lunes, 17 de mayo de 2010

A new song [Cap. 3]

Capitulo 3

-¿Acaso tu no me harías daño?
Preguntó Kame con una mirada seria mientras observaba a Yamashita fijamente esperando una respuesta, sin embargo este giró la cabeza y dándose media vuelta.
-Lo único que quiero decir es lo que siempre has sabido, así que sabes perfectamente cuál es la respuesta-
Y sin decir nada más, Yamashita apagó la luz, después caminó hacia el futón y se recostó para intentar dormir un poco. Kame solo suspiro, odiaba este tipo de situaciones pero tratándose de Yamashita esto era algo inevitable cada vez que Jin estaba de por medio, así que igual se acomodó de nuevo e intentó dormir un poco.

A la mañana siguiente, Jun se levantó muy temprano, como de costumbre, tenía que ir a trabajar, así que se arreglo lo más silenciosamente posible, puesto que Jin dormía en la habitación y no deseaba despertarlo, así que entró al baño y decidió tomar una ducha.
Minutos más tarde Jin despertó poco a poco, escuchaba el sonido de una regadera no muy lejos, después de todo su oído era muy sensible aunque el baño estuviese fuera de la habitación, así que lentamente abrió los ojos, se sentó en la orilla de la cama y comenzó a mirar a su alrededor, casi había olvidado que no estaba en casa.
Poco a poco se levantó de la cama y se puso de nuevo su pantalón, después salió de la habitación y miró a su alrededor, escuchó el sonido de la llave cerrarse y de pronto un Jun completamente húmedo y con solo una toalla enredada a la cintura salió del baño. Jin se quedó observándolo fijamente, aquel chico frente a el era increíblemente hermoso.
-Ah, Buenos días, ¿Te desperté?-
A Jin le tomó unos cuantos instantes reaccionar, después desviando la mirada respondió.
-No te preocupes, simplemente ya no tenía sueño-
-Ya veo-
Jun lucía despreocupado, al parecer no le afectaba estar semidesnudo frente a Jin, así que con toda la tranquilidad del mundo paso justo a su lado solo para dirigirse al sillón, tomo su ropa y se disponía a entrar a su habitación.
-Bueno, entraré para vestirme, no tardo-
Jin solo asintió con la cabeza y observo como Jun entraba a la habitación para después cerrar la puerta tras de si.
“-¿Pero que rayos me sucede? No puedo ponerme tan… nervioso-”
Pensó mientras se sentaba en el sillón y pasaba su mano por su cabeza, revolviéndose un poco el cabello.
Después se acordó de que llevaba su teléfono en el bolsillo, al verlo se quedo sorprendido, tenía demasiadas llamadas perdidas, todas de parte de Kame.
“-No puede ser-”
Era increíble que Kame estuviese detrás de el todo el tiempo, nunca podía dejarlo tranquilo, esto ya lo tenía cansado, sin embargo no se atrevía a dejarlo, después de todo Kame lo era todo para el, prácticamente le había salvado la vida, ¿O no?

Minutos más tarde y Jun salió de la habitación, vestido muy formalmente con su traje color gris claro y su corbata color marrón, muy presentable, tal y como debía ir a trabajar, de nuevo Jin se quedó sin habla, aquel chico era realmente hermoso, tanto por fuera como por dentro.
-Disculpa que no te ofrezca nada para desayunar, pero llevo un poco de prisa-
Jin pudo notar la preocupación en el rostro de Jun.
-No te preocupes, será mejor que ya me vaya, aún tengo cosas que hacer-
-Disculpa-
Dijo Jun de nuevo.
-Ya te dije que no es nada-
Ambos se miraron y se sonrieron, Jun sintió algo extraño, a pesar de que tenía una noche de conocerlo la sonrisa y voz de Jin eran muy reconfortantes para el, eso era demasiado extraño. Por otro lado Jin se sentía igual, solo que al contrario de Jun, el sentía que la sola presencia de este era suficiente para dejarlo tranquilo, sin preocupaciones, era algo diferente, que sin embargo lo hacía sentirse extraño. Sin notarlo, se había formado un silencio entre ambos, mirándose fijamente, de pronto fue Jin quien terminó con aquella atmosfera.
-Bien, pues entontes es hora de marcharse-
Sorprendido, Jun miro su reloj, ya era un poco tarde y si no salía ahora no llegaría a tiempo.
-Tienes razón-
Y tomando su portafolio junto con sus llaves y su abrigo caminó detrás de Jin hacia la puerta, al salir cerro con llave y ambos caminaron rumbo al elevador.

