Capitulo 4
Al día siguiente Chinen despertó más emprano de lo normal, se alistó para ir a la escuela y salió de su casa sin tomar el desayuno, y es que era tan temprano que su madre ni siquiera se había despertado, pero eso no le importó, estaba tan ansioso por ver a Takaki que no le importaba comer.
Mientras caminaba por la calle, casi no había gente, eso era de esperarse, era muy temprano, así que mirando su reloj sonrió torpemente, y una idea cruzó por su cabeza.
-Si me doy prisa llegaré a tiempo...-
Se dijo en voz baja mientras comenzaba a correr, llegó a la estación y subió al tren, unas cuantas estaciones pasaron y bajo del vagón, esa no era la estación para ir a la escuela, era muy temprano para llegar a clase, así que conservando aquella sonrisa, caminaba a paso firme.
Después de unos minutos al fin había llegado, recordaba a la perfección el camino, estaba de pie frente aquel edificio, miró hacia arriba y después entró, minutos después estaba frente a la puerta, y sin esperar un segundo más tocó el timbre.
Esperó unos segundos y no hubo respuesta, pego su oreja a la puerta y no escuchó ningun ruido.
-¿Seguirá dormido?-
No estaba muy seguro de lo que hacía, pero no tenía ganas de dudar, así que sin perder más tiempo intentó abrir la puerta, para su suerte estaba abierta, al momento de lograr girar la perilla se sintió muy afortunado, pero después muy enojado.
"-¿Como se atreve a dejar la puerta abierta? Que irresponsable!"-
Pensó al mismo tiempo que entraba, solo había pasado una noche y sentía que había pasado mucho tiempo desde que había estado en aquel departamento.
Silenciosamente dejó sus cosas en el sillón, después caminó sigilosamente hacia la habitación, abrió lentamente la puerta y ahi estaba, completamente dormido, miró su reloj, era de esperarse que aún siguiera dormido, es que de verdad que era muy temprano, pero eso no le importó, así que cerró lentamente la puerta para no hacer ruido, y bastante entusiasmado se acercó a la cocina.
-Ahora es mi turno de demostrarte lo bueno que soy cocinando, no me vencerás tan fácilmente-
Murmuró en voz baja mientras se quitaba el sueter, dejandolo en una de las sillas del comedor, curiosamente aquel comedor solo tenía dos sillas, pero para Chinen así estaba más que perfecto, así que sin tener más tiempo que perder, se puso a cocinar lo que sería el desayuno perfecto.
Mientras se encontraba en un sueño muy profundo, un olor bastante agradable comenzó a despertarlo, al mismo tiempo que le abría el apetito, segundos después su despertador comenzó a sonar escandalosamente, entonces logro despertar por completo, al sentarse sobre la cama pudo escuchar un ruido extraño.
-Pero que... ¿Hay alguien...?-
Se dijo en voz baja mientras se ponía de pie y se acercaba a la puerta, lentamente la abrió y pudo percivir mejor un aroma delicioso.
Un poco temeroso, siguió avanzando hasta llegar a la cocina, se asombró por completo al ver sobre la mesa un par de platos con sus respectivos cubiertos y vasos con jugo.
Al preguntarse quien sería el responsable de tal acto, dirigió su mirada hacía una de las sillas y reconoció aquella mochila, extrañamente por dentro se sintió aliviado, y un sentimiento realmente cálido lo invadió por completo.
Instantes después apareció Chinen dispuestó a servir lo que parecía el desayuno.
-Buenos días Takaki-
Saludó Chinen muy alegre mientras servía la comida en los platos.
-¿Qué haces aquí? ¿Como demonios entraste?-
Takaki hizo su mejor esfuerzo por parcer molesto, aunque en el fondo no se sintiera asi.
-Bien... lo que hago aquí es preparar el desayuno, y entre aqui porque dejaste la puerta abierta, ¿Alguna otra pregunta?-
Dijo Chinen con tranquilidad mientras tomaba asiento.
-¿Quien te dio permiso de entrar?-
-Crei que simplemente te sentarias y dejarias de preguntar, pero en fin, ya te dije que la puerta estaba abierta, asi que entre-
Takaki observo bastante serio a Chinen.
-Ahora, ¿Te vas a sentar o te quedaras toda la mañana ahi de pie?-
Sorprendido, Takaki observó la comida que había preparado Chinen, no podía negar que lucía realmente deliciosa.
En esos momentos comenzo a sentirse extraño, no sabía muy bien que era, solo estaba seguro que era un sentimiento cálido y agradable, así que sin más que esperar, tomó asiento y comenzó a comer.
-¿Que opinas? ¿Verdad que soy el mejor?-
Preguntó Chinen orgulloso.
-No esta mal-
Respondió friamente Takaki mientras continuaba comiendo.
Ambos terminaron de comer casi al mismo tiempo, aunque estaban en completo silencio, el ambiente no era nada desagradable, era una sensación extraña, Takaki comenzó a sentirse realmente bien por la presencia de Chinen, aunque se esforzaba demasiado para no demostrarlo, aunque de vez en cuándo su cuerpo lo traicionaba, en especial su rostro, el cual no podía evitar sonreir de vez en cuando, provocando así la radiante sonrisa de Chinen, de la cual estaba completamente seguro, que era completamente suya, a nadie más le sonreía de esa forma más que a el y eso, de cierta manera, era especial.
Después de esperar a que Takaki se alistara, ambos salieron rumbo a la escuela, en al camino, como de costumbre, el unico que no paraba de hablar era Chinen, pero Takaki ya estaba comenzando a acostumbrarse a la presencia de Chinen, por lo cual, poco a poco, comenzaba a mostrar más interés en las cosas que decía.
Al llegar a la escuela, Takaki se dió cuenta que muchas chicas murmuraban a sus espaldas, deseosas por saber por que alguién como Chinen no se separaba de el.
-Aqui nos separamos pequeño, solo no causes más problemas-
-¿Eh?-
Chinen estaba sorprendido, aunque el tono en la voz de Takaki era el mismo tono frio de siempre, aquellas palabras no lo eran, la forma en la que se había referido a el como "pequeño" le causaba un pequeño reboltijo en el estomago, normalmente se molestaba con todo aquel que lo llamase así, pero al escucharlo de Takaki, las cosas eran completamente diferentes, era agradable escucharlo.
