, Chinen quedó sorprendido, lo cual quedó claramente expresado en su mirada, la cual estaba fija nuevamente en Takaki.
-Ah… Chinen… Yuri… mucho… gusto-
-Vaya, ahora si ya somos conocidos, sabemos nuestros nombres-
Sonrió Takaki.
-Tienes razón-
Dijo Chinen, sintiéndose más relajado y sonriendo tranquilamente.
Al ver la sonrisa de Chinen, quedó completamente sorprendido… era tan… hermoso…
-Es una verdadera coincidencia que ahora estemos aquí ¿No lo crees?-
Comentó Chinen, sintiendo aquel nerviosismo haciendo estragos en su estomago.
-Si… es una verdadera… coincidencia…-
Respondió Takaki con cierta culpa, después de todo no era una total coincidencia puesto que lo había estado siguiendo y por suerte ahora estaban los dos solos en aquel lugar.
El tiempo transcurrió lento para ambos, cuando llego el momento de bajar, Takaki miró su reloj.
-¡No puede ser!-
-¿Ocurre algo malo?-
Preguntó Chinen curioso.
-Me van a matar… ¿Sabes en donde esta el carrusel?-
-¿Eh? Ah… si…-
Respondió extrañado, ¿Acaso vería a alguien en ese lugar? Bueno, eso no tenía nada de malo.
-¡¡Lévame por favor!!-
Pidió Takaki mientras bajan del juego.
-Pero… tengo que…-
-¡¡Es de vida o muerte!! Si no estoy ahí en dos minutos estaré muerto-
Vaya, parecía ser una situación desesperada para Takaki, bueno, no tenía opción, ya se comunicaría con los demás después, ahora debía ayudarle al mayor a encontrar el carrusel en menos de dos minutos y el tiempo corría.
-Bien, te llevaré, ¡Es por aquí!-
Exclamó Chinen, estaba decidido a llegar al carrusel en menos del tiempo pedido por Takaki, así que lo tomó del brazo y sin más comenzó a guiarlo hacia el carrusel.

En cuanto llegaron, exhaustos, alguien se acercó rápidamente a Takaki y lo tomó del otro brazo, alejándolo de Chinen bruscamente.
-¡¡¿En dónde estabas?!!-
-Ya te dije, en la rueda de la-
-Olvídalo, ya es hora, ¡¡ve a prepararte ahora!!-
Fue así como Chinen solo pudo observar como Takaki se alejaba y desaparecía entre la multitud que ahora se reunía poco a poco en aquel lugar.
Poco tiempo después, el presentador habló, pero Chinen solo logró reaccionar por completo cuando la música comenzó a sonar, acompañada de la voz de Takaki, desde ese momento quedó completamente capturado por aquel chico, era como si su voz fuese una clase de hechizo el cual ya le había robado por completo el corazón.

Desde el primer día que se conocieron, ambos no se perdieron la pista, comenzando con una serie de “coincidencias” hechas para encontrarse mutuamente, hasta que de pronto, ya era algo tan normal que comenzaron a llamarse por teléfono, a quedar en ciertos lugares para verse.
Chinen sentía una gran admiración hacia Takaki, tan entregado a la música, estaba seguro de que el mayor se transformaba por completo en el instante en el que sus pies tocaban el escenario, estaba enamorado de él como jamás se espero estarlo de alguien.
De igual forma, Takaki había encontrado aquello que sentía que hacia falta en su vida, ya no habían días aburridos, para él era ya una necesidad el poder ver a Chinen a diario, el saber que el menor siempre estaría ahí para escuchar sus canciones, apoyándolo, sonriendo para él. Cada vez que Chinen sonreía era como si su mundo se llenara de luz, de tranquilidad, la sola presencia del menor era algo tan especial, estaba enamorado, y era un sentimiento que lo llenaba de una felicidad inmensa.

-Unos cuantos meses después-

-¿Aquí vives solo?-
Preguntó el menor asombrado ante aquel sencillo y pequeño departamento, que sin embargo estaba tan ordenado, totalmente impregnado del aroma de Takaki en cada rincón.
-Sí, aquí vivo-
Respondió el mayor mientras cerraba la puerta.
-Es asombroso…-
Dijo Chinen con ilusión sin dejar de observar cuidadosamente a su alrededor.
-¿En verdad te gusta?-
-Si-
Respondió el menor mientras observaba por la ventana la ajetreada ciudad.
-Puedes venir cuando quieras, siempre estaré aquí para ti-
Sonrió Takaki mientras se colocaba a su lado, recargando su espalda en la ventana.
-¿En verdad puedo hacerlo?-
Preguntó Chinen con un ligero sonrojo.
-Claro, cuando quieras-
-Entonces lo haré, vendré-
Takaki se quedó prendido de aquella hermosa sonrisa, así que sin poder contenerse más, acercó su rostro al de Chinen y rozó suavemente sus labios hasta que pudo completar aquel contacto.
Chinen estaba sorprendido, era la primera vez que Takaki lo besaba, lo más que había llegado a suceder entre ambos era que se tomaran de la mano, ahora se sentía extraño, nervioso, incrédulo, pero sobre todo, feliz. Así que lentamente cerró sus ojos y disfrutó de aquel contacto, de los fríos labios de Takaki sobre los suyos.
Lentamente, y al mismo tiempo, ambos abrieron un poco sus bocas, temblorosos, tímidos, pero sin intensión de retirarse, hasta profundizar más aquel beso. Poco después la lengua de Takaki logró infiltrarse dentro de la boca de Chinen, torpemente la del menor hizo lo mismo, comenzando así con un lento juego, un beso que ahora era mucho más profundo.
Cuando menos pudieron darse cuenta, Chinen se encontraba recostado sobre el sillón, con Takaki sobre de él, devorando cada centímetro de su cuello.
-Yu… Yuya…-
Gimió Chinen al sentir como Takaki infiltraba sus manos por debajo de su camisa y comenzaba a acariciar su desnudo pecho. Al escuchar esto, el mayor se detuvo y miró al menor, el cual ya tenía las mejillas completamente sonrojadas y los ojos cristalinos.
-Dilo de nuevo-
Susurro el mayor muy cerca de su oído.
-Yuya…-
Al escucharlo nuevamente, no pudo evitar el sonreír.
-Yuri-
Era la primera vez que Takaki lo llamaba por su nombre, era una sensación tan agradable, sus sentimientos por el mayor desbordaban por todo su ser, y que ahora estuvieran tan cerca lo hacía pensar que no había podido conocer a alguien igual o mejor que Takaki.
Por otro lado, en el instante en el que Chinen dijo su nombre, pudo darse cuenta de lo que desde el primer día había sentido, lo amaba.
Ambos se miraron, con una tímida sonrisa dibujada en el rostro y se besaron nuevamente, comenzando lentamente para después, poco a poco, aumentar el ritmo, aquel sentimiento de deseo comenzaba a invadirlos poco a poco.

De pronto, Takaki dejó de besar los labios de Chinen y sin decir una sola palabra le quitó la camisa que el menor llevaba puesta.
Instintivamente Chinen levanto los brazos para que así fuera más fácil para Takaki, al sentirse expuesto de esa forma no lo pensó dos veces y comenzó a desabotonar la camisa de Takaki. Así, ambos quedaron semidesnudos, el mayor comenzó a besar cada rincón del desnudo pecho del menor, obteniendo como respuesta pequeños gemidos los cuales le satisfacía que estuvieran llenos de placer.
Justo al llegar a la cintura del menor se detuvo y con una de sus manos tocó un poco el bulto que se había formado en la entrepierna del menor, obteniendo en forma de respuesta un gemido más fuerte que los anteriores. Lo tocó una vez más, esta vez acariciándolo en forma circular, después de escuchar el gemido de Chinen nuevamente, se acercó a su rostro y le susurró al oído.
-¿Puedo?-
Esa palabra resonó como eco en la cabeza de Chinen, estaba completamente sonrojado y excitado, la voz de Takaki le producía una sensación extraña en su interior, lo cual le gustaba.
Sin embargo, incapaz de pronunciar palabra alguna, se limitó a asentir solo con la cabeza al mismo tiempo que cerraba los ojos.
Takaki sonrió, le enternecía demasiado la forma en la que Chinen reaccionaba, así que mientras le daba un tierno beso en la mejilla, muy cerca de sus labios, una de sus manos comenzaba a desabotonar su pantalón, bajó el cierre y sin esperar más infiltro su mano dentro de la ropa interior del menor, tocando suavemente el palpitante miembro ya despierto de Chinen.
Al sentir la mano de Takaki sobre su miembro, no pudo contenerse y un fuerte gemido se escapó de sus labios al mismo tiempo que se aferraba un poco a la espalda del mayor.

