miércoles, 26 de diciembre de 2012

Obsess [Cap.19]

Capitulo 19

Con un poco de dificultad logró avanzar un paso y llegar hacia donde Kei y Ryutaro se encontraban, intentó hablar con normalidad, sonriente como siempre.
-Kei-
Escuchar la voz de Daiki lo hizo reaccionar de inmediato, desviando la mirada para verlo, casi olvidando que Ryutaro estaba junto a él.
-Daiki, que sorpresa-
-¿Qué hacen?-
Preguntó mirando a Ryutaro, quien de inmediato bajó la mirada e hizo una pequeña reverencia hacia Daiki.
-Ah, le agradecía a Ryutaro por acompañarme a un lugar-
Sonrió Kei dando un paso adelante para acercarse a Daiki.
-Es hora de retirarme, con permiso-
Dijo Ryutaro y sin más se marchó, entrando rápidamente a la casa, sabía muy bien que su rostro estaba comenzando a ruborizarse y no deseaba ser notado.
-¿Y a donde fueron?-
Preguntó Daiki curioso.
-Ah, a dejar algo, ¿Quieres pasar?-
Le estaba ocultando algo, era evidente, sin embargo Daiki ya no quiso pensar más en ello.
-Si, por eso vine-
-¿Te pasa algo? Luces extraño-
Observó Kei con detenimiento, después de todo la expresión de Daiki era seria, más de lo normal.
-No es nada, solo estoy cansado-
Fue lo único que dijo, necesitaba relajarse y recordar el propósito que lo había llevado a casa de Kei.
-¿Seguro? No tienes buena cara, ¿En verdad está todo bien?-
Insistió Inoo, después de todo no era normal que Daiki se mostrara así de serio.
-Bueno, en verdad hay algo que quiero decirte, pero mejor entremos-
Dicho esto, se adelantó, dejando atrás a un Kei confundido e intrigado, muy pocas veces Daiki parecía querer hablar de algo serio, era extraño y de cierta forma preocupante, trato de despejar los malos pensamientos y mejor lo siguió.

-Muchas gracias por la comida, te debo un gran favor supongo-
Dijo Yuya mientras caminaba hacia la puerta.
-Me has escuchado y eso es suficiente para quedar a mano-
Respondió Kota con una sonrisa débil.
-¿Qué pasará a partir de ahora entre ustedes? ¿En verdad Daiki dejará a Kei por ti?-
Aquello no sonaba bien, sentía que era un traidor con esas palabras, odiaba verlo así, pero en realidad él había amado a esa persona mucho antes de tener que irse, mucho antes de dejarlo en brazos de Kei… viéndolo desde ese punto, no estaba haciendo nada malo, tan solo expresaba sus verdaderos sentimientos, lo que en verdad había querido decir desde hace tantos años y estaba seguro de que era correspondido.
-Todo estará bien, creo que dejare de sentirme culpable…-
Fue lo único que respondió, Yuya asintió con la cabeza y soltó un suspiro.
-Si lo has decidido entonces no hay marcha atrás amigo, por ahora será mejor irme, quiero pasar a otro lugar antes de tener que regresar a la batalla-
Ambos se sonrieron, como buenos amigos, después Yuya se marchó rumbo a un lugar que necesitaba ir, después de todo había una persona a la cual necesitaba ver para recuperar energías, necesitaba de aquella sonrisa para sobrevivir el resto del día.

El camino fue largo, o más bien así lo sintió, sus ansias de verlo era tan grandes, pero aún así lo deseaba correr, tan solo intento controlarse, puesto que solo sería momentáneo, después de todo tendría que volver a dejarlo y regresar solo.
Cuando llegó a la pequeña casita, tocó la puerta tímidamente y después de unos segundos salió la madre de Chinen.
-¡Joven Yuya! ¡Qué sorpresa!-
Exclamo la señora.
-Disculpe la molestia, ¿Se encuentra Yuri?-
-Oh, no está, fue por un poco de agua, si gusta esperarlo-
-¿Por donde se fue?-
Preguntó Yuya de inmediato, un poco sorprendida, la señora le señaló el camino.
-No muy lejos hay un río, debe estar ahí-
-Gracias, hasta luego-
Se despidió con cortesía y emprendió el camino a paso apresurado.
Después de caminar un rato logró visualizar el río, antes de avanzar más buscó con la mirada y entonces ahí estaba lo que tanto anhelaba encontrar, sentado a la orilla mientras lanzaba piedras al agua.
-¿Se puede saber por qué pierdes el tiempo así?-
Aquello pareció sorprender a Chinen, quien de inmediato se puso de pie y se giró para mirarlo, sus ojos brillaban y sonrió ampliamente.
-Estoy aburrido, desde que no puedo servirte no hay nada interesante que hacer-
Takaki sonrió, en verdad lo había extrañado tanto.
-Pronto vendré para llevarte de regreso, por ahora solo disfruta de tu tiempo libre, que después no te dejaré tranquilo ni un instante-
Dicho esto, el mayor lo abrazó con ternura, le encantaba sentir aquel pequeño cuerpo entre sus brazos, sentir su calor, respirar su aroma.
-Yuya, ¿Pasa algo malo?-
Preguntó el menor con cierta curiosidad, después de todo sentía algo diferente en el comportamiento de Takaki y quería estar seguro de que al menos todo andaba bien.
-Descuida, tú no tienes que preocuparte por nada, yo tengo todo bajo control y definitivamente te tendré a mi lado para siempre-
Estas palabras lo hicieron sonrojarse, la suave voz de Takaki tan cerca de su oído le erizaba la piel.
-No hace falta que lo digas, de todas formas yo pensaba estar a tu lado pase lo que pase-
Aquello conmovió a Yuya, esa era la razón por la cual no podía rendirse, la razón por la que tenía que ser fuerte y oponer resistencia ante la imposición de su encaprichada madre, tenía que hacerlo por él.
-Yuri-
Lo llamó dulcemente mientras tomaba aquel delicado y fino rostro entre sus manos solo para depositar y un pequeño beso sobre sus labios.
Siempre que era besado por Takaki algo se revolvía en su interior, le encantaba, se sentía tan bien.
-¿En verdad tengo que quedarme aquí más tiempo?-
Preguntó Yuri con voz triste.
-Solo un poco más, solo tienes que esperarme un poco más, prometo que pronto regresaré por ti-
Dicho esto, besó su frente y volvió a abrazarlo con ternura, cerró sus ojos y respiró profundo.
-Todo va a estar bien-
Aquello fue incomprensible para Chinen, sin embargo no preguntó, simplemente cerró los ojos y se aferró al cuerpo de Takaki, lo extrañaba tanto, sentía que debía aprovechar aquel momento para sentirlo tan cerca.