-Nos veremos en el almuerzo-
Le dijo Chinen con una radiante sonrisa y ligeramente sonrojado, esto también ruborizó a Takaki, el cuál para ocultar su nerviosismo solo dijo.
-Ya te dije que eso no funciona conmigo-
Y dicho esto, se marchó rumbo al salón de clases, Chinen tomo el camino contrarió ya que los salones de primer grado estaban por un camino diferente a los de tercero.
Al entrar al salón fue bien recibido, como de costumbre, solo por Yabu.
-Takaki-kun, buenos días, te vez de muy buen humor esta mañana-
Dijo mientras señalaba el rostro de Takaki.
-Eso no es verdad-
Respondió mientras continuaba con su camino.
-Al parecer Chinen-kun esta haciendo un buen trabajo contigo-
-¿Ha?-
-Desde que son amigos has cambiado, puedo ver una extraña luz en tus ojos que me dice que ahora eres feliz-
Takaki se sorprendió ante tal comentario, y desviando la mirada solo dijo.
-No digas tonterias Yabu-
Y tomo asiento, dirigiendo la mirada hacia la ventana, Yabu solo sonrió ante la reacción de Takaki y se fue con sus amigos.
Por otra parte, en cuanto Chinen entró al salón, fue rodeado en cuestion de segundos por casi todas las chicas del salón.
-Chinen-kun ¿Estas bien?-
Pregunto una de ellas con voz chillona.
-¿Eh?-
Reaccionó sin comprender el por qué de la pregunta.
-¿Que te ha hecho Takaki-kun? ¿Te tiene amenazado cierto?-
-Podemos ir con la profesora y contarle que te esta molestando-
-Si Chinen-kun, no tengas miedo-
Todas las chicas comenzaron a hablar al mismo tiempo, eso comenzaba a desesperarlo, sin embargo no podía gritarles que lo dejaran en paz, aún tenía una imagen que proteger.
-Chicas... escuchen... chicas...-
Pero era inútil, no se callaban, y sin más remedio tuvo que gritar.
-¡¿Puedes callarse?!-
En ese momento todas se quedaron en silencio, observando muy sorprendidas a Chinen, jamás se imaginaron escucharlo gritar de esa manera, pero en cuenstion de segundos Chinen arregló la situación con una gran sonrisa y una dulce voz.
-No se a que se refieren, Takaki-kun y yo somos muy buenos amigos, así que me gustaría mucho que dejaran de hablar mal de el en mi presencia, ¿de acuerdo?-
Terminó mientras les guiñaba un ojo, provocando el suspiro de todas para que después aceptaran su petición.
"-Son realmente muy fáciles de manejar, niñas tontas!-"
Pensó Chinen mientras se dirigía a su asiento.
La mitad del día llegó increiblemente rápido, y sin más tiempo que perder, guardo deprisa sus cosas y caminó rápidamente rumbo al salón de Takaki.
Al llegar, se detuvo en la puerta y hecho un vistazo, todas las chicas al verlo comenzaron a murmurar cosas, parecían muy emocionadas al verlo ahi, pero a Chinen no le importaba, lo único que el buscaba era a Takaki, pero no lograba verlo por ningun lado.
"-¿En donde esta?-"
Se preguntó. De repente, una voz respondió a aquella pregunta, sorprendiendolo por completo.
-Si buscas a Takaki esta en su entrenamiento de futbol soccer, podrás encontrarlo en las canchas traseras, debe estar por terminar-
Chinen miró fijamente a la persona que le proporcionaba aquella información.
-Muchas gracias Yabu-san, iré a buscarlo-
Le dijo con una sonrisa.
-Me alegra que tu y Takaki sean buenos amigos, ahora el luce muy diferente-
Le dijo Yabu mientras sonreía. Chinen no respondió, solo sonrió un poco y se fue rápidamente hacia donde debía estar Takaki.
"-No sabía que jugaba futbol soccer... debío habermelo dicho-"
Pensó mientras se acercaba a las canchas.
Al llegar no había nadie.
"-¿En que parte se supone que debo buscarlo?-"
Se preguntó mientras caminaba desorientado, hasta que a lo lejos vió a un chico, parecía que era del equipo ya que llevaba un balón bajo el brazo, sin más, se decidió a acercarse para preguntarle.
-Diculpa, ¿Sabes en donde puedo encontrar a Takaki-kun?-
Aquel chicho lo miró extrañado, parecía muy sorprendido.
-Esta en los vestidores-
Respondió mientras le señalaba un edificio a lo lejos.
-Muchas gracias-
Dijo Chinen con una sonrisa y una pequeña inclinación, después comenzó a caminar rumbo a aquel lugar.
Mientras más se acercaba más al lugar, veía como muchos chicos salian, la mayoria en gupo, del lugar, pero por ningún lado veía a Takaki.
"-Debe estar vistiendose todavía-"
Pensó mientras se acercaba más.
Cuando llegó, se asomó timidamente al lugar, era un vestidor para chicos común y corriente, así que sin nada que temer, entró.
Caminó entre los pasillos, mirando curiosamente a su alrededor, ahi estaban todos los casilleros de los chicos.
"-¿Cuál será el de Takaki?-"
Pensó curioso, y después de caminar un poco más, se encontró con la persona que buscaba, justo terminaba de vestirse, estaba sentado poniendose los zapatos, emocionado por haberlo encontrado, Chinen se acercó a el sentandose a su lado.
-¿Listo?-
Takaki estaba sorprendido, no se imagino que Chinen fuera capaz de buscarlo, de hecho, estaba planeando verlo en la cafeteria.
-¿Que haces aqui?-
De nuevo ese tono frio en la voz, pero había algo diferente, ya que después de todo la presencia de Chinen no lo molestaba en lo absoluto.
-Vine por tí, si me hubieras dicho antes que jugabas futbol no hubiese tardado tanto en encontrarte-
Reprochó Chinen.
-¿Quien te dijo donde encontrarme?-
-Veamos... ah! No te lo diré-
Dijo mientras se reía un poco, ocasionando una expresión de curiosidad en Takaki.
-Como sea, no tengo por que decirte todo lo que hago-
-¿Por qué no? ¿Acaso no somos amigos?-
-No somos amigos, no quiero que seamos amigos-
Replicó molesto Takaki mientras se ponía de pie y tomaba sus cosas.
-Oh... entonces...-
Le dijo Chinen en voz baja, después lo tomó del brazo, el aún seguía sentado, por lo que fue facil jalar a Takaki, hasta que lo tuvo lo suficientemente cerca de su rostro para preguntarle.