Poco tiempo después, Takaki se encontraba saboreando la hombría de Chinen, el cual no podía hacer otra cosa más que gemir una y otra vez en diferentes tonos, se estaba ahogando en tanto placer y no faltó mucho para que su blanco liquido se esparciera por la boca del mayor, quien lo saboreo mientras limpiaba los residuos con una de sus manos.
La respiración de Chinen estaba muy agitada, sus ojos estaban cerrados y comenzaba a sudar, tan excitado comenzaba a sentirse que agradeció la iniciativa de Takaki al quitarle por completo el pantalón junto con la ropa interior. Tenía una ligera idea de lo que se aproximaba y sin embargo no tenía miedo, al contrario, estaba ansioso por que sucediera.
Rápidamente Takaki también se despojó del resto de su ropa, dejando expuesto su despierto y necesitado miembro, sin embargo estaba conciente de que no podía continuar tan rápido, así que sin más acercó uno de sus dedos hacia la entrada de Chinen mientras lamía un poco de su cuello.
-Te va a doler-
Le dijo suavemente Takaki, sin embargo Chinen no se negó, al contrario, lo que hizo a continuación fue abrir un poco sus piernas, estaba deseoso de poder continuar.
Así, sin más, Takaki introdujo se dedo lentamente en la entrada del menor, pudo sentir como el cuerpo de este se contraía ante tal invasión.
-¿Te duele?-
Preguntó preocupado mientras dejaba de mover su dedo.
-N-no… continua-
Respondió Chinen entre gemidos mientras cerraba sus ojos con fuerza. En ese momento Takaki comprendió que necesitaba relajarlo un poco, así que mientras continuaba dilatando un poco más la entrada del menor, con su otra mano comenzó a acariciar uno de sus rosados pezones, y el otro comenzó a lamerlo.
Chinen se estaba volviendo loco entre tanto placer, cuando menos logro darse cuenta Takaki había introducido un dedo más, moviéndolos en círculos, entrando y saliendo, sentía que ya estaba listo para sentir a Takaki dentro de él, y no dudo en expresar su deseo.
-Yuya… quiero sentirte-
Dijo con voz suave al mismo tiempo que se dibujaba una traviesa sonrisa en su rostro, Takaki lo miró ligeramente sorprendido, sin embargo, al ver la sonrisa del menor no pudo evitar el sonreír de vuelta. Se posicionó para continuar, al mismo tiempo Chinen abrió más sus piernas.
-Hazlo-
Pidió Chinen mientras rodeaba con ambos brazos el cuello de Takaki, acercándolo más a su rostro y por primera vez, tomo la iniciativa de besarlo. El mayor correspondió de forma inmediata a aquel beso, el cual se profundizaba más y más.
Se separaron un poco y lentamente Takaki acercó su miembro a la entrada de Chinen, este al sentir tal acercamiento, cerró sus ojos, fue así como lentamente el mayor comenzó a penetrarlo.
-Ah…-
Gimió Chinen al sentir como por fin el miembro de Takaki estaba completamente adentro.
-Eres… tan estrecho-
Dijo Takaki, al escucharlo, Chinen abrió un poco sus ojos.
-¿Eso que quiere decir?-
Takaki sonrió y le dijo al oído.
-Quiere decir que eres virgen, ¿esta bien que hagas esto conmigo?-
Escuchar a Takaki hacer semejante pregunta, sus ojos se abrieron más al mismo tiempo que sonreía.
-Esta bien, quiero que seas tu ahora y siempre-
Ambos sonrieron, necesitaban continuar y así lo hicieron.
Poco a poco Takaki comenzó a entrar y a salir, la estrechez de Chinen era deliciosamente placentera, estaba deseoso de aumentar el ritmo, y al parecer Chinen ya estaba acostumbrándose, al fin dejó de sentir dolor solo para comenzar a embriagarse nuevamente de placer, ese placer que Takaki le daba.
Poco a poco comenzó a mover sus caderas, abrió más las piernas solo para rodear la cintura del mayor con ellas, se aferró más al cuello de Takaki y esa fue su forma de pedir más de aquello.
Takaki estaba satisfaciendo por completo el deseo de Chinen, pronto comenzó a embestirlo con más fuerza, con movimientos más rápidos.
La habitación estaba llena de los gemidos de ambos, el sonido de los resortes del sillón sonaban a un solo compás.
El placer que los invadía los estaba llevando al momento culminante, una embestida tras otra, Chinen se aferraba a la espalda de Takaki y el mayor se apoyaba en el respaldo del sillón con una mano mientras que con la otra masajeaba nuevamente el miembro de Chinen. Así, sin más, el momento del más delicioso orgasmo para ambos llegó y Takaki dejó salir su semilla en el interior de Chinen y al mismo tiempo el menor se corrió sobre el abdomen de ambos.
-Yuya…-
Dijo el menor mientras intentaba regular su agitada respiración, lentamente pudo sentir como Takaki salía de su interior.
-Yuri…-
Así, el mayor se dejó caer, agotado, encima del menor e inesperadamente, ambos dijeron al mismo tiempo.
-Te amo-
Sonrieron torpemente, se besaron una vez más, esta vez a un ritmo lento y suave, se acomodaron sobre aquel sillón, abrazados y se quedaron completamente dormidos.

-Semanas después-

-¿Te vas tan pronto? ¿No quieres ir a cenar con nosotros?-
Preguntó Hikaru mientras guardaba su guitarra.
-Lo siento, tengo algo que hacer, nos veremos mañana en el ensayo-
-No olvides la presentación de mañana-
Dijo Yabu de repente.
-Descuida, no lo haré-
Respondió Takaki con una amplia sonrisa.
-Recuerda que mañana habrá gente muy importante Takaki, no podemos fallar-
-Ya entendí Yabu, ¿Qué acaso no confías en mi?-
Preguntó Takaki mientras se reía un poco.
-Yabu esta más nervioso que todos nosotros juntos por lo de mañana-
Dijo Inoo mientras se acercaba a ellos.
-No tienes de que preocuparte, todo va a salir bien-
Dijo Takaki mientras tomaba su guitarra y subía el cierre de su chaqueta.
-De acuerdo, mañana ensayaremos antes de la presentación, no lleguen tarde-
Indicó Yabu, ante lo cual todos asintieron.

Justo al bajar del ascensor, pudo ver a alguien recargado en la puerta de su departamento, lo cual lo hizo sonreír y caminar más deprisa.
-Llegaste temprano-
Le dijo Takaki, de inmediato Chinen levantó la mirada y sonrió.
-Bienvenido-
Takaki sonrió y observó que el menor llevaba consigo unas bolsas de compra.
-Te ayudaré con eso-
Le dijo mientras le quitaba las bolsas, sacó la llave de su chaqueta, abrió la puerta y ambos entraron.
-¿Qué tal el ensayo?-
Preguntó Chinen mientras seguía a Takaki hacia la cocina, en donde el mayor dejó las bolsas sobre la alacena.
-Como siempre, antes de irnos Yabu nos reiteró que la presentación de mañana es muy importante y que no podemos fallar-
-¿Importante?-
Preguntó Chinen confundido mientras se recargaba en la barra y seguía a Takaki con la mirada, ya que este salió de la cocina para ahora dejar su guitarra sobre el sillón.
-Mañana irán unos productores importantes al concierto, es nuestra oportunidad de avanzar como banda-
Respondió Takaki mientras también dejaba su chaqueta sobre el sillón.
-¡Increíble!-
-¿Verdad que si?-
Sonrió el mayor.
-Es una buena oportunidad para todos-
-Así es, por eso debes estar ahí-
Dicho esto, Takaki le revolvió los cabellos a Chinen mientras le sonreía ampliamente.
-Por supuesto-
Respondió el menor con la misma sonrisa.

