Mírame
Capitulo 1
“¿Por qué yo no puedo estar a tu lado como otras personas?
¿Por qué siempre es Daiki y no yo?
¿Acaso serás capaz de notar mi presencia algún día?
Esto siempre viene a mi mente cada vez que te veo sonreír mientras conversas con otras personas, y es que solo no tengo el valor suficiente para acercarme a ti como es debido.”
-¡Chinen! ¿Me estas escuchando?-
-¿Eh?-
Preguntó distraído.
-Lo sabía… ¿Qué es lo que te ocurre? ¿Todo bien?-
-Lo siento Yuto… ¿Qué me decías?-
En ese momento Yuto se percató que la mirada de Chinen estaba dirigida hacia otro lugar, y siguiendo aquella dirección lo comprendió todo, a lo lejos, sentado en una banca mientras leía un libro, se encontraba Inoo muy tranquilo.
-Ya entendí… ¿Hasta cuando vas a seguir así?-
Chinen bajó la cabeza y comenzó a jugar con sus dedos.
-¿A que te refieres con eso?-
-No trates de engañarme por que no funcionará, me refiero a tus sentimientos por Inoo-chan, ¿hasta cuando vas a callarte lo que sientes?-
Pero Chinen continuo negándolo todo.
-Sigo sin entender a que te refieres, tengo que irme a clase, nos vemos después-
Y sin más se puso de pie, tomo su mochila y se fue, dejando a Yuto solo con una expresión de completa preocupación por su amigo.
Mientras caminaba hacía el salón de clase, no dejaba de mirar de vez en cuando por la ventana el enorme edificio de enfrente, en el cuál todos los universitarios tomaban clase, mientras el seguía en escuela media, que tonto se sentía por eso.
Con un suspiro abrió la puerta y entró al salón.
-Pero que cara…-
Le dijo Ryosuke mientras lo seguía con la mirada.
-No tengo humor para tus comentarios absurdos-
-De acuerdo-
Y sin más, Ryosuke se giró para continuar leyendo aquella revista, Chinen solo se dejó caer en su asiento, cerró los ojos e intentó soñar un poco, pero le fue imposible ya que la profesora entró al salón indicando el inicio de la clase.
-Matemáticas… genial…-
Murmuró en voz baja.
-A Inoo-chan le gustan las matemáticas-
Le susurro Ryosuke en tono travieso, de pronto Chinen se ruborizó por completo y miró a su compañero con rabia.
-Nadie te preguntó-
Y tratando de ignorar lo sucedido abrió su cuaderno y comenzó a tomar nota de todo lo que la profesora escribía en el pizarrón.
Mientras tanto, en el enorme edificio de enfrente, Inoo tomaba sus clases de historia, nada demasiado relevante para el, no tenía ánimos de tomar clase, así que dirigió su mirada hacía la ventana y pudo verlo, aquel chico estaba tomando clase con suma atención en el edificio de enfrente.
-Chinen se ve extremadamente pequeñito desde aquí-
Dijo para sí mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro.
-¿Otra vez espiando a Chinen en horas de clase?-
Le murmuró Hikaru.
-No lo estoy espiando, simplemente lo observo, que no es lo mismo-
Respondió sin dejar de mirar por la ventana.
-¿Y que pasa con Daiki? ¿Qué ya terminaron?-
-Por supuesto que no, no aún…-
Dijo en tono débil al mismo tiempo que bajaba un poco la cabeza.
-¿Ocurre algo?-
Preguntó Hikaru un poco preocupado.
-No mucho, solo que todo esta a punto de terminar por simple aburrimiento, nunca hacemos nada divertido, además de que comienza a preferir estar con Yama-chan que con migo-
-¿Y es por eso que buscas consuelo en Chinen-kun?-
Kei se sorprendió bastante con esa pregunta que no pudo evitar el mirar extrañado a su amigo.
-¿A que te refieres? ¿Crees que Chinen me gusta? Estas loco-
-No tienes por que recordarme mi estado mental, y sobre Chinen era tan solo una pregunta, no tienes por que molestarte-
Le respondió Hikaru con voz tranquila, después Inoo suspiró profundo y una pregunta extraña salió de su boca.
-¿Crees que yo le gusto?-
Hikaru lo miró extrañado.
-¿A que estas jugando eh?-
-A nada, simple curiosidad, casi no hablo con el… y a veces siento que me observa-
Comentó Inoo muy intrigado.
-Tú estas loco, deja de difamar al indefenso Chinen-
Lo regañó Hikaru mientras le daba un pequeño golpe en la cabeza.
-¿Qué? ¿Lo estas defendiendo?-
Preguntó Kei tratando de lucir molesto.
-Solo déjate de tonterías y pon atención-
Sin más, Hikaru regresó su atención al pizarrón, pero Inoo no lo hizo, su mirada volvió a fijarse en el edificio de enfrente, se sorprendió bastante al ver a Ryosuke abrazar a Chinen tan alegremente.
-Ese chiquillo… ¿Qué con Daiki no le basta?-
Dijo en voz baja, al menos lo suficiente para que Hikaru no le prestara atención.
Para fortuna de Chinen, la profesora de matemáticas había salido a mitad de la clase.
-Dime una cosa Chinen, ¿Hasta cuando vas a negar que te gusta Inoo?-
Preguntó Ryosuke mientras se giraba para verlo.
-Deja de decir tonterias-
Dijo Chinen indiferente mientras intentaba resolver su problema matemático.
-¿Tonterias? ¿Acaso estoy equivocado?-
Chinen dejó salir un suspiro, dejo su lápiz a un lado y miró a Ryosuke.
-Deja de meterte en la vida de los demás y en lugar de decirme lo que tengo que hacer con mis sentimientos ponte a pensar en lo que harás para que Yuto de diga que si después de que todo el tiempo estas con Daiki-
Las palabras de Chinen fueron frías y calculadoras, sabía como lastimar a Ryosuke.
-El hecho de que yo este con Daiki no significa que el me guste… sabes cuanto quiero a Yuto… solo que aún no se lo digo-
-¿Vez? ¿Y así te atreves a decirme que me le declare a Inoo?-
Ryosuke se sonrojó y desvió la mirada.
-Me ganaste…-
-Ahora solo métete en tus asuntos-
Finalizó Chinen, volviendo a concentrarse en su trabajo, pero Ryosuke no iba a terminar así de fácil, así que se puso de pie y abrazó a Chinen en forma de juego.
-Deja de aparentar ser tan maduro que no te queda-
Le decía mientras lo abrazaba con demasiada fuerza, Chinen solo luchaba para salir de semejante agarre.
Al terminar las clases, Inoo atravesó el enorme campus solo para dirigirse a los dormitorios, quería quitarse aquel molesto uniforme y ponerse algo cómodo.
Cuando llegó a su habitación se encontró con la sorpresa de que Takaki no estaba, eso era extraño, era muy normal llegar y encontrarlo dormido, pero esta vez no era así. Decidió no darle importancia, dejo sus cosas a un lado de su cama, tomo un poco de ropa del pequeño armario y la puso sobre la cama, después comenzó a desabotonar su camisa, al mismo tiempo que se quitaba la corbata y la botaba sobre la cama, el quedar sin camisa se sintió tan bien, era como una especie de libertad y sin querer contenerse, estiró sus brazos, su ritual de relajación hubiese continuado de no ser por qué la puerta se abrió de golpe, sorprendiéndolo por completo.
-¡Takaki! Necesito tu ayu-
Inoo se giró solo para encontrarse con el rostro sorprendido de Chinen.
-Takaki no esta… no ha llegado, ¿Le dejas algún recado?-
Pero Chinen no podía articular palabra alguna, el tener a Inoo semidesnudo frente a el era algo que en definitiva no se esperaba.
-¿Chinen-kun?-
Preguntó Inoo, al mismo tiempo que se acercaba más a Chinen, pero este al notar el intento de acercamiento del mayor solo dijo.