-Entonces... ¿Que es lo que quieres que seamos?-
La mirada de Chinen era completamente seductora, al igual que su voz, Takaki estaba con la mente en blanco, el tener a Chinen tan cerca le provocaba un sentimiento extraño, de nuevo, un impulso comenzó a invadirlo, deseaba acercarse más al rostro de Chinen, miró un poco sus labios.... era algo tentador, pero entonces, reaccionó ante tal impulso, y antes de seguir acercandose más, se alejó bruscamente.
-No digas tonterias! Tengo hambre! Vamos!-
Y dicho esto, se dió media vuelta y comenzó a caminar, Chinen se quedo sentado unos segundos, estaba feliz por haber puesto a Takaki tan nervioso, esa sensación le agradaba bastante, después se puso de pie y alcanzó a Takaki.
Mientras comían su almuerzo Chinen actuaba como si nada hubiese ocurrido, en cambio, Takaki hacía un verdadero esfuerzo por evitar todo contacto visual con Chinen, el tan solo hecho de verlo a la cara le recordaba el acontecimiento anterior, y esa extraña sensación que sentía en el pecho no le gustaba en lo absoluto, y mucho menos aquellos impulsos, con este, era el segundo impulso que Chinen le provocaba pero que había logrado contener.
Después de comer, ambos se fueron a su respectiva clase, al entrar al salón, como era costumbre, fue recibido por Yabu.
-Takaki-kun, ¿Pudiste ver a Chinen-kun?-
-¿Eh?-
-Vino a buscarte y le dije que estabas entrenando, espero que no te moleste-
Takaki suspiró.
"-Ahora sé quien te dijo pequeño embustero-"
Pensó Takaki.
-No importa, gracias-
Y se dirigió a su lugar, Yabu estaba sorprendido, al parecer Takaki estaba agradecido con el por haberle dicho a Chinen donde encontrarlo, realmente estaba cambiando poco a poco.
Al comenzar las clases, no pudo concentrarse de nuevo.
"-¿Pero en que estara pensando ese pequeño? ¿Por qué siempre hace esa clase de cosas?"-
Pensaba mientras aparentaba escuchar lo que el profesor decía.
Al estar en clase, no dejaba de planear su siguiente movimiento.
"-Logré ponerlo un poco nervioso, estoy seguro... ahora...-"
En eso pensaba hasta que sin querer, escucho el comentario de una chica el cuál llamo su atención.
-No deja de molestarme, todo el tiempo, ¿por qué solo a mi?-
-Puede que le gustes-
Dijo una segunda chica.
-Es verdad! Dicen que cuando un chico molesta mucho a una chica es que le gusta y esa es su forma de llamar la atención-
Añadió una tercera.
Después todas comenzaron a hacer comentarios cursis, pero esto si que dejo sorpendido a Chinen.
"-¿Y yo... por qué lo molesto tanto? Acaso el me...-"
Pensaba, mientras que por su mente pasaba la hermosa sonrisa de Takaki, la cuál solo había visto un par de veces, le encantaba, además, sabía que el no era una mala persona, era amable, timido, agradabe...
"-Creo que si... me gusta!-"
Concluyó Chinen mientras sonreía un poco, se sentía extraño, pero era agradable aceptarlo.
"-Pero no se lo diré... el tiene que descubrirlo y yo voy a ayudarle...-"
Ahora ese era su nuevo plan y no descansaría hasta lograrlo.
"-Vere esa sonrisa de nuevo y sabra mis sentimientos a como de lugar-"
domingo, 31 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Beside You [Cap. 7]
Capitulo 7
-¿Por que huyes de mi?-
Preguntó Ryutaro mientras pegaba más a Chinen contra su cuerpo, este al sentir el calor corporal de Ryutaro no pudo evitar el sentirse cada vez más nervioso.
-Ryu... Ryu-chan?-
Chinen intentó alejarse de el pero de inmediato pudo sentir como Ryutaro lo abrazaba con más fuerza.
-¿Acaso no sientes nada por mi?-
-¿Eh?-
Chinen estaba sorprendido por ese comentario tan extraño.
-Lo sabía-
Y alejando a Chinen de su cuerpo, se dió media vuelta y entro a los vestidores, pero antes de cerrar la puerta dijo.
-No hace falta que me esperes-
Y se encerró.
Chinen estaba confundido y muy nervioso, no lograba comprender la actitud de Ryutaro, era algo realmente muy extraño, sin embargo no iba a irse, estaba decidio a esperarlo para poder hablar con el, tal vez este era el momento adecuado de confesar sus sentimientos, así caminó hasta la recepsión y tomo asiento en uno de los sillones, lo único que quedaba era esperar, mientras lo hacía, a cada minuto que transcurría, el corazón le latía más rápido.
Ryosuke seguía besando dulcemente a Yuto, opacando por completo la angustía que sentía por Daiki.
Lentamente amos se separaron, se miraron fijamente a los ojos, después se regalaron una linda sonrisa.
-Lo siento, no quería angustiarte con mi actitud hacía Daiki-
Ryosuke le sonrio a Yuto y le dio un beso en la mejilla.
-No te preocupes, a decir verdad eres demasiado sensible y te preocupas siempre por todo-
-No tienes por que decirlo de esa manera-
Dijo Yuto mirando a Ryosuke mientras hacía un pequeño puchero.
-No te preocupes, hablaré con Daiki mañana-
-No... no le digas nada, se sentirá incomodo-
-Pero quiero hablar con el-
Insistió Ryosuke.
-¿Y que le dirás? ¿Que descubri que le gustas? ¿No crees que será muy incomodo para el?-
Ryosuke penso en estas palabras, de cierta manera Yuto tenía razón.
-De acuerdo, no le diré nada-
-Bien-
Respondió Yuto con una gran sonrisa.
De repente Yuto miró el reloj que estaba en la pared.
-Woo! Ya pasan de las diez, tengo que regresar a casa-
Decía mientras se ponía de pie rápidamente, pero Ryosuke lo detuvo tomandolo del brazo.
-¿Y si mejor te quedas esta noche?-
-¿Eh?-
-Ya es... tarde... pienso que lo mejor es que te quedes ¿no lo crees?-
-Que me quede a... ¿dormir?-
En ese instante un silencio los invadio y ambos se sonrojaron, obviamente cierta idea paso por sus mentes.