El concierto de esa noche estuvo lleno de emociones, desde hace tiempo que Chinen escuchaba a la banda de Takaki tocar, pero era la primera vez que se presentaban en un lugar como ese. El escenario era más grande, luces, sonido, todo era diferente, incluso la gente que asistió al lugar lucía diferente. Era una competencia.
En cuanto la guitarra de Yabu se hizo escuchar por todo el lugar, Chinen supo de inmediato que era el turno de ellos, conocía tan bien todas sus canciones, todas le fascinaban, pero lo que mas le encantaba era la voz de Takaki, ese tono seductor en su voz al cantar siempre lo dejaba sin aliento, y esa noche no fue la excepción.
Al terminar, Chinen corrió a los camerinos, deseaba felicitar a Takaki, que, aunque solo obtuvieron el segundo lugar, para él habían sido los mejores de la noche.
-¡Felicidades!-
Le dijo el menor con una sonrisa.
-No ganamos-
Dijo Takaki con un poco de tristeza.
-Para mi ustedes fueron los mejores, seguramente esos jueces tienen algún problema auditivo-
Takaki sonrió ante el comentario de Chinen y lo abrazó tiernamente.
-Gracias-
Chinen se sonrojó pero abrazó de vuelta al mayor.
-Takaki, ven un segundo-
Interrumpió la voz de Yabu, haciendo que ambos chicos se separasen.
-¿Qué ocurre?-
Preguntó curioso.
-Ven, hay algo interesante por aquí-
Chinen observó a Takaki y después a Yabu, en su mirada pudo ver claramente la frase “Tu no puedes venir” así que decidió mejor hacerse a un lado para dejar a Takaki pasar y esperarlo ahí.
No supo cuanto tiempo paso, pero cuando Takaki volvió su semblante había cambiado.
-¿Nos vamos ahora? Te llevaré a casa-
Dijo mientras tomaba su guitarra.
-¿Pasa algo malo?-
Preguntó Chinen preocupado mientras se ponía de pie y caminaba detrás de Takaki, el cual no respondió a la pregunta del menor, simplemente tomó su mano con fuerza y caminaron en silencio.

“-Tienes tres días para pensarlo-”
Las palabras de Yabu resonaron en su cabeza, lo atormentaba, si bien había recibido una buena noticia para la banda, esta implicaba irse de Japón lo cual significaba alejarse de Chinen, no quería eso pero… tampoco deseaba desaprovechar esta oportunidad.
Con un suspiro se dejó caer sobre su cama y cerró los ojos, necesitaba pensarlo muy bien.

-Tres días después-

-¡¿Qué no vas?!-
Gritó Yabu mientras golpeaba fuertemente la mesa y se ponía de pie, asustando un poco a los otros dos chicos.
-No puedo hacerlo… tengo una razón para permanecer aquí-
-¡¡No seas egoísta!! ¡¡Todos vamos a sacrificar algo!!-
Takaki sonrió débilmente y respondió.
-Pero yo no puedo sacrificar aquello que realmente es importante para mi, moriría-
Yabu miró furioso a Takaki y sin más salio del departamento de Hikaru, azotando la puerta tras de si.
-¿Estas seguro?-
Le preguntó Inoo con tranquilidad.
-Si-
Respondió Takaki con una sonrisa.
-¿Quieres pensarlo un poco más?-
Preguntó Hikaru tímidamente.
-No, estoy decidido, en verdad no quiero irme-

Chinen estaba a punto de irse a dormir cuando su madre toco la puerta.
-Yuri, te buscan-
Por un instante imaginó que podría ser Takaki, así que salió rápidamente de su habitación, bajó las escaleras y abrió la puerta.
Para su sorpresa no era Takaki.
-Yabu-kun ¿Qué sucede?-
Preguntó curioso, era la primera vez que Yabu lo visitaba.
-Quisiera comentar algo contigo, ¿puedes salir un momento?-
Chinen miró extrañado a Yabu pero al final accedió a su pedido.
Poco después, ambos se encontraban en el parque cercano a la casa de Chinen, sentados sobre una banca.
-¿Qué sucede?-
Yabu respiró profundo y comenzó a hablar.
-Hace tiempo, cuando fue la competencia, un productor americano se acercó a nosotros, ofreciéndonos trabajo en su disquera, dijo que le había gustado mucho nuestra música y que deseaba producirnos-
-¡Que buena noticia!-
Exclamó Chinen interrumpiendo a Yabu.
-La condición para trabajar con él es que tenemos que irnos a Nueva York por lo menos cuatro años, todos juntos-
Al escuchar esto, Chinen pudo sentir una punzada en su pecho.
-Todos estamos de acuerdo pero… el único que se niega a ir es Takaki-
Dijo Yabu con seriedad mientras miraba fijamente al menor.
-¿Por qué?-
Preguntó torpemente mientras bajaba la mirada.
-¿No crees que es obvio? Por ti-
Por alguna razón Chinen se sintió feliz de escuchar esto, sin embargo sabía que no era bueno.
-¿Podrías intentar convencerlo para que venga con nosotros? Estarás de acuerdo que no puede abandonar su sueño tan fácilmente, no es justo para él ni para todos nosotros. Por favor, solo haz algo para que venga a Nueva York, te lo pido por su futuro, si tanto lo amas no trunques sus sueños y esta gran oportunidad, en este mundo oportunidades así son pocas y fugaces-
Pidió Yabu mientras se inclinaba para pedirle esto a Chinen, este sin embargo se quedó sin habla.
-Debemos irnos en una semana, por favor haz que Takaki venga con nosotros, te lo suplico-
Estas fueron las últimas palabras que Yabu le dijo antes de marcharse.

Al día siguiente, Chinen se encontró con Takaki en su departamento.
-Bienvenido-
Le dijo como de costumbre, el mayor sonrió, lo abrazó y abrió la puerta.
-¿Qué quieres cenar ahora?-
-Ah… lo que sea-
Respondió distante, estaba demasiado pensativo, deseaba hablar del tema con Takaki pero no tuvo oportunidad.
Paso el rato y después de cenar, como de costumbre, Takaki tomó su guitarra y comenzó a cantar una lenta canción.
Mientras lo observaba, podía notar la pasión que el mayor le entregaba a lo que hacía, sabía de sobre lo que la música significaba para él.

Al caminar de regreso a casa pudo decidirse.
-No puedo cortarte así las alas… Yuya…-
Se dijo mientras se detenía y sentía como sus ojos se llenaban de lágrimas, respiró profundo, tragó saliva para así intentar deshacer el nudo que se hallaba en su garganta y continuo caminando.

La tarde del día siguiente, recibió un mensaje de Chinen, con entusiasmo presionó el botón para leerlo, era un mensaje muy diferente a lo que estaba acostumbrado.
“Quiero hablar contigo. Te espero en el parque que esta cerca de tu departamento.”
-Que extraño…-
Dijo mientras respondía y enviaba una respuesta.
“De acuerdo. ¿Todo esta bien verdad?”
De alguna forma le había preocupado este mensaje, del cual ya no obtuvo respuesta así que ese sentimiento de angustia no lo abandono en todo ese rato.