Ya afuera del edificio, ambos se despidieron, puesto que tomaban caminos diferentes.
-Gracias por darme hospedaje, te debo una-
Jun negó con la cabeza para responder con una sonrisa.
-Ya estamos iguales, tu me prestaste tu bufanda y yo te di hospedaje, así estamos bien-
Jin dejo salir una sonrisa de derrota.
-De acuerdo, entonces, no te quito más tu tiempo-
-Igual tu tienes cosas que hacer-
-Ambos estamos ocupados-
Concluyó Jin en tono de broma. Jun solo sonrío.
-Adiós-
Se despidió Jun, Jin hizo lo mismo, ambos se dieron media vuelta y comenzaron a caminar por diferentes caminos, pero de pronto Jin se detuvo y le gritó a Jun quien no estaba muy lejos.
-¿Nos veremos esta noche?-
Jun se detuvo y se quedo pensativo.
-No se si pueda…-
Pero este comentario no hizo que Jin perdiera el animo.
-Te estaré esperando-
Y con una sonrisa se dio media vuelta y continuo con su camino.
“-¿Me estará esperando?…-”
Pensó Jun, estaba sintiéndose extraño, esto no era desagradable pero era un poco inquietante, después continuo con su camino, y antes de subir al tren, su teléfono comenzó a sonar, sacó el aparato del bolsillo y miró el nombre de la persona que llamaba, el pecho se le oprimió, no estaba seguro de estar feliz.
-¿Si?-
-Jun, ¿A que hora sales hoy?-
-A la hora de siempre-
Respondió sin muchos ánimos.
-De acuerdo, esta vez prometo pasar por ti, podemos ir a donde tu quieras-
Jun suspiró ante tal comentario.
-Sho, en verdad no es necesario, podemos vernos en otra ocasión-
-No te preocupes, lo tengo todo bajo control, pasaré por ti a las 6, de acuerdo-
-De acuerdo-
Al parecer los ánimos de Jun por ver a Sho fueron transmitidos en su tono de voz, puesto que este lo notó y preguntó.
-¿Estas bien?-
-Perfectamente-
Respondió directamente.
-¿Acaso no quieres que nos veamos?-
Esta pregunta dejo callado a Jun, si quería verlo, después de todo llevaba una semana anhelando verlo, pero, tenía deseos de ir esa noche al pequeño café para ver a Jin de nuevo, simplemente no podía evitarlo, sin embargo no podía decírselo a Sho.
-No es eso, es solo que estoy cansado, he tenido demasiado trabajo y estoy a punto de subir al tren, te llamo más tarde ¿de acuerdo?-
Sho no muy convencido le dijo.
-Esta bien, cuídate-
Con voz melancólica Jun respondió.
-Tu también-
Y antes de que colgara, Sho le dijo.
-En verdad quiero verte esta noche, tengo que hablar contigo-
Y sin esperar algún comentario por parte de Jun, Sho terminó con la llamada. Ahora la cabeza de Jun estaba hecha un caos, pero al momento de subir al tren decidió que no era el momento de pensar en tantas cosas, tenía un duro día de trabajo por cumplir y no podía permitirse ninguna distracción.