-¡¡¡Lo siento!!!-
Y salió de prisa cerrando la puerta con bastante fuerza, Inoo solo se quedó sorprendido y al recordar la expresión de Chinen no pudo evitar el dejar salir una leve sonrisa, después continuo vistiéndose.
Chinen corría lo más rápido que podía, tratando de ocultar su sonrojado rostro del resto de los alumnos.
“-Maldito Takaki… ¿Por qué rayos me dijo que estaría en su habitación?-”
Pensaba mientras la imagen de un Inoo sin camisa aparecía en su mente nuevamente. Pero como si su mala suerte no fuese a terminar ahí, mientras corría, chocó con alguien, provocando así que su cuaderno y sus demás cosas cayeran al suelo.
-Chinen-kun ¿Estas bien?-
-Ah… Dai… chan, si, estoy bien, gracias-
Expresó mientras se ponía de pie.
-¿Por qué corres así?-
-Ah… es que, tengo algo que hacer en… en… la biblioteca, si, y por eso corría…-
Miró fijamente como la cara de preocupación en el rostro de Daiki desaparecía poco a poco, al verlo no pudo evitar preguntar, no deseaba realmente decirlo pero su curiosidad era más poderosa.
-¿Vas… vas a ver a Inoo-kun?-
-No, de hecho estaba caminando por aquí, pero ahora que lo mencionas no lo he visto en todo el día y necesito verlo, nos vemos después-
Se despidió Daiki con una sonrisa mientras le daba una palmadita a Chinen el la espalda. Por unos instantes Chinen se quedó inmóvil, viendo como Daiki se alejaba rumbo a la habitación de Inoo, se sentía realmente torpe por haber preguntado algo así, sin embargo aquello ya no tenía remedio, después de todo esos dos estaban saliendo ahora y eso no tenía nada que ver con el. Así que dejando salir un suspiro, continuo con su camino, ahora si tenía deseos de estar en la biblioteca, era el único lugar para poder estar solo.
Estaba Daiki frente a la puerta, estaba a punto de tocar cuando esta se abrió de repente, topándose de frente con Inoo.
-Hola-
Saludo el menor sonriente, como de costumbre.
-Hola, ¿Qué haces aquí?-
Preguntó Inoo con la misma sonrisa mientras salía de la habitación y cerraba la puerta tras de sí.
-Vine a verte, ¿Estas ocupado?-
-Iba a la biblioteca, pero no importa, ¿Qué sucede?-
Dijo Inoo tranquilamente.
-Quiciera hablar contigo-
-Si es para terminar de una vez te advierto que no estoy de acuerdo-
Bromeó Inoo mientras sonreía un poco más, pero Daiki solo bajo la mirada.
-¿En serio vienes para terminar conmigo?-
Preguntó Inoo incrédulo mientras se cruzaba de brazos, Daiki levantó la mirada y le sonrió a Inoo.
-¿No crees que ya fue suficiente? ¿Crees que no me doy cuenta de que estas conmigo solo por que no tuviste el valor de decirme que no?-
Daiki sonaba bastante tranquilo, ahora fue Inoo quien bajo la mirada.
-¿Por qué piensas eso?-
Preguntó aún sin levantar la mirada.
-Solo dejemos esto ¿si?-
Dijo Daiki aún con voz tranquila, Inoo levantó tímidamente la mirada.
-¿Ya no me quieres?-
Ante esta pregunta Daiki dejó salir un suspiro.
-Demasiado, por eso es que quiero terminar-
-Vaya… ¿Quieres terminar conmigo por que me quieres demasiado? Eso es nuevo…-
Dijo Inoo en una débil broma.
-Por que tu no me quieres igual, y no te atrevas a negarlo o te daré un golpe-
Dijo Daiki igual en tono de broma.
-No puedo contra esa explicación…-
-No tienes por que decirme claramente lo que ya sé-
Inoo levantó más la mirada y se sorprendió al ver la sonrisa calmada de Daiki.
-¿Entonces terminamos?-
Pregunto en modo de conclusión, Daiki solo asintió con la cabeza.
-Bien, pero ¿todo igual de acuerdo?-
Sugirió Inoo, Daiki solo sonrió un poco.
-No igual pero puedes llamarme cuando necesites ayuda-
-De acuerdo, tú igual-
Dijo Inoo con una sonrisa, y para terminar, abrazó a Daiki tiernamente, pero solo era un abrazo de amigos, no había nada especial en aquel contacto, Daiki igual abrazó a Inoo, con el mismo sentimiento de amistad.
-Bueno, debo irme, hay unas cosas que tengo que hacer-
-Igual yo, quería ir por un libro, ¿no me acompañas?-
Preguntó Inoo con una expresión de suplica.
-No puedo, me están esperando unos compañeros y ya voy retrasado-
Inoo miro extrañado a Daiki.
-De acuerdo, nos veremos después-
Y así, ambos chicos se despidieron, tomando caminos separados. Mientras Inoo caminaba recordaba las palabras de Hikaru.
“-¿Y que pasa con Daiki? ¿Qué ya terminaron?-”
-Estoy seguro de que de esto ya sabías algo…-
Murmuró mientras movía su cabeza de forma negativa, pensando en la sonrisa victoriosa de Hikaru.
Chinen se encontraba en una de las mesas de la biblioteca, intentando resolver los ejercicios de matemáticas que debía entregar para el día siguiente.
-No puedo con esto…-
Se dijo en voz baja, tomó su teléfono y comenzó a marcar un número.
-Ese Takaki prometió ayudarme…-
Murmuró mientras esperaba a que entrará la llamada, pero al parecer Takaki no tenía deseos de responder.
-Ah… maldito Takaki…-
Dijo mientras dejaba caer su cabeza sobre el cuaderno.
-¿Chinen-kun? ¿Te sientes mal?-
Esa voz, de tan solo escucharla se le aceleraba el corazón y sus mejillas se tornaban rojas, ¿Qué hacia Inoo ahí?
Temeroso de levantar la cabeza solo respondió.
-Estoy… bien-
Inoo no muy convencido se sentó frente a el.
-¿Seguro? ¿Algo te hizo Takaki?-
Chinen respondió aun sin levantar la cabeza.
-Ese idiota prometió ayudarme con unos ejercicios de matemáticas y no logro localizarlo por ningún medio, pero ya me las pagara…-
Ante este comentario lleno de rabia, Inoo no pudo evitar el dejar salir una risita.
-Ese Takaki… debe estar en el entrenamiento de fútbol-
Aquellas palabras fueron como un rayo de luz para Chinen, provocado que levantase la cabeza rápidamente.
-¡¡Lo olvidé!!-
Inoo solo lo observó fijamente, y sin más comenzó a reírse bajito.
-¿Vas a esperarlo?-
-No… terminará tarde… pero mañana me va a escuchar, ¿Para que hace compromisos si no va a cumplirlos?-
Chinen lucía ligeramente molesto, Inoo solo lo observaba sonriente.
-Eres muy unido a Takaki ¿cierto?-
Preguntó curioso, Chinen solo respondió con tranquilidad mientras mordía su lápiz.
-Algo así… pero no deja de desesperarme…-
Y mientras Chinen estaba distraído, Inoo miró de reojo el cuaderno del menor y lo tomó.
-Oh… interesante-
Al ver como Inoo observaba sus ejercicios mal resueltos no pudo evitar el sonrojarse.
-No los mires, no soy bueno con estas cosas-
-No eres malo, solo que revuelves todo, lo entiendes pero revuelves tus ideas, mira, observa esto…-
Entonces Inoo comenzó a explicarle a Chinen como debía organizar sus procedimientos y le explicaba un par de cosas.
-¿Podrás hacerlo solo?-
Preguntó Inoo devolviéndole su lápiz a Chinen.
-Lo intentaré-
Respondió con decisión.
-Yo estaré aquí, si tienes dudas puedes preguntarme-
Pero ahora Chinen estaba demasiado concentrado en sus ejercicios que no respondió, Inoo solo sonrió y comenzó a leer su libro.
Los minutos transcurrían, mientras Chinen estaba concentrado en sus cosas, Inoo trataba de hacer unos dibujos, ambos haciendo tarea juntos. Pronto, Chinen terminó.