-Puedes.... puedes quedarte en mi habitación y yo en la de mi hermana...-
Dijo rápidamente Ryosuke con el rostro muy avergonzado.
-Es que... ya es tarde.... y no quiero que salgas tan noche-
Dijo timidamente mientras veía a Yuto, este se sintió muy bien al saber que Ryosuke solo se preocupaba por el.
-De... de acuerdo, me quedaré aqui, solo deja llamo a casa para decir que estare... contigo-
-Bien-
Dijo Ryosuke, ambos se miraron con una cara timida y después sonrieron.
Enecerrado en su habitación, sin saber que hacer, con un sentimiento oprimiendole el pecho gritando por salir.
"-¿Por que tenía que hablarle así?-"
Pensaba mientras se levantaba de la cama, no podía más, tenía que hablar con Daiki ahora mismo, así que tomó su telefono y comenzó a marcarle.
Desde que salió del trabajo no tenía animos de volver a casa, las duras palabras de Keito pasaban una y otra vez por su cabeza, sabía que tenía que haber algo extraño en él para que reaccionara de esa manera.
Había estado caminado por las calles sin un rumbo fijo, hasta que llego a un pequeño parque, era de noche así que no había nadie, ni un alma, tomo asiento en una banca, se sentía extraño, no quería estar enojado con Keito, y el haberle respondido con frialdad seguía doliendole.
Hacía frío, y esa noche amenazaba con una tormenta, pero eso a Daiki le daba igual, solo quería estar solo.
Entonces su telefono comenzó a sonar, imaginó que sería una llamada de su casa, así que se apresuró a sacar el telefono de su bolsillo, pero entonces vió el nombre en la pantalla, era una llamada de Keito.
¿Que debía hacer? No estaba seguro para que le llamaba, pero tampoco podía ignorarlo, así que respirando profundo decidió responder.
La llamada había entrado, sonaba y sonaba pero Daiki no contestaba, estaba a punto de colgar cuando escucho una voz.
-¿Si?-
-¿Daiki?-
-¿Que quieres?-
Respondió con una voz fría.
-Yo... yo quiero disculparme contigo... todo lo que dije, la forma en que lo dije yo...-
-Es lo que de verdad piensas ¿cierto?-
-¡No! En verdad, no se lo que pasó, pero no quería decir todo eso, es solo que cuándo veo que estas con Ryosuke no puedo evitar pensar que aún alguna esperanza y eso me... me hace enojar...-
-Estas loco-
Respondió Daiki con un poco de enojo.
-¿Por que habría de molestarte si estoy o no con el?-
Keito se quedó en silencio, no sabía que responder.
-¿Que problema tienes si aún lo quiero? Eso no tiene nada de malo-
Keito pudo escuchar como la voz de Daiki se quebraba.
-Lo que más me duele es que seas tan hipocrita conmigo, primero me dices que estas para apoyarme, para sonreir siempre para mi, y despues haces todo lo contrario, solo juzgandome por mis sentimientos-
Daiki tenía toda la razón, Keito pudo escuchar unos leves sollozos, despues el sonido de un camión.
-¿En dónde estas?-
-En casa...-
Dijo Daiki rápidamente, pero entonces el sonido del viento que pegaba contra la vocina le indico todo lo contario.
-No estas en tu casa, no mientas, ¿En donde estas y por que sigues en la calle?-
Pero Daiki no estaba dispuesto a responder esa pregunta, así que para terminar rápido solo dijo.
-Eso no tiene nada que ver contigo, solo dejame tranquilo, si eso es todo lo que tienes que decirme, adiós-
Y sin más, Daiki colgó.
Pero a Keito lo inundó un sentimiento de preocupación, Daiki estaba solo, en algun lugar de la ciudad y lo que era peor aún es que estaba llorando.
Estaba congelado, de pie junto a su cama, hasta que escucho un ruidito tintineante, se asomó por la ventana, había comenzado a llover, sin pensarlo dos veces se puso una chamarra y tomo otra, tomo su paragüas y salió de prisa de su habitación.
-Keito! ¿A dónde vas a esta hora?-
Le grito su madre, pero ignorandola por completo salió corriendo de casa, tenía que encontrar a Daiki.
Estaba esperando a Ryutaro, este de verdad estaba tardando más de lo normal, estaba cansado, pero no estaba dispuesto a irse, sin querer, se acomodó en el sillón y comenzó a quedarse dormido.
Mientras que en los vestidores, Ryutaro ya estaba listo, desde hace mucho tiempo que lo estaba, solo que no quería salir, se sentía como un completo idiota por lo que había hecho.
"-Ya no puedo con esto...-"
Pensó mientras con una mano se presionaba el pecho, minutos después escucho un sondio extraño.
-¿Lluvia?-
Se preguntó, se acercó a una de las ventanas y efectivamente había comenzado a llover, no llevaba un paragüas, inquieto miró a su alrdedor, era su día de suerte, al parecer alguien había olvidado uno, así que lo tomo prestado, ya no podía quedarse más ahí, así que aún sintiendose mal consigo mismo, salió de los vestidores.
Caminaba lentamente por los pasillos, pensando en que tal vez debió decirle a Chinen lo que sentía de una vez por todas.
En eso pensaba cuándo, al pasar por la recpesión, un pequeño bulto llamó su atención, curioso, se acercó para hechar un vistazo, pero cuál fue su sorpresa al ver a Chinen ahí, recostado y dormido.
-¿Pero que hace aqui?-
Murmuro mientras lo observaba, al mismo tiempo que lentamente Chinen abría los ojos y respondia a aquella pregunta.
-Te estaba esperando-
Dijo con voz suave mientras se reincorporaba y se tallaba los ojos para despertar bien.
-¿Eh?-
Ryutaro estaba sorprendido.
-¿Para que me esperas? Te dije que no era necesario-
Le dijo malhumurado.
-Tengo que hablar contigo-
Respondió firmemente mientras se ponía de pie, en esos momentos la lluvia comenzo a caer con más fuerza.
-¿Por que huyes de mi?-
Preguntó Ryutaro mientras pegaba más a Chinen contra su cuerpo, este al sentir el calor corporal de Ryutaro no pudo evitar el sentirse cada vez más nervioso.
-Ryu... Ryu-chan?-
Chinen intentó alejarse de el pero de inmediato pudo sentir como Ryutaro lo abrazaba con más fuerza.