Al llegar a su departamento le extraño encontrarse con la puerta cerrada con llave, normalmente esperaría encontrarse con Kame adentro, esperándolo con impaciencia, sin embargo no era así, por un lado le aliviaba, no sabía que iba a decirle a Kame si lo cuestionaba por no haber llegado, no podía decirle que había dormido en casa de un chico, puesto que esto lo destrozaría y las cosas no terminarían muy bien.
Sin mucho que hacer realmente, caminó a su desordenada habitación, pasando por su desordenada sala, tomó un poco de ropa limpia y se metió al baño, lleno la tina con agua caliente, mientras se llenaba se desvestía, al estar completamente desnudo se miró fijamente al espejo, de pronto, la imagen de Jun semidesnudo apareció frente a sus ojos, sorprendido, movió la cabeza con brusquedad de lado a lado.
“-Eso no puede ser, no puede-”
Y sin más, se metió a la tina, relajándose por completo gracias al agua caliente, cerró sus ojos por unos segundos para relajarse por completo, pero la hermosa figura de Jun en su entallado traje apareció en su mente, seguida de la imagen del chico semidesnudo y ligeramente mojado.
Desesperado, se sumergió en el agua por completo, tratando de que el agua se llevara todas esas imágenes y sentimientos extraños.
Rato después salió del baño ya vestido con su pantalón y su playera y una toalla alrededor del cuello y el cabello húmedo y despeinado, caminó a la cocina, abrió la nevera y saco una lata de cerveza bien fría, estaba a punto de beberla cuando una voz lo asustó.
-¿No crees que es demasiado temprano para tomar?-
Lentamente bajo la lata, la puso sobre la mesa del comedor y su mirada se dirigió al marco de la puerta, en donde estaba Kame recargado observándolo fríamente.
-¿Qué haces aquí?-
Preguntó con indiferencia y haciendo caso omiso del comentario de Kame, le dio un trago a su cerveza.
-¿Qué que es lo qué hago aquí? Tú dijiste que podía entrar y salir las veces que se me diera la gana-
Reclamo Kame mientras caminaba hacia Jin solo para quitarle la lata de cerveza de la mano y tirarla a la basura.
-No tenías por que hacer eso…-
Comentó Jin tratando de calmarse.
-¿En donde estabas anoche? Te estuve llamando y jamás respondiste, ¿Qué diablos estabas haciendo Jin?-
Jin solo suspiro, caminó hacia el sillón y se dejó caer sobre este.
-Nada en especial, simplemente tarde de más eso es todo-
Kame pareció no muy satisfecho con aquella respuesta.
-¿A si? Bien, no me importa-
-Bueno, algo diferente esta vez-
Murmuró Jin, pero no lo suficientemente bajo para que Kame no lo escuchara.
-¿A que estas jugando Jin? ¿Acaso te burlas de mi?-
Jin se quedó en silencio.
-Bien, no me importa, supongo que este no es un buen momento para hablar, así que me voy, tengo cosas que hacer-
-¿Qué cosas?-
Preguntó Jin curioso.
-¿Acaso te importa? ¿O es simple curiosidad?-
Jin pudo percibir el enojo en la voz de Kame, sabía que este había estado preocupado por el, pero no tenía ánimos de explicar nada, pero ahora debía hacer algo o Kame terminaría por marcharse muy molesto. Así que poniéndose de pie caminó hacia donde estaba Kame y lo abrazo tiernamente rodeando la cintura del chico con sus brazos.
-Pregunto por que me importas Kame, ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?-
Kame suspiro y alejo a Jin.
-Hasta que puedas ser un poco más sincero Jin-
-Soy sincero, creo que te lo he demostrado muchas veces-
De pronto una sonrisa traviesa se dibujo en el rostro de Kame.
-Pues creo que no han sido suficientes-
Lentamente Kame se acercaba al Jin, hasta tocar su pecho y acariciarlo provocativamente, Jin supo de inmediato de las intensiones de Kame, sin embargo no tenía ánimos de tener sexo en esos momentos, se sentía cansado, pero tenía que sonar convincente sin hacer enojar a Kame.
-Se lo que quieres, pero creo que podemos hacer algo mejor, tu sabes, soy mejor cuando llego de cantar y lo sabes-
Kame sonrió lascivamente a Jin, al ver eso se tranquilizó, al parecer había resultado bien.
-Tienes razón, además hoy tengo algo que hacer-
-¿A si? ¿Con quien y qué?-
Kame se quedo pensativo, sabía que tal vez no era buena idea el decirle a Jin sus planes, sin embargo vio que era la forma de una pequeña venganza por haber desaparecido toda una noche.
-Tengo algo que hacer con Yamapi, creo que quiere que lo acompañe a una de esas exposiciones de fotografía que tanto le gustan-
Jin pudo haberse molestado, siempre era igual cada que Kame mencionaba a Yamashita, pero esta vez había algo diferente y no le causaba molestia alguna.
-De acuerdo, entonces nos veremos en la noche-
Kame estaba impactado, esa no era la reacción que se esperaba, deseaba muy en el fondo ver la cara llena de molestia en Jin y que este hiciera todo lo posible por impedir que se fuera con Yamashita.
-Bien, nos vemos-
Jin asintió con la cabeza y caminando de vuelta al sillón se dejó caer de nuevo sobre el, Kame esperaba alguna clase de despedida como de costumbre, pero no hubo nada, así que no tuvo más opción que salir del departamento un poco molesto.
Solo de nuevo, se recostó sobre el sillón, se quedó mirando el techo, de pronto comenzó a darse cuenta lo cansado que era estar con Kame, tener que explicarlo todo para después tener un poco de sexo, en resumen esa era toda su relación, no había nada más. De pronto comenzó a sentirse vacío, y el rugir de su estomago lo sacó de todo pensamiento, después de todo aún no desayunaba, así que caminó hacia la cocina de nuevo pero no encontró nada, así que tomó sus llaves, se acomodo un poco el cabello y salió a buscar algo que desayunar.