-No lo puedo creer… he terminado…-
Aún no lograba creer que había hecho un buen trabajo. Inoo dejó su lápiz a un lado al igual que su regla.
-¿Puedo revisarlos?-
-Eso… creo…-
Dijo Chinen mientras le daba el cuaderno a Inoo, este revisaba detalladamente mientras Chinen solo estaba en la espera de lo que Inoo pudiese decir, poco después Inoo le regreso su cuaderno a Chinen con una sonrisa satisfactoria.
-Bueno, he de decir que… en definitiva, soy un buen profesor-
Al escuchar estas palabras Chinen dejó salir un suspiro de alivio.
-De eso no hay duda-
Dijo con una sonrisa, Inoo igual sonrió de vuelta y enseguida regreso a su trabajo, Chinen lo observo fijamente.
-Disculpa por haberte quitado tu tiempo…-
-No te disculpes, tengo tiempo para terminarlo, solo quise adelantar un poco-
Era increíble ver como Inoo podía hablar mientras continuaba trazando en su libreta. Al observar bien, Chinen estaba impresionado con el trabajo de Inoo.
-Eres bueno-
Dijo mientras observaba fijamente aquellos planos.
-Gracias, pero aún no como yo quiciera-
Así, el silencio entre ambos se hizo presente, pero no era incomodo, para ambos era un silencio bastante agradable, en el que Inoo podía concentrarse en su trabajo y Chinen contemplando todo lo que Inoo hacía.
Pero inesperadamente, ese silencio fue interrumpido por un sonido bastante peculiar, proveniente del estomago de Inoo.
-Creo que mi estomago a hablado-
Declaró Inoo mientras dejaba su lápiz a un lado, cerraba su libreta y comenzaba a guardar sus cosas.
-Al menos ya haz adelantado algo-
Le dijo Chinen con una sonrisa, Inoo lo miró fijamente.
-Tienes razón, ¿Quieres acompañarme a cenar?-
Ante esta petición Chinen se sorprendió.
-Supongo que no es una mala idea-
Y así, Chinen igual comenzó a guardar sus cosas, ambos se pusieron de pie y estaban dispuestos a salir de la biblioteca, cuando de pronto entró Takaki todo agitado, al verlo así Chinen se sorprendió.
-Takaki… ¿Qué pasa?-
-¡¡Perdón!! Tuve entrenamiento hoy, lo había olvidado, lo siento-
Inoo solo observaba lo ocurrido con cierto interés.
-Ya no te preocupes por eso, Inoo-kun me ha ayudado bastante-
De inmediato Takaki dirigió su mirada hacia donde estaba Inoo solo por un segundo, después regreso su mirada hacia Chinen.
-Ya veo, pero estas molesto ¿cierto?-
En ese momento Chinen se cruzó de brazos.
-Un poco-
Dadas las circunstancias, por una extraña razón, Inoo comenzaba a sentir que estaba de más, sin embargo no dijo nada.
-Mañana seguro te compensaré con algo-
-Olvídalo, estoy bien así-
Dijo Chinen con una sonrisa, en ese momento el teléfono de Takaki comenzó a sonar, en cuanto leyó el mensaje su rostro cambió por uno alegre.
-Bien, chicos, debo irme, Chinen, mañana seguro haré lo que me pidas-
-Si claro…-
Dijo Chinen, entonces Takaki se despidió y se marcho de prisa.
-En verdad que ustedes son muy cercanos-
Dijo Inoo con una sonrisa mientras se adelantaba.
-Ah, solo un poco-
De cierta forma, Inoo se sentía un poco molesto, pero no lograba comprender el por qué, y sin darse cuenta de su actitud estaba dejando a Chinen atrás. Pero este no iba a quedarse así, entonces decidió alcanzar a Inoo y lo tomó del brazo.
-¿Acaso ya no cenaremos juntos?-
Entonces Inoo reaccionó y observó el rostro suplicante de Chinen.
“-No me veas así-”
Pensó, e intentando mirar hacia otra parte dijo.
-De acuerdo, pero quien llegue al último paga todo-
Y sin más, Inoo comenzó a correr, Chinen se quedó sorprendido, y tratando de analizarlo, comenzó a correr detrás de Inoo.
Minutos después era Chinen quien esperaba a que Inoo llegara, el cual entró en la cafetería muy cansado.
-Había olvidado… que eres bueno… corriendo-
-Debiste pensarlo antes de retarme de esa forma-
Respondió Chinen con una sonrisa victoriosa, y se acercó para ayudar a Inoo a lograr llegar a la mesa.
Al sentir como Chinen estaba tan cerca de el, algo comenzaba a inquietarlo, ¿Qué significaba eso?
-Chinen… ¿puedo preguntarte algo?-
-Claro-
Respondió tranquilamente, después ambos tomaron asiento en una de las mesas e Inoo aclaro su garganta.
-Exactamente, ¿Qué tipo de relación tienes con Takaki?-
Chinen se extraño ante esta pregunta, sin embargo respondió.
-Somos amigos-
Ante la clara respuesta de Chinen, Inoo solo dejó salir un suspiro.
-¿Seguro? Bueno, es que-
-No tenemos una relación como tu con Dai-chan-
Aclaró Chinen con tranquilidad mientras se recargaba en el respaldo de la silla y se cruzaba de brazos. Inoo solo sonrió ante tal comentario, entonces se puso de pie.
-¿Qué quieres comer?-
-Ramen, por favor-
-Iré a pedir, no tardo-
Chinen asintió y observó como Inoo se alejaba, era tan agradable estar con el, se sentía realmente muy bien, nunca había estado tan cerca de Inoo como en estos momentos, solo con esto se sentía plenamente feliz.
Rato después Inoo volvió con dos platos de ramen. Chinen agradeció y ambos comenzaron a comer. Ahora era Inoo quien no dejaba de observar al menor, era la primera vez que estaba tanto tiempo con el y no era tan desagradable, de hecho, estaba bastante cómodo.
-Realmente eres lindo-
Dijo Inoo sorpresivamente, ante este comentario Chinen no pudo evitar el sonrojarse.
-Gracias-
Así, el resto de la cena continuaron en silencio, Chinen estaba ligeramente avergonzado e Inoo se sentía inquieto.
Cuando terminaron ambos iban caminando por uno de los pasillos.
-Debo reconocer que estoy muy agradecido por tu gran ayuda Inoo-kun-
-No ha sido nada-
-Pues para mi, ha sido bastante, ¿Cómo puedo agradecerte?-
Preguntó Chinen al mismo tiempo que se detenía frente a Inoo.
-Te he dicho que no es gran cosa-
Pero Chinen no iba a dejarlo así.
-¿Hay algo que quieras? Lo que sea, puedo hacerlo-
Inoo se quedó pensando, de pronto una loca idea atravesó su mente.
-No lo se… puede que haya algo… pero es demasiado…-
Chinen observo curioso a Inoo.
-¿Qué es?-
-Es sencillo… pero… no lo sé…-
Dijo Inoo con cierto tono de misterio en la voz.
-Haré lo que sea-
Al ver el animado rostro de Chinen, Inoo volvió a sentirse inquieto, eso era extraño, sin embargo estaba actuando sin pensar.
-Solo… cierra los ojos-
Chinen miro extrañado a Inoo.
-¿Qué… cierre los ojos?-
-Así es-
Afirmó Inoo muy tranquilamente, y sin mucho que hacer, Chinen cerro los ojos. Inoo lo observo unos instantes.
“-¿Qué rayos estoy haciendo?-”
Pensó, pero se sentía demasiado ansioso por continuar, así que colocó sus manos sobre los hombros de Chinen, y entonces comenzó a acercar sus rostro lentamente hasta rozar suavemente los labios del menor para luego unirlos en un suave beso.
De inmediato al sentir el contacto de Inoo, Chinen abrió los ojos, su corazón ahora latía de prisa.
En cuanto Inoo se alejó, lo miró con una sonrisa.