-¿Acaso no sientes nada por mi?-
-¿Eh?-
Chinen estaba sorprendido por ese comentario tan extraño.
-Lo sabía-
Y alejando a Chinen de su cuerpo, se dió media vuelta y entro a los vestidores, pero antes de cerrar la puerta dijo.
-No hace falta que me esperes-
Y se encerró.
Chinen estaba confundido y muy nervioso, no lograba comprender la actitud de Ryutaro, era algo realmente muy extraño, sin embargo no iba a irse, estaba decidio a esperarlo para poder hablar con el, tal vez este era el momento adecuado de confesar sus sentimientos, así caminó hasta la recepsión y tomo asiento en uno de los sillones, lo único que quedaba era esperar, mientras lo hacía, a cada minuto que transcurría, el corazón le latía más rápido.
Ryosuke seguía besando dulcemente a Yuto, opacando por completo la angustía que sentía por Daiki.
Lentamente amos se separaron, se miraron fijamente a los ojos, después se regalaron una linda sonrisa.
-Lo siento, no quería angustiarte con mi actitud hacía Daiki-
Ryosuke le sonrio a Yuto y le dio un beso en la mejilla.
-No te preocupes, a decir verdad eres demasiado sensible y te preocupas siempre por todo-
-No tienes por que decirlo de esa manera-
Dijo Yuto mirando a Ryosuke mientras hacía un pequeño puchero.
-No te preocupes, hablaré con Daiki mañana-
-No... no le digas nada, se sentirá incomodo-
-Pero quiero hablar con el-
Insistió Ryosuke.
-¿Y que le dirás? ¿Que descubri que le gustas? ¿No crees que será muy incomodo para el?-
Ryosuke penso en estas palabras, de cierta manera Yuto tenía razón.
-De acuerdo, no le diré nada-
-Bien-
Respondió Yuto con una gran sonrisa.
De repente Yuto miró el reloj que estaba en la pared.
-Woo! Ya pasan de las diez, tengo que regresar a casa-
Decía mientras se ponía de pie rápidamente, pero Ryosuke lo detuvo tomandolo del brazo.
-¿Y si mejor te quedas esta noche?-
-¿Eh?-
-Ya es... tarde... pienso que lo mejor es que te quedes ¿no lo crees?-
-Que me quede a... ¿dormir?-
En ese instante un silencio los invadio y ambos se sonrojaron, obviamente cierta idea paso por sus mentes.
-Puedes.... puedes quedarte en mi habitación y yo en la de mi hermana...-
Dijo rápidamente Ryosuke con el rostro muy avergonzado.
-Es que... ya es tarde.... y no quiero que salgas tan noche-
Dijo timidamente mientras veía a Yuto, este se sintió muy bien al saber que Ryosuke solo se preocupaba por el.
-De... de acuerdo, me quedaré aqui, solo deja llamo a casa para decir que estare... contigo-
-Bien-
Dijo Ryosuke, ambos se miraron con una cara timida y después sonrieron.
Enecerrado en su habitación, sin saber que hacer, con un sentimiento oprimiendole el pecho gritando por salir.
"-¿Por que tenía que hablarle así?-"
Pensaba mientras se levantaba de la cama, no podía más, tenía que hablar con Daiki ahora mismo, así que tomó su telefono y comenzó a marcarle.
Desde que salió del trabajo no tenía animos de volver a casa, las duras palabras de Keito pasaban una y otra vez por su cabeza, sabía que tenía que haber algo extraño en él para que reaccionara de esa manera.
Había estado caminado por las calles sin un rumbo fijo, hasta que llego a un pequeño parque, era de noche así que no había nadie, ni un alma, tomo asiento en una banca, se sentía extraño, no quería estar enojado con Keito, y el haberle respondido con frialdad seguía doliendole.
Hacía frío, y esa noche amenazaba con una tormenta, pero eso a Daiki le daba igual, solo quería estar solo.
Entonces su telefono comenzó a sonar, imaginó que sería una llamada de su casa, así que se apresuró a sacar el telefono de su bolsillo, pero entonces vió el nombre en la pantalla, era una llamada de Keito.
¿Que debía hacer? No estaba seguro para que le llamaba, pero tampoco podía ignorarlo, así que respirando profundo decidió responder.
La llamada había entrado, sonaba y sonaba pero Daiki no contestaba, estaba a punto de colgar cuando escucho una voz.
-¿Si?-
-¿Daiki?-
-¿Que quieres?-
Respondió con una voz fría.
-Yo... yo quiero disculparme contigo... todo lo que dije, la forma en que lo dije yo...-
-Es lo que de verdad piensas ¿cierto?-
-¡No! En verdad, no se lo que pasó, pero no quería decir todo eso, es solo que cuándo veo que estas con Ryosuke no puedo evitar pensar que aún alguna esperanza y eso me... me hace enojar...-
-Estas loco-
Respondió Daiki con un poco de enojo.
-¿Por que habría de molestarte si estoy o no con el?-
Keito se quedó en silencio, no sabía que responder.
-¿Que problema tienes si aún lo quiero? Eso no tiene nada de malo-
Keito pudo escuchar como la voz de Daiki se quebraba.
-Lo que más me duele es que seas tan hipocrita conmigo, primero me dices que estas para apoyarme, para sonreir siempre para mi, y despues haces todo lo contrario, solo juzgandome por mis sentimientos-
Daiki tenía toda la razón, Keito pudo escuchar unos leves sollozos, despues el sonido de un camión.
-¿En dónde estas?-
-En casa...-
Dijo Daiki rápidamente, pero entonces el sonido del viento que pegaba contra la vocina le indico todo lo contario.
-No estas en tu casa, no mientas, ¿En donde estas y por que sigues en la calle?-
Pero Daiki no estaba dispuesto a responder esa pregunta, así que para terminar rápido solo dijo.
-Eso no tiene nada que ver contigo, solo dejame tranquilo, si eso es todo lo que tienes que decirme, adiós-
Y sin más, Daiki colgó.
Pero a Keito lo inundó un sentimiento de preocupación, Daiki estaba solo, en algun lugar de la ciudad y lo que era peor aún es que estaba llorando.
Estaba congelado, de pie junto a su cama, hasta que escucho un ruidito tintineante, se asomó por la ventana, había comenzado a llover, sin pensarlo dos veces se puso una chamarra y tomo otra, tomo su paragüas y salió de prisa de su habitación.