Llevaba poco más de quince minutos esperando, sabía que Kame era una persona un poco impuntual, excepto si se trataba de Jin, estaba decidido a irse si pasados diez minutos más Kame no llegaba, pero de pronto lo vio acercarse.
-¡Kame!-
Le grito mientras movía su brazo de lado a lado. Este lo vio y se acerco más de prisa.
-Yamapi, perdona es que pase a ver a-
-Jin ¿cierto?-
Interrumpió Yamashita para mirar a Kame un poco frío.
-Así es, lo veré esta noche-
-¿Te dijo por que no llego?-
Preguntó Yamashita mientras ambos caminaban para entrar a la exposición.
-No, pero no importa mucho-
Kame trato de lucir despreocupado, pero para los ojos de Yamashita eso era imposible, puesto que este lo conocía mejor que la palma de su mano.
-Pues no parece-
Kame solo dejo salir un suspiro.
-Jin esta cambiando, ya no es el mismo, simplemente hoy, le dije que vendría contigo, fue como si no le importara-
-¿Acaso me usas como arma para darle celos?-
Preguntó Yamashita un poco molesto.
-No, no es así, pero-
-Olvídalo, ya no digas más-
Kame sabía que estaba mal tratar así a Yamashita, pero no podía evitarlo, aunque sabía el amor que este le profesaba nunca le daba la importancia que necesitaba, simplemente para el no había nada más que Jin.

Las horas en la oficina transcurrieron lentamente, para Jun era un día demasiado pesado, sabía que había prometido llamar a Sho más tarde pero simplemente no tenía tiempo para hacerlo, habían montones de llamadas por atender, papeles que revisar etcétera, demasiado trabajo.
De pronto todo pareció calmarse, sin embargo necesitaba un respiró, así que escapándose logró irse hasta la azotea del edificio, estando así sacó de su bolsillo una cajetilla de cigarros junto con un encendedor, tomo uno y lo encendió, le dio la primera fumada y dejo salir el humo lentamente al mismo tiempo que cerraba los ojos y se recargaba en el barandal.
Al cerrar los ojos muchas cosas pasaban por su cabeza, en su mayoría cosas relacionadas con el trabajo, hasta que de pronto comenzó a recordar aquella vez que había escuchado a Jin cantar, aquella voz, aquella canción, todo era hermoso, y que decir de el, tan elegante, tan amable, con esa mirada que lo ponía ligeramente nervioso, todo en Jin era casi perfecto, lo que cantaba acompañado de su guitarra y el ambiente acogedor de aquel café, simplemente algo ideal. Y el poder hablar con el, a solas, en una cena tranquila, había sido una experiencia maravillosa.
“-¿Pero en que tanto estoy pensado?-”
Pensó mientras abría los ojos de golpe al mismo tiempo que apagaba el cigarrillo.
-Ya casi es hora…-
Se dijo mientras miraba el reloj, faltaban quince minutos para las seis, y se pronto una inexplicable emoción lo invadió, después de todo no estaba tan mal el poder ver a Sho después de tantos intentos, este al fin tenía tiempo, el tan solo pensar que podría decirle lo emocionaba, tal vez y el momento de confesar sus sentimientos había llegado.
Ya con mejor animo bajo de nuevo y entro a la oficina, todo estaba notoriamente más tranquilo. Trató de matar el tiempo revisando los últimos papeles del día, de pronto miró su reloj, al fin, seis en punto.
De prisa y con el corazón latiéndole con fuerza, guardo sus cosas, todo en su escritorio estaba acomodado en perfecto orden por lo que no fue difícil poner las cosas en su lugar, terminado eso, tomo su abrigo y su portafolio, y despidiéndose de sus compañeros de trabajo salió de la oficina.
Al salir del edificio miró su reloj, eran las seis con cinco minutos, ya no faltaba mucho si es que Sho aún no había llegado, miraba impaciente a su alrededor, no podía esperar más.