-Buenas noches-
Y sin más comenzó a alejarse, mientras tanto Chinen estaba en un completo estado de shock, no podía creer lo que había ocurrido, no podía moverse, estaba completamente paralizado y con el corazón latiéndole muy deprisa. Para cuando pudo reaccionar Inoo ya iba muy adelantado, y sin intenciones de alcanzarlo, solo se llevó la mano a los labios, tratando así reaccionar un poco mejor sobre lo que acababa de ocurrir.
Mientras tanto Inoo caminaba no dejaba de sonreír torpemente.
“-Ahora si estoy loco-”
Y sin más, continuó con su camino.
viernes, 11 de junio de 2010
[MiniFic] Mírame

Titulo: "Mírame"
Genero: Yaoi
Pareja: Inoo Kei / Chinen Yuri (InooChii)
Capitulos: 2
Autora: Ayaa
Capitulo 01
Capitulo 02 -FINAL-
miércoles, 9 de junio de 2010
Mi melodía eres tú [Cap. 4]
Capitulo 4
Kei tocaba con la esperanza de que al fin Daiki reaccionara y lo encontrara, sabía que era cuestión de minutos. Por otro lado Yuto observaba impaciente de vez en cuando por la puerta, pero nada, no sabía muy bien el por qué estaba ahí, simplemente tenía curiosidad de saber que pasaría cuando Daiki descubriese a Kei.
Pero nada, Daiki no aparecía, Kei comenzaba a desesperarse y Yuto cada vez miraba mas frecuentemente por la puerta, la melodía estaba por terminar, Yuto se asomó por última ocasión, mirando fijamente hacia el extremo del pasillo y vio algo que llamo su atención.
-¿Qué es eso?-
Dijo en voz baja, trato de enfocar mejor su vista y se asustó.
-Es… ¡¡¡Es una cabeza!!!-
El grito de Yuto desconcentró a Kei y dejó de tocar.
-¿Por qué gritas?-
-Inoo-chan… problemas-
Y sin más, Yuto salió corriendo, Kei se extraño un poco, pero casi de inmediato se puso de pie y salió tras de Yuto, cuando notó que este se arrodillaba y levantaba algo comenzó a caminar más de prisa.
Entonces, al llegar se llevó el susto de su vida, ahí estaba, tirado en el suelo completamente inconciente.
-Daiki…-
Logró decir en voz baja, se arrodilló junto a Yuto y acercó su rostro al de Daiki.
-¿Pero… que ocurrió?-
Preguntó Yuto asustado, y sin decir nada, de inmediato Kei tomó a Daiki en sus brazos y se puso de pie.
-Hay que llevarlo a la enfermería, vamos-
-Si…-
Respondió Yuto nervioso mientras caminaba detrás de Kei a paso veloz.
-”¿Por qué paso esto?”-
Se preguntaba Kei mientras veía de reojo el inconciente rostro de Daiki y caminaba lo más rápido que sus piernas se lo permitían.
Después de que todo se volvió obscuro pudo sentir como una calida brisa acariciaba su rostro, sentía como si volara, después apareció de nuevo en el salón de música, estaba solo.
-¿Qué hago aquí?-
Se preguntó mientras miraba a su alrededor.
-¿Cómo llegue aquí?-
Mientras se preguntaba eso, aquella melodía comenzó a resonar por todo el salón, se giró de prisa hacia el piano y no había nadie, era como si se tratase de un fantasma.
-¿Qué esta pasando aquí?-
Dijo con voz temblorosa, estaba asustado, se giró para poder observar bien todo lo que había a su alrededor y en el instante en el que le daba la espalda al piano, la melodía comenzaba de nuevo. Pensó que si tal vez no volteaba esa persona no desaparecería, pero aquello era imposible, el saber que esa persona estaba tan cerca y no poder verla era algo realmente angustiante, así que sin más alternativa y sin poder esperar un segundo más, se giró, y lo único que pudo ver fue una sombra y en cuanto esa sombra notó la presencia de Daiki se esfumó como el humo.
-¡¡¡Espera!!! ¡¡¡No te vayas!!!-
Gritó con todas sus fuerzas, de pronto todo volvía a estar obscuro y todo a su alrededor comenzaba a distorsionarse, esto era realmente desesperante y angustiante.
Dentro de toda esa obscuridad logró escuchar una voz muy familiar que lo llamaba con voz preocupada.
-Daiki… Daiki…-
Repentinamente logró abrir los ojos, había demasiada luz, tanto que no pudo evitar el cerrarlos de nuevo.
-Daiki… ¿Estas bien?-
“-Esa voz…-”
Pensó, sabía muy bien que esa voz era la de Kei. Así, trato de abrir nuevamente los ojos, pudo sentir algo muy suave debajo de el, confundido, trató de sentarse. Miró a su alrededor, se encontraba en la enfermería, y justo sentado a su lado se encontraba Kei quien lo miraba muy preocupado.
-¿Qué hago aquí?-
Preguntó confuso, no recordaba haber caminado hacia la enfermería.
-Te desmayaste… ¿no lo recuerdas?-
Le dijo Kei, lucía muy preocupado.
-No… no lo recuerdo…-
Dijo Daiki mientras se agarraba la cabeza y trataba de acordarse de algo.
-De lo único que me acuerdo es que caminaba por el pasillo, de regreso a mi salón… entonces… escuché algo… y… después… nada-
Al escuchar eso, Kei tuvo curiosidad de preguntarle si había escuchado la melodía, pero prefirió callar y decir otra cosa.
-¿Acaso estas enfermo de algo? Digo, no es muy normal que alguien se desmaye así de pronto…-
Daiki se llevó la mano a la cabeza.
-No estoy enfermo, solo muy cansado, ¿Cómo me encontraste?-
-Yo… después de verte… me encontré con Yuto, estábamos platicando cuando… escuchamos un golpe y nos acercamos solo para encontrarte… tirado en el suelo…-
-Ah… ¿Yuto?-
-Mi amigo…-
Dijo Kei tratando de no darle mucha importancia.
-Tu amigo… Yuto… ¿Qué hacía ahí?-
-Pues… no lo sé… debo irme, será mejor que descanses-
Dijo Kei al mismo tiempo que se ponía de pie. Daiki pensaba en detenerlo, quería preguntarle algo, tal vez el conocía a la persona que tocaba el piano, pero la presencia de la enferma arruino sus planes y sin poder evitarlo Kei se fue.
Al caminar por los pasillos rumbo a su salón de clases no dejaba de pensar en lo ocurrido.
“-Bueno, si el dice que esta bien… no debo preocuparme… pero ahora supongo que estará intrigado con Yuto… tengo que hablar con el-”
Pensó, entonces comenzó a caminar rumbo al salón de Yuto, ya que le había pedido que se fuera a clases y que el se quedaba con Daiki.
Cuando llegó al salón de Yuto, evidentemente estaba en medio de su primera clase, pero eso no le importo, afortunadamente este estaba sentado junto a una de las ventanas que dan al pasillo, así que se acercó sigilosamente y le habló en voz baja.
-Necesito hablar contigo, te veo en el patio trasero-
Dicho esto, se alejó de prisa, ahora era cuestión de tiempo para que Yuto se las ingeniara para salir de clase.
Mientras esperaba la llegada de su amigo, no dejaba de darle vueltas al asunto.
“-Estuvo tan cerca… tal vez esto quiere decir que aún no es el momento… pero… ¿Por qué?-”
Pensó, de pronto fue interrumpido por la voz agitada de su amigo.
-¿Qué ocurre?-
Kei miró a Yuto, al parecer este había corrido lo más rápido posible para no hacerlo esperar demasiado.
-Daiki despertó…-
-Eso es bueno, pero ¿Por qué no lo parece?-
Preguntó Yuto curioso.
-Al parecer no recuerda bien o no lo sé, pero no sospecha nada de mí, solo tengo la ligera impresión de que ahora pensará que eres tú quien toca el piano…-
-¿Yo? Debes estar loco, ¿Por qué pensaría algo así?-
Kei suspiró ante la cara de asombro de Yuto.