-Keito! ¿A dónde vas a esta hora?-
Le grito su madre, pero ignorandola por completo salió corriendo de casa, tenía que encontrar a Daiki.
Estaba esperando a Ryutaro, este de verdad estaba tardando más de lo normal, estaba cansado, pero no estaba dispuesto a irse, sin querer, se acomodó en el sillón y comenzó a quedarse dormido.
Mientras que en los vestidores, Ryutaro ya estaba listo, desde hace mucho tiempo que lo estaba, solo que no quería salir, se sentía como un completo idiota por lo que había hecho.
"-Ya no puedo con esto...-"
Pensó mientras con una mano se presionaba el pecho, minutos después escucho un sondio extraño.
-¿Lluvia?-
Se preguntó, se acercó a una de las ventanas y efectivamente había comenzado a llover, no llevaba un paragüas, inquieto miró a su alrdedor, era su día de suerte, al parecer alguien había olvidado uno, así que lo tomo prestado, ya no podía quedarse más ahí, así que aún sintiendose mal consigo mismo, salió de los vestidores.
Caminaba lentamente por los pasillos, pensando en que tal vez debió decirle a Chinen lo que sentía de una vez por todas.
En eso pensaba cuándo, al pasar por la recpesión, un pequeño bulto llamó su atención, curioso, se acercó para hechar un vistazo, pero cuál fue su sorpresa al ver a Chinen ahí, recostado y dormido.
-¿Pero que hace aqui?-
Murmuro mientras lo observaba, al mismo tiempo que lentamente Chinen abría los ojos y respondia a aquella pregunta.
-Te estaba esperando-
Dijo con voz suave mientras se reincorporaba y se tallaba los ojos para despertar bien.
-¿Eh?-
Ryutaro estaba sorprendido.
-¿Para que me esperas? Te dije que no era necesario-
Le dijo malhumurado.
-Tengo que hablar contigo-
Respondió firmemente mientras se ponía de pie, en esos momentos la lluvia comenzo a caer con más fuerza.
martes, 26 de enero de 2010
I'm Yours [Cap. 1]
Capitulo 1
"Han pasado varios días desde que ambos confesamos nuestros sentimientos, pudimos decir claramente cuanto nos amamos, pero solo eso, nada más a pasado, ultimamente yo he estado ocupado con los coniertos y el con la grabación de su drama, casi no nos vemos, pero cuando logramos encontrar un tiempo juntos es realmente agradable, aunque en esos momentos siempre alguien tiene que interrumpir"
-Chinen-kun ¿Que haces? ¿no deberías estar guardando tus cosas?
Era la voz de Yuto quien sacaba a Chinen de aquellos pensamientos.
-Si, en eso estaba-
Respondió con una debil sonrisa.
-¿Estas bien?-
-Si, no te preocupes-
Y tomando su maleta salió del vestidor, topandose en la entrada con su amigo Ryosuke.
-¿Ya te vas?-
-Si, nos veremos mañana-
-¿Vas a verlo?-
Preguntó Ryosuke con una sonrisa en el rostro.
-No, hoy no se puede...-
Dijo Chinen con una expresión muy triste, esto provocó que Ryosuke se preocupara, y para intentar animarlo le dijo.
-¿Quieres ir a comer algo? Yo invito-
Le dijo con una sonrisa al mismo tiempo que pasaba su brazo por los hombros de Chinen pegandolo un poco a su cuerpo.
-Lo siento Yama-chan, hoy estoy muy cansado, me iré a casa a descansar un poco-
Dijo Chinen con la misma sonrisa debil, desde hace días que no logra sonreír como antes y eso preocupada demasiado a Ryosuke, sabía que Chinen extrañaba a Yuma, pero el no podía hacer nada, solo observar como regresaba solo a casa.
-Esto ya fue demasiado-
Murmuró Ryosuke bastante enojado, pero casualmente Yuto logró escucharlo.
-¿Sigue deprimido cierto?-
-Si-
Respondió friamente Ryosuke.
-No podemos hacer nada, además es inevitable que no se puedan ver mucho, ambos tienen trabajo.
-Eso lo se, pero aún así esto ya fue suficiente ¿no lo crees?-
Yuto miró muy extrañado a Ryosuke.
-Solo recuerda que no esta bien meterse en los problemas de los demás Yamada.kun-
Ryosuke miró a Yuto extrañado.
-¿Que intentas decirme?-
-Lo sabes muy bien, solo ten cuidado, por que todo puede terminar peor-
Y dicho esto, Yuto se fue del lugar, dejando a Ryosuke completamente solo.
En el camino de regreso a casa Chinen escribía un mesaje mientras iba en el tren.
"Hola!
Espero que la grabación del drama vaya muy bien,
Los ensayos para el concierto cada día son más dificiles,
Y la fecha del concierto esta cada vez mas cerca
Pero me esforzaré!
...
Te extraño...
Espero poder verte pronto.
Chinen"
Y el mensaje fue enviado, pasaron dos estaciones y bajo del tren, mientras caminaba no podía evitar el rebisar su telefono a cada rato, esperando una respuesta, llegó a casa y subió a su habitación y nada, aquella anhelada respuesta no llegó.
"-De nuevo no respondes mis mensajes...-"
Esta situación era bastante agonisante para el, desde hace demasiados días que no veía a Yuma y de verdad lo extrañaba.
-¡Corten! Descanso de 5 minutos Nakayama!-
Gritó el director, completamente agotado, Yuma se sentó en un pequeño banco, se puso una chamarra ya que era de noche y hacía demasiado frío.
Al meter una mano en el bolsillo de la chamarra pudo sentir su telefono móvil, el cuál sacó de inmediato, de nuevo un mensaje de Chinen.
Al leerlo no pudo evitar sonreir.
-Yo tambien te extraño-
Murmuró, pero siempre que estaba por contestar algún mensaje se escuchaba el grito del director, era hora de volver a escena.
"-Ni siquiera han pasado los cinco minutos-"
Pensó Yuma un poco malhumurado, pero sin más opción que obedecer.
El amanecer llegó de nuevo demasiado pronto, al mismo tiempo que su despertador comenzaba a sonar, era hora de ir a la escuela, como odiaba eso, deseaba quedarse en casa y dormir, dormir mucho, sin embargo eso era imposible, tenía que ir a clase.