Al llegar al parque, pudo ver a Chinen en uno de los columpios, balanceándose lentamente, al ver que todo parecía estar en orden, respiró profundo y con una sonrisa se acercó para tomar asiento en el otro columpio junto al menor.
-¿Qué sucede? ¿Por qué aquí?-
Preguntó Takaki en tono travieso, sin embargo Chinen ni siquiera lo miro, se quedó en silencio unos segundos, respiró profundo y le dijo.
-Takaki… hay que terminar-
Estas palabras fueron tan impactantes para Takaki que no sabía si estaba soñando o todo era producto de su imaginación, en verdad deseaba que así fuese.
-¿Eh?-
Exclamó ingenuo.
-Hay que terminar, sabes… ya estoy aburrido-
Respondió Chinen con voz enérgica mientras se ponía de pie.
-¿Qué estas diciendo?-
Preguntó Takaki mientras también se ponía de pie.
-Lo que escuchaste, estoy cansado de estar contigo, ¿Acaso tu no sientes lo mismo?-
Preguntó mientras se daba media vuelta y miraba a Takaki con una sonrisa.
-Por supuesto que no. ¿Qué quieres decir con eso?-
De pronto la sonrisa en el rostro de Chinen desapareció y en su lugar apareció un gesto lleno de fastidio.
-Estoy aburrido de ti, me cansé de jugar al niño tierno y adorable contigo, es tiempo de que encuentre algo más con que divertirme, tu ya me tienes fastidiado-
-¿Qué significa eso?-
Preguntó Takaki aún incrédulo a lo que estaba escuchando.
-Quiero decir que terminamos, no te me acerques de nuevo, estoy harto de ti, simplemente me aburrí así que… adiós-
Dijo cruelmente para después simplemente marcharse, dejando a Takaki completamente solo en aquel parque, deseando con todas sus fuerzas que lo que acababa de escuchar fuese solo una mentira.
Por otro lado, Chinen estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para contener aquellas lagrimas que amenazaban con salir.
-Soy lo peor…-
Se dijo mientras recordaba lo que acababa de decirle a Takaki.

Los siguientes días fueron el infierno para Takaki, por más que llamaba Chinen nunca respondía el teléfono, en su casa nunca estaba y en la escuela no lograba encontrarlo, se estaba volviendo loco, necesitaba verlo una vez más, pedirle una explicación, necesitaba saber que todo era mentira, no podía terminar todo así.
-¿No vas a irte a casa?-
Le preguntó Yuto mientras Chinen observaba fijamente por la ventana del salón de clases, esperando una vez más a que Takaki se marchara.
-Chinen-
Pero el chico no respondió, el nudo en su garganta no le permitía hablar.
-¿Por qué no quieres verlo?-
Preguntó Yuto mientras se acercaba un poco.
-Deseo verlo más que nada en este mundo, pero no puedo…-
Dicho esto, se dejó caer de rodillas al suelo mientras las lagrimas caían furiosas por sus mejillas.

Los días continuaron, pronto Takaki dejó de llamarlo y de ir a la escuela a buscarlo, lo cual de alguna forma, era un alivio para Chinen y al mismo tiempo un tormento.
Takaki estaba deshecho, deprimido, no lograba comprender lo sucedido, las palabras de Chinen resonaban en su cabeza, intentaba creerlas pero le era imposible.
-Nos vamos mañana, ven con nosotros-
Le dijo Yabu.
-Ya no tienes nada que perder ¿cierto?-
Takaki levantó la mirada, esta estaba vacía, no respondió, solo volvió a mirar fijamente por la ventana.

-¡Chinen-kun! ¡Chinen-kun!-
El nombrado se encontraba guardando los balones dentro del almacén cuando Keito llegó corriendo gritando su nombre.
-¿Qué pasa?-
-Hoy… ¡Hoy se van!-
Una punzada dolorosa atravesó el pecho de Chinen, sabía a lo que Keito se refería y sin más, salió del gimnasio de la escuela corriendo lo más rápido que sus piernas se lo permitían.
De pronto, justo antes de salir de la escuela se detuvo.
-No puedo hacer nada…-
Dijo en voz baja, dio media vuelta y emprendió el camino de regreso al gimnasio, caminando lentamente.
-¿No vas a ir?-
Le preguntó Yuto repentinamente.
-No tengo por que hacerlo, no creo que sea una buena idea, además tengo cosas que hacer-
Respondió con un nudo en la garganta mientras continuaba con su camino.

-Nueva York 2010-

Al regresar junto con sus amigos a aquel departamento, entró directo a su habitación, estaba cansado, justo al desplomarse sobre su cama y cerrar los ojos, el recuerdo de Chinen llegaba a su mente, no lograba superarlo aún, lo necesitaba tanto.
-Yuri…-
Dijo para sí mientras cerraba con fuerza sus ojos conteniendo las lagrimas.
-¿Lo extrañas todavía?-
Le dijo Yabu repentinamente.
-Eso ya no importa-
Dijo mientras se ponía de pie y salía de la habitación.

-Tokio 2011-

“-Yuya-”
Pensó mientras caminaba por aquel parque.
-¿Qué haces? Si no te das prisa vamos a dejarte-
Le dijo Yuto con una amplia sonrisa.
-Ya voy-
Respondió sonriente mientras continuaba caminando.

Ninguno de los dos lograba sacarse al otro de la cabeza, el lazo que los unía era tan fuerte que uno era parte del otro.

-Nueva York 2011-

-¿Es enserio?-
-Por supuesto-
Dijo aquel señor.
-¡Genial! ¡Yo muero por volver!-
Exclamó Hikaru.
-Lo mismo digo, extraño el ramen-
Dijo Inoo mientras se frotaba el estomago.
-¿Sucede algo?-
Preguntó Takaki quien acababa de llegar.
-Regresamos a Japón-
Respondió Yabu, escuchar eso provoco un revoltijo en el estomago de Takaki.
-¿Por qué tan pronto? ¿No se supone que estaríamos más tiempo aquí?-
-No tiene caso que sigan aquí, han aprendido lo sufriente y creo que es momento de demostrarlo en Japón-
Respondió el señor.
-¿No iba a producirnos aquí?-
Preguntó Takaki.
-Los traje a aprender, además me he contactado con disqueras de Tokio que están interesadas en ustedes, pueden tomar su estancia aquí como un buen entrenamiento-
Todos festejaron, a decir verdad extrañaban tanto Japón que por muy absurda que pareciese la explicación de aquel señor, estaban felices de poder regresar.

-Tokio-

-¿Qué hacemos aquí?-
-Dijeron que iban a acompañarme-
Respondió Keito ante la pregunta de Chinen.
-Nunca mencionaste que vendríamos al aeropuerto-
-¿Ah no? Creí haberlo hecho-
Dijo Keito torpemente mientras continuaba caminando.
-¿A que hemos venido?-
Preguntó Chinen.
-A recoger a un amigo de Keito-
Le respondió Yamada.
-Dijo que era muy importante venir por él-
Dijo Yuto enseguida.
-¿Y para que hemos venido nosotros?-
Preguntó Chinen con un ligero fastidio.
-¡Ah! ¡Saldrá por ahí!-
Exclamó Keito emocionado.
Sin más opción, Chinen caminó detrás de él tratando de seguirle el paso, al parecer la gente de ese vuelo ya estaba saliendo puesto que poco a poco había más y más gente, lo que provocó que perdiera a Keito de vista.