-¿Qué es lo que quieres decirme?-
Preguntó Inoo mientras tomaba un poco de té.
-Ah… bueno… es que…-
No, se estaba poniendo nervioso, no sabía como abordar el tema, antes había estado decidido pero ahora… estaba dudando.
-¿Pasa algo malo?-
Inoo evidentemente comenzaba a preocuparse, no era normal que Daiki estuviese así, tan nervioso, como si algo no anduviese bien.
-Verás… hay algo importante que debo decirte-
Respiró profundo y al fin lo miró a los ojos.
-Adelante, te escucho-
-Yo… mis sentimientos…-
Le faltaba el aire, no podía hablar con claridad, cerró con fuerza los ojos y trato de encontrar algo de valor en su interior, pero resultaba complicado, después de todo era la primera vez que se veía en semejante situación.
Por otro lado, Inoo observó fijamente a Daiki, tenía un presentimiento, desde hace tiempo que era así, trató de estar tranquilo y preguntó.
-¿Acaso tus sentimientos ya no son para mi? ¿Vienes a decirme eso?-
Anhelaba en su interior una respuesta negativa, deseaba que solo fuese su mala intuición y que se tratara de otra cosa.
Daiki lo miró abriendo sus ojos lentamente al mismo tiempo que levantaba la cabeza, Kei resultaba ser tan intuitivo a veces.
-Si…-
Dijo en voz baja mientras volvía a bajar la mirada. En ese mismo instante su mundo se vino abajo, no quería creer lo que estaba pasando ahora así que una parte en su cabeza le decía que debía asegurarse.
-¿Estás hablando en serio? ¿En verdad ya no… ya no me quieres?-
Daiki solo asintió con la cabeza, era incapaz de mirarlo a los ojos, le estaba haciendo daño, pero ya no había marcha atrás.
-Lo siento… tenía que ser honesto contigo…-
Fue lo único que logró decir en voz baja, tragó saliva con dificultad, se puso de pie, se disponía a salir de aquella habitación, ya no tenía sentido permanecer ahí, sin embargo fue detenido por Kei, quien sostenía fuertemente su brazo.
-¿Por qué? ¿Por qué me dices esto?-
Su voz estaba llena de dolor, Daiki observó como luchaba para no verlo a la cara, parecía que en cualquier momento se desmoronaría, en verdad le estaba causando un gran dolor, pero no podía retractarse, no ahora.
-Porque es la verdad, es lo que siento, no puedo vivir engañado más tiempo, lo que sentía por ti… se ha terminado-
En ese momento Inoo lo soltó.
-Esto es algo… inesperado… pero si así lo has decidido no voy a detenerte, eres libre Daiki… ahora vete, antes de que me arrepienta…-
Solo escuchar estas palabras fueron suficiente para salir rápidamente de aquella habitación y para abandonar aquella mansión lo más rápido posible.

-¿Por qué se va así? ¿No acaba de llegar?-
Preguntó Yamada quien no se encontraba muy lejos de ahí. Al igual que Ryutaro, quien tenía un mal presentimiento, levantó su mirada hacia las escaleras pero fue incapaz de moverse.
-Será mejor continuar con lo que tenemos que hacer, no podemos meternos en cosas que no nos incumben-
Le dijo a Yamada y prácticamente se lo llevó arrastrando hacia la cocina.

Corrió lo más rápido que sus piernas se lo permitían, lo había dicho, sin poder evitarlo más el daño estaba hecho y solo podía dirigirse hacia un lugar, necesitaba verlo.
Tocó un poco desesperado a la puerta y una de las criadas lo atendió.
-¿Se encuentra Yabu?-
Pero tan solo preguntó aquello cuando éste apareció detrás de aquella criada.
-Daiki, ¿Qué haces aquí?-
Pero tan solo vio al mayor sus ojos se llenaron de agua, al notarlo simplemente lo tomó del brazo y se lo llevó lejos de la casa, quería un lugar más alejado y privado para averiguar lo que le pasaba a Daiki, aunque ya podía darse una idea.
Cuando llegaron a un lugar apartado y solitario, Daiki comenzó a llorar, preocupando a Yabu.
-No me digas que… ya le dijiste-
Daiki asintió con la cabeza y con torpeza limpió sus lágrimas.
-Daiki-
Lo llamó con voz dulce y lo abrazó con ternura, le dolía tanto verlo tan triste.
-Le hice daño… yo no quería pero… le hice daño…-
Sollozaba mientras se aferraba al cuerpo de Yabu y hundía su rostro en el pecho del mayor.
-Lo sé… le hemos hecho daño… pero ya no hay marcha atrás, yo quiero estar contigo… ¿Y tú?-
Yabu separó a Daiki de su cuerpo para poder mirarlo a los ojos, éste sonrió y después de respirar profundo respondió con una sonrisa.
-Yo también quiero estar contigo-
Fue así como Daiki abrazó a Yabu y se sintió de alguna manera renovado, sería difícil continuar los siguientes días, pero al menos estando juntos, todo podía ser más fácil.