-Solo digo que puede suceder-
-¿Y que si eso sucede? Es obvio que le voy a decir que eres tu-
Exclamó Yuto con un ligero tono de desesperación en la voz.
-No, simplemente no lo vas a negar, pero tampoco a afirmar, te quedaras callado y haber como le haces para escapar-
Yuto trató de digerir todo lo dicho por Kei.
-Espera un segundo, ¿Qué tengo que ver yo en todo esto eh?-
-Nada, pero eres mi mejor amigo ¿cierto?-
Preguntó Kei acercándose a Yuto y recargándose en su hombro.
-Si, lo soy, pero-
-Entonces solo hazlo-
Finalizó Kei la discusión dándole una palmadita en la espalda a su amigo al mismo tiempo que comenzaba a marcharse.
-¡No puedo!-
Gritó Yuto, pero Kei ya iba lo suficientemente lejos ahora, así que dejando salir un suspiro de resignación decidió volver a su clase.
Habían pasado unos cuantos minutos, la enferma no encontraba nada extraño en Daiki así que lo dejo ir. Y mientras se ponía de pie no dejaba de pensar cosas extrañas.
“-Primero me encuentro con la sorpresa de que Yuto va a la misma casa en donde escucho esa melodía, justo cuando salgo del salón lo encuentro… después… escuchó la melodía y… ah… no recuerdo más…-”
Pensaba, tratando de encontrar una respuesta.
-¡Daiki! ¿Qué fue lo que te paso?-
Esa voz era bastante conocida para el, y al darse media vuelta se encontró con un Ryosuke bastante preocupado.
-Nada grave, solo estoy muy cansado ¿Tú que haces aquí?-
-Estaba preocupado y vine por ti-
Respondió Ryosuke con voz débil.
-Estoy bien, no hace falta que vengas-
Sin darse cuenta, Daiki le estaba hablando muy fríamente a Ryosuke.
-Bien, ahora sé que estas bien, con esto ya no tengo por que preocuparme por ti-
Al escuchar el reclamo de su amigo, Daiki reaccionó.
-No te enojes conmigo, es solo que no me siento muy bien, discúlpame por hablarte así-
Esta vez su tono en la voz era más suave.
-De acuerdo, comprendo, anda, vayamos al salón que la próxima clase esta por comenzar-
Así ambos salieron de la enfermería y partieron rumbo a salón de clase.
Las horas pasaron lentamente, como de costumbre, pero para fortuna y alegría de muchos, el descanso llego en un buen momento.
-¿Comemos juntos?-
Preguntó Ryosuke entusiasmado.
-De acuerdo-
Respondió Daiki con una sonrisa, Ryosuke acomodó una silla y se acomodó frente a Daiki.
-¿Qué comerás?-
Preguntó Ryosuke curioso mientras destapaba su bento.
-No traigo nada, iré a la cafetería por algo, no tardo-
Así se puso de pie, Ryosuke estuvo de acuerdo, y salió deprisa. Mientras caminaba, esperaba encontrarse con alguien, al menos para despejar sus dudas.
Y justo al entrar en la cafetería, ahí estaba, bueno, en realidad estaban los dos juntos, formados y llenado sus platos de comida. Daiki pensó que no era un buen momento, pero fue Kei quien lo vio y le sonrió al verlo, Yuto no le dio importancia y continuo con su camino hasta llegar a una mesa.
Entonces, Daiki aprovechó la oportunidad y se acercó a el mientras Kei seguía escogiendo comida.
-¿Yuto-kun? ¿Puedo hablar contigo?-
Yuto estaba nervioso, aún no podía creer lo que estaba a punto de hacer, pero al notar que Kei los observaba discretamente, no tuvo alternativa que seguir con el plan, así que con la voz más grave que pudo y la mirada más pesada, miró a Daiki para responderle.
-No-
Y sin más comenzó a comer, pero Daiki estaba dispuesto a no darse por vencido.
-Solo serán unos minutos, no es mucho realmente-
Pero Yuto lo estaba ignorando por completo.
-Yuto-kun… por favor, solo quier que me digas-
-¿Quién te dijo que puedes llamarme por mi nombre?-
Daiki se sorprendió con la fría actitud del chico, había pensado que era completamente diferente.
-Lo siento… eh…-
-Nakajima-
Dijo Yuto con frialdad mientras seguía comiendo, pero por dentro no se sentía nada bien, simplemente no era lo suyo comportarse de esa forma.
-Nakajima-kun… solo quiero saber si acaso tu-
-¿No me puedes dejar comer en paz? Molestas demasiado, cuando estoy comiendo odio que me molesten, así que mejor vete-
Daiki se quedó sin palabras.
-¿Qué ocurre?-
Preguntó Kei mientras dejaba su comida sobre la mesa, y sin que Daiki lo notara, Yuto le dirigió una mirada suplicante a Kei, era evidente que el chico no podía seguir actuando así.
-Disculpa Daiki, Yuto se pone de mal humor cuando no lo dejan comer, ¿Te parece si lo buscas después?-
Sugirió Kei con voz animada, Daiki solo asintió con la cabeza y mejor se marcho, compro solo un pan y se marchó. Se sentía como un tonto al haber intentado hablar con Yuto.
“-¿Pero que ocurre con su actitud? No puede ser el…-”
Pensó mientras se acercaba al salón de clases y ahí estaba Ryosuke, comiendo tranquilamente.
-Quise esperarte pero moría de hambre-
Dijo el chico al ver a Daiki entrar al salón.
-No hay problema… esta bien-
Y sin más, tomó asiento y comenzó a comerse su pan.
-¿Por qué me haces hacer esto?-
Preguntó Yuto un poco molesto mientras miraba a Kei.
-No te molestes, es solo un favor, y lo haz hecho muy bien, te felicito-
-No quiero que me felicites, ¿Qué te cuesta ir y decirle que eres tu el sujeto del piano y nos evitamos todo este drama eh?-
-De acuerdo, esto terminará pronto, solo come y deja de molestarme con eso-
Finalizó Kei con una sonrisa mientras seguía comiendo, Yuto lo miró incrédulo y continuo con su almuerzo.
-Sé que tendrás una presentación dentro de tres días, ¿este sábado cierto?-
Preguntó Yuto.
-Si, ya esta todo listo, con eso mi padre dejará de molestarme un tiempo-
Dijo Kei mientras suspiraba un poco.
-Eso es bueno-
Yuto sonrió un poco.
-¿Irás a verme?-
Preguntó Kei con una sonrisa en los labios.
-Por supuesto, jamás me pierdo tus presentaciones, ¿esta vez con que escuela será?-
-La misma de la vez pasada, solo soy invitado para dos piezas y otra para acompañar al coro con el piano-
Kei hablaba de esto como si fuese cualquier cosa, pero a Yuto siempre le emocionaban esta clase de eventos.
-Me aseguraré de estar ahí-
Dijo Yuto muy animado.
-Bien, eso espero-
Dijo Kei, estaba feliz de saber que contaría con la presencia de su amigo, y de pronto una idea cruzó por su cabeza.
-Sabes, mañana te daré tu invitación… y… necesitaré de tu ayuda para entregar una extra…-
-¿Eh?-
Preguntó Yuto extrañado.
-¿Acaso piensas-
-Si-
Interrumpió Kei con una mirada traviesa.
-Estas loco-
Dijo Yuto mientras tomaba un poco de jugo, Kei solo se limitó a sonreír aún más.
Aún faltaban unos cuantos minutos para que el descanso terminara, y Daiki se sentía inquieto.
-¿Te parece bien si… caminamos un poco?-
Sugirió, Ryosuke estuvo de acuerdo.
Ambos caminaban entre los pasillos, Daiki tenía toda la intensión de ir al salón de música, quería comprobar sus sospechas o al menos poder ver a la persona real.
-¿Por qué venimos por aquí?-
Preguntó Ryosuke.