Mientras intentaba seguirlo, chocó con alguien.
-Lo siento-
Se disculpo mientras se detenía, se había golpeado la cabeza con el pecho de aquella persona.
-Tu…-
Esa voz… a pesar del tiempo Chinen la recordaba perfectamente, así que rápidamente levantó la mirada, no podía creerlo, era imposible.
-Yuya…-
Dijo con voz temblorosa mientras sentía un calor inundar su pecho.
-¿Qué dijiste?-
Preguntó Takaki igual de sorprendido, no esperaba ser llamado así de nuevo y menos por Chinen.
-Ah… lo siento… Takaki-san…-
Dijo bajando la mirada rápidamente.
-Eso no fue lo que dijiste-
Takaki deseaba abrazarlo, en ese momento olvido todo el sufrimiento que había pasado, el tener a Chinen tan cerca de nuevo le hacia olvidarlo todo.
Nuevamente y sin poder evitarlo más, Chinen levantó la mirada y dijo.
-Yuya…-
-Cuando lo dices así… siento que nada ha pasado-
De inmediato Chinen desvió la mirada y dio un paso hacia atrás.
-¿Qué haces aquí?-
-He vuelto-
Respondió Takaki con voz suave.
-¿Eh? ¿Pero no se supone que-
-Yuri-
Lo interrumpió de pronto y sin más, lo abrazó con fuerza.
¿Cómo resistirse a eso ahora? Era imposible, ni siquiera tenía intensión de hacerlo, simplemente cerró sus ojos y abrazó al mayor de vuelta.
En ese instante sus ojos se llenaron de lagrimas y estas no tardaron en salir.
-Regresaste…-
-Yuri… yo Te Amo-
Chinen pudo sentir como Takaki lo abrazaba con más fuerza.
-Yo también-
Respondió al mismo tiempo que se aferraba más a Takaki.
-En verdad… siento lo que dije-
No tuvo oportunidad de continuar, fue completamente interrumpido por los fríos y suaves labios de Takaki sobre los suyos.
Extrañaba tanto esa sensación, sus ojos se cerraron automáticamente y correspondió a ese contacto, convirtiéndose así en un profundo beso, lleno de anhelo.
Al separarse, Takaki miró fijamente a Chinen.
-Ya no digas nada… creo entender lo que sucedió así que ya no importa-
-Yuya..-
-Solo no vuelvas a hacerlo, durante este tiempo no fui capaz de dejar de pensar en ti…-
Escuchar estas palabras hizo que Chinen pensara.
“-Al igual que yo-”
-Eres parte de mi Yuri… no puedo vivir sin ti-
Chinen de inmediato se aferró al cuello de Takaki y lo besó, pudo sentir como las lagrimas salían de sus ojos pero no le importó.
Después de besarse, se abrazaron nuevamente, en medio de la multitud, la cual para ellos no importaba, el tiempo que habían estado separados solo sirvió para fortalecer más lo que sentían el uno por el otro. Ambos se complementaban y habían comprendido que no podrían vivir tranquilos sin el otro.
A partir de ese momento, decidieron estar juntos, siempre, amándose día con día hasta el final.

F I N

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¿Les gusto? ¿Les gusto? ¿LES GUSTO? *------------*
Quiero saber lol

Y bueno, ahora si me voy, ¿cual será la proxima actualización? :3 maa~ veamos que se me ocurre :D

Espero leer sus comentarios *----*

lunes, 22 de agosto de 2011

[OneShot] Hesitation

No puedo creer que haya al fin terminado esto! *---*

Me siento realizada, en verdad que despejar mi mente me sirve y mucho *O*


Bien, yo sé quien va a querer lincharme por esto~ cofcofCarolcofcof pero lo siento, ya me estaban tentando demasiado estos dos así que ya no me pude resistir más LOL
No hice lemmon asi que "supongo" que no se va a enojar tanto XD

Se siente bonito volver a actualizar después de andar desaparecida [por culpa de la universidad ¬o¬] y puedo decir que me gusto como quedó~ e igual espero y a ustedes les guste *---*

Aqui lo tienen, mi primer YumaYama o YumaDa como mejor lo conoscan XD

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Titulo: "Hesitation"
Genero:
Yaoi/Shounen Ai
Pareja: Nakayama Yuma - Yamada Ryosuke (YumaYama / YumaDa)
Extensión: One Shot
Autora: Ayaa




Hesitation


“Siempre me sonríes, me animas, debo aceptar que… gracias a ti puedo ser feliz todos los días, con solo verte sonreír me basta para ser feliz.”

-¡Hey! ¿Estás poniendo atención?-
-Yuma esta muy distraído, más que de costumbre ¿No crees Yama-chan?-
-¿Por qué estás tan distraído Yuma?.
Preguntó Yamada ante el comentario de Chinen.
-Lo siento, creo que ya estoy cansado-
Respondió Yuma con una sonrisa torpe.
-¿Cansado? Pero si solo-
-Tomemos un descanso-
Interrumpió Yamada a Chinen mientras que inevitablemente la mirada de Yuma se clavaba en la sonrisa de Ryosuke.
-¿Eh? ¿Un descanso ahora?-
-Yo también estoy cansado, no todos tenemos tanta energía como tú Chinen-
Esta vez Yamada sonrió hacia Chinen para así convencerlo.
-Bien, como tu digas-
Dijo sin más opción, estiro ambos brazos y salió de aquel salón de ensayos.
-Lo siento, siempre doy problemas-
Se disculpó Yuma al quedarse a solas con Yamada.
-Si sabes que siempre das problemas trata de concentrarte más en lo que debes hacer-
Yuma no pudo sentirse mal ante este comentario, la sonrisa que Yamada le regalaba le hacia imposible sentirse mal.
-Eso haré-
Sonrió Yuma de vuelta.
-¿Quieres comer algo?-
Preguntó Yamada con entusiasmo.
-No es una mala idea-
Así, ambos totalmente de acuerdo, salieron del salón de ensayos para ir a comer algo.

El comer con Yamada siempre era algo que esperaba con ansias cada vez que sabía que tenía ensayos con él. Le fascinaba ver la expresión de felicidad del mayor mientras comía.
-¿No vas a comer?-
Preguntó Yamada con los palillos cerca de la boca. Yuma no pudo evitar el clavar su mirada en aquellos labios.
-¿Yuma?-
Yamada comenzaba a notar que Yuma se estaba distrayendo muy constantemente, esto le preocupaba un poco, si bien el menor era distraído, nunca lo era tanto.
-¿Eh?-
Torpemente logró reaccionar, ¿en que estaba pensando? No tenía motivos para perderse de esa forma mirando a Yamada, en especial sus labios.
-Estas demasiado distraído el día de hoy Yuma, ¿Pasa algo malo?-
-¿Eh? Ah… no… no ocurre nada… ¿Por qué piensas eso?-
Estaba nervioso y avergonzado, necesitaba actuar con normalidad antes de que Yamada sospechase lo que él intentaba negar, pero cada vez era más difícil, aquel sentimiento crecía día con día, y al parecer lo hacia al doble cada que estaba cerca del mayor.
-Estas muy extraño, sabes que si algo malo ocurre puedes decirme, me preocupa que estés tan distraído-
La voz seria de Yamada hizo eco en la cabeza de Yuma.
-Descuida, no me pasa nada, es solo tu imaginación, ahora termina de comer o se va a enfriar tu ramen-
Dicho esto, Yuma continuo comiendo mientras intentaba sonreír naturalmente.

Yamada observó fijamente la actitud de Yuma y la forma en la que intentaba sonreír.
“-Aún eres malo fingiendo-”
Pensó mientras sonreía y continuaba comiendo.

Mientras ensayaban, Yuma no dejaba de repetirse mentalmente.
“-Debes concentrarte. Debes concentrarte.-”
Una y otra vez, intentado fijar la mirada en su propio reflejo, pero estaba resultando demasiado difícil, la forma en la que Yamada bailaba, su expresión, cada movimiento del mayor llamaba su atención. ¿Qué le estaba sucediendo?
-¡Yuma!-
Gritó Chinen mientras detenía la música.
-¡Si no vas a hacerlo correctamente mejor no lo hagas!-
El chico estaba molesto, y como no estarlo, muy a pesar de que era un completo perfeccionista, Yuma estaba cometiendo demasiados errores, mucho más que de costumbre.
-Lo siento…-
Se disculpó torpemente.
-¡Ah! ¡Estoy harto! Me voy a casa, no puedo ensayar así-
Dicho esto, Chinen salió del salón cerrando la puerta con fuerza.
Yuma se sentía mal, no podía ser posible que estuviera tan distraído, y todo por sus tontos problemas mentales, necesitaba concentrarse o si no en verdad comenzaría a causar verdaderos problemas, evidentemente no deseaba aquello.
-No dejes que te afecte, sabes lo especial que es-
La voz de Yamada lo sacó de todo pensamiento, regresándolo a la realidad de un solo golpe.
-Ah… yo… voy a seguir practicando-
Dijo Yuma mientras desviaba la mirada, después se dirigió hacía el estéreo y presionó el botón de “play” comenzando así la canción nuevamente, y aún con la mirada baja, comenzó a bailar.
De pronto, la música se detuvo.
-Si lo haces mirando al suelo no sabrás en que te estás equivocando. Hagámoslo juntos-
Le dijo Yamada mientras se colocaba frente a él. Estas últimas palabras del mayor hicieron que el corazón de Yuma se detuviera por un instante.
No dejaba de sentirse mal, siempre era lo mismo, siempre quien terminaba ayudándolo era Yamada, siempre.
-No tienes que ayudarme… siempre lo haces-
-¿Eh?-
Expresó Yamada, el comentario de Yuma lo sorprendió un poco.
-Tú siempre me estas ayudando… y yo… yo-
-Te ayudo porque somos compañeros, tenemos que ayudarnos mutuamente para que todo salga bien, ¿no lo crees así?-
Yuma sabía, solo por escuchar la voz de Yamada, que este estaba sonriendo, deseaba tanto levantar la mirada y poder ver aquella sonrisa, más sin embargo no lo hizo, su sentimiento de culpa pudo más, al mismo tiempo que se llenaba de frustración a una velocidad impresionante.
-Pero yo… yo nunca soy capaz de hacer algo por ti-
Logró decir Yuma en voz baja, sin embargo Yamada fue capaz de escucharlo claramente.
-No digas eso-
-Yo… yo quiero… ¡quiero ser capaz de hacer algo por ti!-
Exclamó mientras levantaba la mirada, en ese instante sus ojos se llenaron de lagrimas, estaba tan frustrado y desesperado, se odiaba demasiado por ello.
-Yuma…-
Logró decir Yamada en voz baja, no se esperaba ver algún día a un Yuma a punto de llorar por algo así.
En ese instante, Yuma se dio cuenta de su expresión gracias al reflejo en el espejo, se veía realmente patético, le avergonzaba a sobre manera lucir así.
-Lo siento… yo… voy a practicar más-
Así, sin más que decir, salió corriendo del salón, dejando a Yamada completamente solo.