El resto de la tarde pasó y casi al anochecer llegó a su casa, todo estaba en silencio, estaba seguro de que no iba a ser recibido ni atendido por nadie así que solo se dirigió a su habitación, pero para su sorpresa, su madre lo esperaba justo dentro de ésta.
-¿Qué haces aquí? ¿Aún no te vas?-
-No me iré de aquí hasta que se realice la boda, solo vine a avisarte que ya me disculpe en tu nombre y que pronto tendremos visitas, más te vale te comportes como se debe-
-No lo haré, no recibiré a nadie, ésta es mi casa, si vas a tener invitados que sea en la tuya, a mí déjame en paz-
Yuya trataba de guardar la calma, no quería ser más grosero pero era difícil, muy difícil.
-Cómo sea, vendrán mañana, más te vale que ahí estés o me encargaré de que te quedes en la calle y mueras de hambre-
Dicho esto la señora se marchó, Yuya estaba en graves problemas, su madre era capas de cualquier cosa con tal de alcanzar sus ambiciones, necesitaba pensar, hacer algo, pedir ayuda… ¿Pero a quién?

La cena ya estaba servida pero Kei no bajaba, no había dado señales de vida desde que Daiki se marchó de la casa, esto preocupaba a todos, en especial a Ryutaro.
-Deberías ir a ver si se encuentra bien-
Le sugirió Yamada, quien ya estaba cansado de aquel semblante en el rostro del menor.
-Ha rechazado a toda la servidumbre, es evidente que no quiere que nadie lo moleste-
Ryutaro suspiró y trató de concentrarse en su propia cena.
-Pero, ¿No crees que es extraño? Normalmente cuando el joven Daiki viene de visita él está de muy buen humor, sonriente y amigable, más que de costumbre, pero ahora las cosas no se ven muy bien, creo que tienes que ir-
-¿Y por qué habría de ir yo? No creo poder ser de ayuda-
-¿Entonces vas a dejar que se quede sin comer?-
Preguntó Yamada, solo esto fue suficiente para despertar a Ryutaro y hacerlo reaccionar.
-Tienes razón-
Dicho esto, se puso de pie y se acerco a las criadas que preocupadas, cuchicheaban en el comedor sin saber que hacer.
-Yo le llevaré la cena-
Les dijo interrumpiéndolas.
-Pero no quiere ver a nadie-
Le dijo una de ellas.
-Está bien, trataré de convencerlo, no podemos dejarlo sin cenar, eso no está bien-
Esto pareció convencer a las criadas así que comenzaron a acomodarlo todo sobre una bandeja de metal, la cual le entregaron a Ryutaro.
Decidido, comenzó a subir por las escaleras, con sumo cuidado de no derramar nada, necesitaba llegar con la cena intacta, aunque ahora lo que realmente le preocupaba era el hecho de que su joven amo no dejaba entrar a nadie, ¿cómo iba a conseguir que le abriera la puerta?
Después del angustiante recorrido, al fin llegó a la habitación de su amo y temeroso tocó a la puerta, esperó por una respuesta pero no la hubo, así que se atrevió y tocó de nuevo. Nada, no había respuesta, tocó una vez más, esperó pero el resultado fue el mismo, no había respuesta, esto no era normal, sabía bien que siempre respondía cuando tocaban a la puerta, en definitiva algo no andaba bien, así que sin más, tomó la perilla de la puerta, la giró y pudo abrir, asomó un poco la cabeza pero todo estaba obscuro, ¿Acaso ya estaba dormido?-
-Joven Kei… ¿En dónde está?-
Preguntó en voz baja mientras entraba y cerraba la puerta tras de sí. No se escuchaba absolutamente nada, esto lo asustó un poco, sin embargo fue valiente y continuó adentrándose en aquella habitación. Como pudo, encontró la mesita de centro que y ahí colocó la bandeja con la cena, logró encontrar una vela y con uno de los cerillos que estaba junto á ésta, la encendió. Fue entonces que encontró lo que buscaba, recostado sobre el sillón, con un semblante triste, eso no era normal ¿Qué le habría pasado?
-Joven Kei… despierte… le traje su cena… no debe dormir con el estomago vacío-
Ryutaro movía con cuidado el cuerpo de su amo.
Poco a poco éste comenzó a despertar y se sorprendió un poco al ver a Ryutaro.
-¿Qué haces aquí?-
-Perdón por entrar así, pero le he traído la cena-
-No tengo hambre, llévatela-
Le ordenó Kei con voz firme mientras se sentaba sobre el sillón y cubría su rostro con ambas manos.
-Disculpe pero, no puedo permitir que se quede sin cenar, eso no está bien-
Insistió Ryutaro.
-No tengo hambre, ya te dije, puedes irte-
-No puedo volver y decirles a todos que usted no quiere comer, todos estamos muy preocupados por usted, no puedo permitir que deje de comer, definitivamente eso no está bien-
Inoo miró a Ryutaro, éste tenía una mirada suplicante, sabía bien que el menor no iba a rendirse tan fácilmente.
-Ryutaro, ¿Quién te enseñó a ser tan insistente?-
Al parecer al fin sonreía, débilmente pero lo hizo. Esto calmó un poco el corazón de Ryutaro y solo le sonrió de vuelta.
-¿Quiere que le preparé un baño mientras cena?-
Inoo comenzaba a comer un poco y miró a Ryutaro.
-No, me bañaré mañana, por ahora solo cenaré, así podrás dejarme tranquilo-
-Entonces lo dejaré cenando, volveré más tarde para llevarme todo-
Ryutaro se disponía a marcharse cuando Inoo le habló con voz débil.
-¿No te quedarás? Creo que tu compañía me vendría muy bien ahora-
Esto lo sorprendió bastante, sin embargo no podía negarse, por lo cual asintió y tomó asiento frente a Inoo.
-Disculpe si soy un entrometido pero… ¿Ha pasado algo malo?-
Inoo, quien ya casi terminaba de comer, levantó la mirada.
-¿Por qué preguntas?-
-Bueno, cuando le pasa algo malo… se encierra en su habitación y no sonríe… -
-¿En serio? No lo había notado, parece que tú me conoces mejor que yo mismo-
Sonrió débilmente mientras terminaba su cena.
-No sé lo que le haya pasado, pero usted sabe que yo siempre estaré a su lado, pase lo que pase, no hay nada que no anhele más que estar a su servicio-
Sin querer, Ryutaro estaba reconfortando a Inoo con esas palabras, y por otro lado, el menor estaba siendo sincero, haciendo notar ligeramente sus profundos sentimientos.
-¿Lo dices en serio? No creo que quieras estar a mi lado para siempre, nadie quiere hacerlo, mi madre me abandonó arrastrada por la muerte, mi padre me ignora y prefiere estar lejos de mi y ahora… la única persona con la que podía sentirme feliz, querido… acompañado… también me ha abandonado. Seguramente tú lo harás algún día-
Inoo bajó la cabeza y cerró los ojos, el dolor estaba volviendo, se sentía tan miserable que solo sentía como su corazón se hundía cada vez más en la desolación.
-¡Yo jamás voy a dejarlo solo! ¡No existe persona que me importe más que usted!-
Exclamó Ryutaro con seguridad, ahora entendía la tristeza de su joven amo y al verlo así, un profundo dolor aparecía en su pecho, no era justo, ¿Por qué tenía que sufrir tanto? Aunque ya se imaginaba que esto podía suceder, puesto que había sido testigo de una escena no muy agradable entre Daiki y Yabu, aún así esperaba que todo fuese una confusión.
-Eso dices ahora, pero después de un tiempo, cuando crezcas, encontraras a una persona que signifique algo importante para ti y terminarás por irte, así son todos, en realidad nadie desea estar a mi lado…-
La voz de Inoo sonaba tan triste que Ryutaro no podía soportarlo más, así que sin pensarlo dos veces, se acercó a su joven amo, se arrodillo frente a él y lo abrazó cálidamente, sintiendo la cabeza de éste sobre su hombro.
-Yo jamás lo abandonaré, lo juro. Para mi… tu eres lo más importante que tengo en la vida, lo más valioso, a quien deseo cuidar por el resto de mi vida, yo te protegeré de ahora en adelante, confía en mi-
Sin darse cuenta, le hablaba con tanta naturalidad, haciendo a un lado las formalidades, sus sentimientos estaban desbordándose en ese preciso momento y ya no había marcha atrás, era solo resultado de su desesperado intento por evitar que Kei se hundiera más en aquella tristeza que podría terminar con él.
Las palabras de Ryutaro resonaron en su cabeza una y otra vez, cerró sus ojos y le devolvió el abrazó al menor, rodeando su delgado cuerpo con ambos brazos mientras se dejaba caer de rodillas al suelo.