-Solo… quiero ir un poco al salón de música, no es nada importante…-
Y justo cuando iban llegando, aquella melodía resonaba por todo el pasillo, Daiki tenía miedo, ahora estaba tan cerca, que dudaba en acercarse.
-Oye, eso suena bien, ¿Quién estará ahí?-
Preguntó Ryosuke al mismo tiempo que intentaba adelantarse, pero Daiki lo detuvo.
-Espera, no creo que sea buena idea interrumpir…-
Y así, se quedó ahí hasta que la melodía terminó.
-Bien, ya se terminó, ya vámonos de aquí-
Dijo Ryosuke mientras comenzaba a irse, pero Daiki no se movió, estaba en la espera de ver quien salía de aquel salón.
Esperaba y esperaba hasta que de pronto se quedó sin aliento, Yuto salía de aquel salón, pudo observar como el chico estiraba sus brazos y detrás de el salía Kei.
“-¿Qué está pasando aquí?-”
Se pregunto mientras ambos chicos caminaba juntos y al parecer conversaban muy amenamente, y antes de ser descubierto, Daiki prefirió salir corriendo.
-¡Daiki! ¡Espera!-
Gritó Ryosuke mientras corría detrás de el.
Yuto y Kei escucharon esto.
-Daiki estuvo aquí… ahora ya no sabe que pensar…-
Murmuró Kei, mientras que Yuto lo miraba ligeramente asustado.
-Si quiere hablar conmigo otra vez no sé que voy a hacer-
-Nada, no harás nada, solo déjalo en mis manos-
Dijo Kei mientras se adelantaba con una sonrisa traviesa dibujada en los labios, Yuto simplemente no podía evitar el sentirse preocupado.
-¿Y ahora que sigue?-
Murmuró mientras caminaba para alcanzar a Kei.
El resto del día fue tormentoso para la cabeza de Daiki, estaba confundido, y todo por culpa de Yuto, omitiendo por completo la presencia de Kei.
“-Tengo… tengo que hablar con Yuto a como de lugar-”
Pensó mientras clavaba su mirada en el libro de texto, pero no podía pensar en nada más que en hablar con Yuto y preguntarle lo que tanto anhelaba saber.
Al terminar la última clase, Daiki guardó sus cosas lo más rápido que pudo, e ignorando por completo los gritos de Ryosuke salió de prisa del salón. En cuanto llegó a la salida decidió esperar ahí a Yuto, el cual no tardo mucho en aparecer, y en cuanto Daiki lo vio lo tomó del brazo.
-Nakajima-kun, de verdad necesito hablar contigo-
Yuto se quedó helado, ¿Ahora que debía hacer? Sin muchas alternativas logró que Daiki lo soltara, y de nuevo esforzándose por lucir duro dijo.
-¿Qué es lo que quieres?-
A Daiki no le importó el comportamiento de Yuto.
-¿Acaso tu… tocas el-
Daiki estaba por terminar su pregunta cuando la voz de Kei lo interrumpió, pero no precisamente para hablarle a el.
-¡Yuto! Tenemos que irnos, prometiste venir conmigo y eso harás-
Al principio fingió no haber visto a Daiki, hasta que este dejo salir un suspiro de frustración.
-Oh Daiki, ¿Qué haces aquí?-
-Trato de hablar con Nakajima-kun…-
Respondió molesto.
-Pues me temo decirte que ahora no se va a poder, tenemos mucho que hacer así que será mejor que hables con el mañana-
Y sin esperar más, Kei tomo a Yuto del brazo y comenzó a llevárselo.
-¡Solo deja que hable con el unos minutos!-
Gritó Daiki mientras se ponía frente a Kei.
-Vaya… ¿Qué dices Yuto? ¿Quieres hablar con el?-
Yuto ahora estaba en una situación difícil, como se atrevía Kei a dejarlo en esta situación, así que desesperado logró soltarse del agarre de su amigo y gritó.
-¡Déjenme los dos en paz!-
Y sin más salió corriendo. Daiki intentó seguirlo pero Kei lo detuvo.
-No vayas, esta muy enojado y se puede poner peor, ahora que por tu culpa mi amigo se ha ido tendrás que acompañarme-
Dicho esto, Kei comenzó a jalar a Daiki del brazo sin esperar una respuesta del menor.
-Yo no quiero ir, ¡Suéltame!-
Exigió Daiki e intentó soltarse pero parecía inútil, Kei lo tomaba con fuerza y lo llevaba hacia quien sabe dónde.
-Solo quiero que me acompañes por algo, después serás libre-
Y así, continuo jalando de Daiki hasta que este se resigno y dejó de forcejear para caminar ahora junto a Kei.
Kei tocaba con la esperanza de que al fin Daiki reaccionara y lo encontrara, sabía que era cuestión de minutos. Por otro lado Yuto observaba impaciente de vez en cuando por la puerta, pero nada, no sabía muy bien el por qué estaba ahí, simplemente tenía curiosidad de saber que pasaría cuando Daiki descubriese a Kei.
Pero nada, Daiki no aparecía, Kei comenzaba a desesperarse y Yuto cada vez miraba mas frecuentemente por la puerta, la melodía estaba por terminar, Yuto se asomó por última ocasión, mirando fijamente hacia el extremo del pasillo y vio algo que llamo su atención.
-¿Qué es eso?-
Dijo en voz baja, trato de enfocar mejor su vista y se asustó.
-Es… ¡¡¡Es una cabeza!!!-
El grito de Yuto desconcentró a Kei y dejó de tocar.
-¿Por qué gritas?-
-Inoo-chan… problemas-
Y sin más, Yuto salió corriendo, Kei se extraño un poco, pero casi de inmediato se puso de pie y salió tras de Yuto, cuando notó que este se arrodillaba y levantaba algo comenzó a caminar más de prisa.
Entonces, al llegar se llevó el susto de su vida, ahí estaba, tirado en el suelo completamente inconciente.
-Daiki…-
Logró decir en voz baja, se arrodilló junto a Yuto y acercó su rostro al de Daiki.
-¿Pero… que ocurrió?-
Preguntó Yuto asustado, y sin decir nada, de inmediato Kei tomó a Daiki en sus brazos y se puso de pie.
-Hay que llevarlo a la enfermería, vamos-
-Si…-
Respondió Yuto nervioso mientras caminaba detrás de Kei a paso veloz.
-”¿Por qué paso esto?”-
Se preguntaba Kei mientras veía de reojo el inconciente rostro de Daiki y caminaba lo más rápido que sus piernas se lo permitían.
Después de que todo se volvió obscuro pudo sentir como una calida brisa acariciaba su rostro, sentía como si volara, después apareció de nuevo en el salón de música, estaba solo.
-¿Qué hago aquí?-
Se preguntó mientras miraba a su alrededor.
-¿Cómo llegue aquí?-
Mientras se preguntaba eso, aquella melodía comenzó a resonar por todo el salón, se giró de prisa hacia el piano y no había nadie, era como si se tratase de un fantasma.
-¿Qué esta pasando aquí?-
Dijo con voz temblorosa, estaba asustado, se giró para poder observar bien todo lo que había a su alrededor y en el instante en el que le daba la espalda al piano, la melodía comenzaba de nuevo. Pensó que si tal vez no volteaba esa persona no desaparecería, pero aquello era imposible, el saber que esa persona estaba tan cerca y no poder verla era algo realmente angustiante, así que sin más alternativa y sin poder esperar un segundo más, se giró, y lo único que pudo ver fue una sombra y en cuanto esa sombra notó la presencia de Daiki se esfumó como el humo.
-¡¡¡Espera!!! ¡¡¡No te vayas!!!-
Gritó con todas sus fuerzas, de pronto todo volvía a estar obscuro y todo a su alrededor comenzaba a distorsionarse, esto era realmente desesperante y angustiante.
Dentro de toda esa obscuridad logró escuchar una voz muy familiar que lo llamaba con voz preocupada.
-Daiki… Daiki…-
Repentinamente logró abrir los ojos, había demasiada luz, tanto que no pudo evitar el cerrarlos de nuevo.