Los minutos pasaron uno tras otro y Sho no llegaba, pronto ya eran las seis con cuarenta y cinco minutos, era extraño que Sho tardara tanto, Jun comenzaba a despegarse realmente, odiaba esperar.
Caminaba de un lado a otro, así dieron las siete en punto, miró por ultima vez su reloj.
“-No va a llegar-”
Y suspirando con un poco de melancolía decidió irse.

Caminaba por la calle, decepcionado, sentía que tanta alegría y emoción habían sido en vano, caminó y caminó hasta que de pronto, cuando menos se dio cuenta, estaba justo frente a aquel café.
Lo observo fijamente, dudaba, no sabía si entrar o simplemente continuar con su camino, pero después comprendió que no era buena idea estar solo en casa, así que sin más, entró al pequeño lugar, tomando asiento en el mismo lugar que aquella vez, solo que en esta ocasión giró su silla de vista al escenario, quería disfrutar por completo de aquel espectáculo.
Después de haber ordenado un café y un pequeño panquecillo, las luces bajaron de nuevo un poco y así, el sonido de la guitarra comenzó a sonar por todo el lugar, el corazón de Jun comenzó a acelerase un poco de la emoción, después las luces se enfocaron y la voz de Jin se hizo presente, cantando una hermosa canción, no era la misma que la vez pasada, pero igual estaba llena de un sentimiento que le causaba escalofrío a Jun.
Jin cantaba con todas sus fuerzas, sentado en aquel banquillo, mirando al publico, sus ojos mirando a cada uno de los clientes hasta encontrarse con la persona que, sin saberlo, anhelaba tanto poder ver.
Ahí estaba Jun, observando a Jin fijamente, con aquellos ojos profundos, Jin pareció alegrarse de ver a Jun puesto que le regalo una sonrisa mientras cantaba y después elevaba un poco su tono de voz.
Para Jun eso era hermoso, y sin darse cuenta unas lagrimas comenzaron a escapar de sus ojos y a rodar por sus mejillas, Jin notó esto, sin embargo no podía dejar de cantar, al contrario, comenzaba a cantar con más fuerza, como si su único publico fuese Jun.
Al terminar de cantar, las luces y el sonido volvieron a la normalidad, normalmente Jin se iba al camerino a esperar el turno de la siguiente canción, puesto que la gente lo pedía, pero este vez fue diferente, solo dejó su guitarra en la barra y caminó hacia Jun, estaba preocupado.
-Viniste, ¿Todo bien Matsumoto?-
Jun miró a Jin tímidamente, trato de ocultar todo rastro de aquel llanto pero fue inútil.
-No es nada es solo que… la canción es buena…-
Jin observó fijamente a Jun a los ojos, podía saber que este mentía, ver el rostro de Jun tan triste le causaba una angustia indescriptible por lo que no pudo evitar el preguntar.
-¿Alguien te ha hecho daño?-
Jun lo miro fijamente, al igual que Jin lo miraba, ambos se perdieron en aquellas miradas.

1 comentario:

kana dijo...

pobre mi jun T-T sufriendo por el baka de sho jaja primero me emociono por el sakumoto y ahora me enoja jajaja pero como se atrebe a dejar plantado asi a mi jun , pero espero que ya se arregle las cosas :S
jin cantando solo para jun eso es lindoo *o* espero q se sienta mejo jun estando en compañia de jin
bueno sigo con la conti.. :)

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