Habían pasado el resto de la tarde juntos, caminando por el bosque, tomados de la mano y recordando viejos tiempos.
-¡Yo no lloré por eso!-
Exclamó Daiki.
-Claro que lloraste, ¿A quien fuiste a ver corriendo después de eso?-
Yabu sonreía divertido.
-Si no lo recuerdo entonces no es verdad-
-¿Qué significa eso? Eres tan infantil-
Ambos rieron y se detuvieron a mitad de camino.
-Ya es tarde, deberíamos volver-
Dijo Yabu mientras miraba al cielo.
-No quiero volver…-
Dijo Daiki con voz débil.
-¿Por qué no?-
Ante la pregunta de Yabu, se ruborizó ligeramente.
-No puede ser que este día terminé tan rápido, quiero estar contigo más tiempo-
Yabu sonrió.
-¿Eso que significa?-
Daiki soltó su mano, se colocó frente a él y lo abrazó, rodeando su cuello con ambos brazos, aunque eso significara tener que ponerse de puntillas para alcanzarlo.
-Significa que quiero estar a tu lado más tiempo, ¿No puedo?-
Yabu se sonrojó un poco, después abrazó de vuelta al menor y le dijo al oído.
-¿Vas a ser tan descarado?-
-No soy descarado, soy sincero, quiero estar contigo más tiempo, solo hemos pasado la tarde juntos-
Reprochó Daiki.
-¿Acaso no te parece suficiente?-
Preguntó Yabu divertido.
-No, estuve demasiado tiempo lejos de ti, necesito recuperar ese tiempo-
-Pero no fue tiempo perdido, no olvides que al menos fuiste feliz en mi ausencia-
Yabu dijo aquello con seriedad mientras alejaba a Daiki para mirarlo a los ojos, este entendió el mensaje y bajó apenado la mirada, casi había olvidado lo ocurrido anteriormente.
-Lo sé, y no me arrepiento, realmente… él me hizo muy feliz… y ahora le he hecho daño… soy lo peor… ¿Verdad?-
No podía darle la razón, si acaso alguien debería sentirse como basura debería ser él y no Daiki.
-Si yo… si yo no te hubiese dicho nada… ¿Qué hubieras hecho?-
Preguntó Yabu con curiosidad.
-No lo sé… creo que… lo mismo que hiciste tú… si tú no me buscabas yo terminaría por hacerlo…-
Ambos se miraron y sonrieron.
-Daiki, no podemos sentirnos culpables toda la vida, nos disculparemos como debe ser con Inoo y arreglaremos todo, tenemos que ser sinceros con él, lo merece-
La voz tan tranquila de Yabu le relajaba el corazón, asintió con la cabeza y volvió a abrazarlo.
-Por hoy, por este instante, quiero ser egoísta y no pensar en nada más que en este momento ¿Está mal?-
Yabu respiró profundo y disfruto tanto el sentir a Daiki entre sus brazos de esa forma, de respirar su agradable aroma, de sentir su calor, que tan solo sonrió y negó con la cabeza.
-Yo quiero lo mismo, jamás debí dejarte, no sabes el miedo que tenía de que te pasara algo malo de nuevo y no estar ahí para ayudarte-
-Nada malo pasó ni pasará, sé cuidarme, la gente del pueblo ha dejado a mi padre en paz y al parecer su trabajo es reconocido poco a poco, aunque aún falta mucho-
Ambos continuaron abrazados un poco más, no deseaban separarse y hacían aquel momento lo más largo que podían.