-El estaba… a punto de… llorar… ¿Por qué?-
Se dijo en voz baja mientras observaba la puerta fijamente, al mismo tiempo que recordaba las palabras de Yuma.
“-Yo… yo quiero… ¡quiero ser capaz de hacer algo por ti!-”
Inevitablemente una sonrisa se dibujo en su rostro.

Ahora se sentía peor que antes, se había mostrado de una forma completamente patética delante de Yamada. ¿ahora que pensaría de él?
Se sentía tan mal, sus sentimientos por el mayor lo estaban traicionando de la manera más cruel y despiadada. ¿Por qué?
-Necesito concentrarme…-
Se dijo mientras cerraba la puerta, había entrado a otro salón de ensayos, era tarde y la mayoría de ellos se encontraban desocupados.
Así, recordando el ritmo de la canción, comenzó a practicar sin música, lo único que lograba escucharse era el sonido de sus tenis golpeando el piso, sus susurros contando los pasos y su agitada respiración.
Había logrado canalizar aquella frustración en una completa concentración, se observaba fijamente al espejo y se olvidó por completo de aquello que perturbaba su mente.
Lo hizo una y otra vez, sin descansar, necesitaba recuperar el tiempo que había perdido por estar tan distraído, debía ponerse al nivel de los otros dos si deseaba no causar más problemas, sobre todo, deseaba no causarle más problemas a Yamada, quien era siempre el que lo ayudaba.
Fue cuestión de tiempo para que Yuma llegara a su limite, no supo cuanto tiempo estuvo practicando, ¿Una hora? ¿Dos? O tal vez tres… no lo sabía, pero estaba satisfecho con sus resultados, había logrado dominar los pasos al fin, estaba satisfecho, así que salió de aquel salón, estaba completamente bañado en sudor, su respiración era entrecortada, sus piernas le temblaban, en verdad se había exigido más de la cuenta.
Cuando logró llegar a los vestidores, tomó asiento en una silla, recargó su espalda por completo en el respaldo y cerró los ojos, estaba realmente agotado.
De pronto, su celular comenzó a sonar, no deseaba moverse, sentía que su cuerpo le pesaba diez veces más de lo normal, sin embargo pensó que podía ser algo importante, además, no le gustaba ignorar las llamadas que recibía, así que torpemente, y con las piernas aún temblándole, se puso de pie, se acercó a su mochila y sacó su teléfono de uno de los bolsillos.
-¿Si?-
-¿Qué estas haciendo?-
Esa voz, era Yamada, había respondido sin ver el nombre de quien llamaba por lo que escucharlo lo tomo por sorpresa, acelerando los latidos de su corazón.
-Ah… yo… nada-
Respondió torpemente mientras rascaba su nuca.
-¿Tienes hambre?-
-¿Eh?-
-¡Te pregunto que si tienes hambre! ¿Quieres comer ramen?-
Yuma no pudo evitar el sonreír, Yamada sonaba tan normal como de costumbre, por instante imaginó que podría estar enfadado con él, más sin embargo no parecía ser así, lo cual fue un gran alivio para él.
-De acuerdo-
Respondió Yuma con entusiasmo.
-Bien. Entonces date prisa-
Curiosamente la voz de Yamada sonó demasiado cerca, así que torpemente levantó la mirada y en el espejo que tenía frente a él se encontraba el reflejo de Yamada, sonriendo, como siempre.
-Ah… tú… ¿Qué haces-
-Si no te das prisa mi invitación expirará y será tu turno de pagarlo todo-
Bromeó Yamada mientras se acercaba a Yuma y le daba una palmadita en la espalda.
-¡Ya voy!-
Expresó Yuma con una amplia sonrisa.

Ya era de noche, fue así como Yuma realmente notó que había estado practicando durante horas sin detenerse y a pesar de que se sentía cansado y débil, no deseaba volver a casa, caminar junto a Yamada era tan agradable y algo que raramente sucedía, sabía que debía de disfrutar de este momento al máximo.
-Yuma-
Lo llamó Yamada al mismo tiempo que se detenía, este reaccionó e hizo lo mismo.
-¿Qué?-
-¿Te sucede algo malo?-
A Yuma le extraño a sobre manera esta pregunta, fue entonces que recordó lo sucedido, seguramente ahora Yamada pensaba que algo malo le ocurría, bueno, si le ocurría algo pero no estaba seguro de catalogarlo como algo malo, simplemente un sentimiento que lo confundía, pero evidentemente no podía decírselo.
-No, ¿Por qué preguntas?-
-Hace un rato actuabas de forma extraña y pensé que tal vez algo malo te estaba sucediendo-
Dijo Yamada sin dejar de mirar a Yuma fijamente.
-Perdón por preocuparte, te aseguro que nada malo ocurre, mejor hay que darnos prisa estoy seguro de que tu también mueres de hambre al igual que yo-
Bromeo Yuma al mismo tiempo que se acercaba a Yamada solo para revolverle los cabellos un poco.
-¡No quieras parecer tan amable!-
Reprochó Yamada mientras reía al sentir la mano de Yuma sobre su cabeza. El menor sonrío de la misma manera. Acto seguido, ambos continuaron caminando hasta llegar a un sencillo y discreto restaurante de ramen.

Después de un largo rato, lleno de risas, malos chistes por parte de Yuma, regaños tontos por parte de Yamada, ambos chicos salieron del lugar.
-¡Estoy satisfecho!-
Expresó Yamada mientras se frotaba el estomago.
-Igual yo, comí demasiado-
En ese momento, el teléfono de Yamada comenzó a sonar, el chico sacó el aparato del bolsillo de su pantalón y respondió.
-Yuto, creí que no me llamarías-
Yuma observó fijamente el rostro del mayor, esa sonrisa era más radiante que de costumbre, hasta donde se había enterado, entre Nakajima-kun y Yamada había algo, nunca quiso indagar en detalles, no deseaba enterarse de esa relación, sabía que si lo hacia terminaría por sentirse peor.
Mientras Yamada hablaba por teléfono, Yuma decidió alejarse un par de pasos, metió ambas manos en los bolsillos de su abrigo y decidió mirar hacia otro lado.
-Lo siento, ¿nos vamos?-
Le dijo Yamada mientras tocaba amigablemente la espalda de Yuma.
-Ah… si, vámonos-
Respondió torpemente, se sentía incomodo, deseaba preguntar, pero sabía que si lo hacia tal vez terminaría por escuchar algo que no le gustaría.
No podía evitar el mirar a Yamada de reojo, el cual mantenía siempre su vista al frente, al parecer se encontraba de buen humor.
“-Seguramente es por aquella llamada…-”
Pensó mientras bajaba la mirada y hundía más sus manos dentro de sus bolsillos.