-Daiki… ¿Estas bien?-
“-Esa voz…-”
Pensó, sabía muy bien que esa voz era la de Kei. Así, trato de abrir nuevamente los ojos, pudo sentir algo muy suave debajo de el, confundido, trató de sentarse. Miró a su alrededor, se encontraba en la enfermería, y justo sentado a su lado se encontraba Kei quien lo miraba muy preocupado.
-¿Qué hago aquí?-
Preguntó confuso, no recordaba haber caminado hacia la enfermería.
-Te desmayaste… ¿no lo recuerdas?-
Le dijo Kei, lucía muy preocupado.
-No… no lo recuerdo…-
Dijo Daiki mientras se agarraba la cabeza y trataba de acordarse de algo.
-De lo único que me acuerdo es que caminaba por el pasillo, de regreso a mi salón… entonces… escuché algo… y… después… nada-
Al escuchar eso, Kei tuvo curiosidad de preguntarle si había escuchado la melodía, pero prefirió callar y decir otra cosa.
-¿Acaso estas enfermo de algo? Digo, no es muy normal que alguien se desmaye así de pronto…-
Daiki se llevó la mano a la cabeza.
-No estoy enfermo, solo muy cansado, ¿Cómo me encontraste?-
-Yo… después de verte… me encontré con Yuto, estábamos platicando cuando… escuchamos un golpe y nos acercamos solo para encontrarte… tirado en el suelo…-
-Ah… ¿Yuto?-
-Mi amigo…-
Dijo Kei tratando de no darle mucha importancia.
-Tu amigo… Yuto… ¿Qué hacía ahí?-
-Pues… no lo sé… debo irme, será mejor que descanses-
Dijo Kei al mismo tiempo que se ponía de pie. Daiki pensaba en detenerlo, quería preguntarle algo, tal vez el conocía a la persona que tocaba el piano, pero la presencia de la enferma arruino sus planes y sin poder evitarlo Kei se fue.
Al caminar por los pasillos rumbo a su salón de clases no dejaba de pensar en lo ocurrido.
“-Bueno, si el dice que esta bien… no debo preocuparme… pero ahora supongo que estará intrigado con Yuto… tengo que hablar con el-”
Pensó, entonces comenzó a caminar rumbo al salón de Yuto, ya que le había pedido que se fuera a clases y que el se quedaba con Daiki.
Cuando llegó al salón de Yuto, evidentemente estaba en medio de su primera clase, pero eso no le importo, afortunadamente este estaba sentado junto a una de las ventanas que dan al pasillo, así que se acercó sigilosamente y le habló en voz baja.
-Necesito hablar contigo, te veo en el patio trasero-
Dicho esto, se alejó de prisa, ahora era cuestión de tiempo para que Yuto se las ingeniara para salir de clase.
Mientras esperaba la llegada de su amigo, no dejaba de darle vueltas al asunto.
“-Estuvo tan cerca… tal vez esto quiere decir que aún no es el momento… pero… ¿Por qué?-”
Pensó, de pronto fue interrumpido por la voz agitada de su amigo.
-¿Qué ocurre?-
Kei miró a Yuto, al parecer este había corrido lo más rápido posible para no hacerlo esperar demasiado.
-Daiki despertó…-
-Eso es bueno, pero ¿Por qué no lo parece?-
Preguntó Yuto curioso.
-Al parecer no recuerda bien o no lo sé, pero no sospecha nada de mí, solo tengo la ligera impresión de que ahora pensará que eres tú quien toca el piano…-
-¿Yo? Debes estar loco, ¿Por qué pensaría algo así?-
Kei suspiró ante la cara de asombro de Yuto.
-Solo digo que puede suceder-
-¿Y que si eso sucede? Es obvio que le voy a decir que eres tu-
Exclamó Yuto con un ligero tono de desesperación en la voz.
-No, simplemente no lo vas a negar, pero tampoco a afirmar, te quedaras callado y haber como le haces para escapar-
Yuto trató de digerir todo lo dicho por Kei.
-Espera un segundo, ¿Qué tengo que ver yo en todo esto eh?-
-Nada, pero eres mi mejor amigo ¿cierto?-
Preguntó Kei acercándose a Yuto y recargándose en su hombro.
-Si, lo soy, pero-
-Entonces solo hazlo-
Finalizó Kei la discusión dándole una palmadita en la espalda a su amigo al mismo tiempo que comenzaba a marcharse.
-¡No puedo!-
Gritó Yuto, pero Kei ya iba lo suficientemente lejos ahora, así que dejando salir un suspiro de resignación decidió volver a su clase.
Habían pasado unos cuantos minutos, la enferma no encontraba nada extraño en Daiki así que lo dejo ir. Y mientras se ponía de pie no dejaba de pensar cosas extrañas.
“-Primero me encuentro con la sorpresa de que Yuto va a la misma casa en donde escucho esa melodía, justo cuando salgo del salón lo encuentro… después… escuchó la melodía y… ah… no recuerdo más…-”
Pensaba, tratando de encontrar una respuesta.
-¡Daiki! ¿Qué fue lo que te paso?-
Esa voz era bastante conocida para el, y al darse media vuelta se encontró con un Ryosuke bastante preocupado.
-Nada grave, solo estoy muy cansado ¿Tú que haces aquí?-
-Estaba preocupado y vine por ti-
Respondió Ryosuke con voz débil.
-Estoy bien, no hace falta que vengas-
Sin darse cuenta, Daiki le estaba hablando muy fríamente a Ryosuke.
-Bien, ahora sé que estas bien, con esto ya no tengo por que preocuparme por ti-
Al escuchar el reclamo de su amigo, Daiki reaccionó.
-No te enojes conmigo, es solo que no me siento muy bien, discúlpame por hablarte así-
Esta vez su tono en la voz era más suave.
-De acuerdo, comprendo, anda, vayamos al salón que la próxima clase esta por comenzar-
Así ambos salieron de la enfermería y partieron rumbo a salón de clase.
Las horas pasaron lentamente, como de costumbre, pero para fortuna y alegría de muchos, el descanso llego en un buen momento.
-¿Comemos juntos?-
Preguntó Ryosuke entusiasmado.
-De acuerdo-
Respondió Daiki con una sonrisa, Ryosuke acomodó una silla y se acomodó frente a Daiki.
-¿Qué comerás?-
Preguntó Ryosuke curioso mientras destapaba su bento.
-No traigo nada, iré a la cafetería por algo, no tardo-
Así se puso de pie, Ryosuke estuvo de acuerdo, y salió deprisa. Mientras caminaba, esperaba encontrarse con alguien, al menos para despejar sus dudas.
Y justo al entrar en la cafetería, ahí estaba, bueno, en realidad estaban los dos juntos, formados y llenado sus platos de comida. Daiki pensó que no era un buen momento, pero fue Kei quien lo vio y le sonrió al verlo, Yuto no le dio importancia y continuo con su camino hasta llegar a una mesa.
Entonces, Daiki aprovechó la oportunidad y se acercó a el mientras Kei seguía escogiendo comida.
-¿Yuto-kun? ¿Puedo hablar contigo?-
Yuto estaba nervioso, aún no podía creer lo que estaba a punto de hacer, pero al notar que Kei los observaba discretamente, no tuvo alternativa que seguir con el plan, así que con la voz más grave que pudo y la mirada más pesada, miró a Daiki para responderle.
-No-
Y sin más comenzó a comer, pero Daiki estaba dispuesto a no darse por vencido.
-Solo serán unos minutos, no es mucho realmente-
Pero Yuto lo estaba ignorando por completo.
-Yuto-kun… por favor, solo quier que me digas-
-¿Quién te dijo que puedes llamarme por mi nombre?-
Daiki se sorprendió con la fría actitud del chico, había pensado que era completamente diferente.
-Lo siento… eh…-
-Nakajima-
Dijo Yuto con frialdad mientras seguía comiendo, pero por dentro no se sentía nada bien, simplemente no era lo suyo comportarse de esa forma.