Al día siguiente despertó gracias a los rayos del sol que pegaban contra su rostro, lentamente abrió los ojos, no sentía la suavidad de su cama, sin embargo había algo cálido entre sus brazos lo cual hacia que se sintiera cómodo. Al abrir los ojos por completo pudo darse cuenta de lo que pasaba, al parecer se había quedado dormido sobre el suelo y tenía entre sus brazos a Ryutaro. ¿Por qué? ¿Cómo es que habían llegado a esta situación?
Fue entonces que recordó las palabras del menor, aquel abrazo y como al sentirse así, lentamente se quedó dormido.
Sonrió al ver el rostro del menor hundido en un profundo sueño, al parecer era temprano, miró a su alrededor y con cuidado de no despertarlo, se puso de pie, después lo tomó entre sus brazos y lo llevó a la cama, lo cubrió gentilmente con las cobijas y sin poder contenerse, le besó la frente.
-Gracias-
Le susurró mientras se recostaba junto a él y volvía a tomarlo entre sus brazos, era una sensación sumamente agradable para él, no podía explicarlo, no era la primera vez que se sentía así estando junto a Ryutaro, pero le gustaba sentir aquello, gracias a su compañía había sido fácil pasar la noche y sentía que podría soportar el ya no tener a Daiki a su lado.

Sabía que el día sería pesado, su madre ya lo había amenazado y aún tenía la mente en blanco, era realmente difícil oponerse a ella.
Salió de su habitación, bajó a la sala y todos los sirvientes hacían limpieza, al parecer bajo las ordenes de su madre. Caminó hacia la cocina y tomó un pan y un poco de leche casi a escondidas, sabía que si alguien lo veía lo delatarían con su madre y podría armarse un escándalo.
Como pudo se logró escapar y salió de la casa, tenía que pensar, pero nada se le ocurría, hasta que sus pasos lo llevaron como siempre, a casa de Yabu.
Tocó a la puerta y lo dejaron entrar, después su amigo lo recibió en la sala.
-¿Qué te trae tan temprano? ¿Pasa algo?-
Yuya asintió con la cabeza.
-Esto se pone difícil, no sé que voy a hacer, al parecer esta tarde quiere concretar el compromiso, ha invitado a la familia de esa chica y no parece que se detendrá ante nada, me ha amenazado con dejarme en la calle si continuo oponiéndome-
-¡No puede hacerlo! ¡Esa casa es tuya y de tu padre!-
-Es una manipuladora, sé que encontrará los medios para lograr lo que quiere, sé que lo hará-
Yabu no sabía como apoyar a su amigo, esta preocupado de verlo aparentemente derrotado.
-Vas a tener que hablar con Chinen al respecto, no puedes mantenerlo ajeno a todo, algún día va a tener que enterarse-
-Chinen es el último en quien pienso en esta situación, no quiero preocuparlo, por ahora esta bien que no sepa nada, en dado caso que deba quedarme en la calle para evitar que mi madre se salga con la suya casándome con esa chica, entonces hablaré con él-
Yabu negó con la cabeza, pero no podía hacer nada.
-Cambiando de tema, yo también tengo algo que contarte-
Yuya lo miró con atención y Kota comenzó a hablar.
-Daiki… ha terminado con Kei y ahora…-
-Ya sé, ya sé, ahora viven un feliz romance juntos a pesar de todo. Vaya… no puedo creerlo… ¿Cómo está Kei? ¿Sabe que Daiki ahora está contigo?-
-No, aún no-
-Seguramente se lo imagina-
Yabu bajó la mirada.
-Aún así, quiero hablar con él, ser sincero, después de todo es mi amigo-
-No sé como vaya a reaccionar pero espero que todo salga bien-
Ambos amigos se miraron y sonrieron.