Así que con pereza se puso de pie, comenzó a vestirse y en cuestión de minutos ya estaba listo para partir.
-Ya me voy-
Gritó desde la puerta, y salió sin estar seguro de haber escuchado una respuesta.
Caminaba lentamente rumbo a la escuela, hasta que fue sorprendido por Ryosuke el cual lo saludo inesperadamente muy animado.
-Buenos días-
-Buenos días Yama-chan, de buen humor como siempre-
Saludo Chinen sin muchos animos.
-Muy diferente a ti Chinen, ¿Hay algo de lo que quieras hablar conmigo?-
Chinen se detuvo, y con la mirada baja respondió.
-No creo que sea necesario que te lo diga, sabes mejor que nadie que es lo que sucede-
-¿Sigue sin responder tus mensajes?-
Chinen solo asintió con la cabeza.
-Mira, se que no debo meterme, pero ¿no crees que esto ya es demasiado?-
-Lo se... pero ya no se que hacer... comprendo que el tiene trabajo ahora y se lo dificil que es estar en grabaciones pero...-
-Pero eso no justifica que no conteste tus mensajes aunque sea en la madrugada-
Dijo Ryosuke con un tono de voz algo molesto.
-Antes solía hacerlo, pero ahora...-
Chinen pudo sentir como unas lagrimas amenzaban con salir de sus ojos, hizo un gran esfuerzo por contenerlas, Ryosuke se dió cuenta de esto, no sabía que hacer, el ver a Chinen en estas condiciones era demasiado doloroso para el.
-Chinen-
-¡Lo extraño!-
Gritó Chinen, e inevitablemente unas furiosas lagrimas comenzaron a salir de sus ojos, lagrimas llenas de dolor y angustía, las cuales no parecían querer detenerse.
A Ryosuke se le oprimió el pecho, no podía soportar el ver a Chinen tan triste, así que en un acto de desesperación se acercó despació hacia el chico y lo abrazó tiernamente, frotando suavemente su cabeza en forma de consuelo.
Chinen sin poder evitarlo se aferro a Ryosuke, abrazandolo con fuerza mientras dejaba salir todo ese dolor.
-De verdad... lo necesito... quiero verlo... pero no puedo ser egoista y obligarlo a dejar su trabajo solo para poder verlo-
Ryosuke no dijo nada y solo se dedicaba a acariciar la cabeza de Chinen tiernamente.
Mientras, aquella misma mañana, Yuma se encontraba haciendo lo de costumbre, grabando, pero sorpresivamente le dieron un descanso, al parecer el equipo de producción debía arreglar unas cuantas cosas, así que entrando en uno de los salones de clase vacios, Yuma entró, tomo su celular y volvió a leer el mensaje de Chinen, esta era su oportunidad de responder.
"Disculpa por no haber respondido ultimamente,
Hay demasiado trabajo,
Ser el protagonista es muy dificil, pero me siento muy feliz,
Estoy deseoso de un día libre para estar a tu lado
Yo también te extraño,
Cuidate mucho y que tengas un lindo día.
Nakayama"
¡Listo! Al fin había logrado enviar aquel mensaje despues de muchos intentos, extrañamente el descanso estaba durando más de lo normal, por lo que Yuma aprovechó la oportunidad y se recargo en la mesa del pupitre para quedarse dormido, no había podido dormir muy bien en las ultimas semanas, demasiadas escenas en la noche no le permitían dormir.
Lentamente, después de haberse calmado un poco, se separó de Ryosuke y comenzó a limpiar su rostro con las mangas de su sueter.
-Lo siento Yama-chan-
Dijo Chinen con una sonrisa algo debil.
-Para eso estamos los amigos-
-Gracias-
Dijo mientras veía a Ryosuke con una mejor expresión, de repente el timbre de la escuela comenzaba a sonar, si no se apresuraban llegarían tarde.
-Es hora de correr, vamos!-
Y tomando a Chinen de la mano, comenzó a correr rumbo a la escuela, este solo se dejó llevar, no tenía muchas ganas de correr y en estos momentos Ryosuke resultaba de gran ayuda para poder hacerlo.
Desafortunadamente su celular se encontraba en modo de silencio, por lo que no estaba enterado de la llegada de aquel mensaje.
Mientras tanto, seguía corriendo, tomado de la mano con Ryosuke.
"Han pasado varios días desde que ambos confesamos nuestros sentimientos, pudimos decir claramente cuanto nos amamos, pero solo eso, nada más a pasado, ultimamente yo he estado ocupado con los coniertos y el con la grabación de su drama, casi no nos vemos, pero cuando logramos encontrar un tiempo juntos es realmente agradable, aunque en esos momentos siempre alguien tiene que interrumpir"
-Chinen-kun ¿Que haces? ¿no deberías estar guardando tus cosas?
Era la voz de Yuto quien sacaba a Chinen de aquellos pensamientos.
-Si, en eso estaba-
Respondió con una debil sonrisa.
-¿Estas bien?-
-Si, no te preocupes-
Y tomando su maleta salió del vestidor, topandose en la entrada con su amigo Ryosuke.
-¿Ya te vas?-
-Si, nos veremos mañana-
-¿Vas a verlo?-
Preguntó Ryosuke con una sonrisa en el rostro.
-No, hoy no se puede...-
Dijo Chinen con una expresión muy triste, esto provocó que Ryosuke se preocupara, y para intentar animarlo le dijo.
-¿Quieres ir a comer algo? Yo invito-
Le dijo con una sonrisa al mismo tiempo que pasaba su brazo por los hombros de Chinen pegandolo un poco a su cuerpo.
-Lo siento Yama-chan, hoy estoy muy cansado, me iré a casa a descansar un poco-
Dijo Chinen con la misma sonrisa debil, desde hace días que no logra sonreír como antes y eso preocupada demasiado a Ryosuke, sabía que Chinen extrañaba a Yuma, pero el no podía hacer nada, solo observar como regresaba solo a casa.
-Esto ya fue demasiado-
Murmuró Ryosuke bastante enojado, pero casualmente Yuto logró escucharlo.
-¿Sigue deprimido cierto?-
-Si-
Respondió friamente Ryosuke.
-No podemos hacer nada, además es inevitable que no se puedan ver mucho, ambos tienen trabajo.
-Eso lo se, pero aún así esto ya fue suficiente ¿no lo crees?-
Yuto miró muy extrañado a Ryosuke.