El silencio comenzaba a ser incomodo, en verdad deseaba ser capaz de decir algo, pero nada salía de su boca.
-¿No te parece extraño?-
Preguntó de repente Yamada, sorprendiendo un poco a Yuma quien se encontraba concentrado pensando en como romper aquel silencio.
-¿Extraño?-
-Si, a mi punto de vista, a veces es extraño como a pesar de todo mi relación con Yuto es buena-
Bien, eso no era algo que deseara escuchar, sin embargo no podía expresarlo, simplemente bajó la mirada y dijo torpemente.
-Eso es… bueno-
Yamada bufó un poco y dijo en un tono de voz melancólico.
-¿En verdad crees que es bueno?-
-Tiene que ser bueno ¿no?-
Respondió aún manteniendo su mirada clavada en el suelo mientras caminaba, solo la levantaba un poco para fijarse de no chocar contra algún poste.
-Bueno, dicen que no es común que después de terminar sigas manteniendo una amistosa relación con esa persona, aunque tampoco es imposible, sin embargo no dejo de sentirme extraño a veces-
-¿Eh?-
Este comentario lo confundió y al mismo tiempo lo sorprendió a tal grado que se detuvo y miró sorpresivamente a Yamada.
-¿No lo sabías?-
Preguntó Yamada con curiosidad.
-Bueno, nunca hablamos de esas cosas, yo solo había escuchado rumores de que Nakajima-kun y tu… no sabía que ustedes habían…-
-Terminamos hace mucho, ya ni recuerdo cuanto tiempo ha transcurrido, sin embargo nos seguimos hablando como si nada hubiese ocurrido, no es como si hubiésemos terminado en malos términos después de todo-
Sonrió Yamada mientras rascaba torpemente su cabeza.
-Eso… no lo sabía-
El corazón de Yuma estaba latiendo con fuerza, al mismo tiempo que su respiración se volvía más lenta, estaba sorprendido y a la vez… feliz de escuchar aquello… ¿Acaso eso estaba bien? ¿Ser feliz ante una noticia así?
Bueno, su mente no lo sabía pero su cuerpo expresó aquella felicidad en una sonrisa, la cual inevitablemente fue descubierta por Yamada.
-Estas sonriendo, ¿Qué acaso te alegra saber eso? ¡Tonto!-
Bromeó Yamada mientras le daba un golpe en el pecho a Yuma.
-Si-
Al escucharse decir aquella palabra se avergonzó de inmediato, estaba seguro de que solo lo había pensado, pero al parecer su cuerpo lo había traicionado y lo expresó fácilmente.
-¿Eh?-
Expresó Yamada, estaba sorprendido, ¿En verdad Yuma estaba feliz de saber que ya no tenía nada que ver con Yuto?
Inexplicablemente su corazón comenzó a latir rápidamente al mismo tiempo que sus mejillas se sonrojaban.
-¡Ah!… No… no me mal interpretes… no quise decirlo de esa forma-
Yuma intentaba excusarse, pero no se le ocurría nada más que decir para ocultar lo que había dicho, ahora comenzaba a sentirse demasiado nervioso.
-¿Entonces como debo tomarlo?-
Preguntó Yamada con un ligero nerviosismo en la voz, si no fuese por que Yuma se encontraba en el mismo estado, hubiese sido capaz de notar el rubor en las mejillas del mayor.
-Ah… yo… eh… bueno… ¡Olvídalo!-
Exclamó desesperado mientras comenzaba a caminar a paso acelerado, Yamada lo observó unos instantes y después corrió para darle alcance.
Sin embargo no fue capas de decir nada, solo se limitó a observar a Yuma, tratando de comprenderlo un poco, pero estaba resultando ser una tarea difícil, más aún por que su propio nerviosismo lo confundía.

Al día siguiente Yuma llegó al salón de ensayos, cansado, no había dormido bien, estaba demasiado preocupado por si Yamada volvía a preguntar el por que de aquel comentario.
“-¿Y que respuesta le voy a dar?… Ni yo mismo puedo saberlo claramente-”
Pensó mientras se sentaba sobre el suelo y recargaba su cabeza en la pared.
-Buenos días-
Escuchó la voz de Chinen, al parecer había olvidado el enojo del día anterior puesto que lucía de muy buen humor, lo cual de cierta forma alivió a Yuma, esta vez estaba dispuesto a no cometer más errores.
-Buenos días-
Lo saludó de vuelta pero sin ponerse de pie, Chinen dejó sus cosas en un rincón y comenzó a calentar un poco. Yuma sabía que debería estar haciendo lo mismo, pero por alguna razón su cuerpo no reaccionaba, estaba cansado, con demasiado sueño, esto tal vez hubiese continuado de no se por que de pronto, la voz de Yamada lo regresó a la realidad.
-Buenos días-
Saludó alegremente.
-Yama-chan, buenos días-
Lo saludó Chinen sin dejar de calentar. Yuma observaba fijamente a Yamada, como este dejó sus cosas en el suelo y parecía querer acercarse a él para saludarlo, lo cual lo llevó a reaccionar de forma impulsiva, poniéndose de pie rápidamente para darle la espalda y comenzar a calentar, evitando así todo contacto visual con Yamada, pero con lo que Yuma no contaba es que estaba de frente al espejo, por donde el mayor aún podía verlo fijamente.
-Buenos días-
Escuchó decir a Yamada con voz débil.
-Bu… buenos días-
Respondió torpemente.

En esta ocasión los ensayos transcurrieron de forma relativamente normal, el esfuerzo que Yuma ponía se notaba bastante, ya no había errores y pudieron terminar su rutina de forma exitosa.
-Hasta mañana-
Se despidió Chinen, por alguna razón era el primero en salir siempre y al parecer Yuma no había notado que se encontraba a solas con Yamada.
-Hiciste un buen trabajo, felicidades-
Le dijo Yamada con una amable sonrisa, siempre solía felicitarlo de esa manera, esa sonrisa siempre despertaba un revoltijo extraño en el estomago de Yuma.
-Gra… gracias-
Respondió sin mirar a Yamada, simulando estar secando su cabeza, lo cual solo uso para cubrir su avergonzado rostro con la toalla.
-Yuma…-
Lo llamó Yamada repentinamente al mismo tiempo que colocaba su mano sobre la toalla que se encontraba en su cabeza.
El sentir la mano de Yamada sobre su cabeza hizo que su corazón comenzara a latir apresuradamente al mismo tiempo que sentía sus mejillas arder, no sabía que decir así que solo se quedó inmóvil.
-Estoy seguro de que no es mi imaginación, estas… distante conmigo-
La voz de Yamada era débil pero tranquila, esto hacía que los latidos de su corazón aumentasen más y más al grado de llegar a imaginar que este podría explotar en cualquier momento.
-Yuma… mírame-
Dicho esto, Yuma pudo sentir como Yamada colocaba su otra mano sobre su cabeza y con un movimiento suave deslizó la toalla para descubrir su sonrojado rostro, al mismo tiempo que ahora las manos de Yamada descansaban sobre los hombros de Yuma.
Inevitablemente, ahora sus enormes ojos estaban posados sobre los ojos del mayor.
-¿Qué… que sucede?-
Preguntó torpemente mientras intentaba desviar la mirada de alguna forma, pero era imposible, algo en su interior estaba disfrutando de tener a Yamada tan cerca.
Ante esta pregunta, Yamada no respondió, simplemente sonrió tímidamente y lentamente comenzó a acercar su rostro al de Yuma.
La cercanía de Yamada estaba volviéndolo loco, su mente estaba en blanco, no sabía que hacer o que más decir, simplemente se quedó completamente inmóvil.