-Joven Kei, el desayuno está servido-
Escuchó decir a una criada del otro lado de la puerta.
-Está bien, bajaré enseguida-
Respondió con su habitual tono de voz, miró a Ryutaro, quien aún parecía dormir profundamente, o al menos eso hacía puesto que comenzaba a despertar y el verlo tan confundido resulto ser una adorable imagen.
-Buenos días-
Lo saludó con voz dulce. Al parecer el menor se sorprendió tanto que casi sale disparado de la cama.
-¡Lo siento! Me debí haber quedado dormido anoche… ¡Lo siento mucho!-
Se disculpó mientras salía de la cama y se reverenciaba una y otra vez.
-Deja de hacer eso, me haces sentir mal, es hora del desayuno, debes tener hambre-
-¿Es tan tarde?-
Preguntó alarmado.
-No es tarde, es solo el desayuno-
Sin embargo el menor continuaba alarmado.
-Debería estar haciendo mis deberes ahora, debo irme, con permiso-
Ryutaro estuvo a punto de salir corriendo de la habitación cuando la voz de Inoo hizo que se detuviera en seco.
-¿Entonces eso de que estarás a mi lado para siempre fue mentira?-
Inoo miraba al menor con una sonrisa mientras este se giraba lentamente para verlo.
-Ah… si, lo estaré, pero ahora tengo que ayudar con lo de siempre….-
Aquella apariencia tan frágil, asustado y responsable a pesar de todo lo hizo sentir algo extraño en su interior, sabía que no podía retenerlo así que lo dejó ir.
-De acuerdo, pero más te vale estar libre para más tarde, voy a necesitar tu ayuda para algo-
Ryutaro sonrió ampliamente y asintió con la cabeza, se reverenció una vez más y salió de la habitación.
En definitiva, ver esa sonrisa, tan radiante y llena de energía era algo maravilloso, al menos podía notar aquello, sin querer las palabras dichas por Ryutaro volvieron a su cabeza y pudo sentir algo en su interior, no sabía de que se trataba pero no pudo evitar el sonreír.

La mañana transcurrió tranquila, trabajaba como de costumbre cuando miró a Ryutaro correr.
-¡Hey! ¿A dónde vas con tanta prisa?-
-Tengo que recoger la correspondencia-
Respondió el menor sin dejar de correr.
-Pero no tienes que correr tan desesperado, esas cartas no se irán a ningún lado-
Dijo Ryosuke para si mientras observaba curioso la actitud tan enérgica de  Ryutaro y entonces adivinó. Lo único que ponía a Ryutaro tan feliz, tan lleno de energía era solo, el joven Kei, no pensaba quedarse con la duda así que cuando el menor venía de regreso, igual a paso apresurado, Ryosuke lo tomó sorpresivamente y se lo llevó.
-¿Qué te pasa? ¡Suéltame!-
Pedía el menor, pero Ryosuke era más fuerte y cuando estuvieron alejados, lo soltó y lo atacó con preguntas rápidamente.
-¿Qué ha pasado? ¿Algo bueno verdad? ¿Te volviste a quedar con el en la noche verdad? ¿Qué pasará ahora? ¿Le dijiste lo que sientes?-
Ryutaro se sintió agobiado con tantas preguntas.
-¡Al menos dí una por una! Eres tan entrometido, no ha pasado nada, no entiendo porque siempre crees eso-
-Ryutaro, eres tan transparente como el agua, se nota que estás rebosante de felicidad y sé que se debe al joven Kei, ¿Qué ha pasado?-
Ryutaro se sonrojó, odiaba ser descubierto tan fácilmente por Yamada.
-Tan solo, pude ayudarlo, está pasando por un momento difícil y me permitió ser su apoyo, eso es todo-
-¿Momento difícil? ¿No será que el joven Daiki lo ha dejado?-
Ryosuke estaba tan curioso, que Ryutaro solo lo miró con fastidio.
-En verdad eres muy entrometido, mejor preocúpate por tus propios asuntos, seguramente van a enviarte de nuevo al pueblo a comprar comida-
-¿Eh? ¿Cómo sabes?-
Preguntó sorprendido.
-Porque voy a decir que no tienes nada que hacer y que puedes ir sin problema-
Dicho esto, Ryutaro comenzó a irse, dejando a Ryosuke en una crisis emocional.
-¡Pero si tengo cosas que hacer!-
Le gritó mientras intentaba darle alcance, pero el menor comenzó a correr con la correspondencia en la mano.