-Solo recuerda que no esta bien meterse en los problemas de los demás Yamada.kun-
Ryosuke miró a Yuto extrañado.
-¿Que intentas decirme?-
-Lo sabes muy bien, solo ten cuidado, por que todo puede terminar peor-
Y dicho esto, Yuto se fue del lugar, dejando a Ryosuke completamente solo.
En el camino de regreso a casa Chinen escribía un mesaje mientras iba en el tren.
"Hola!
Espero que la grabación del drama vaya muy bien,
Los ensayos para el concierto cada día son más dificiles,
Y la fecha del concierto esta cada vez mas cerca
Pero me esforzaré!
...
Te extraño...
Espero poder verte pronto.
Chinen"
Y el mensaje fue enviado, pasaron dos estaciones y bajo del tren, mientras caminaba no podía evitar el rebisar su telefono a cada rato, esperando una respuesta, llegó a casa y subió a su habitación y nada, aquella anhelada respuesta no llegó.
"-De nuevo no respondes mis mensajes...-"
Esta situación era bastante agonisante para el, desde hace demasiados días que no veía a Yuma y de verdad lo extrañaba.
-¡Corten! Descanso de 5 minutos Nakayama!-
Gritó el director, completamente agotado, Yuma se sentó en un pequeño banco, se puso una chamarra ya que era de noche y hacía demasiado frío.
Al meter una mano en el bolsillo de la chamarra pudo sentir su telefono móvil, el cuál sacó de inmediato, de nuevo un mensaje de Chinen.
Al leerlo no pudo evitar sonreir.
-Yo tambien te extraño-
Murmuró, pero siempre que estaba por contestar algún mensaje se escuchaba el grito del director, era hora de volver a escena.
"-Ni siquiera han pasado los cinco minutos-"
Pensó Yuma un poco malhumurado, pero sin más opción que obedecer.
El amanecer llegó de nuevo demasiado pronto, al mismo tiempo que su despertador comenzaba a sonar, era hora de ir a la escuela, como odiaba eso, deseaba quedarse en casa y dormir, dormir mucho, sin embargo eso era imposible, tenía que ir a clase.
Así que con pereza se puso de pie, comenzó a vestirse y en cuestión de minutos ya estaba listo para partir.
-Ya me voy-
Gritó desde la puerta, y salió sin estar seguro de haber escuchado una respuesta.
Caminaba lentamente rumbo a la escuela, hasta que fue sorprendido por Ryosuke el cual lo saludo inesperadamente muy animado.
-Buenos días-
-Buenos días Yama-chan, de buen humor como siempre-
Saludo Chinen sin muchos animos.
-Muy diferente a ti Chinen, ¿Hay algo de lo que quieras hablar conmigo?-
Chinen se detuvo, y con la mirada baja respondió.
-No creo que sea necesario que te lo diga, sabes mejor que nadie que es lo que sucede-
-¿Sigue sin responder tus mensajes?-
Chinen solo asintió con la cabeza.
-Mira, se que no debo meterme, pero ¿no crees que esto ya es demasiado?-
-Lo se... pero ya no se que hacer... comprendo que el tiene trabajo ahora y se lo dificil que es estar en grabaciones pero...-
-Pero eso no justifica que no conteste tus mensajes aunque sea en la madrugada-
Dijo Ryosuke con un tono de voz algo molesto.
-Antes solía hacerlo, pero ahora...-
Chinen pudo sentir como unas lagrimas amenzaban con salir de sus ojos, hizo un gran esfuerzo por contenerlas, Ryosuke se dió cuenta de esto, no sabía que hacer, el ver a Chinen en estas condiciones era demasiado doloroso para el.
-Chinen-
-¡Lo extraño!-
Gritó Chinen, e inevitablemente unas furiosas lagrimas comenzaron a salir de sus ojos, lagrimas llenas de dolor y angustía, las cuales no parecían querer detenerse.
A Ryosuke se le oprimió el pecho, no podía soportar el ver a Chinen tan triste, así que en un acto de desesperación se acercó despació hacia el chico y lo abrazó tiernamente, frotando suavemente su cabeza en forma de consuelo.
Chinen sin poder evitarlo se aferro a Ryosuke, abrazandolo con fuerza mientras dejaba salir todo ese dolor.
-De verdad... lo necesito... quiero verlo... pero no puedo ser egoista y obligarlo a dejar su trabajo solo para poder verlo-
Ryosuke no dijo nada y solo se dedicaba a acariciar la cabeza de Chinen tiernamente.
Mientras, aquella misma mañana, Yuma se encontraba haciendo lo de costumbre, grabando, pero sorpresivamente le dieron un descanso, al parecer el equipo de producción debía arreglar unas cuantas cosas, así que entrando en uno de los salones de clase vacios, Yuma entró, tomo su celular y volvió a leer el mensaje de Chinen, esta era su oportunidad de responder.
"Disculpa por no haber respondido ultimamente,
Hay demasiado trabajo,
Ser el protagonista es muy dificil, pero me siento muy feliz,
Estoy deseoso de un día libre para estar a tu lado
Yo también te extraño,
Cuidate mucho y que tengas un lindo día.
Nakayama"
¡Listo! Al fin había logrado enviar aquel mensaje despues de muchos intentos, extrañamente el descanso estaba durando más de lo normal, por lo que Yuma aprovechó la oportunidad y se recargo en la mesa del pupitre para quedarse dormido, no había podido dormir muy bien en las ultimas semanas, demasiadas escenas en la noche no le permitían dormir.
Lentamente, después de haberse calmado un poco, se separó de Ryosuke y comenzó a limpiar su rostro con las mangas de su sueter.
-Lo siento Yama-chan-
Dijo Chinen con una sonrisa algo debil.
-Para eso estamos los amigos-
-Gracias-
Dijo mientras veía a Ryosuke con una mejor expresión, de repente el timbre de la escuela comenzaba a sonar, si no se apresuraban llegarían tarde.
-Es hora de correr, vamos!-
Y tomando a Chinen de la mano, comenzó a correr rumbo a la escuela, este solo se dejó llevar, no tenía muchas ganas de correr y en estos momentos Ryosuke resultaba de gran ayuda para poder hacerlo.
Desafortunadamente su celular se encontraba en modo de silencio, por lo que no estaba enterado de la llegada de aquel mensaje.
Mientras tanto, seguía corriendo, tomado de la mano con Ryosuke.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)