Ahora estaba tan cerca del rostro de Yuma, sabía que podía ser rechazado por el menor en cualquier momento, más sin embargo eso no lo detuvo, estaba siendo impulsivo, pero no podía evitarlo, ahora ya no había marcha atrás, estaba decidido a expresar sus sentimientos y sentía que este era el momento indicado.
Y justo cuando sus labios rozaban con los de Yuma, dejó salir estas dos sencillas palabras.
-Te quiero-

Tal vez no estaba escuchando bien, tal vez este era uno más de esos sueños raros que tenía cuando cenaba demasiado, nada de esto tenía sentido, pero justo cuando Yamada dijo estas palabras, no tuvo oportunidad ni siquiera de pensar en que debería decir o hacer ya que simplemente el menor lo beso.

Aquel contacto fue un poco torpe, pero suave y tierno. Yamada esperaba una respuesta por parte de Yuma ante aquel beso, sin embargo el menor estaba tan confundido y sin forma de reaccionar de alguna u otra forma, simplemente permaneció completamente inmóvil.
Al no sentir reacción alguna por parte de Yuma, pudo sentir un punzante dolor en su pecho, había fallado, sus ilusiones comenzaron a desmoronarse en mil pedazos, así que sin más remedio se alejó lentamente de Yuma al mismo tiempo que bajaba la mirada.
-Lo siento…-
Se disculpó con voz débil mientras pensaba en el momento adecuado de simplemente alejarse del menor, dar media vuelta y marcharse de aquel lugar.

Por otro lado, Yuma continuaba sin reaccionar del todo, poco a poco estaba procesando lo que acababa de suceder, trataba de convencerse de que esto en realidad había sucedido y de que no era un sueño o algún producto de su imaginación.
En el momento en el que la voz débil de Yamada disculpándose resonó en su cabeza al mismo tiempo de que dejaba de sentir las manos del mayor sobre sus hombros decidió que era el momento de reaccionar.
Para cuando lo hizo, el mayor estaba a punto de dar media vuelta y marcharse, así que lo más rápido que pudo moverse, estiró su brazo y tomo el de Yamada.
-Espera-
Al fin dijo, poco a poco todo volvía a la normalidad, estaba cada vez mas seguro de que todo era real y una felicidad indescriptible comenzó a invadirlo completamente.
-No te vayas-
Le dijo mirándolo fijamente. Yamada tenía la mirada triste y baja.
-Di eso de nuevo-
Pidió Yuma sin soltar el brazo de Yamada.
-¿Eh?-
-Lo que dijiste antes… repítelo por favor-
Yamada estaba confundido, sin embargo se armó de un poco de valor y aunque no fue con la misma emoción que la primera vez, lo dijo de nuevo.
-Me gustas-
Justo terminó de decir estas palabras cuando sintió como Yuma jalaba más de su brazo hasta acercarlo casi por completo a su cuerpo.
De un solo movimiento tomó el rostro de Yamada con ambas manos y sin más, lo besó.

Ahora era Yamada quien no sabía como reaccionar, no era lo que se esperaba, bueno, a decir verdad ni siquiera se había imaginado ningún tipo de situación, así que estaba completamente sorprendido.
Sin embargo, Yuma sujetaba con ternura el rostro de Yamada mientras sus labios continuaban posados sobre los del mayor, esperando una respuesta, la cual obtuvo después de unos cuantos segundos, ¿o fueron minutos? En verdad no lo sabía y ni siquiera le interesaba averiguarlo.
Lo que realmente importaba ahora es que ambos ahora se besaban lenta y tiernamente, deseando desde lo más profundo de su corazón que el tiempo se detuviese, para que pudieran estar juntos de esta forma por toda la eternidad.
Con movimientos torpes y lentos, ambos abrieron un poco más sus labios para profundizar aquel beso, el cual se acompañaba de suaves movimientos al mismo tiempo que Yamada levantaba sus manos lentamente para aferrarse a la cintura de Yuma.
Lentamente aquel beso terminó a causa de que ambos necesitaban recuperar el aliento, instintivamente ambos unieron sus frentes y continuaron con los ojos cerrados unos segundos más. Después se separaron un poco y se miraron fijamente, ambos estaban completamente ruborizados, pero con una sonrisa dibujada en el rostro.
-Me gustas-
Dijo Yuma con un poco de timidez pero sin perder aquella sonrisa de su rostro.
Los ojos de Yamada se iluminaron al escuchar estas palabras, estaba feliz, y no dudo en expresar esta felicidad al aferrarse con fuerza el cuello de Yuma, abrazándolo fuertemente, deseando no separarse de él nunca.
De igual forma, Yuma abrazó de vuelta a Yamada, rodeando con sus brazos la cintura del mayor al mismo tiempo que sonreía y cerraba sus ojos, amaba el suave aroma que se desprendía de Yamada, y esta vez lo estaba embriagando por completo al mismo tiempo que podía sentir como algo explotaba en su interior, tal vez había sido su corazón, pero no le importaba, era feliz, realmente feliz.
-¿Tienes hambre?-
Preguntó Yuma tranquilamente.
-Vayamos a comer juntos-
Dijo Yamada de inmediato al mismo tiempo que se separaba de Yuma y tomaba su mano, el menor asintió con la cabeza y entrelazó sus dedos con los del mayor.
Ambos se sonrieron, tomaron sus cosas y salieron de aquel salón de ensayos, con el corazón aún latiéndoles muy fuerte al mismo tiempo que desbordaban felicidad por cada poro de su piel, no les interesaba en lo absoluto si alguien los veía tomados de la mano, lo único que importaba ahora era que estaban juntos y así sería por mucho tiempo más.

F I N

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Ok~ Tal vez el final no fue lo mejor del mundo -u- pero que rayos, soy mala con los finales bonitos XD así que no esperen más de mi lol

Espero con mucha ilusión sus comentarios
, que ya se me estaban portando mal y en mis ultimas actualizaciones [obess y fated] casi nadie comentó a comparación de otros capitulos de ambos fics ;___;

En verdad espero y aqui lo hagan ;O; es mi regreso desde la tumba así que quiero leer comentarios ;___; si no lloraré, me depremiré y entrare en crisis de nuevo LOL


Si, es chantaje xD y espero que funcione e__é

domingo, 21 de agosto de 2011

Sigo aqui~ / Yuma Icon's

Waa~ siglos sin pasar por aqui o.o
Necesito comenzar a quitarle las telarañas a este pobre blog~ XD

Siento mi larga ausencia, estaba en clases y no tenía tiempo u_u en verdad lo siento~
Sé que esperan a que actualice mis fics, y creanme, estoy en eso!! Denme un poquito más de tiempo y les prometo darles una super actualización no solo de fics si no también con oneshots, que tengo unos tres a la mitad pero que no he podido terminar por tareas y esas cosas feas de la universidad LOL
Pero~ ya estoy de vacaciones~ al menos lo estaré por tres largas semanitas *--* [en verdad quiero que sean largas ;__:] así que en ese tiempo me pondre dedos al teclado para adelantar todo lo que se pueda a recuperar el tiempo perdido.
También tengo planeado cambiar la imagen del blog, el pamphlet del Summary me ha gustado demasiado OwO y tengo unas ideas que espero poder concretar para la nueva imagen del blogcito~

Bien, esta entrada, además de anunciar que sigo con vida [por si a alguien le interesaba] es también para compartir unos icons que he hecho del bello Yuma~ a pedido de Carol quien en especial son para ella, pero yo sé que el mundo esta lleno de fans de este ojón tan bello así que decidí compartirlos también por aqui :D
Espero que les gusten, haré más en cuanto mis ojos descancen un poco XD Carol me ha invadido de imagenes de Yuma [y yo super feliz] pero no puedo terminar tooodooos los icons en una sola noche, así que por ahora solo traigo estos ^^ espero y les gusten :D
Pueden usarlos donde quieran las veces que quieran, solo no olviden dejarme un lindo comentario, no es necesario dar créditos si no quieren [pero si su conciencia les dice que los den no me enojaré xD]
Aqui estan~

{Yuma Nakayama Icon's ~Play Zone 2011}

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**SI TOMAS UNO O VARIOS ICONS POR FAVOR SOLO DEJAME UN LINDO COMENTARIO AGRADECIENDO EL TRABAJO REALIZADO ^^
CON ESO SERÁ SUFICIENTE PARA HACERME FELIZ :D**