-¿Vas a hablar hoy con él?-
Preguntó Takaki.
-Tengo que hacerlo, pero no sé como debo comenzar-
-Bueno, simplemente vas a decirle que has tomado a Daiki de regreso, gracias por haberlo cuidado pero que ahora ya no es necesario que se preocupe por él, le sonríes y te vas-
-¡No puedo hacerlo así!-
Reprochó Yabu ante las palabras de Takaki.
-Obviamente-
Ambos se miraron y Yabu suspiró.
-Tengo que pensar bien lo que voy a decirle-
-No lo pienses, solo dile la verdad, eso es todo, no inventes nada, no mientas, no te andes con rodeos-
-¿Va a odiarme verdad?-
Takaki suspiró y le dio una palmada en la espalda.
-¿Tú que crees?-
En ese momento escucharon que alguien tocaba a la puerta, una de las criadas abrió y era Daiki, a quien guió hacia donde Yabu y Takaki se encontraban.
-Daiki…-
Lo saludó Yabu rápidamente al mismo tiempo que se ponía de pie.
-Vaya, creo que alguien sobra aquí, será mejor irme-
Dijo Takaki al verlos, sin embargo, lo que Daiki dijo lo detuvo y no pudo marcharse.
-Vine por ti, hay alguien a quien debemos ver-
Yabu abrió sus ojos de par en par, estaba sorprendido, de igual forma lo estaba Takaki.
-Espera un momento, es muy temprano, seguramente sigue recogiendo los pedazos de su alma para poder comenzar bien el día, además luces precipitado, ¿No sería mejor esperar?-
Takaki trataba de calmar a Daiki, pero éste no iba a ceder.
-Entre más tardemos, entre más vueltas le demos, más difícil va a ser-
Yabu volvió a sentarse y Takaki hizo lo mismo.
-Daiki, esto no es fácil, para nadie, dejemos al menos que pase un poco el día, iremos más tarde ¿Te parece?-
Daiki bajó la mirada y se mordió el labio, después miró a Yabu y le dijo.
-Sé que no es fácil, pero no sé que más hacer, he estado pensando toda la noche y cada vez me siento peor-
En ese momento Takaki se puso de pie, se acercó a Daiki y con voz firme le dijo.
-Si ibas a terminar sintiéndote mal, desde un principio no lo hubieras aceptado, ahora ya está hecho, deja de arrepentirte, no eres el único que se siente miserable-
Señaló con la mirada a Yabu y volvió a mirar a Daiki.
-Si se precipitan será peor, usa la cabeza-
Dicho esto, Takaki se dispuso a marcharse.
-Nos vemos luego-
Yabu solo lo miró alejarse y se puso de pie para acercarse a Daiki.
-Ven-
Lo tomó del brazo y comenzó a llevarlo a un lugar más privado, su habitación.
Al entrar, Yabu cerró la puerta y tomó a Daiki entre sus brazos.
-Sé que te sientes mal por él, yo me siento igual, pero no podemos llegar así solo para decirle que estaremos juntos, deja que sea yo quien hable con él primero, después encontraremos el momento para presentarnos juntos, ¿De acuerdo?-
Daiki se aferró al cuerpo de Yabu y solo asintió con la cabeza.
-¿Cómo crees que se sentirá si nos recibe ahora a los dos? No podemos causarle más dolor, no lo merece-
-Lo sé, tienes razón, esto pudo evitarse, si yo no me hubiese dejado llevar por él… si me hubiese mantenido fuerte y esperarte… esto no estaría pasando-
-Daiki-
Lo llamó suavemente y lo separó de su cuerpo para mirarlo a los ojos.
-El hubiera ya no existe, las cosas son así y hemos de afrontarlas, no queda más. Todo va a estar bien-
Daiki sonrió, siempre había sido así, siempre era Yabu quien le transmitía tanta seguridad, tranquilidad, tanta paz.

De camino a su casa no dejaba de pensar, últimamente ocurrían tantas cosas, todo tan rápido y al mismo tiempo, ¿Por qué? ¿Por qué su madre tenía que encapricharse tanto en casarlo con alguien? No tenía sentido, se sentía perdido, esperaba lo peor y con tan solo sentirse así anhelaba poder ver a Chinen, tenerlo entre sus brazos.
-¿Cómo voy a decirle lo que está ocurriendo?-
Se dijo en voz baja. Después de caminar un poco más, llegó a su casa y observó que había un par de carruajes en la entrada, aquello no podía significar otra cosa más que problemas, los invitados de su madre habían llegado. Respiró profundo y entró, de nueva cuenta la servidumbre lo saludaba, todo a ordenes de su madre, habría que mantener las apariencias de lo que realmente sucedía.
-Hijo mío, llegaste, ¿Qué tal tu caminata?-
Su madre lo saludaba con una sonrisa llena de hipocresía, aquella mirada le decía que no se atreviera a decir algo que revelará su situación, estaba perdido, así que solo respondió secamente.
-Bien-
En ese momento, un señor bastante elegante, una señora y la chica.
-Buenas tardes, hemos venido a comer con ustedes, mucho gusto en conocerte al fin-
Lo saludó aquel señor, a Takaki no le quedó alternativa y saludó de vuelta, pero sin dejar ese semblante frío y serio. Podía sentir la mirada amenazante de su madre pero no iba a sonreír con hipocresía como ella lo hacia.
Después una charla sin sentido, de comentarios nada agradables sobre Takaki y “su prometida”, la comida estuvo servida y todos pasaron al elegante comedor.
Todos tomaron asiento, sirvieron un poco de vino a todos, en ese momento Takaki perdió el apetito así que solo jugaba con la comida que estaba en su plato, prestando muy poca atención a lo que se comentaba en la mesa, deseaba correrlos a todos, decir que no pensaba casarse y que todo era un plan de su madre solo para tener más dinero del que ya poseía.
La platica era amena al menos para el resto, hablando de cosas materiales, superficiales, y claro, de matrimonio.
Takaki estaba llegando a su limite, no soportaba más aquello, pero la mirada de su madre lo obligaba a permanecer como hasta ahora.
De pronto, las puertas de la mansión se abrieron, todos en la mesa se miraron entre sí, no esperaban a nadie más. Una criada entró rápidamente al comedor y con voz agitada dijo.
-El señor está aquí-
Los ojos de la madre de Takaki se abrieron tanto, incluso sus manos temblaban.

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Tarán~ esto es un bonus~
Sé que hay personitas que también querían leer este fic, como ya tenía bastante avanzado ese capitulo pues lo publico ahora :3
Poco a poco todo se pone en su lugar, creo, como dije, no le quedan ya muchos capitulos, gracias a Dios, se hizo eterno este fic pero como ya va llegando a la recta final espero no tardar tanto.
Espero y les haya gustado, yo disfruto tanto escribiendo esto que parece telenovela mal hecha xD pero bueno~ es solo mi punto de vista, ya ustedes me darán el suyo si gustan :3
Ahora si estoy actualizando seguido~ benditas vacaciones xD
Al menos hasta el 21 de Enero estaré activa, después regreso a clases y quien sabe que pasara LOL pero no pensemos en cosas tristes y mejor hay que disfrutar :3

10 comentarios:

lizy dijo...

siiii me encanto
gracias por subirlo pobresito kei, daiki y yabu pero al parecer kei se recuperara rapido bien por ryu jejejej llego es el padre de takaki si es asi siiiiiiiii al fin que pasara aa se pone bueno :)

mabelucome dijo...