-Nakajima-kun… solo quiero saber si acaso tu-
-¿No me puedes dejar comer en paz? Molestas demasiado, cuando estoy comiendo odio que me molesten, así que mejor vete-
Daiki se quedó sin palabras.
-¿Qué ocurre?-
Preguntó Kei mientras dejaba su comida sobre la mesa, y sin que Daiki lo notara, Yuto le dirigió una mirada suplicante a Kei, era evidente que el chico no podía seguir actuando así.
-Disculpa Daiki, Yuto se pone de mal humor cuando no lo dejan comer, ¿Te parece si lo buscas después?-
Sugirió Kei con voz animada, Daiki solo asintió con la cabeza y mejor se marcho, compro solo un pan y se marchó. Se sentía como un tonto al haber intentado hablar con Yuto.
“-¿Pero que ocurre con su actitud? No puede ser el…-”
Pensó mientras se acercaba al salón de clases y ahí estaba Ryosuke, comiendo tranquilamente.
-Quise esperarte pero moría de hambre-
Dijo el chico al ver a Daiki entrar al salón.
-No hay problema… esta bien-
Y sin más, tomó asiento y comenzó a comerse su pan.
-¿Por qué me haces hacer esto?-
Preguntó Yuto un poco molesto mientras miraba a Kei.
-No te molestes, es solo un favor, y lo haz hecho muy bien, te felicito-
-No quiero que me felicites, ¿Qué te cuesta ir y decirle que eres tu el sujeto del piano y nos evitamos todo este drama eh?-
-De acuerdo, esto terminará pronto, solo come y deja de molestarme con eso-
Finalizó Kei con una sonrisa mientras seguía comiendo, Yuto lo miró incrédulo y continuo con su almuerzo.
-Sé que tendrás una presentación dentro de tres días, ¿este sábado cierto?-
Preguntó Yuto.
-Si, ya esta todo listo, con eso mi padre dejará de molestarme un tiempo-
Dijo Kei mientras suspiraba un poco.
-Eso es bueno-
Yuto sonrió un poco.
-¿Irás a verme?-
Preguntó Kei con una sonrisa en los labios.
-Por supuesto, jamás me pierdo tus presentaciones, ¿esta vez con que escuela será?-
-La misma de la vez pasada, solo soy invitado para dos piezas y otra para acompañar al coro con el piano-
Kei hablaba de esto como si fuese cualquier cosa, pero a Yuto siempre le emocionaban esta clase de eventos.
-Me aseguraré de estar ahí-
Dijo Yuto muy animado.
-Bien, eso espero-
Dijo Kei, estaba feliz de saber que contaría con la presencia de su amigo, y de pronto una idea cruzó por su cabeza.
-Sabes, mañana te daré tu invitación… y… necesitaré de tu ayuda para entregar una extra…-
-¿Eh?-
Preguntó Yuto extrañado.
-¿Acaso piensas-
-Si-
Interrumpió Kei con una mirada traviesa.
-Estas loco-
Dijo Yuto mientras tomaba un poco de jugo, Kei solo se limitó a sonreír aún más.
Aún faltaban unos cuantos minutos para que el descanso terminara, y Daiki se sentía inquieto.
-¿Te parece bien si… caminamos un poco?-
Sugirió, Ryosuke estuvo de acuerdo.
Ambos caminaban entre los pasillos, Daiki tenía toda la intensión de ir al salón de música, quería comprobar sus sospechas o al menos poder ver a la persona real.
-¿Por qué venimos por aquí?-
Preguntó Ryosuke.
-Solo… quiero ir un poco al salón de música, no es nada importante…-
Y justo cuando iban llegando, aquella melodía resonaba por todo el pasillo, Daiki tenía miedo, ahora estaba tan cerca, que dudaba en acercarse.
-Oye, eso suena bien, ¿Quién estará ahí?-
Preguntó Ryosuke al mismo tiempo que intentaba adelantarse, pero Daiki lo detuvo.
-Espera, no creo que sea buena idea interrumpir…-
Y así, se quedó ahí hasta que la melodía terminó.
-Bien, ya se terminó, ya vámonos de aquí-
Dijo Ryosuke mientras comenzaba a irse, pero Daiki no se movió, estaba en la espera de ver quien salía de aquel salón.
Esperaba y esperaba hasta que de pronto se quedó sin aliento, Yuto salía de aquel salón, pudo observar como el chico estiraba sus brazos y detrás de el salía Kei.
“-¿Qué está pasando aquí?-”
Se pregunto mientras ambos chicos caminaba juntos y al parecer conversaban muy amenamente, y antes de ser descubierto, Daiki prefirió salir corriendo.
-¡Daiki! ¡Espera!-
Gritó Ryosuke mientras corría detrás de el.
Yuto y Kei escucharon esto.
-Daiki estuvo aquí… ahora ya no sabe que pensar…-
Murmuró Kei, mientras que Yuto lo miraba ligeramente asustado.
-Si quiere hablar conmigo otra vez no sé que voy a hacer-
-Nada, no harás nada, solo déjalo en mis manos-
Dijo Kei mientras se adelantaba con una sonrisa traviesa dibujada en los labios, Yuto simplemente no podía evitar el sentirse preocupado.
-¿Y ahora que sigue?-
Murmuró mientras caminaba para alcanzar a Kei.
El resto del día fue tormentoso para la cabeza de Daiki, estaba confundido, y todo por culpa de Yuto, omitiendo por completo la presencia de Kei.
“-Tengo… tengo que hablar con Yuto a como de lugar-”
Pensó mientras clavaba su mirada en el libro de texto, pero no podía pensar en nada más que en hablar con Yuto y preguntarle lo que tanto anhelaba saber.
Al terminar la última clase, Daiki guardó sus cosas lo más rápido que pudo, e ignorando por completo los gritos de Ryosuke salió de prisa del salón. En cuanto llegó a la salida decidió esperar ahí a Yuto, el cual no tardo mucho en aparecer, y en cuanto Daiki lo vio lo tomó del brazo.
-Nakajima-kun, de verdad necesito hablar contigo-
Yuto se quedó helado, ¿Ahora que debía hacer? Sin muchas alternativas logró que Daiki lo soltara, y de nuevo esforzándose por lucir duro dijo.
-¿Qué es lo que quieres?-
A Daiki no le importó el comportamiento de Yuto.
-¿Acaso tu… tocas el-
Daiki estaba por terminar su pregunta cuando la voz de Kei lo interrumpió, pero no precisamente para hablarle a el.
-¡Yuto! Tenemos que irnos, prometiste venir conmigo y eso harás-
Al principio fingió no haber visto a Daiki, hasta que este dejo salir un suspiro de frustración.
-Oh Daiki, ¿Qué haces aquí?-
-Trato de hablar con Nakajima-kun…-
Respondió molesto.
-Pues me temo decirte que ahora no se va a poder, tenemos mucho que hacer así que será mejor que hables con el mañana-
Y sin esperar más, Kei tomo a Yuto del brazo y comenzó a llevárselo.
-¡Solo deja que hable con el unos minutos!-
Gritó Daiki mientras se ponía frente a Kei.
-Vaya… ¿Qué dices Yuto? ¿Quieres hablar con el?-
Yuto ahora estaba en una situación difícil, como se atrevía Kei a dejarlo en esta situación, así que desesperado logró soltarse del agarre de su amigo y gritó.
-¡Déjenme los dos en paz!-
Y sin más salió corriendo. Daiki intentó seguirlo pero Kei lo detuvo.
-No vayas, esta muy enojado y se puede poner peor, ahora que por tu culpa mi amigo se ha ido tendrás que acompañarme-
Dicho esto, Kei comenzó a jalar a Daiki del brazo sin esperar una respuesta del menor.
-Yo no quiero ir, ¡Suéltame!-
Exigió Daiki e intentó soltarse pero parecía inútil, Kei lo tomaba con fuerza y lo llevaba hacia quien sabe dónde.
-Solo quiero que me acompañes por algo, después serás libre-
Y así, continuo jalando de Daiki hasta que este se resigno y dejó de forcejear para caminar ahora junto a Kei.
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