*O*
Este fic es uno d elos primeros que empecé a leer y aun lo amo *^* Creo que es el único fic en el que me gusta que separen al Inoodai (?)

Siiiiii, el Kei, mira a Ryu, muere por ti y poco a poco te lo dice, te lo demuestra en cada acción que hace <3

asasdasdasd Se aman muchísimo *^* Daiki, eres un idiota, tendrías que haber pensado en las consecuencias de salir con Inoo, ahora toca echarle frente, los dos juntos, no se sabe si lo aceptará a la primera pero hay que echarle cara.

Odio a la madre de Takaki ¬¬ Menos mal que su padre ha vuelto, él pondrá los puntos sobre las íes y esa mala mujer se irá por el río (?) No se, pero espero que no lo case, Yuya es de Yuri *^*

Anónimo dijo...

Pobre Kei, le dolio mucho la separación de Daiki, pero ni modo Dai-chan quiere a Yabu. Ojala y pronto encuentre consuelo en Ryu, es raro leer al Inoodai y Yabutaro intercambiados pero de verdad me gusta como escribes a estas parejas.

La madre de Takaki de verdad me hace enojar es tan odiosa, que bueno que regreso su padre y ojala y le ponga un alto para que deje a Yuya ser feliz con Chii♥

I LOVE JUMP

Carol~ dijo...

esta historia es tan genial, gracias por haberla continuado *0*!
awww Kei >wo/////___<!!

La situación con Takaki es tan estresante también D:! todo por ser fan del takachii -w-<3!! y ahora su padre se suma al asunto O:! fue sorpresota o__o! no me lo esperaba. podrá ¿la madre manipularlo? o se pondrá a favor de Yuya
ljasdhfljahljsakdfhasjlhfsjk

Anónimo dijo...

Kyaaaaaaaaaa!!!!!!! Te kedo hermoso como siempre.....agsagsagsags se pone interesante...pobrecito de kei u.u
Pero en fin para eso esta ryutro...kyaaaa hermosos como siempre graxias x subirlo estaba ansiosa x leerlo....escribes agasgadgasgaga maravilloso...simplemnt es perfecto...gambattte!!!
I love InooTaro <3

miriacha dijo...

ayaaaa....
mejor regalo de navidad no pudo haber...
este fic es increible...la trama es increibleeee....y como dices es como una novelaaaaaaaaaaa....me la imagino viendola en la tele..seria grnadioso.....^^

y sabes me da tanta pena dai y yabu....sufrenn ..pero aun mas lo hace ino...el pobre me senti mal de tan solo imaginarmelo todo depre por lo que le dijo dai...pero que se va hacer....y este dai que ya ya quiere ir con yabu a hablar con ino...mas apresurado este chico xD!!!!

me hubiese gustado un poquito de yamajima...^^ pero la profundizacion de las parejas me gusto ...

ahhhhh..me olvidaba ...."quiero ahorcar a la madre de yuya"...es unaaa...aishhhh me cae tan mallll....pero que bueno que el papa de yuya haya regresado....el proximo capi si que prometo....siiii >_<

gracias ootra vez por este regalito de navidad...

janne ayaaaaaaaaaaaaaaa (^_^)

Anónimo dijo...

hermosoooo~ !!!
<3
El Inootaro me gusta mas a cada momento *o*
uy llego el señor!!!! que hara?!?! correrá a la madre de takaki y lo dejara ser feliz con chinen (?) apoyara a la madre (?) xDDDDDD
Muchas gracias por la continuación *O* y ejemejem ojala que haya imaginacion pronto xDD ejemejem ^^


Vann,,* dijo...

WUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU~~~ InooTaroooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo~~~!!! ♥♥♥
Puedes creer que no había visto actualización de esto ni de fated? sdasdasasd! pecado!

Soy asquerosamente feliz leyendo InooTaro bello ♥♥

lili kazuya dijo...

Nooo porq me dejas así? Esta bien esperare conti

Erza Dragneel dijo...

Diosssssss pero q mujer mas manipuladora y codiciosa es esa mujer, osea como ella no es feliz no quiere q Yuya tambien lo sea ¬¬ , si mi yama-chan tiene una crisis emocional como se llama lo que yo estoy sintiendo waaaaaaaaa :'( pobre Kei, aunq Ryu estara ahi para ti siempre!!! Daiki te odio en este fic..


P.D 1: Me gusta mas el InooDai pero creo que estoy comenzando a ser openmind en estas situaciones ..

P.D 2: Ayaa-san yo se muy bien que en la introduccion del fic tu nos advertiste que pasaria de todo pero aun asi cuando Dai-chan termino con Kei me dolio full como si mi novio estuviese terminando conmigo xD


P.D 3: Lo bueno de no haber leido este fic antes es que no tuve q calarme la espera y la ansiedad de que subieras el proximo cap xDDD, que bueno que cuando descubri tu blog ya tenias algunos terminados y este ya estaba super adelantado lo cual me alegro :D

P.d 4: Soy nueva leyendo fics sobre los JUMP y definitivamente no sabia de lo que me perdia n_n



Bueno ya creo que dije mucho y seguro te aburri.Por ulltimo quiero decirte que te admiro como persona y el trabajo que haces, y tambien el esfuerzo y dedicacion que le pones a tus fics..
En fin, aunque llore todo un rio lo disfrute!! y espero q todo termine bien *te estare acosando mentalmente para q lo finalices pronto* .. *muajajajajaja* xDDDD

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